Internacional
Publicado el sábado, 22 de noviembre del 2025 a las 19:29
Washington D.C. – La Patrulla Fronteriza de Estados Unidos (CBP) opera un programa de vigilancia secreto que rastrea los patrones de viaje de millones de conductores en todo el país, muy lejos de las fronteras, con el objetivo de identificar y detener a personas consideradas “sospechosas”. La revelación, obtenida por la agencia Associated Press (AP), expone una transformación silenciosa de la CBP en una agencia de inteligencia interior.
El programa se basa en una red masiva de cámaras de escaneo de matrículas y un algoritmo de inteligencia predictiva que marca vehículos en función de su origen, destino y la ruta tomada. Posteriormente, agentes federales alertan a la policía local para que realicen las detenciones.
Conductores desprevenidos se encuentran de repente detenidos por infracciones menores, como exceso de velocidad, no usar la luz intermitente, o llevar un ambientador colgando del retrovisor, sin saber que la ruta que tomaron los puso en la mira del sistema de vigilancia. Estos son sometidos a interrogatorios y registros agresivos.
La investigación de AP, que se basa en testimonios de exfuncionarios y miles de documentos, detalla cómo este sistema, originalmente diseñado para combatir actividades ilegales fronterizas, se ha expandido en los últimos cinco años para monitorear las acciones diarias de ciudadanos comunes.
Aunque la Patrulla Fronteriza suele operar dentro de las 100 millas del límite, la red de vigilancia predictiva se extiende profundamente en el territorio estadounidense. Se han identificado cámaras en los estados fronterizos como Texas, Arizona y California, así como en zonas interiores clave.
– Se encontraron cuatro cámaras en Phoenix, una a más de 120 millas de la frontera con México.
– Se identificaron dispositivos en Detroit y cerca del límite Michigan-Indiana, capturando tráfico hacia Chicago.
La Patrulla Fronteriza defiende que sus lectores de matrículas están “gobernados por estrictas políticas” y son necesarios para detectar amenazas y desmantelar redes criminales, asegurando que están autorizados a operar “en cualquier lugar de Estados Unidos”.
Expertos legales y defensores de la privacidad cuestionan la constitucionalidad de esta vigilancia masiva, citando la Cuarta Enmienda que protege contra registros irrazonables.
“Están recopilando cantidades masivas de información sobre quiénes son las personas, adónde van, qué hacen y con quién se relacionan… es una red de vigilancia indiscriminada sobre estadounidenses,” advirtió Nicole Ozer, directora ejecutiva del Center for Constitutional Democracy de la UC Law San Francisco.
La investigación de AP documenta casos donde el algoritmo predice un crimen sin fundamento:
– Lorenzo Gutiérrez Lugo: Un conductor de mudanzas que viajaba hacia Brownsville, Texas, fue detenido por un pretexto de exceso de velocidad. La Patrulla Fronteriza había solicitado la detención, sospechando contrabando. Tras un registro exhaustivo, no se encontró nada ilegal, pero el conductor fue arrestado por llevar miles de dólares en efectivo, una práctica común de pago en comunidades migrantes.
– Alek Schott: En 2022, un hombre de Houston fue detenido por alguaciles de Texas, alertados por la Patrulla Fronteriza. Los agentes federales consideraron sospechoso un viaje nocturno de ida y vuelta a la frontera. Tras una retención de más de una hora y un registro del vehículo, no se halló contrabando.
Estas detenciones, conocidas internamente como ‘whisper’ o ‘wall stops’, buscan ocultar que la orden de detención se origina en un sistema de inteligencia federal que etiqueta como “sospechosos” comportamientos de conducción cotidianos.
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