Noticias
Por
Grupo Zócalo
Publicado el jueves, 30 de diciembre del 2021 a las 05:07
Saltillo.- Quien ha asistido a un festejo de 15 años en Coahuila, y seguramente en otras entidades por extensión, sabrá que uno de los momentos más emotivos es cuando el padre de la cumpleañera le entrega su “última muñeca”, que simboliza la conclusión de la niñez y el paso a la juventud. Ese acto inspiró a Adolfo Humberto Galindo Galindo a componer el tema La Última Muñeca, que con cadencia de vals han bailado miles de quinceañeras a lo largo de varias décadas.
Ahora esa canción, cuya interpretación del grupo Los Barón de Apodaca es la más emblemática, tendrá un sentido mucho más emotivo, al saber que su creador ha dejado de existir.
Así es, Fito Galindo, el gran compositor coahuilense, poeta del pueblo, hacedor de numerosos hits musicales, murió ayer al mediodía, a los 80 años, en la Clínica 11 del IMSS, en Piedras Negras, Coahuila.
Según medios locales de la ciudad fronteriza, el hijo del compositor informó que Galindo sufrió hace dos meses un infarto cerebral y se encontraba confinado a una silla de ruedas. Ayer, el artista acudió a consulta al hospital, pero una vez ahí se empezó a sentir mal y le sobrevino un infarto que terminó con su vida.
A pesar de contar con una prolífica creatividad musical, que dio al mundo más de 600 canciones, muchas de ellas convertidas en éxitos por figuras como Ramón Ayala, Bronco, Límite e incluso el recientemente fallecido Vicente Fernández, don Fito siempre mantuvo la sencillez que lo caracterizó toda su vida, al grado de no sentirse muy cómodo con los grandes homenajes. Al menos así lo manifestó en una entrevista que concedió al diario Milenio en 2020.
“
Sigo escribiendo por afición. Después de conocer a gente tan importante como José Alfredo Jiménez, Álvaro Carrillo o el Wello Rivas creo que la palabra compositor nos queda grande”, dijo en esa ocasión, en la que recordó que una vez le preguntaron si deseaba que se le erigiera un monumento en su pueblo, se negó rotundamente.
“
De inmediato lo rechacé. Prefiero que se quede una canción mía en la rocola más rabona, de la peor cantina de México, porque ese es el alma musical del país. Si llego ahí, moriré satisfecho”, refirió.
Poeta del desamor
Según constata la Sociedad de Autores y Compositores de México (SACM), a la que orgullosamente perteneció, Fito Galindo nació un 11 de agosto en Zaragoza, Coahuila.
Su carrera empezó desde pequeño en la escuela primaria cuando su maestra le pidió al grupo que escribieran un poema alusivo a las madres y el que terminara se podía retirar; su poema fue tan sobresaliente que la maestra no creía que fuera suyo. Su padre al ver su talento decidió enviarlo a la Ciudad de México con un amigo que era representante de Walt Disney en México. Ahí se convirtió en compositor exclusivo de la RCA, aunque las cosas no salieron como él deseaba y volvió a Coahuila.
En Piedras Negras se reencontró con Vicente Fernández a quién le ofreció las canciones Mi Noche Buena, Pablo del Monte y Se Vende un Caballo, las cuales se convertirían en un éxito.
Además de componer canciones para Chente también sus letras cautivaron a Pesado, Ramón Ayala, Los Cardenales de Nuevo León, Límite, Los Barón de Apodaca y Los Tres Tenores Mexicanos (Humberto Cravioto, Alberto Ángel El Cuervo y Valente Pastor), entre otros.
María Dolores Pradera en sus shows incluía su canción Primera, Segunda y Tercera dándole el crédito a don Humberto. La cantante dijo en su momento que nunca había cantado una canción tan breve con tanto contenido.
Fito Galindo recordaba aquel episodio, con mucho agradecimiento a la cantante a quien tiempo después tuvo la oportunidad de conocer personalmente en el hotel Ancira de Monterrey. Fue ahí donde la cantante y actriz le confesó haber escuchado su canción cuando se trasladaba en un taxi al aeropuerto de Medellín, Colombia. Preguntó el nombre y lo apuntó sobre un papel con un lápiz labial, para llegar a España y solicitar la canción que pronto haría famosa.
Cuando tenía 14 años escribió Un Golpe Más popularizada por el Grupo Bronco.
Un hombre con muchas anécdotas que involucran a gigantes de la música que le mostraron su admiración como Rubén Fuentes que un día le dijo: “Humberto, yo no sé como haces lo que haces, porque el bolero perfecto se compone de 32 compases y yo te conozco a ti boleros de 32 compases y tu no sabes lo que es un compás” a esto Fito Galindo le responde “no sé de que me estás hablando”. Y Fuentes le replicó: “Eso es lo que me intriga que yo sé que no sabes, por eso no me explico como lo haces”.
El coahuilense siempre afirmó que ninguna de sus composiciones es autobiográfica, aseguraba que su vida no servía para hacer canciones, prefería la de los demás, algunos detalles que te daba la gente sin darse cuenta, sin querer le contaban una historia.
Muchas otras simplemente las imaginaba. Alguna vez alguien le dijo: “Hay dos clases de compositores, el que escribe lo que le sucede y cuando no le sucede nada no vuelve a escribir nunca; y la otra clase de locos afortunados como usted que escribe lo que le da su gana, que sueltan el lápiz, buscan otra idea y la escriben como si la hubieran vivido”.
En octubre de 2010, Fito Galindo fue homenajeado por la SACM con el reconocimiento Trayectoria 25 y Más… y seguramente sus canciones seguirán sonando por muchos años más.
Más sobre esta sección Más en ZocaloApp-home2
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 9 horas
Hace 10 horas
Hace 10 horas
Hace 10 horas
Hace 10 horas
Hace 10 horas