Deportes
Por
Miguel García
Publicado el viernes, 25 de marzo del 2011 a las 15:00
Saltillo, Coah.- El camino de Julio César Chávez Jr. ha sido de desafíos constantes. El primero será siempre el gran legado de su padre en la historia del boxeo mundial. Ser el primogénito del llamado “César del Boxeo” no es fácil y mucho menos seguir sus pasos en el cuadrilátero ante el profundo recuerdo de la leyenda.
Muy pocos se aventurarían a alcanzar el récord de 7 títulos mundiales en 3 divisiones diferentes, 84 triunfos por nocaut y 107 peleas en el sector profesional. El último ídolo de México en el boxeo fue único. Su hijo incursionó en el ring ese 2003 en la búsqueda del reconocimiento propio.
Sin embargo, para el campeón plata del CMB entre los pesos medianos, existieron momentos específicos que en suma le hicieron dudar en continuar, pero también otros que catapultaron a en esta carrera en la donde persigue la cima de su categoría en el ranking mundial.
BAJONES Y SUBIDAS
El heredero del gancho al hígado más demoledor en la historia ostenta una foja de 42 triunfos, un empate y una invalidada en el terreno profesional, cuyo récord originó dudas entre los expertos y la afición en general luego de su combate en 2008 ante el estadounidense Matt Vanda. Ésta fue su pelea número 37.
Según Ricardo Thomas, de CNN, “el palenque de Hermosillo terminó en trifulca con el público volcado en su contra cuestionando su victoria y su padre arengando a los inconformes”. Afirmó que este suceso causó que el pugilista pensara en el retiro.
Luego el escándalo persiguió al mayor de los Chávez Carrasco en la misma proporción que el caso de Antonio Margarito “El Tornado de Tijuana”, ambos boxeadores mexicanos. La Comisión Atlética de Nevada (CAN) sancionó al pugilista por siete meses y con multa de 100 mil dólares tras arrojar positivo de una sustancia diurética en un control antidopaje.
La CAN no aceptó el alegato y en consecuencia su victoria ante el estadounidense Troy Rowland del 14 de noviembre de 2009 en Las Vegas, fue retirada de su récord y aparece como una pelea con “no decisión”.
Pero una vuelta de la fortuna apareció para el atleta mexicano. En enero de 2010, el entrenador de Manny Pacquiao, Freddie Roach, elogió las aptitudes del pugilista de Culiacán. La noticia fue que el considerado mejor entrenador del mundo aceptó trabajar al Hijo de la Leyenda en el Wild Card Gym de Los Ángeles.
CAMBIOS POSITIVOS
Rumbo a su pelea por el título plata mediano del CMB ante el irlandés John Duddy, la valía del heredero Chávez Carrasco estuvo en juego el 26 de junio del año pasado. Sin embargo, según opinión de expertos, su defensa mejoró bastante, fue más rápido, no le entraban tantos golpes y sorprendió hasta el séptimo round en su trabajo físico entrando con buenas combinaciones y sin los altibajos de costumbre.
Su confirmación se perfila a través de un combate mediático ante rivales de renombre, con jerarquía en el cuadrilátero y si es posible con un fajín mundial en la cintura. La afición no pide mucho, sólo quiere revivir la gloria del padre en el hijo.
Su pelea ante Sebastian Zbik el 4 de junio por el título mundial mediano del CMB es su antesala a las grandes ligas del pugilato internacional. Después de él, no hay marcha atrás. Sólo quedan el argentino Sergio “Maravilla” Martínez (47-2, 26 ko’s) y el alemán Felix Sturm (35-2, 15 KO’s).
RIVALIDAD CANTADA
No obstante, la popularidad del “culichi” se ve amenazada por el título mundial en Súper Welter que adquirió Saúl “El Canelo” Álvarez hace unos días. Este evento podría beneficiarle.
Ya coronado en los pesos medios, la rivalidad real entre ambos se sazonaría para una edad de madurez en el ring. En este choque de egos, podría estar una serie de capítulos al alcance de gestas épicas entre mexicanos como las de Iván Vázquez-Juan Manuel Márquez, Rubén Olivares-Chucho Castillo, Carlos Zárate-Alfonso Zamora, y la más reciente Marco Antonio Barrera-Erik Morales. Recientemente “Julito” declaró vía Twitter que se avergonzaba de que el CMB avalara la pelea del “Canelo” contra Mattew Hatton por el campeonato mundial. Afirmó que era un regalo para el púgil tapatío y lo retó a un combate para respaldar sus amenazas. Pelea que Álvarez rechazó de inmediato, asegurando que “Julito” no estaba a su altura y que él sólo pelearía “con los mejores”.
A través de un twit, “El Junior” expresó: “Me salió sacatón el ‘Canelo’, dice que quiere mejores rivales, como quién? como Matthew Hatton 140 libras. O otro de 40 años como Lovemore Ndou? Jajaja (sic)”.
Tal parece que este 2011 será un año de oportunidades y quizás la confirmación para el mayor de los Chávez Carrasco en espera de nuevas páginas para escribir su propia historia en el mundo, sin vivir a la sombra de su legendario padre.
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