Arte

Publicado el martes, 20 de enero del 2026 a las 04:05
Saltillo, Coah.- Si uno camina por las calles del Centro Histórico un martes por la noche y presta atención, podrá escuchar las suaves notas de una guitarra y un saxofón. Y si el escucha sigue esas notas lo guiará hacia la segunda planta de la Taberna El Cerdo de Babel para encontrarse con cuatro músicos tocando jazz, “la música más viva porque podemos estar aquí tocando y podemos tener fallos, porque es parte de, pero el público sabe que es por eso, porque es música en vivo pero sobre todo porque es música viva, sobre todo el jazz, porque cambias: si fallas en una nota la puedes usar para tocar otra melodía, otro acorde, para improvisar”, como apunta Carlos Alcalá, guitarrista del cuarteto Pan de Pulque Jazz.
El ensamble se presenta los martes con un repertorio de jazz latino, bossa nova, funk y rhythm&blues, “buscando, siempre, que sea un repertorio adecuado para el público en general”, añade Alcalá.
Esto porque “se tiene la idea de que el jazz es una música muy intelectual y mucha gente se asusta por eso y se aleja. Entonces intentamos que sea una forma de acercamiento al género, con canciones que sabes has escuchado en otros lados, pero también de descubrimientos nuevos. Algo que permita una conexión con el público”, como explica el guitarrista quien estudio la licenciatura en Jazz en la Universidad de Veracruz.
Conformados en 2019, Pan de Pulque Jazz consta de Alcalá en la guitarra, el saxofón de Javier Hernán del Zamarrón en el saxofón tenor; la batería de Ángel Eduardo Gómez, y el bajo de Eddy Reyes. Un ensamble que, aunque ha tenido cambios en sus alineaciones, se encuentran siempre en un proceso de diálogo musical sobre el escenario.
Eso porque, definen los músicos, el jazz es una conversación “una historia que se cuenta allí arriba y que los demás contestan”, como señaló Gómez, quien con el metrónomo interior de su batería busca “siempre mantener el mismo tempo. Creo que eso es lo más importante como baterista: mantener siempre el mismo tempo y ser muy creativo, intentar acompañar a los otros músicos en sus solos y transmitir la misma intención. O replicar lo que hacen”.
Para el saxofonista, lo más importante al estar sobre el escenario es “escuchar lo que hacemos porque es improvisación. Tocamos la melodía principal y la improvisamos, por eso es muy importante escuchar lo que hacemos nosotros mismos con nuestro instrumento, pero también los demás, tus compañeros con quien compartes escenario.
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Creo que el jazz no es como tocar cualquier otro género musical, en el que no pasa nada porque tienes una partitura que seguir. Aquí sí hay, pero también improvisas, creas sobre la marcha y para eso hay que escuchar. Por ejemplo, si el baterista está tocando algo yo puedo responder de alguna manera. O quizás el baterista está haciendo un solo de batería y algo me viene a la mente. Entonces, es una conversación en la que cuanto más nos escuchamos, mejor es el resultado”, explicó Hernán.
Para Alcalá esa química y conversación fluida sobre el escenario, se consigue sí en el ensayo, pero sobre todo subiendo con buenos músicos. En el caso de Pan de Pulque, por ejemplo, Hernán, Gómez y Reyes estudiaron en la Escuela Superior de Música.
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Para tocar este estilo musical, lo principal es estar rodeado de músicos competentes porque hay que tener una buena base para poder desarrollar cierto diálogo. Y, sobre todo, es la costumbre de conocer a los músicos que ya están en el medio. Porque es muy diferente hablar y quizás coincidir en ciertas cosas, que tocar en vivo y estar ahí, comunicándose, y ahí es donde nos damos cuenta de todo lo que hemos escuchado”, señaló.
Para los miembros de Pan de Pulque otra cosa importante es, también, la relación con el público, ya que son ellos los que ofrecen la atmósfera de disfrute. Un diálogo entre banda y escucha es, apunta, lo más importante para un a exitosa noche de jazz, y eso se consigue atrayéndolo con las armonías, el ritmo y la melodía.
Actualmente, apuntan, hay un público receptivo al jazz pero también músicos que quieren salir y explorar más allá del repertorio de música clásica, aunque aún se deben hacer un esfuerzo para generar una escena cada vez más fuerte en la ciudad.
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Creo que principalmente se necesita que los músicos se atrevan, que pierdan el miedo y que busquen lo genuino, que busquen reunirse con gente que realmente esté en sintonía, que busquen reunirse con gente que sepa más, para que ya tengan un lenguaje un poco más desarrollado. Y, sobre todo, que no pierdan la idea de que la improvisación es una invención. Porque quizás por eso mucha gente puede llegar a ese punto, a escuchar a un artista de jazz y pensar que todo se está inventando en ese momento, que sí, pero se necesita una preparación previa y constante, algo que ayude a crearlo”, apuntó Hernán.
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Porque pensemos, siempre, que el jazz es una conversación: de nosotros cómo amigos y colegas arriba y abajo del escenario, pero también arriba como músicos, y nosotros como banda con el público. Una conversación, eso para mí es el jazz, una historia”, concluyó Alcalá.
HOY:
Pan de Pulque Jazz Quartet
Taberna El Cerdo de Babel
21:00 horas
Entrada libre
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