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Guillermo Robles Ramírez
Guillermo Robles Ramírez
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Licenciado en Comunicación en la Universidad Iberoamericana Plantel Laguna, Posgrado el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey Campus Monterrey, Director General de la Agencia de Noticias SIP, Premio Estatal de Periodismo en el 2011 y 2013 en la categoría Columna de Opinión, reconocimiento de labor periodística de la Unión de Periodistas del Estado de Coahuila, Presea Trayectoria "Antonio Estrada Salazar" 2018

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29 Julio 2019 03:18:00
Una muerte silenciosa de nuestros bosques
La indiferencia de la gente por denunciar la mayor parte de las veces es porque las mismas autoridades complican sus procesos de denuncias, así como también se da el caso de no existir un área especializada para la recepción de ellas.

También la falta de una adaptación de los códigos procesales de ciertas necesidades de comunidades hace imposible poder actuar sobre ciertos delitos quedando impune los delincuentes.

Uno de los principales impedimentos para que tanto la denuncia, así como la acción de una autoridad queda frustrado por el simple hecho de no ser en ese momento, es decir, infraganti.

En el caso de Coahuila la denuncia sobre el delito de la tala forestal de nuestras sierras, no ha sido un problema ya que los coahuilenses prefieren hacerlo a través de los medios de comunicación al no existir un lugar físico cercano a aquellas comunidades en los alrededores de nuestras zonas boscosas, o bien por no saber en dónde realizarlas.

El más reciente se trata de la tala clandestina en el cerro San Rafael cercano a la comunidad La Escondida del ejido Los Lirios en Arteaga, Coahuila. Desesperados ante la nula acción por parte de las autoridades de esa cabecera municipal se vieron obligados a recurrir al periódico local para hacer dicha denuncia en la que el descaro de este delito ha dejado ya muchas áreas claras que son notorios a simple vista.

La tala nocturna, así como su quema son una de las muchas maneras de operar para la tala clandestina teniendo doble propósito, es decir, una justificación para tener un área limpia y desarrollar desde un complejo turístico o recreación, hasta la construcción de vivienda.

Y por otro lado el negocio de la venta de madera para el uso de postes o cercos para limitar alguna propiedad e incluso para su venta en el ramo de construcción.

No se trata la falta de leyes y normas, puesto que en Coahuila existen castigos muy fuertes para la tala clandestina y la quema de áreas boscosas. También existe campaña concientización permanente por parte del gobierno estatal, para cuidar nuestras zonas naturales, mantenerlas limpias, evitar carnes asadas en las mismas y así también campañas de turismo para visitar nuestros bosques.

Ahora bien, si bien es cierto que existe un celo entre jurisdicciones territoriales con respecto a las autoridades como lo es la SEMARNAT, PROFEPA y autoridades municipales, son estas mismas limitaciones promotores del “valemadrismo”, para que una u otra autoridad haga ejercer la ley.

No se diga más con la mediocridad del gobierno federal en donde ahora ya ni se sabe si están operando, si existen o no aquellas dependencias federales, un elemento más para generar confusión en cuanto a obligaciones.

Mientras que las autoridades encargadas de hacer ejercer la ley se culpan entre unos y otros, la sinvergüenzada de grupos de personas que están no solo infringiendo todas las leyes en cuanto al tema de protección del medio ambiente, como la fauna y vida vegetal han estado aprovechando estos huecos, y omisiones por parte de las autoridades locales en acabar con las zonas boscosas de Coahuila principalmente aquellas correspondientes a las sierras de Arteaga, montes y cerros de la misma cabecera municipal.

Es comprensible y afortunado de esta entidad federativa como Coahuila de Zaragoza que goza de un amplio territorio de bosques con una gran diversidad de árboles y pinos haciendo esto una misión imposible en tener una vigilancia para la gran área de superficie. Sin embargo, es inverosímil e imperdonable que aquellas zonas cercano a poblaciones como son aquellos cerros no sean vigilados y mucho menos atendidos ante denuncias públicas mostrando así la opacidad y falta de sensibilidad o compromiso social y de funcionario público para quienes encabezan el municipio de Arteaga. (Premio Estatal de Periodismo 2011 y 2013, Presea Trayectoria 2018) http://www.intersip.org


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