×
Voces de la Región
Voces de la Región
ver +
Zócalo se preocupa por tener a sus lectores al tanto de la economía y cómo afecta sus finanzas, por lo que este espacio es una ventana dedicada a economistas locales para expresar sus puntos de vista sobre la economía estatal, nacional e internacional. Asimismo opinan sobre sucesos financieros e indicadores de interés general como la inflación, los precios del petróleo y la paridad peso-dólar, entre otros.

" Comentar Imprimir
20 Julio 2015 03:00:50
Zonas Económicas Especiales
Por: Guillermo Garza de la Fuente
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo) / @guillermo_garza


Una de las informaciones más trascendentes de entre todo el cúmulo que genera el INEGI, es la que arroja la Encuesta Nacional de Ingreso y Gasto de los Hogares (ENIGH), la cual tiene entre sus propósitos el identificar los montos y las fuentes de ingresos, así como el destino del gasto de las familias en México.

El pasado jueves 16 de julio, el INEGI publicó los resultados correspondientes a la ENIGH 2014, confirmando algo que es ya del dominio común: la inequitativa distribución del ingreso.

En todas sus variantes y expresiones, es un problema que exhibe las limitaciones y proyecta las vulnerabilidades de una economía incapaz de contribuir a la formación de una sociedad más equitativa.

El alcance de la ENIGH, permite percatarnos de los ingresos de los hogares no solamente a ese nivel de referencia, sino también a nivel de deciles y de entidades federativas.

Las entidades federativas que perciben en promedio los ingresos más altos por hogar por trimestre son el DF ($63,187), Nuevo León ($59,750), Sonora ($50,355) y Coahuila ($50,045).

En cambio, los estados con los ingresos trimestrales por hogar más bajos son Chiapas ($21,822), Oaxaca ($23,976) y Guerrero ($26,073).

El tema de la desigualdad regional ha estado presente durante toda la historia de nuestro país. Incluso en los años dorados del desarrollo estabilizador -también conocido como “milagro mexicano”-, el desfase entre el desarrollo de algunas regiones y el retraso de otras, constituyó uno de los múltiples factores que provocaron el derrumbe del modelo de sustitución de importaciones.

A raíz de la apertura comercial, y más específicamente del TLCAN, la disparidad entre regiones se hizo más evidente: un centro-norte con vocación industrial y competitiva, y un centro-sur en subdesarrollo crónico y baja productividad.

A raíz de estos datos duros, cobra especial relevancia la propuesta mencionada por el presidente Enrique Peña Nieto, en lo referente a la creación de las llamadas Zonas Económicas Especiales (ZEE) en los estados con mayor rezago social.

El éxito reciente de las ZEE se remonta a China en la década de los 70, al establecer paquetes de incentivos de inversión para la atracción de capital extranjero y tecnología para acelerar el crecimiento y la promoción de exportaciones. Además, se contaba con mano de obra barata y facilidad para el comercio exterior.

El éxito sostenible de las ZEE requiere de dos elementos que garanticen su viabilidad en el largo plazo: educación de calidad e irrestricto apego al Estado de derecho.

¿Cómo hacer para que en estados como Oaxaca y Guerrero se cumpla con estas condiciones, en los que la CNTE y otros grupos al margen de la ley obstaculizan la impartición de clases y la evaluación docente, pisoteando las leyes cuando se les pega su gana?

Si la administración de Peña Nieto logra consolidar este proyecto en todo su esplendor, no sería exagerado afirmar que estaríamos hablando de una de las reformas más trascendentales de su sexenio, casi a la par de la reforma energética.

Se estaría atacando uno de los problemas crónicos que nos han aquejado: la lacerante desigualdad económica y social.

Coordinador de carreras jurídico-administrativas de la Universidad La Salle Saltillo.
Imprimir
COMENTARIOS



0 0 1 2 3 4 5