Nacional

Publicado el viernes, 5 de diciembre del 2025 a las 19:27
Ciudad de México.- “Treinta y cinco mil, nosotros como maestros vamos a tener acá 35 mil“, dijo uno de los coordinadores del sindicato magisterial. Y los demás medían los pasos entre la Catedral y la valla central del Zócalo, reservado para el mitin de la Presidenta Claudia Sheinbaum de este sábado. Acá el cuadrante 1. Allá el 2, de ese lado el 3. Mil 700 maestros deberán llegar a las dos de la madrugada, dijo el que coordinaba, con su nombre bordado en la playera blanca: Alberto Trejo Hernández, líder magisterial del Tecámac, Estado de México.
Un día antes, antes que nadie, el sindicato de maestros llegó al Zócalo a planear el acomodo para el festejo de Sheinbaum de la llegada a la Presidencia de Andrés Manuel López Obrador. Eran cuatro grupos, con las siglas del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), en el chaleco, la gorra, la playera blanca.
“ Lo más importante es cuidar a nuestros compañeros y que nuestra secretaria general, nuestra amiga y compañera, la maestra Mónica (Granillo Velazco, líder del SNTE región Valle de México y diputada plurinominal de Morena) también esté tranquila”, dijo la que dirigía otro de los grupos.
Los 46 mil metros cuadrados del Zócalo estaban apartados con vallas. No se les fuera a meter alguna protesta campesina. Sin sillas, como otras veces, para que se pueda mostrar el poder de convocatoria. Bajo el balcón del Palacio Nacional estaba listo el templete blanco, el podio. Ocho pantallas gigantes en toda la plancha. Cuatro más sobre Madero hasta Eje Central, a un kilómetro de distancia. Más pantallas por 5 de Mayo, Venustiano Carranza y Mesones. Un kilómetro a la redonda de pantallas, calculó un técnico en la esquina de Madero y e Isabel La Católica, aunque no estaba muy bien informado.
“ Para el evento de mañana, que va a ser de Claudia Sheinbaum que va a dar la cuarta.. ¿qué era? Va a dar como una plática. La cuarta generación, algo así, de la séptima no sé qué..”, dijo.
Se le olvidaba. O no entendía. El 19 de noviembre, cuatro días después de la marcha contra la violencia, Sheinbaum convocó a un festejo. “Se cumplen siete años de Transformación, porque recuerden que el Presidente López Obrador entró el primero de diciembre de 2018. Entonces habíamos pensado nosotros convocar a una celebración, que yo creo que estaría bien, la verdad, porque hay mucho que celebrar”, dijo.
No se refería a las promesas del Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024: “En 2021 -decía López Obrador– deberá cumplirse la meta de alcanzar la autosuficiencia en maíz y frijol”. “En el último año del sexenio habrá cesado la emigración de mexicanos al exterior por causas de necesidad laboral, inseguridad y falta de perspectivas”. “Para entonces la delincuencia organizada estará en retirada”. “La delincuencia de cuello blanco habrá desaparecido”. “Se habrá alcanzado una tasa de crecimiento de 6 por ciento“.
Sheinbaum se refería a otras metas: “Fíjense, récord en Inversión Extranjera Directa. ¡Celebración! Supercomputadora más grande en América Latina. ¡Celebración! Todos los adultos mayores tienen pensión universal. ¡Celebración! Todos los jóvenes ahora de secundaria tienen beca. ¡Celebración! Todos los de preparatoria tienen beca. ¡Celebración!”.
Se fue a su finca, pero el nombre de López Obrador sigue llenando el Zócalo. “Nosotros, para poder lograr el cambio, lo llenamos 60 veces“, dijo el ex Presidente en marzo de 2023, cuando aún le faltaba un año y medio de discursos en la plaza.
El SNTE, listo ya para apartar lugares, por su parte, festeja el aumento salarial del 10 por ciento que les dio la Presidenta en mayo, una semana más de vacaciones y la reducción de cinco años en la edad para jubilarse.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Nacional
Hace 1 hora
Hace 1 hora
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 2 horas
Hace 3 horas
Hace 3 horas
Hace 3 horas
Hace 3 horas
Hace 3 horas