La licenciada Argentina Carrillo, representante de la organización de abogacía, expresó su alegría por el desenlace del caso.
“ Nos encontramos muy felices el licenciado Rodolfo González y su servidora. La tarde de hoy realizamos la adopción del perrito que fue abandonado afuera de la Universidad Antonio Narro”.
Agradeció especialmente el papel de la comunidad estudiantil, “Muchas gracias a los estudiantes de la Narro, por su empatía y amor por los que no tienen voz, por grabar y contactarme”.
La abogada y activista también reconoció a Arturo Chío, quien resguardó temporalmente al cachorro:
“ Gracias por brindarle un techo seguro estos días y por tu amor para los que no tienen voz”.
Carrillo informó que el perrito fue recibido por Omar y su esposa, quienes abrieron las puertas de su hogar:
“ Muchas gracias por abrir su corazón y brindarle una familia a este chiquitín hermoso. Ya por fin está con una familia verdadera”.
Darán seguimiento a la adopción
La defensora animalista agregó que seguirá puntualmente el proceso de adopción, como en todos los casos que ha supervisado, y reiteró su llamado para identificar al responsable del abandono, asegurando que cualquier información será tratada de manera anónima.
“Gracias a todos los medios de comunicación por su ayuda y difusión. Defensoría Animalista Laguna somos todos”, concluyó.
El caso: indignación en la Narro
La semana pasada, estudiantes de la Universidad Antonio Narro en Torreón captaron en video a un hombre que abandonó al perrito a las afueras del campus. Las imágenes circularon rápidamente en redes sociales, generando molestia y solidaridad entre la comunidad estudiantil.
Los jóvenes dieron aviso inmediato a Defensoría Animalista Laguna y mantuvieron bajo resguardo al cachorro mientras se buscaba apoyo. Activistas y voluntarios acudieron al llamado, logrando que el perrito recibiera atención veterinaria y un refugio temporal.
Tras varios días de resguardo y valoración, la organización confirmó este lunes que el animal fue entregado a una nueva familia, cerrando con un final positivo, una historia que comenzó con abandono pero concluye con empatía y adopción responsable.






















