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Por
Leticia Espinoza
Publicado el domingo, 14 de diciembre del 2008 a las 16:45
Saltillo, Coah.- La importancia de opinar sobre lo que sucede en la sociedad, de hacer eco desde la fe, es el enfoque de la pluma del padre José Luis del Río y Santiago, quien a partir de mañana colaborará en Zócalo con un mensaje a la comunidad en su columna “Visto con fe es mejor”.
A través de su trayectoria, el padre José Luis del Río, originario de la Ciudad de México, es sinónimo de tradición y su figura conocida por muchos feligreses en Saltillo, ya que por más de tres décadas se ha dedicado al servicio pastoral en la ciudad, que lo ha acogido como uno de los suyos. “Yo era una vocación adulta. Tenía carrera en el Politécnico Nacional, en la Escuela Nacional de Ciencias Biológicas, donde estudié químico bacteriólogo y parasitólogo, y por cuatro años ejercí la profesión, luego manifesté a mi párroco la intención de entrar al seminario para ser sacerdote”, comentó.
Fue su párroco quien se dio cuenta de que el señor Luis Guízar Barragán, obispo de Saltillo, tenía vocaciones adultas en Salamanca, España, y hablando con él aceptó patrocinar la vocación.
De esta forma, ingresó en 1966 a la Universidad Pontificia de Salamanca, donde realizó estudios de filosofía y después pasó a Roma a la Universidad Gregoriana, donde por cuatro años hizo estudios de teología.
En 1971 el padre José Luis del Río fue ordenado sacerdote por el papa Paulo VI, y finalmente regresó a México. Su primer destino fue la parroquia de Santiago Apóstol en Monclova, donde ejerció su labor pastoral durante seis años, y posteriormente fue trasladado por orden del obispo Francisco Villalobos Padilla al templo del Ojo de Agua en Saltillo, en el cual cumplió 31 años de ministerio.
Actualmente es rector de la iglesia San Pablo Apóstol, ubicada en Los Valdés y encargado de la Comisión de Nuevas parroquias en la Diócesis de Saltillo, y catedrático en el Seminario de Historia de la Iglesia y Teoría Odegética.
Su trayectoria por tres décadas en el Ojo de Agua lo distinguen, y más aún el hecho de que sea el único sacerdote exorcista autorizado, estudios que cursó por cuenta propia, además de actualizaciones a través de cinco congresos internacionales.
“Ser exorcista nace porque se lo encuentra uno en la práctica, es una necesidad del pueblo. En Monclova encontré tres casos claros de posesión diabólica y en Saltillo he practicado de 12 a 15 exorcismos, además de muchas personas que padecen perturbaciones diabólicas que no llegan a ser posesión pero necesitan atención especializada”, explica el padre José Luis.
SU TRAYECTORIA
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