Espectáculos
Por
Alberto Silva
Publicado el lunes, 25 de mayo del 2015 a las 22:44
Saltillo, Coahuila.- Mi lectura de “Sospecha de un Viaje Astral”, del texano-coahuilense, José Chapa, coincidió en mi vida con los días en que veía la serie televisiva “Breaking Bad” y fue una combinación explosiva. Sin riesgo de exagerar, me sentí como el primer wey en la historia del ser humano que mezcló la cerveza y el clamato, como el primer vato que probó el sexo oral… al terminar de conocer aquella novedosa maravilla, llegó con su mejor amigo y le trató de explicar: “Es que fue… ¿Cómo te digo?… No sé, ¡Fue La Mamada!”
Este joven poeta ya me había dado un golpe de gusto cuando publicó su primer libro “Pájaros de Pólvora” hace como cinco años, en esa ocasión pensé que no había paseado mis ojos por versos de alguien con tanto “punch” y tan morrito desde Pablo Neruda, quien al llegar al segundo piso de su vida nos regaló ese formidable “20 Poemas de Amor y una Canción Desesperada”, que aún se lee por miles de chavos enamorados que buscan inspiración para darle cartitas a su “candado” con una frase mamalona.
Chapa tiene esa excitante habilidad de los poetas, crea imágenes fabulosas con un lenguaje sencillo y espectacular al mismo tiempo. En el marco de la literatura mexicana de las últimas décadas, lo pondría en el Top 5 de autores nacionales con más Viagra en sus líneas.
En esta ocasión, como digo, alternaba su lectura con una serie que ahora también considero entre mis favoritas. No me sorprendió darme cuenta que el personaje principal de esa historia, Walter White, guarda muchas similitudes con José Chapa.
Ambos son una especie de geniecillos que habían “desperdiciado” su talento (en sus respectivas áreas) hasta que algo en sus vidas los hizo tomar medidas drásticas y apostarle todas las canicas de su bolsa a un proyecto casi demencial, arriesgado, que podía dejarles insólitos beneficios. Ambos tienen doble personalidad, mientras algunos creen que sólo son sujetos aburridos, monocromáticos, otros ya han presenciado su lado intrépido, casi mítico, outsider, provocador e incluso violento, ametrallante.
Si ustedes no son observadores, no verán en José Chapa más que un vendedor de telefonía celular que conduce un hermoso automóvil, así como muchos de los que entablaron conversación con Walter White no creían que fuera otra cosa, salvo un profesor de Química de preparatoria, medio tímido, desesperante.
Y para sorpresa de quienes ponen atención a los detalles, Chapa y White abrigan mucho más de lo que ofrecen en su máscara, cada cual en lo suyo, son un par de bestias prodigiosas que pueden revolver su vida hasta dejarle en estado de shock. Si no me cree, sólo vea por internet la serie “Breaking Bad” o lea “Sospecha de un Viaje Astral”, en ninguno de los casos lo lamentará.
Sospecha de un viaje astral
De José Chapa
Universidad Autónoma de Coahuila
60 páginas
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