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Por
Rodrigo Flores
Publicado el viernes, 1 de mayo del 2015 a las 14:01
Saltillo, Coah.- Grupos ciudadanos de todo el país se han dado a la tarea de buscar a sus desaparecidos por su propia cuenta, ante la poca respuesta de las autoridades de los tres niveles de gobierno para encontrarlos.
Expertos a nivel nacional e internacional han estado trabajando con grupos ciudadanos a través de Ciencia Forense Ciudadana, organización que surgió el año pasado y que está trabajando a nivel nacional con más de 600 familias.
Rodolfo Franco, director general de Ciencia Forense Ciudadana, señaló que se ha conectado a familias de desaparecidos con expertos en la localización y búsqueda de fosas clandestinas, para que sean ellos mismos quienes busquen a su gente en campo, y de paso que le enseñen a las autoridades de su región de cómo se hacen las cosas.
“Lo que hacen es organizarse para pedirle al Estado una manera efectiva de actuar, es decir: ‘Estado, si tú no puedes, te voy a enseñar cómo se hace. No sólo te voy a enseñar cómo se hace, sino te voy a enseñar los estándares internacionales’, que vinieron unos peritos a enseñarles, y es ahí donde entra Ciencia Forense Ciudadana. Lo que hace es darse cuenta de que los ciudadanos van a enfrentar riesgos y van a enfrentar situaciones para las que pueden o no estar preparados, pero que nosotros podemos apoyar trayendo expertos”, dijo.
EN COAHUILA YA SE BUSCAN
En Coahuila trabajaron con el Grupo Vida, a cuyos integrantes capacitaron sobre cómo identificar una fosa clandestina, qué herramientas utilizar, cómo guardar evidencias, entre otros temas, con la intención de que en campo los propios ciudadanos conozcan qué hacer.
Esto surgió ante el interés de los grupos de búsqueda, que, preocupados por los resultados de las autoridades en cuanto a la búsqueda, han tomado el desierto como punto de partida para sus propias búsquedas, como sucedió en Iguala en noviembre del año pasado, en Tamaulipas y ahora en Coahuila.
Los malos resultados de búsqueda por parte de las autoridades han comenzado a mover a grupos de familias de las calles al campo, donde han empezado una búsqueda incansable, gracias a los nuevos conocimientos que han adquirido.
“Realmente lo que están haciendo es un gran ejercicio de acción ciudadana y demostración que se sale de los estándares usuales de la marcha, por qué vamos a marchar a las calles cuando los desaparecidos están en el desierto, están en los cerros, en Iguala, están en un montón de lugares. Vamos a marchar y vamos a llevar al Gobierno ahí, y en esa forma de manifestación, innovadora, porque antes todo esto se hacía en secreto, la gente no quería que supieran que estaban buscando, que dependían del Gobierno, hoy la gente está cansada de eso, el Gobierno es el que tiene que ayudarnos”, agregó.
“Vamos a juntar este conocimiento, a ponerlo al servicio de los ciudadanos. Fue tomar estas capacitaciones, de cómo se localiza, se identifica, se excava y protege una fosa. Con este conocimiento han salido no sólo en Torreón, sino en Tamaulipas también salieron a ponerle un alto al Gobierno de decir: ‘No pueden ir a excavar fosas clandestinas con traxcavos, destruyen la evidencia, destruyen los restos’.
“Lo que está platicando el Grupo Vida fue que a la luz de lo que sucedió, el asunto de la búsqueda en campo, en terreno, lo que pasó en Iguala, en Torreón, en todo el país, es algo que ya se había venido haciendo; muchos familiares se habían convertido como en cazadores profesionales de sitios donde abrían tumbas, de hecho las historias en Tamaulipas, Nuevo León, es que hacen plantones afuera de las tumbas con la Secretaría de Gobierno”, comentó.
EXPERIENCIA
En el ir y venir del trabajo realizado para la localización de personas, la ciudadanía ha obtenido experiencia en cuanto a las investigaciones, por lo que sólo faltaba poner a expertos en sus manos para canalizar ese conocimiento.
“Logramos traer al equipo peruano de antropología forense, al equipo mexicano de antropología forense, y a un experto internacional que trabajó en Kosovo, para que platicara con los ciudadanos sobre lo que han hecho en su experiencia, no fue un manual, fueron directamente los expertos quienes les dijeron cómo hacerlo, así se hacen las fosas, así se hacen las excavaciones, tienen que tomar medidas para protegerlas en el crimen, usar guantes”, comentó el director.
A pesar de que el origen de Ciencia Forense Ciudadana no fue para la búsqueda de cuerpos o fosas clandestinas, se logró atender las necesidades de la ciudadanía a través de cursos de capacitación para detectar fosas en campo, aunque se ha seguido con el objetivo principal de la organización, que es crear un biobanco a nivel nacional con los datos de todas las personas desaparecidas.
De un mes a la fecha se han obtenido datos de 200 personas que buscan a sus familiares, mientras que se tiene contacto con más de 600 casos de personas desaparecidas desde el año pasado, lo cual ha sido un avance significativo.
“Hay mucho interés, de hecho estamos sorprendidos, tenemos 600 registros en nuestro Registro Nacional Ciudadano de Personas Desaparecidas, que no todos han hecho una solicitud de muestra, que vamos como en poco más de 200 porque la gente tiene que volver a hacer el registro.
“Es un proceso un poco lento, pero si tomas en cuenta que la PGR con toda su tecnología está manejando 600 casos de desaparición en México, y que como ciudadanos están manejando el mismo número de casos, entonces dice algo de cómo la organización puede trascender algunas capacidades”, agregó Rodolfo Franco.
SIN PERSONAL PARA LA BÚSQUEDA
Uno de los problemas que hay en México es que no se cuenta con el personal necesario para la búsqueda de las personas, además de que la gente ha perdido credibilidad en los trabajos de investigación realizados a la fecha, por lo que hace falta que la gente despierte su interés para entender el tema, y que obligue a las autoridades a buscar y a entregar resultados, lo cual ha comenzado a suceder con los movimientos ciudadanos en todo el país.
“Si quisiéramos atender el problema en México con equipos forenses, necesitaríamos 100 equipos forenses argentinos para más o menos medio atender la crisis en México; si los ciudadanos no empiezan a participar y a saber qué es lo que están haciendo los forenses en los terrenos, no van a poder entender de primera mano, no van a poder darle legitimidad ni transparencia a los procesos forenses”, agregó.
NO SE LE SACA PROVECHO AL ADN
La problemática que se vive en México es debido a que no se han buscado alternativas de búsqueda y localización, además de que no se ha utilizado de manera adecuada la tecnología que existe en el país, por lo que sugieren crear una base de datos de ADN parecida al registro de criminales.
“Cuando tienes 27 mil desaparecidos de quienes además no tienes los cuerpos ni tienes las historias, debes encontrar una manera más creativa de encontrarlos. Lo que estamos diciendo es: ‘Existen bases de datos de ADN para buscar criminales, ¿por qué no tener una base de datos de ADN para identificar no identificados?, la misma manera en que identifican criminales, esa misma tecnología se puede utilizar para identificar no identificados, simplemente no la han utilizado”, comentó el director general.
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