×
Manú Dornbierer
Manú Dornbierer
ver +

" Comentar Imprimir
04 Mayo 2019 04:00:00
Ya basta, Fox- Coca-Cola
A ver si el Fiscal le presta atención de esta denuncia periodística que tiene años de repetirse en diversos espacios, sin que en ningún gobierno la haya atendido: La última vez fue aquí y no hubo reacción.

El 16.2-19 publiqué una vez más la prueba de que Vicente Fox nos robó millones de metros cúbicos de agua a los mexicanos para darlos a o venderlos a la Coca Cola. Así que otra vez repito hoy la vieja denuncia, a ver si ahora sí con eso de que “no hay impunidad”, el fiscal Gertz Manero toma nota y/o ACTÚA.

“A propósito del Foro Mundial del Agua en la Ciudad de México, en la última semana de marzo 2006, apareció en la revista Forum la auténtica historia del arribo al poder de Vicente Fox Quesada, presidente de México (2000-2006) y de uno de sus hombres cercanos, compañero de “la universidad Coca-Cola”: Cristóbal Jaime Jáquez, que él nombró director general de la Comisión Nacional del Agua y que fue, según Pablo Cabañas Díaz, autor de la investigación “la chispa del Foxismo”. El escrito detalla la historia de las concesiones que Fox otorgó a sus antiguos patrones, compañeros y amigos refresqueros para usufructuar la deficiente agua del país.

La llegada de Vicente Fox a la Presidencia marca el fin de un ciclo. Fox había formado parte del “gabinete alternativo” instalado por Manuel Clouthier en febrero de 1989, en el área de “política agropecuaria”. Era uno de los hombres de su medio. En una entrevista imaginaria con el espíritu de Clouthier, cuando su hijo Ricardo le preguntó quién sería el candidato del PAN a la Presidencia en el 2000, Clouthier nombró a Fox, Carlos Medina Plascencia, Ernesto Ruffo y Francisco Barrio. “De todos, me gustaría que el candidato presidencial fuese Vicente Fox”. Y la ficción se convirtió en realidad. El guanajuatense, un empresario que se sentía llamado a “salvar” a México de un régimen autoritario , consiguió su propósito: sacar al Partido Revolucionario Institucional (PRI) de Los Pinos. Fox entró a la política en 1988 seducido por la reflexión emotiva del entonces candidato del Partido Acción Nacional (PAN) Manuel J. Clouthier. Desde entonces se inscribió en el ala neopanista, la de los “pragmáticos”, opuesta a la doctrina y la ortodoxia tradicionales. Ese año fue electo diputado federal y fue construyendo su candidatura para la gubernatura de Guanajuato (que perdió en una concertacesión del PAN con Carlos Salinas de Gortari en 1991, pero que alcanzó finalmente en 1995), catapulta a su vez para “la grande” del 2000. Vivió de niño en un rancho vecino a la ciudad de León, al pie del Cristo del Cubilete y una de las capitales del México cristero y sinarquista. Estudió con los jesuitas, se sumergió en la lectura de las vidas ejemplares, en las biografías de santos y a punto estuvo de abrazar el sacerdocio.

Fox dejó inconclusos sus estudios a los 22 años en la Universidad Iberoamericana. Trabajó hasta 1979 en esa empresa en la que fue vendedor, supervisor, gerente, director de mercadotecnia y presidente de la compañía, donde conoció a Lilián de la Concha, secretaria, con quien se casaría en 1972. Luego de su trabajo en Coca-Cola, Fox se dedicó a la administración de los negocios de su familia, que desde 1993 se beneficiaron con importantes créditos garantizados con propiedades sobrevaluadas.

Cuando se decidió a buscar la Presidencia de la República, los asesores organizaron su campaña mercadotécnica. Diseñaron un plebiscito sobre el cambio y como los mexicanos estaban hartos del PRI, resultó. . Pero, ¿quién fabricó a Fox? ¿Quién o quiénes pagaron la factura del “producto Fox”? El panista contó con los servicios en asesoría política e imagen del estadunidense Dick Morris, cotizado en más de un millón de dólares, que fuera el perro de ataque, que consiguió la reelección de William Clinton a la Casa Blanca en 1996. ¿Pero quién pagó su factura? ¿Los Amigos de Fox? “La importación del knowhow electoral de Estados Unidos, vía Morris y Carville, llevó a lo que Carlos Monsiváis definió a Los Ángeles Times como una “cocacolaficación de la política” en México. Otra variable de “la democracia como un negociazo”, según Rick Ridder. Desde un inicio Coca-Cola-FEMSA (Fomento Económico Mexicano S.A., consorcio que incluye la embotelladora Coca-Cola) estuvo detrás de la candidatura de Fox.

Fox también estuvo relacionado con uno de los principales ejecutivos de Coca-Cola México, Burton Grossman, quien murió en Texas el 12 de noviembre de 1999, fue yerno de Harry Fleishman, operador de la Standard Oil en la Huasteca, representante de la familia Rockefeller en México en la época de la expropiación petrolera y un implacable enemigo del cardenismo. “A raíz de la expropiación, ese grupo empresarial trasladó sus actividades del petróleo a la industria refresquera, comprando la primera planta embotelladora de Coca-Cola”. El peso de Coca-Cola en el gobierno foxista no ha sido analizado pero remite a los viejos vínculos de Fox con un grupo de magnates regiomontanos (Cemex y Tecnológico de Monterrey, entre otros). Existe un expediente oculto que es el de los favores que hizo el presidente a los concesionarios de Coca-Cola. El pago de favores a quienes tuvieron un lugar preponderante en la victoria foxista. Los favores de este grupo de hombres y mujeres de enorme riqueza fue clave para el triunfo de Fox. Por ejemplo, en la cuenta 1051957- en Consultoría Internacional Casa de Cambio al banco Northian Trust Bank, de Miami, Florida― la cantidad de 45 mil 60 dólares. Pura Leonor es presidenta del Consejo de Administración de Promotora Industrial Azucarera SA de CV (PIASA), la cual administra los dos ingenios azucareros propiedad del grupo Contal, que es la empresa más grande que distribuye en Latinoamérica Coca-Cola. Proceso (7-VII-02) reveló la relación entre Pura Leonor, la empresa Contal y Vicente Fox .


.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)6
Imprimir
COMENTARIOS


7

  • 9 0
  • 8
2
4 5
6 7 8 9 0 70 71 72 73 74 75