Monclova
Por
Grupo Zócalo
Publicado el miércoles, 13 de mayo del 2026 a las 04:10
Monclova, Coah.- Aitana aún sufre por el dolor de haber perdido a su esposo, al padre del hijo que no conoció, Manuel Neftalí Lira.
“A una semana de tu partida, tu ausencia duele profundamente en cada momento”.
El dolor de la familia de Manuel se convierte en reclamo de justicia.
“No descansaremos hasta que tu voz sea escuchada y los responsables paguen por lo sucedido”, dice Aitana.
En la audiencia celebrada ayer, Mario Alberto y Francisco Reynaldo fueron vinculados a proceso por la jueza que lleva el caso.
Ambos imputados enfrentan cargos por el delito de homicidio calificado con brutal ferocidad en el caso del crimen ocurrido en el centro “Fe, Esperanza y Amor”.
A pesar de que en su declaración, Reynaldo culpó a Valentín Bustos, que está prófugo y un guardia del homicidio de Manuel Neftalí, la jueza determinó enviarlos a prisión.
‘Lo drogó con Diazepam’
El imputado declaró que el pastor del centro de rehabilitación suministró una fuerte cantidad de Diazepam a la víctima que además fue golpeada por un guardia de seguridad al que sólo identificó como “El Huachicol”.
Explicó que la víctima había perdido el habla y aunque el personal de enfermería fue enterado, no fue atendido.
Los abogados de los imputados reclamaron que la Fiscalía del Estado no presentó los videos de las cámaras de seguridad del centro ni citó a declarar a los otros 30 testigos que estaban en el lugar del incidente.
La jueza otorgó un plazo de tres meses para realizar la investigación complementaria, periodo en el cual Mario Alberto “N” y Francisco Reynaldo “N” permanecerán bajo prisión preventiva.
Estremecedor testimonio
Según su declaración, personas identificadas como el pastor Valentín, además de Bryan y Jordi, le aplicaron un castigo denominado “el palo”, que consistía en obligarlo a permanecer sobre las literas superiores sin acceso a alimentos.
No obstante, el momento más estremecedor de la audiencia ocurrió cuando relató los últimos días de Manuel Neftalí Lira, quien aseguró fue víctima de constantes agresiones físicas por parte de sujetos apodados “Huachicol” y “Ricky”.
Reynaldo, describió que la víctima era golpeada brutalmente, azotada contra las paredes y pateada cuando permanecía tirada en el piso, mientras era mantenida bajo sometimiento físico dentro del centro de rehabilitación.
El imputado también señaló directamente al pastor Valentín N., a quien acusó de ordenar o aplicar sedación excesiva a Manuel Neftalí Lira para controlar sus crisis de ansiedad.
Rápido deterioro
De acuerdo con su testimonio, el estado de salud de la víctima se deterioró rápidamente. Explicó que Lira ya no podía hablar con claridad, únicamente balbuceaba y tenía la mirada perdida, mientras el personal minimizaba la gravedad de su condición.
Añadió que el brazo de la víctima quedó inmóvil y sus dedos comenzaron a contraerse antes de que finalmente se solicitara una ambulancia, sin embargo, para entonces ya era demasiado tarde.
Durante la audiencia también se mencionó a un enfermero identificado como “Chuy”, quien presuntamente atribuyó el deterioro físico de Manuel Neftalí Lira a un cuadro de abstinencia, pese a los signos evidentes de daño neurológico y agotamiento físico.
Denuncia no los salva
Aunque Francisco Reynaldo “N”., responsabilizó directamente a “Ricky”, “Huachicol” y “Wizard” de las agresiones físicas, además de señalar al pastor Valentín por la presunta administración indiscriminada de diazepam, la jueza resolvió que existen elementos suficientes para considerar la coparticipación de Mario Alberto “N” y del propio Reynaldo en el crimen.
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