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Vanessa Rubio
Vanessa Rubio
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28 Mayo 2020 04:05:00
¿Y a volar para cuándo?
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La Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA, por sus siglas en inglés), calcula las pérdidas para la industria aérea mexicana este 2020 en 5,300 millones de dólares (130 mil millones de pesos). Será uno de los sectores más afectados por la pandemia. El 80% de los vuelos a nivel internacional han sido cancelados, y los aviones estacionados cuestan mucho por la necesidad de resguardo y mantenimiento. Parte de la flota aérea mundial ha servido para la repatriación de personas a sus lugares de origen, el envío de insumos médicos para la atención urgente de la salud de las personas, y continúan siendo un elemento central del comercio internacional que llega por mensajería en las épocas del confinamiento. Se torna imprescindible encontrar una salida óptima que le de viabilidad a esta industria de importancia esencial para los distintos aspectos de la actividad humana. Algunas aerolíneas ya venían con problemas de balance antes de la crisis y ésta los exacerbará, pero otras tenían manejos financieros adecuados hasta que el Covid-19 cambió su situación poniendo en riesgo su viabilidad futura. Esto hay que calibrarlo para generar apoyos adecuados, pero se puede hacer con apoyos diferenciados y con los incentivos correctos. La aviación es un importante creador de empleos directos e indirectos, y generador de una relevante derrama económica por los efectos que el viajar tiene sobre la industria turística, el comercio y la inversión. ¿Cómo regresar a la nueva normalidad en este sector de características tan únicas y de relevancia tan particular? Mediante un plan específico, integral, sostenible y eficaz de “ganar-ganar”. Elementos a considerar: 1) La disponibilidad de financiamiento competitivo que le permita a la industria tener liquidez para enfrentar el choque de la demanda y suavizarlo en el tiempo, donde participen la banca de desarrollo nacional, organismos financieros internacionales, y sector privado nacional e internacional, sin descartar a la industria Fintech que puede proveer apoyos novedosos nunca antes disponibles, 2) Nuevos protocolos de monitoreo de la salud de pasajeros y tripulación (ya se habla de un “pasaporte de la salud”), higiene, distanciamiento social y sanitización de ambientes, e 3). Iniciar actividades aéreas lo antes posible entre “rutas seguras” (control del virus en ciudades y países en específico), con el objetivo de ir aumentando progresivamente las frecuencias. Urge dar alternativas a una industria vital para el desarrollo de nuestras sociedades y la competitividad de nuestro país.

Publicado en El Heraldo de México
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