Fue apenas hace una semana que la Corte Suprema de Estados Unidos bloqueó la ejecución de John Henry Ramírez, esto después de afirmar que el estado estaba violando su libertad religiosa al no permitir que su pastor le impusiera las manos en el momento de su inyección letal.
Este miércoles, un juez falló a favor del pedido de Gutiérrez, que alegó que el estado de Texas estaba violando su libertad religiosa al rechazar una solicitud de que su sacerdote le tocara el hombro, orara en voz alta y le diera la extremaunción al momento de ser ejecutado.
Gutiérrez, de 44 años y nacido en Florida, fue condenado a la pena capital por matar el 5 de septiembre de 1998 a una mujer hispana de 85 años en Brownsville, en el estado de Texas.
Aquel día, y junto con otras dos personas -René García y Pedro Garza-, Gutiérrez entró al lugar donde se encontraba la anciana con la intención de robarle el dinero que guardaba en una caja fuerte.
La víctima fue golpeada repetidamente y apuñalada varias veces en la cabeza, lo que provocó su muerte. El sujeto y sus cómplices huyeron de la residencia con un mínimo de 56.000 dólares, según las autoridades penitenciarias texanas.
Esta no es la primera vez que Gutiérrez logra aplazar su ejecución, pues en junio de 2020 la Corte Suprema le otorgó una suspensión de la inyección letal una hora antes de su aplicación tras recibir una apelación que pedía a un pastor a su lado en el momento de morir.
Sin embargo el pedido no prosperó y se programó para el 27 de octubre de 2021 la ejecución del reo, que en la última década ha defendido su inocencia y asegura que unas pruebas de ADN demostrarían que no cometió el asesinato.
La pasada semana la Corte Suprema suspendió la ejecución de John Henry Ramírez para estudiar su solicitud de estar acompañado por su pastor, y ordenó programar una audiencia con argumentos orales sobre el tema para octubre o noviembre de este año.






















