×
Vicente Bello
Vicente Bello
ver +

" Comentar Imprimir
09 Marzo 2019 04:20:00
Sor Juana Inés de la Cruz según Ifigenia Martínez y Porfirio Muñoz Ledo
La Cámara de Diputados entregó ayer por primera vez la Medalla al Mérito Sor Juana Inés de la Cruz. En sesión solemne, se la concedió a Ifigenia Martínez Hernández. Cada año la entregará a mujeres destacadas en la vida del país.

Ifigenia Dijo: “Gracias por concederme el honor de recibir esta significativa presea, que portaré con enorme orgullo, por representar la efigie de una mujer emblemática, cuyo ejemplo ha marcado el sendero de la vida de muchas de nosotras.

“Hemos de reconocer que la fama y gloria de Juana Inés se deben a su enorme valor, coraje y tenaz lucha, que llevó a cabo en defensa del derecho de la mujer a la intelectualidad, lucha en la que participó exitosamente con otros grandes literatos de la época, dentro de un entorno lleno de prejuicios y dificultades hacia la mujer, derivados de los ortodoxos conceptos prevalecientes en la época colonial que le tocó vivir.

“Sor Juana Inés de la Cruz fue una mujer que trascendió su época, que superó las limitantes de su entorno. Fue más allá de lo posible y logró consolidarse como una de las mayores exponentes de nuestra lengua y cultura.

“Evocar el nombre de Sor Juana es hablar de un espíritu universal, de una pluma elocuente y de la autenticidad de un pensamiento, que hasta el día de hoy sigue permeando en la razón y el corazón de nuestra patria, de nuestro México más profundo.

“El reconocido feminismo de Sor Juana, porque de la etapa histórica que le tocó vivir es ahora analizado como una actitud, la de Sor Juana, de expresión de rebeldía intelectual, que adaptada a los cambios históricos en el mundo y en nuestro país, se convierte en ejemplar para la lucha de las mujeres de las siguientes épocas.

“… Al igual que Juana de Asbaje, quien gozó de condiciones para desarrollar su intelecto al integrarse a un convento, yo tuve la oportunidad de una total libertad de pensamiento, especialmente cumplir al derecho de la educación y al enriquecimiento intelectual, que por fortuna gozamos en nuestro país todas, los hombres y mujeres.

“Para mi nacimiento mis padres eligieron como nombre, mi padre, el de Ifigenia, que significa nacida en el poder, yo cuando lo supe dije: En el poder del pueblo. Quizá con la premonición que en la vida habría de enfrentar circunstancias de lucha para el bienestar social. El desarrollo económico sin bienestar social no vale, como dijo Sor Juana: ‘Poner riquezas en mi entendimiento y no mi entendimiento en las riquezas’.

“Sor Juana Inés de la Cruz fue una luchadora, representó un elemento de subversión y una liberación simbólica para las mujeres de su época. Además de que para muchas de nosotras representa, como dijo Porfirio Muñoz Ledo: ‘La primera transformación intelectual del país’.

“Desde mi juventud, en la secundaria, como un maestro, como el profesor Ermilo Abreu Gómez, sorjuanista, y sobre todo en mi querida preparatoria de San Ildefonso, que fue el maestro José Luis Martínez y tuve una identificación con la llamada décima musa a quien ahora honramos al haber instituido una medalla en su honor, que nos servirá para el futuro a todos los mexicanos y veremos con gran orgullo.

Habló entonces Porfirio Muñoz Ledo, presidente de la Cámara de Diputados: “El cargo de representación que me habéis otorgado, conlleva frecuentemente fatigas y contratiempos, pero en ocasiones privilegios impagables e irrepetibles. Uno de ellos es el que ahora me permite evocar la memoria sin parangón de Sor Juana Inés de la Cruz. Siglos han transcurrido para que entendamos el principio de igualdad sustantiva, que no es otra cosa que la naturaleza humana no extinguida en textos.

“En su carta Crisis de un sermón, dirigida al obispo de Puebla, la monja lo increpó y dijo: ‘Yo no solamente me hubiera atrevido a responderle, sino que me apena que un varón no pueda responder a una monja, que se atreve a ser más allá de los estigmas y de las levitaciones’.

“Octavio Paz sostuvo que la décima musa terminó sin darse cuenta como una feminista, porque permitió que hubiese mujeres capaces de enseñar a otras las ciencias terrestres sin el condicionamiento de los hombres, y lo hizo de modo sencillo, como un don de la naturaleza.

“Sor JuanA tenía una justificación para mantener viva la independencia del espíritu y el hambre de libertad, en un mundo dominado por celadores.

“Mayor es todavía mi regocijo al corresponderme entregar este día la presea con la que pretendemos reavivar la estirpe de la musa, y que este empeño coincida con la trayectoria vital de mi hermana en la vida pública de México, Ifigenia Martínez, quien, al margen del afecto y la empatía, considero la mujer más destacada del país.

Las cualidades de nuestra amiga también se revelaron pronto: (fue) formada en una familia nacionalista, igualitaria, y lo digo con claridad, y comunista, porque algunos se espantan todavía, tuvo el gran acierto de ser la primera mujer que se graduara en Harvard, y se sumó con luz propia a la tarea latinoamericana del desarrollo.

Primera directora de la Escuela de Economía. Defendió en 68 con coraje inusitado la autonomía de la institución y la vida de los estudiantes. Embajadora económica de México en las Naciones Unidas, condujo las negociaciones con brillantez y elegancia.

“Hizo del mérito un deber, y jamás aceptó que se le otorgara distinción alguna por el solo hecho de ser mujer”.

El grupo parlamentario del PAN no se presentó a la sesión solemne.
Imprimir
COMENTARIOS


6

8
  • 0 1
  • 7
3 4
5 6 7 8 9 60 61 62 63 64 65