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Perdonar ayuda a prevenir enfermedades

  Por Excélsior

Publicado el miércoles, 16 de abril del 2014 a las 03:27


Según investigaciones el resentimiento y la falta de perdón aumentan la presión sanguínea, baja las defensas y fomenta el estrés

Ciudad de México.- El perdón ayuda mejorar la calidad de vida, debido a que ofrece diversos beneficios para el organismo. Vivir sin resentimientos y rencor puede prevenir muchas enfermedades físicas y mentales.

De acuerdo con algunas investigaciones, el resentimiento y la falta de perdón aumentan la presión sanguínea, bajan las defensas corporales, y fomentan la depresión y el estrés.

Además, el avance energético del cáncer se puede interrumpir cuando se evitan las aflicciones y los traumas no resueltos.

Los especialistas aseguran que al abandonar los sentimientos como la ira, la culpa, el resentimiento, la decepción o el deseo de venganza, se libera una enorme cantidad de energía.

Aprende a perdonar

Con el objetivo de que elimines los pensamientos y sentimientos negativos, y crezcas espiritualmente, aquí te damos algunos consejos para aprender a perdonar:

Replantea tus juicios: Piensa en olvidarte de todas las situaciones, ofensas e injusticias que has vivido durante tu vida, debido a que éstas gastan parte de tu energía mental y emocional. Libérate de estas ataduras para que disfrutes del amor, la tolerancia y la alegría, que favorecerán tu bienestar.

Perdónate a ti mismo: Reflexiona un poco en que nadie es totalmente bueno ni malo, tanto tú como el resto de las personas reaccionan de acuerdo a como están programadas mentalmente, a lo que han aprendido o se les ha inculcado. Si eres tolerante con tus propias culpas y fallas del pasado, si entiendes y aceptas tus sombras psicológicas, estarás en mejor disposición de hacerlo con los demás.

Saca tu disgusto:
Es preferible exteriorizar tu enojo en el momento en que ha sido provocado, en vez de guardarlo; sin embargo, no excedas la impulsividad ciega o la ira irreflexiva.

Detecta la importancia: Concédele a cada suceso el valor que merece.

Descubre la intención del otro: Encontrar la verdadera motivación de tu ofensor y las razones profundas de su conducta, te llevará a ser más condescendiente con él y a verlo como víctima de sus propios errores y carencias.

Admite tu responsabilidad:
Reconoce tu parte de responsabilidad en el asunto, habla con claridad y directamente, evitando los malentendidos o suposiciones.

Recuerda que ante un problema, lo mejor es acercarte a la otra persona para comunicarse. Es importante elegir bien el momento, sentarse a hablar con calma. Ten siempre una postura conciliadora para aclarar el conflicto y resolver la discusión sin resentimientos. Y tú, ¿cuántas veces has perdonado?

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