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Por
Rodrigo Flores
Publicado el domingo, 1 de agosto del 2010 a las 14:00
Saltillo, Coah.- El amor hacia su perro llevó a la familia Valdés Cabello a poner un negocio poco común no sólo en Saltillo sino en el país: la cremación de mascotas, el cual les trajo algunos problemas con los vecinos y calificativos no muy agradables, al juzgarlos de locos por pensar en que un negocio de este giro no podría funcionar, mismo al que nombraron “El Arca Pet Funeral”.
En contra de estas adversidades, Brenda Cabello y su esposo Eduardo Valdés, comenzaron un sueño innovador, el cual se ha convertido en una opción para quienes desean conservar a su mascota, como un agradecimiento por los momentos alegres que pasaron a su lado, o por la sencilla razón de ser parte de la familia.
“Desde hace mucho queríamos poner un negocio que fuera diferente, siempre nos han gustado los perros, se nos enfermó uno porque ya estaba viejito, entonces empezamos a ver qué íbamos a hacer con él porque no lo queríamos tirar y no teníamos lugar para enterrarlo, mi esposo vio lo del crematorio, de casualidad un amigo de la infancia se dedica a esto y lo contactó”, dijo Brenda Cabello.
El sentimiento hacia su mascota fue más allá de lo clásico, pues el perro era considerado como parte de la familia, como un hijo más, pero la muerte lo alejó de su lado y como si fuera una persona, fue cremado para guardar un recuerdo de él, por lo que ahora sus cenizas se encuentran en la oficina del negocio como un ejemplo de amor y agradecimiento.
“Era como un hijo más, inclusive les digo a mis hijos que él me hacía más caso que ellos, entonces no quisimos tirarlo por ser parte de la familia y lo cremamos, de ahí se nos ocurrió este negocio el cual empezamos en marzo de este año”, agregó.
El servicio consiste en la cremación del cuerpo, el cual es entregado en una urna junto con su certificado de defunción, lo cual hace este servicio más similar al de una persona fallecida, es como el último adiós para “cuando tu mascota deja de sonreír”, menciona el slogan.
“Es como el de cualquier persona, nosotros recogemos el cuerpo en las veterinarias o en el domicilio, lo cremamos, juntamos las cenizas y las ponemos en la urna; damos un plazo de 24 horas para la entrega y nos ha funcionado, creo que mucha gente lo hace por el cariño que le tiene a su mascota”, manifestó Brenda Cabello.
SERVICIO COMPLETO
Pero ahí no acaba el servicio, ya que se tiene adaptada una mini “capilla” en las mismas oficinas para que, en caso de que los dueños lo requieran, puedan velarlo en las instalaciones o esperar las cenizas mientras se tomen un café o hacen oración.
“Nos ha tocado gente que hasta les reza, otros que se van a despedir todos del perrito antes de que lo vayan a dormir, por eso ofrecemos este servicio, aquí se quedan tomándose un café en la sala de espera mientras traemos las cenizas”, dijo.
A pesar de su corta estancia en la ciudad y ser el segundo negocio de este giro en el estado, el servicio ha causado sensación en la comunidad, por lo que la demanda cada vez es mayor por parte de aquellas personas que tienen el mismo pensamiento: la mascota es parte de la familia, al sufrir la pérdida de un perro, o un gato, como si se tratara de un hermano o un hijo.
“Somos los únicos en Saltillo, es nuevo el servicio y nos gusta mucho, mis hijos lo han tomado muy bien. El mayor quiere ser veterinario y le gustan mucho los animales, le gusta cargarlos y la muerte se toma diferente. Cuando se me murió mi perro yo lloraba y mis niños me decían: ‘No te apures, mamá, lo vamos a cremar y ahí quedará el recuerdo’, esto les ha servido”, señaló.
DIGNO ADIÓS
Calificativos como “locos”, deseos de que no funcionara su idea, o quejas de vecinos al pensar que un convivio familiar se trataba de la cremación de estos animales, no fueron impedimentos para que Brenda y Eduardo flaquearan en su sueño, por lo que ahora se mantienen de pie ante todas las adversidades que han pasado.
“Los vecinos reportaban que aquí hacíamos las cremaciones, porque tuvimos un convivio e hicimos un borrego al ataúd y ya decían que quemábamos aquí a las mascotas, mucha gente nos juzgó de locos y que no nos iba a ir nada bien, pero es algo muy natural y muy bonito, lo importante es que nos gusta”, finalizó.
La idea es original, pero sobre todo viene a cubrir una necesidad para las personas que quieren darle el último adiós a su mascota de una manera digna y especial, todo esto para… “Cuando tu mascota deja de sonreír”.
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