La opinión de ambos líderes contrastó con la del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, quien señaló que Moscú no tenía intención alguna de ponerle fin.
“Creo que el asunto está llegando a su fin”, dijo Putin a periodistas el sábado.
Consultado sobre las declaraciones de Putin, el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, dijo el martes que se había llevado a cabo una labor trilateral entre Ucrania, Rusia y Estados Unidos para poner fin a la guerra, que ya cumple su quinto año.
Antes de partir hacia China el martes para una visita de Estado, Trump dijo de manera similar que se estaba acercando un acuerdo entre las dos naciones, aunque no ofreció más detalles.
“Creo de verdad que el fin de la guerra en Ucrania está muy cerca”, dijo Trump a periodistas al salir de la Casa Blanca.
Zelenski no comparte ese optimismo. El lunes, dijo que “Rusia no tiene intención de poner fin a esta guerra” y advirtió que Ucrania se prepara para nuevos ataques.
Rusia y Ucrania reanudaron los ataques durante la noche, luego de concluir una tregua de tres días proclamada por Trump, la cual ambos bandos se acusaron mutuamente de violar.
Trump ha convocado múltiples rondas de conversaciones para intentar poner fin al conflicto, pero todavía no existe un acuerdo de paz. Rusia, que controla alrededor de una quinta parte del territorio ucraniano, exige que Kiev entregue más territorio, mientras Ucrania demanda la retirada de las tropas rusas.
Peskov afirmó que Rusia vería con buenos ojos nuevos esfuerzos de mediación de Estados Unidos y aseguró que Putin está dispuesto a reunirse personalmente con Zelenski una vez concluido el proceso de paz.
Además, sostuvo que “aún queda mucho trabajo preparatorio por hacer” y añadió que el conflicto podría terminar si Kiev y Zelenski “toman la decisión necesaria”.
Las negociaciones entre Moscú y Kiev, bajo mediación estadounidense para detener el conflicto más sangriento en Europa desde la Segunda Guerra Mundial, permanecen estancadas desde el inicio de la crisis en Oriente Próximo a finales de febrero.
La ofensiva rusa a gran escala, iniciada en febrero de 2022, “podría detenerse en cualquier momento” si el gobierno de Kiev asume su responsabilidad y acepta las condiciones planteadas por Moscú, señaló Peskov.
Rusia exige al gobierno ucraniano concesiones territoriales, incluida la retirada total de la región oriental del Donbás, parcialmente controlada por Moscú, demandas que Kiev rechaza al considerarlas una capitulación.