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Agencias
Publicado el martes, 13 de enero del 2015 a las 16:05
Chilpancingo, Gro.- Entraron al 27 Batallón de infantería de Iguala, Guerrero, a buscar a los normalistas desaparecidos el 26 de septiembre, porque están seguros de que el Ejército los secuestró y porque el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, les canceló una cita que tendrían en el Distrito Federal.
El saldo: nueve padres lesionados e indignación, dijeron padres de los jóvenes desaparecidos en Iguala.
“Somos nueve los lesionados: yo con fractura de nariz, hay descalabrados, a uno casi le sacan el ojo y otro tiene un brazo quebrado; se lo quebraron con el escudo, porque nos echaron a los antimotines”, narró Mario César González, padre de César Manuel González, uno de los 43 normalistas desaparecidos.
La mañana de este lunes, padres y estudiantes de la Normal de Ayotzinapa e integrantes del Movimiento Popular Guerrerense (MPG), protestaron frente a las instalaciones militares en Acapulco e Iguala. En esta última ciudad, las manifestaciones acabaron con enfrentamientos entre civiles y militares.
Mario César dijo que fueron 27 padres los que ingresaron al cuartel de Iguala y el resto en Acapulco. Fueron a sacar a sus hijos con sus propias manos, afirmó, porque están seguros que las fuerzas castrenses los tienen.
“Queríamos que se nos abrieran las puertas para buscar a nuestros hijos, porque estamos seguros que ellos participaron, ellos les quitaron los teléfonos en el hospital.
“Cuando entramos había muchísimos militares y nos mandaron a los antimotines y tuvimos que defendernos”, indicó.
Detonante
De acuerdo con el padre de familia Miguel Ángel Osorio Chong, canceló una cita que tendría con ellos en la Ciudad de México.
“Ya estábamos listos para salir a las 6 de la mañana y un tal Jaime nos habla y nos dice que Osorio Chong no va a estar, que nada más (Jesús) Murillo Karam, que se cancelaba.
“Ya a los padres no nos quieren ni ver, entonces más tarde, como a las tres que ya estábamos en el cuartel nos hablan para decirnos que nos estaban esperando”, dijo el padre de César Manuel.
Al momento en que denunciaban que tenían pruebas de que los soldados de ese batallón intervinieron en los hechos del 26 de septiembre, algunos normalistas lograron abrir la puerta del cuartel general, por lo que la Policía militar formó un cerco para evitar su ingreso.
Agreden primero
Se informó que los manifestantes llegaron a las instalaciones y derribaron la puerta con un camión de carga y entraron, para comenzar a arrojar piedras a las fuerzas castrenses.
Mario César indicó que a pesar de los golpes recibidos, seguirán buscando a sus hijos y no descansarán hasta encontrarlos.
“Si ellos tienen armas, no nos interesan, lo que nos interesa a nosotros es la vida de nuestros hijos”, dijo.
Clemente Rodríguez Moreno, padre de Cristian Alfonso Rodríguez, participó en la protesta en el cuartel de Acapulco, y dijo que lo único que los padres querían, era que los altos mandos salieran a dar la cara.
“Queríamos que los altos mandos dieran la cara, para exigirles que ya los busquen, con los mismos militares, ellos los tienen porque hay evidencia que el Ejército estaba resguardando a los 43”, dijo.
Clemente aseguró que el Ejército los agrede en cualquier manifestación que realizan en Guerrero y que en Iguala es el peor lugar para los padres.
Con el GPS
Rafael López Catarino, padre de Julio César López, aseguró que de acuerdo con el GPS del celular de su hijo, el último lugar donde estuvo, fue en las instalaciones del 27 Batallón de Infantería de Iguala.
“Estamos enfocados a los militares. El celular de mi hijo, su GPS dice que estuvo en el cuartel militar de Iguala. Por eso ellos participaron, ellos saben dónde están los muchachos”, dijo.
López Catarino reveló que personas de la Procuraduría General de Justicia del Estado le ayudaron a investigar la trayectoria que siguió el celular de su hijo, gracias al GPS.
“Yo sigo pagando el celular de mi hijo, tengo su chip, me dicen que no lo use que porque las investigaciones, pero de qué sirve, nomás nos han engañado y tenemos que buscarle con nuestros propios recursos”, dijo.
Retoman violencia
Manifestantes que exigen la presentación de los normalistas de Ayotzinapa, incendiaron dos camiones de empresas expendedoras de víveres, en la carretera que conecta Chilpancingo con Iguala.
Según los testigos, un contingente de normalistas y maestros que viajaban en cinco autobuses, incendiaron los dos vehículos, que quedaron en medio del camino.
Luego estos hechos continuaron su camino hacia la capital guerrerense, para efectuar otra manifestación, que los llevó al 50 Batallón de Infantería, de la 35 Zona Militar.
En este sitio fueron invitados a establecer una mesa de diálogo, pero la respuesta de los manifestantes, apoyados por miembros de la CETEG, fue incendiar una camioneta oficial, así como la puerta principal de las instalaciones castrenses.
También en Acapulco
Integrantes del Movimiento Popular Guerrerense protestaron frente a la Octava Región Naval Militar de este puerto turístico.
Los inconformes se apostaron en los accesos a la base, mientras eran custodiados por policías.
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