Cd. De México

Publicado el miércoles, 24 de agosto del 2022 a las 11:40
Ciudad de México.- Durante 55 años, las obras de Raúl Ademar Mendoza iluminaron las fachadas del Zócalo, Paseo de la Reforma, Insurgentes y otras avenidas en las 16 alcaldías por las Fiestas Patrias y las noches navideñas.
Sin embargo, el trabajo del hombre de 80 años de edad concluyó durante el primer bimestre de este año.
El Dibujante Creativo de Alumbrado Decorativo del Gobierno de la Ciudad de México fue una de las pocas personas en el mundo dedicada a crear luminarias de épocas tan importantes, como el Día de la Independencia, la Revolución Mexicana, Navidad, Año Nuevo, Día de Reyes Magos y ¡hasta los Juegos Olímpicos de 1968!

Algunas de sus colaboraciones más emblemáticas son las luminarias que se colocaron a lo largo de 1968, conmemorativas de los Juegos Olímpicos.
Así como su diseño de la bandera más grande del mundo hecha con focos en los 70, la cual abarcaba el Antiguo Palacio del Ayuntamiento y el Palacio de Gobierno.
Internacionalmente fue reconocido en 1975, cuando la Reina Isabel II de Inglaterra visitó el País y diseñó dos rostros que fueron colocados en Paseo de la Reforma y el Zócalo.
La técnica del rostro de personajes que inventó y utilizaba la llamó ‘alto contraste‘ y consiste en contornear y dar sombra a cada personaje.
“ Ayuda a profundizar y apreciar mayor sus rasgos. Pero, para lograrlo, debíamos pintar foco por foco con distintos colores y tonos. Hasta la fecha se sigue haciendo así. Y es un legado que dejé”, explicó.
Para Raúl, las celebraciones patrias iniciaban en mayo, ya que debía entregar más de 100 diseños para toda la Ciudad de México, los cuales pasaban por un proceso de selección.
Navidad la vivía en junio y julio y era el mismo procedimiento.

Detalló que todo se hace con mucho tiempo de anticipación porque los trabajos de instalación eléctrica y diseño a escala llevan muchas semanas de trabajo.Un gran talento en el dibujo El originario de la Colonia Candelaria de los Patos, en el Centro Histórico, es hijo de una ama de casa y un policía políglota que muchos años dio servicio y orientó a turistas extranjeros del Zócalo.
Raúl recordó que desde pequeño tuvo mayor habilidad para el dibujo, pero se percató muchos años después de su talento.
“ Yo quería ser contador auditor, pero era muy malo con las matemáticas.
“ Mi hermano mayor y un profesor de la preparatoria me insistieron que lo mío eran las artes, el dibujo, y que mejor dejara mi sueño de irme a la Facultad de Economía en Ciudad Universitaria, porque mi lugar estaba en las artes con la Academia de San Carlos”, detalló “Chirino”, como todo mundo lo conoce.

En 1964 se graduó de la Academia de San Carlos como Maestro en Artes y un tiempo fue ayudante del pintor Rufino Tamayo.
Dos años más tarde fue contratado por el iniciador de las luminarias decorativas de la Ciudad y le dio la oportunidad de dibujar y diseñar rostros y escenarios que se presentarían en los últimos meses del año.
Empezó diseñando los rostros de Emiliano Zapata, Miguel Hidalgo, José María Morelos y Pavón, Doña Josefa Ortiz de Domínguez y otras caras reconocidas por la historia mexicana, pero lo que pocos sabían, era que fueron inspirados por su madre, tía y varios compañeros de la oficina de luminarias.
“ Siempre usé caras conocidas. En todos mis diseños está alguien que aprecio o convivía de cerca. Mi mamá y una de sus hermanas fueron mi inspiración para hacer el rostro de doña Josefa, un compañero que era güero, pero parecía tener las facciones de Miguel Hidalgo también fue mi modelo y otros dos por sus bigotes o rostros muy cuadrados.

“ Muchas veces les pedía que se quedaran quietos o les tomaba fotografías para poder hacer los dibujos. Y esos eran los que se proyectaban en los focos de colores en el Zócalo, por las calles de 20 de Noviembre, 16 de Septiembre, Madero y los ayuntamientos”, resaltó.
Añadió que se integraron más dibujantes creativos que replicaron su legado en los últimos años de su carrera, hasta permitirle retirarse con tranquilidad, sin embargo, dejó algunos diseños adelantados para el próximo Día de Muertos.

El año pasado, su participación en septiembre y diciembre se vio limitada a unas cuantas figuras, ya que las propuestas fueron entregadas por otros grupos fuera de la oficina de luminarias decorativas, que se ubica cerca del Metro Constitución de 1917, de la Línea 8.
Desde que se retiró, Raúl pasa su tiempo libre pintando al óleo retratos de su familia y paisajes que vio durante su infancia.
Este año será el primero en el que no participará en la iluminación de las Fiestas Patrias, la cual ya comenzó a instalarse y no debe tardar más de 10 días, según la Secretaría de Obras y Servicios.
“ Estoy feliz por haber hecho esto. Yo quería ser dibujante en Walt Disney cuando era joven, también quería hacer caricatura política para los periódicos, pero la vida me llevó a un camino que no imaginé y que disfruté mucho, porque amo a mi Ciudad”, destacó.

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