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Columnista Político

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18 Abril 2010 03:40:37
Simas-Torreón, caja grande del PAN
Entre el 2003 y el 2009, periodo en el cual el Partido Acción Nacional estuvo afianzado dentro de la Presidencia Municipal de Torreón, el Sistema Municipal de Aguas y Saneamiento (Simas) de ese municipio funcionó como la caja no tan chica y la principal entidad financiera para los proyectos políticos y personales de los dos alcaldes que hubo en ese lapso: Guillermo Anaya Llamas y José Ángel Pérez Hernández.

Anaya, quien ahora es senador de la República y compadre del presidente Felipe Calderón, fungió como alcalde del principal municipio lagunero entre enero del 2003 y diciembre del 2005, lapso en el cual en el Simas- Torreón se cometieron irregularidades financieras y administrativas por una suma cercana a los 150 millones de pesos.

El 1 de enero del 2006, el también delegado de la dirigencia nacional del PAN en Durango fue relevado en la Alcaldía de Torreón por el empresario algodonero Pérez Hernández, su compañero en las filas del albiazul, pero a la vez uno de sus principales enemigos políticos.

Pérez, quien pasó de coordinar al grupo parlamentario del PAN en el Congreso del Estado a la Presidencia Municipal de Torreón, estuvo al frente del Ayuntamiento hasta el 31 de diciembre del 2009, y unos cuantos meses después de dejar el cargo los torreonenses han empezado a percibir el olor de la suciedad con que durante ese periodo se manejó el sistema operador de aguas de la ciudad.

Por lo pronto, la Auditoría Superior del Estado está a punto de iniciar un proceso de revisión en los estados financieros del Simas-Torreón para el periodo de gobierno de José Ángel Pérez, donde el desenlace negativo para el erario municipal sería mucho peor a lo ocurrido durante el periodo de Anaya.


Primera llamada… primera…
Una auditoría que se realizó a las cuentas públicas del Simas-Torreón, durante el periodo en que el senador Guillermo Anaya fungió como alcalde de ese municipio, reveló irregularidades financieras que se cometieron por un monto de 148 millones de pesos.

La auditoría estuvo a cargo de especialistas de la consultora González de Aragón, la cual tiene oficinas de representación en las ciudades de México, Monterrey y Saltillo. El despacho revisó los estados financieros correspondientes al primero, segundo y cuarto trimestre de 2004 y a los primeros nueve meses del 2005.

Las dudas que manifestaron los legisladores locales para ordenar la auditoría tuvieron que ver con el empleo de unos 148 millones de pesos que se gastaron en ese periodo.

Por ejemplo, revisaron el destino nada claro de un crédito por 74 millones que la paramunicipal consiguió y aplicó en el 2004, el cual habría servido para realizar obras de infraestructura que no se pudieron identificar físicamente.

También, bajo la administración de Anaya Llamas, el Simas-Torreón gastó 64 millones en la supuesta reparación de colectores de emergencia que se habilitaron, luego de que la anterior infraestructura fue destruida por una tormenta.

Anaya destinó otros 10 millones de pesos supuestamente en la habilitación de la llamada “línea morada”, una red de conducción de aguas de tratamiento, que según los legisladores locales nunca funcionó.

La auditoría la ordenó el Congreso estatal en el 2006 y hasta el momento los resultados se mantienen bajo reserva, pero entre lo que se ha podido conocer destacan inconsistencias, por ejemplo, entre los metros de construcción reportados por el Gobierno municipal, es decir, la cantidad del trabajo que se facturó y se pagó y lo que realmente se hizo para beneficio de la dependencia municipal.

Luego, ya en tono serio, Riquelme consideró que la auditoría es necesaria si se considera una serie de inconsistencias entre los metros de construcción y los facturados durante la habilitación de los colectores.

Además, trascendió que los materiales empleados no cumplieron las características de calidad suficientes, por lo que las obras terminaron en fracaso, y una de las situaciones más delicadas es que la materia prima se haya facturado a empresas vinculadas con algunos de los colaboradores más cercanos del entonces presidente municipal.

