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Guillermo Robles Ramírez
Guillermo Robles Ramírez
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Licenciado en Comunicación en la Universidad Iberoamericana Plantel Laguna, Posgrado el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Monterrey, Director General de la Agencia de Noticias SIP, Premio Estatal de Periodismo en el 2011 y 2013 en la categoría Columna de Opinión, reconocimiento de labor periodística de la Unión de Periodistas del Estado de Coahuila, Presea Trayectoria "Antonio Estrada Salazar" 2018

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31 Enero 2020 04:05:00
Un deshonroso lugar para México
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Cuando escuchamos o leemos la palabra esclavitud, la primera imagen que viene en la mente, es una persona de color con cadenas en el cuello y en la muñeca de ambos brazos.

Podría sorprender que nuestro país ocupa “orgullosamente” el primer lugar de esclavitud en Latinoamérica, y lo anterior lo digo para aquellos quienes siempre se quejan que México nunca ocupa un primer lugar.

No es nada agradable que, de más de 160 países, estemos en el lugar número 36 con una población en condiciones de esclavitud moderna, muy distinta a la que antiguamente se manejaba con la compra y venta de gente de color proveniente principalmente de África.

Con lo anterior no trato de definir que una esclavitud antigua era menor o mayor que una moderna. Considero que en ambas no hay diferencia alguna ya que la esclavitud se trata de la explotación de un ser humano por otro bajo un concepto de propiedad de un ser humano o someter a alguien bajo de un titulo de propiedad para hacer lo que le plazca.

Para ejemplificarlo mejor esta problemática moderna de esclavitud es la trata de personas, la explotación laboral y la mendicidad forzada, además de que también, aunque en menor escala, se tiene la utilización de menores de 18 años de edad en actividades delictivas, matrimonio forzoso o servil, adopción ilegal, experimentación biomédica ilícita en seres humanos y tráfico de órganos.

Las medidas que por muchos años han implementado los gobiernos en el poder, no han servido de nada porque no se le da seguimiento permanente en un combate efectivo contra la esclavitud en sus variadas concepciones ya mencionadas.

Lo peor de todo es que en medida que transcurre el tiempo o los años, el problema aumenta, así como su demanda y beneficio ilícito monetario para el tratante.

Es triste decirlo, pero esta situación no solo se ha estancado, sino lamentablemente ha crecido como ha aumentado en sí la población mexicana, aprovechándose para ello la ausencia e indiferencia de las autoridades federales, estatales y locales.

En el caso de Coahuila quedó como testimonio en los periódicos nacionales el rescate de 25 jornaleros después de una denuncia de explotación en el año 2018. En ese grupo de personas sometidas a la esclavitud laboral, se encontraba nueve menores de edad que vivían bajo condiciones infrahumanas al sur de Coahuila, en un rancho ubicado en la cabecera municipal de General Cepeda.

La contratación de personas no es meramente el problema, sino este se deriva de las infrahumanas condiciones que se les da no solo por cuanto hace a salarios, sino a las variadas condiciones dignas de trabajo y particularmente de alojamiento, alimentación, salud, derechos laborables como lo son horarios y salarios, entre otros.

Ante cualquier critica justificada contra las autoridades locales, estatales o federales, hay que mencionar que es una difícil labor por carencia de personal para poder hacer un arduo recorrido territorial de vigilancia y aunado a la falta de presupuesto federal para apoyar ciertos programas que ya no existen dejando ahí una gran oportunidad para que la esclavitud moderna crezca aún más en nuestro país.

Sin lugar a dudas en este sexenio federal será una más que apuntar a la larga lista de tantos actos ilícitos que dejaran de combatir, fomentando a cualquier grupo para delinquir de manera organizada. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria Antonio Estrada Salazar 2018) http://www.intersip.org

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