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Eduardo Brizio
Eduardo Brizio
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El ex árbitro profesional conoce el comportamiento del futbolista dentro y fuera del campo de juego. Gusta de escribir de forma amena las innumerables anécdotas que su paso por el futbol profesional le ha dejado, claro, sin dejar a un lado la crítica y el comentario puntual cuando un tema polémico está en el aire. Siempre va en favor de la libertad de palabra y acción. Correo Electrónico: [email protected]

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15 Enero 2010 04:00:28
‘Viva la Independencia nacional’
El futbol se une a los festejos del bicentenario; pero, la verdad, hay muchos vicios que saltan a la vista que no se han erradicado.

Para unirse a la celebración, las autoridades de la FMF decidieron bautizar la competencia que inicia este fin de semana con el nombre de Torneo Bicentenario. Y oiga usted, no es para menos, ya que amerita festejar con bombo y platillo la abolición de la esclavitud.

Desafortunadamente y en virtud de que a medio año se disputará la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010, el campeonato se verá empañado en la fase final, cuando los equipos estén obligados a ceder a sus jugadores estelares a la Selección.

Les platicaré que estando presente en una reunión entre amigos, ocurrió algo que me movió a la reflexión. Resulta que todos los chamacos se irían de reventón, pero una muchachita decidió no acompañarlos. Al enterarme de sus motivos no supe si llorar, reír o ponerme a rezar.

No quiso unirse al grupo de jóvenes alegres parranderos, ávidos de sana diversión, porque, a pesar de que ella es muy guapa, tiene un novio a todo dar pero que, debido a que es “prieto y feo”, el cadenero del antro al que asistirían no le permite la entrada; ya que el ingreso a la disco es reservado exclusivamente “para gente bonita”. ¡Órale!

Esta triste historia, amén de que me indignó sobremanera, funcionó como un detonante para analizar muchas otras situaciones.

Celebramos la Independencia nacional; pero no somos autosuficientes en materia alimentaria. Tenemos petróleo, pero debemos importar gasolina y otros energéticos. La mayoría de los bancos no solamente están en manos extranjeras, sino que han legalizado el lucro cobrando comisiones hasta por respirar, actuando literalmente como “tiendas de raya”. El 80% de las exportaciones salen con rumbo al vecino país del norte, lo que genera una “subordinación” casi absoluta, sin hablar de la dependencia que se tiene de las remesas que envían nuestros paisanos que obligadamente migraron al otro lado procurándose una mejor calidad de vida de la que tenían en el México independiente. De la desigualdad social y económica que nos agravia. De los indígenas… ya ni hablamos.

¿Hay motivo para festejar? ¿La situación ahora es mucho mejor que hace 200 años? Y a un siglo de la Revolución: ¿Existe el sufragio efectivo? ¿La tierra es de quien la trabaja? ¿El rico ya no oprime al pobre? ¿Los subsidios y el paternalismo han sido la solución? ¿Qué me dicen del sindicalismo? ¿Tenemos un México mejor?

Ya lo dijo el cura Hidalgo: “¡Muera el mal gobierno!”… “Viva la Independencia nacional”.
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