×
Salvador García Soto
Salvador García Soto
ver +
Salvador García Soto es periodista. Nació en Guadalajara Jalisco, donde cursó la licenciatura en Ciencias y Técnicas de la Comunicación en la Universidad del Valle de Atemajac. En Guadalajara colaboró en varios medios locales y en oficinas de los gobiernos estatal y federal. Fue reportero de la fuente política en El Heraldo de México y en el diario La Crónica de Hoy. Desde 1998 escribe la columna política Serpientes y Escaleras que se ha publicado en los periódicos La Crónica, El Independiente y actualmente en el Universal Gráfico. Fue director general de Crónica y ha colaborado en revistas como Vértigo y Cambio. Durante dos años fue conductor del programa Cambio y Poder que se transmite por Cadena Raza y desde noviembre 2003 colabora en W Radio como comentarista del noticiario Hoy por Hoy tercera emisión y en el programa El Weso.

" Comentar Imprimir
04 Septiembre 2019 04:04:00
Un gesto de congruencia frenó a los duros de Morena
La decisión tomada por Porfirio Muñoz Ledo de retirarse de la presidencia de la Mesa Directiva evitó que estallara una crisis política mayor en la Cámara de Diputados y abrió paso a posibles acuerdos y entendimientos entre la mayoría de Morena y sus aliados y la oposición, que anoche estaban negociando una posible salida legal y política para la gobernabilidad de la Cámara.

Porfirio demostró con esto que, en el ocaso de su muy larga trayectoria, no exenta de episodios polémicos, pero también poblada de luchas y faenas en favor de la democracia, le importó más ser recordado como el político inteligente que desoyó el canto de las sirenas y prefirió rechazar seis meses más en una presidencia, a ser calificado de “espurio”, de autoritario o incongruente con lo que él siempre peleó como opositor contra el sistema.

Tuvo que ser un gesto de congruencia como el de Muñoz Ledo, el que de paso evitara, por lo menos hasta hoy, la tentación autoritaria de los grupos más duros y radicales de Morena que, desoyendo incluso a López Obrador, pretendían imponer su mayoría.

Tras el rechazo de Morena a la postulación de Xavier Azuara para presidente, que fue incluso desechada en votación, y de que él mismo decidiera hacerse a un lado, es muy probable que, si no vuelven a imponerse los grupos más radicales de la bancada morenista y del PT, hoy miércoles se anuncie y se vote la nueva Mesa Directiva que podría encabezar la diputada panista Laura Rojas.

Si eso ocurre la operación de los grupos más moderados del oficialismo, en particular del coordinador de la bancada de Morena, Mario Delgado, y también del senador y coordinador morenista Ricardo Monreal, se habría impuesto para desactivar una rebelión de los “duros” en San Lázaro y atender la “recomendación” desde Palacio Nacional.

Porque según varios testimonios de diputados y senadores de Morena que estuvieron en la reunión privada del pasado jueves con el presidente López Obrador, este les pidió expresamente respetar los acuerdos y cumplir con la ley.

Porfirio Muñoz Ledo había dicho en la víspera que él no era ningún “ambicioso reeleccionista” y que si aceptó quedarse en la presidencia terminado el periodo para el que lo eligieron, fue “solo por cinco días y porque así lo votó la mayoría que me eligió no solo a mí sino a toda la Mesa Directiva”. Y parece que esta vez don Porfirio sí cumplió su palabra, porque en Palacio Nacional hay quien asegura que cuando López Obrador iba a tomar protesta el 1 de diciembre de 2018, Muñoz Ledo le pidió “un favor especial” para que le permitiera presidir la Sesión General de Congreso de aquel día en el que tomaría protesta el Presidente: “Yo ya estoy cansado, me voy a morir pronto y quiero tener el honor de ser yo quien te imponga la banda presidencial.

Yo estaré un mes en la presidencia y me voy”, le dijo el diputado al presidente electo y Andrés Manuel, que como casi todos en Morena tiene en un nicho especial al histórico promotor de la Corriente Crítica y del Frente Democrático Nacional, aceptó sin pensarlo.

Muñoz Ledo, se quedó todo un año en la presidencia porque así se lo pidieron; pero ahora, tentado a aceptar quedarse otro medio año, al final mostró estatura política al retirarse con dignidad.

Veremos hoy en qué termina la crisis en San Lázaro, provocada por las pugnas internas de Morena entre los grupos radicales y los más moderados.

¿Quién se impone esta vez, los políticos o los duros? y ¿por cuánto tiempo más Morena, con sus pleitos, venganzas y reyertas entre tribus y facciones internas, seguirá siendo la mayor fuente de conflicto, desgaste, tensión e inestabilidad política para AMLO?…

Lanzamos el tiro. Capicúa de los dados.
Imprimir
COMENTARIOS


6

  • 8 9
  • 7
1
3 4
5 6 7 8 9 60 61 62 63 64 65