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Eduardo Castañeda Sarabia
Eduardo Castañeda Sarabia
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Eduardo Castañeda Sarabia es originario de la Ciudad de México(1976) Periodista, devenido maestro, columnista, arreglista y compositor, empresario restaurantero y crítico cinematográfico-musical. Mitad capitalino, mitad regiomontano, escribió seis años para el diario Reforma, ofreció cátedra durante un año, y llenó estómagos por el resto de sus días en El Hijo de la Tostada, el restorán de su propiedad".

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30 Septiembre 2008 04:00:00
Un mundo nos vigila
Estados Unidos de Norteamérica es el país con el más alto índice de conspiraciones a nivel mundial. No creen en nada, y creen en mil cosas a la vez.

Con esta tónica, "Control Total" viene a dorar la píldora nuevamente de un gobierno, un ente o algo que constantemente vigila cada movimiento, acción y transacción que realiza el ciudadano común.

Particularmente, me agrada más lo expuesto en “1984” (genial obra de donde se acuñó el término "Big Brother"), o ya más entrados en gastos, “Enemigo Público” (Tony Scott, USA, 2008), donde agencias del gobierno controlan todas las telecomunicaciones y sistemas de transporte.

Caso demasiado parecido es esta cinta, donde los pobres de Jerry y Hellen (LaBeouf y Monaghan, respectivamente) son bombardeados de mensajes, llamadas y anuncios con las órdenes que deben de cumplir, para un propósito funesto.

“Desertar no es una opción”, repite la voz, en constantes ocasiones. Pero para el cinéfilo, sí lo es. La tentación de abandonar la sala es grande, y luego después de haber visto una proeza cinematográfica como lo es "Persépolis".

Con poca visión a futuro, nulos recursos y deseos de estrépito al máximo, el director D.J. Caruso no toma en cuenta que luego de algunas explosiones, el espectador pierde el interés. “Control Total” presenta demasiada acción, demasiados choques, demasiado todo, y eso, en poco tiempo, cansa.

Al querer hacer una cinta tan vertiginosa, el cineasta amateur olvida que la dirección cinematográfica es como si empleara un péndulo: no es fácil seguirle el ritmo. Se cansa la vista al poco tiempo. Además de servir como vehículo para mantener en el estrellato a Shia LaBeouf, un actor con tres expresiones faciales, "Control Total" desperdicia 105 millones de dólares en un proyecto vacío, fácilmente olvidable, y como algunas pláticas con ciertas conocidas, bastante mareadora.

Cuatro escritores no les bastaron para darle cabida a la razón en el guión. La idea no es mala, pero ya es conocida. El desenlace es predecible desde mediados de la cinta, y eso ahoga a cualquier película.

Tan se encargaron de hacer una película para asombrar adolescentes, que los papeles sustanciales y trascendentes se los dejaron a actores de experiencia, como lo fueron Rosario Dawson, Michael Chiklis y Billy Bob Thornton. “Control Total” entretiene, sí, pero a un costo muy alto. De todo lo visto, se encargará el olvido en muy pocas horas.
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