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Eduardo Brizio
Eduardo Brizio
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El ex árbitro profesional conoce el comportamiento del futbolista dentro y fuera del campo de juego. Gusta de escribir de forma amena las innumerables anécdotas que su paso por el futbol profesional le ha dejado, claro, sin dejar a un lado la crítica y el comentario puntual cuando un tema polémico está en el aire. Siempre va en favor de la libertad de palabra y acción. Correo Electrónico: [email protected]

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27 Septiembre 2010 03:44:02
¡Son cosas del futbol!
La fecha 9 del Torneo Apertura 2010 en el balompié mexicano fue prolífica para el comentario, empezando por el partido que abrió la jornada el pasado viernes, en que los hidrorrayos derrotaron a los cementeros al son de dos goles por uno.

Corría ya el minuto 5 de la compensación de la parte complementaria y en un tiro de esquina, el cancerbero de La Máquina se aventuró al remate, logrando contactar la esférica con la cabeza y mandarla al fondo de las redes. El sueño de todo guardameta se convertía en realidad y de paso, en forma dramática, en el último minuto, jugando de visitante y logrando empatar el partido.

Pero quiso el destino que el diablo metiera la cola y que el silbante Fabricio Morales señalara una supuesta falta en el área, que tal vez solamente existió en su imaginación, invalidando el tanto ¿Cómo es posible que un yerro arbitral destruya tantos sueños?

De paso, el silbante se mostró intolerante, mostrándole el segundo cartón preventivo de la hidrocálida noche a Jesús Corona, quien ya había sido pintado de amarillo al cometer un cuestionable penalti sobre el More Juan Carlos Mosqueda desde el minuto 13 del encuentro.

Y digo intolerante, porque si el portero azul lo hubiera insultado, era comprensible que lo expulsara. El hecho de que le haya mostrado la segunda amarilla pone en evidencia que no se trató de un insulto (que es de roja directa).

Señor árbitro, usted es un moderador de pasiones ¿No le parece comprensible que un portero que acaba de hacer realidad un sueño acariciado por tanto tiempo, cobijado por la impotencia y la frustración, pueda emitir algún comentario cuestionando su señalamiento? ¿No cree usted que en su calidad de autoridad podría mostrarse magnánimo, tomando en cuenta todas las circunstancias que rodeaban la multicitada acción en el partido?

Tal vez don Fabricio no cuente con instructor que le recuerde que las grandes tragedias arbitrales ocurren en el llamado tiempo de compensación y que es precisamente, cuando el árbitro debe redoblar su concentración en la cancha.

Las consecuencias se le dio paso a la maledicencia y la especulación, para que las lenguas de doble filo se despacharan con la cuchara grade, afirmando temeraria; pero inequívocamente, que se está tratando de proteger al Necaxa; en virtud de que, se encuentra muy cerca del fuego del averno de la División de Ascenso.

Para acabarla de amolar, lo más probable es que Jesús Corona sea suspendido y resulta que el próximo partido de los dirigidos por El Ojitos Meza, es nada más y nada menos que contra su acérrimo rival, las Águilas del América.

Ni hablar… ¡son cosas del futbol!

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