Segunda llamada… segunda:
Pero el caso de las irregularidades en que pudo haber incurrido José Ángel Pérez Hernández es todavía más delicado debido a la cantidad de recursos que se encuentran involucrados, pues el presunto quebranto en los estados financieros del Simas-Torreón podría superar los 360 millones de pesos.

De entrada sobresalen los 212 mil 372 pesos que la administración de la paramunicipal erogó para cubrir las primas de seguros contratados por altos funcionarios de la dependencia, entre ellos Alberto Díaz de León Rodríguez, quien fungió como gerente general.

El nombre del ex funcionario es tan largo como lo fue su descaro al momento de administrar los bienes públicos, pues los seguros no sólo se contrataron para cubrir gastos médicos, sino para no tener que desembolsar recursos en caso de que al término de su periodo surgieran faltantes.

Así de sencillo: quienes tuvieron el control del Simas en la pasada administración municipal sabían a lo que iban y prácticamente trataron de ampararse contra fraudes y actos de corrupción que se les llegaran a descubrir.

Y las irregularidades siguen. Por ejemplo, la pasada administración prácticamente ignoró cuentas por cobrar por suministro de los servicios de agua y saneamiento por un monto de 282 millones 426 mil pesos.

En este caso la Contraloría Municipal, encontró que buena parte de los deudores son personas cercanas al anterior alcalde, e incluso empresarios y comerciantes que estarían dispuestos a patrocinarle una eventual campaña política, pues, como se debe saber, José Angel Pérez Hernández está resuelto a disputarle a Memo Anaya la candidatura para gobernador de la entidad.

Se deben sumar otros 22 millones 761 mil pesos que el Municipio no pagó como parte de un crédito obtenido a través del Programa de Devolución de Derechos (Prodder), con el que la Comisión Nacional del Agua (CNA) financia proyectos de infraestructura a los organismos operadores de agua en el país.

El Simas-Torreón asignó obras directas por un monto de 37 millones 677 mil pesos y no existen registros contables por trabajos de mantenimiento que se elaboraron y que suman otros 2 millones 702 mil pesos.

Durante el 2008, la paramunicipal pagó más de 17 millones 442 mil pesos por la compra e instalación de cinco tanques de almacenamiento de agua, de los cuales solamente uno se encuentra en funcionamiento. La Contraloría Municipal considera que en todo esto se habrían cometido violaciones a la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos que se deben castigar.

Tercera llamada… principiamos:
El 18 de octubre pasado, en las elecciones de ayuntamiento que se realizaron en Coahuila, terminó la hegemonía política que el Partido Acción Nacional había construido y mantenido en Torreón, pero para entonces el daño estaba hecho en las finanzas del organismo encargado de garantizar el abasto de agua a los habitantes de aquel municipio.

Está claro que Anaya incurrió en irregularidades al momento de administrar el Simas y en su momento sus adversarios políticos se lo harán saber, no por nada se mantienen en reserva los resultados de la auditoría en su contra, pero la voracidad manifestada por José Ángel Pérez Hernández fue todavía mayor.

El último alcalde panista de Torreón no se encandiló con el brillo del dinero del Simas, sino que lo aprovechó para financiar una aspiración política que ahora parece disuelta.

Pérez incrustó en la nómina del Simas-Torreón y de otras dependencias municipales a un número hasta ahora no calculado de personas ajenas a su municipio; militantes panistas incluso de otras regiones del estado, a los que les dio trabajo y les asignó salarios elevados, a cambio de que, llegado el momento, votaran a su favor en un intento por convertirse en candidato a la gubernatura.

En la lista, que en breve se dará a conocer, aparecen nombres de panistas de Monclova, Piedras Negras y otros municipios del estado, que en la pasada administración cobraron sueldos hasta de 30 mil pesos mensuales sin que en realidad lo justificaran con trabajo a favor de los vecinos de Torreón.

El quebranto a las finanzas del Simas en aquel municipio está hecho, ahora sólo faltan los castigos correspondientes.
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