×
Wendoly Villarreal Villarreal
Wendoly Villarreal Villarreal
ver +
Graduada como Licenciada en Derecho en la Facultad de Jurisprudencia de la Universidad Autónoma de Coahuila, fue funcionaria juridicial en diferentes Juzgados del Tribunal Superior de Justicia del Estado por 17 años; actualmente es Investigadora y Catedrática de la Universidad Autónoma de Coahuila, abogada litigante en las materias: Civil, Familiar, Mercantil, Penal y Laboral; además cursa el Doctorado de Derecho Penal, por el Instituto de Posgrados en Humanidades A.C., y es Historiadora y miembro de la Asociación de Cronistas e Historiadores del Estado, A.C.

" Comentar Imprimir
02 Agosto 2020 04:00:00
Vibra en alto
Escuchar Nota
Esta pandemia se ha prolongado tanto que, paulatinamente ha cambiado el ritmo de nuestras vidas, el temor latente de contagio por coronavirus hace que tomemos decisiones drásticas, pero necesarias; menos salidas, poco contacto con los demás, cuidados extremos, limpieza excesiva y mucho gel antibacterial.

Aunado al hecho de que muchos de nuestros conocidos, familiares y amigos se están contagiando o se contagiaron del virus, recrudeciendo esta terrible realidad, la enfermedad existe y demanda demasiado de nosotros, el confinamiento prolongado hace que nuestro ánimo decaiga y que seamos propensos al contagio.

La pandemia parece no ceder, la curva sigue sin aplanarse y los casos positivos se anuncian hasta en las redes sociales, la nueva normalidad; pero ¿cómo seguir adelante? Pues hay que vibrar alto.

Le dije a una de mis amigas que me sentía algo desanimada, cansada, agobiada de tanta cosa, tantas noticias y cuidados extremos por la pandemia que me resultaba una carga más pesada iniciar el día a día, extraño tantas cosas amiga, le dije, quisiera por lo menos poder ir al cine, como en los viejos tiempos.

A lo que me contestó: Amiga, recuerda vibrar alto, yo no soy muy consciente de eso de las energías y demás, pero su recomendación me pareció que tenía sentido, me dijo, para los seres humanos con nivel de vibración alto el virus es una simple gripa, así que debemos andar vibrando alto para estar preparados, pase lo que pase, no hay que dejar que el ánimo decaiga.

Le pregunté: ¿Pero cómo le hago para vibrar alto?, muy sencillo, dijo, hay que sonreír, jugar, pintar, cantar, bailar, meditar, orar, disfrutar de la naturaleza, comer sano, hacer ejercicio, en sí, disfrutar de la vida; ahí fue cuando solté la carcajada, pensé que era algo más difícil, ya me andaba poniendo seria, ya me veía yo con litros de agua alcalina por doquier, haciéndome té de jengibre con limón sin parar, y resulta que sólo tengo que reírme, por ahí hubieras empezado.

De inmediato otra de mis amigas que también estaba en la conversación me envió unos tik toks que le hizo su hermano a escondidas mientras ella dormía, bastante graciosos por cierto, que ayudaron mucho a suavizar el momento y todo se volvió pura risa.

Después de colgar con ellas, puse un especial de la India Yuridia en el internet, para mi sorpresa, el talento femenino saca la casta hasta en los momentos más complicados, la mujer puede hacer chiste hasta del papel contact literalmente, me he reído suficiente, tanto que ya hasta la mala vibra que traía se me olvidó; luego siguió en la lista de reproducción un video de otra regiomontana Ana Show, y la risa siguió y siguió, excelentes comediantes las dos, ampliamente recomendadas en estos tiempos de cuarentena, nada como una grata dosis de risa a la mexicana.

Aunque el consejo parezca la cosa más sencilla del universo, la verdad es que resulta importante mantenernos alerta, despejados y optimistas, el tiempo parece detenerse y no avanzar, el trabajo sin embargo sigue, las obligaciones no terminan, el nuevo ciclo escolar amenaza con llegar tan rápido como se fue, por lo que no queda otra que reír, sonreírle al futuro y sacar fuerza de donde a los mexicanos nos sobra, de nuestro interior.

Aferrarse a la vida, vibrar alto, ser felices, nada de desanimarse por un dolor de cabeza, una gripe o lo que sea, la vida sigue, sólo tenemos que sobreponernos a esta nueva realidad, hacer esas llamadas importantes, ponerse en contacto con la familia, los amigos y tus seres queridos, reírnos de todo y de nada, pero con ganas, que esta pandemia no doblegue nuestro espíritu, ni nuestras ganas de vibrar muy alto.
Imprimir
COMENTARIOS