Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
Tomateros toman ventaja en duelo de pitcheo ¡Toman ventaja! Charros se acercan a semifinales Algodoneros avanzan a semifinales con blanqueada Robert Morales acuerda con Pumas, pese a interés de Inter de Porto Alegre Inicia registro de líneas telefónicas en México: fechas y pasos a seguir

Zócalo

|

     

Opinión

|

Información

< Opinión

 

Coahuila

Qué prefiere usted… Ser religioso o espiritual

Por Susana Cepeda Islas

Hace 9 meses

Desde tiempos memorables, el hombre está en la búsqueda de la felicidad, el amor y la realización de sus capacidades, entre otras cosas; ¡ah! Lo olvidaba, también busca pertenecer y poseer un sentido de identidad. Ya lo decía el filósofo griego Sócrates: la felicidad es el fin de todo ser humano, que se logra a través de la virtud y el conocimiento del bien. Aquí es donde juega un papel fundamental la religión y la espiritualidad, pero hay qué estar atentos, aunque ambas se relacionan, apuntan a diferentes caminos. La religión es una institución; la Real Academia Española, la define como un conjunto de creencias acerca de la divinidad, de sentimientos de veneración y temor hacia ella, de normas morales para la conducta individual y social y de prácticas rituales, principalmente la oración y el sacrificio para darle culto. En cambio, la espiritualidad la define en esta misma fuente como naturaleza y condición de espiritual, es decir, que pertenece al espíritu, aquel ser material y dotado de razón, es decir, el carácter íntimo, la esencia o sustancia de algo.

Afortunadamente, en la actualidad la mayoría de los habitantes de este planeta podemos decidir qué religión practicar, contamos con la libertad de culto; en la Declaración Universal de los Derechos Humanos, en el artículo 18, dice: “Toda persona tiene derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión; este derecho incluye la libertad de cambiar de religión o de creencia, así como la libertad de manifestar su religión o su creencia, individual y colectivamente, tanto en lo público como en lo privado, por la enseñanza, la práctica, el culto y la observancia”. Los mexicanos gozamos de ese derecho, en nuestra Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su artículo 24, señala: “Todo hombre es libre para profesar la creencia religiosa que más le agrade y para practicar las ceremonias, devociones o actos de culto respectivo, siempre que no constituyan un delito o falta penados por la ley”. Tenemos el poder de elegir cualquier religión o creencia, siempre y cuando no exista ninguna infracción a la ley.

Existen muy variadas diferencias entre ser religioso o espiritual. Cuando optamos por ser religiosos, implica ir una institución, llevar a cabo las prácticas y rituales, como misas, oraciones, ceremonias, es decir, hay códigos y directrices, algunas religiones son politeístas o monoteístas. Las personas siguen lo que dictan las leyes escritas como el Toráh, la Biblia, el Corán, Vedas, Sutras y Tipitaka, estas leyes te dictan lo que está bien y lo que está mal, lo que es verdad y lo que no lo es. Lo religioso tiene que ver con normas, si no las llevas a cabo esta presente la idea del juicio y el pecado, si no obedeces, corres el peligro de irte al infierno, a las sombras.

La espiritualidad se centra en expresar y materializar la vida interior, comportarse de acuerdo con los valores y sentimientos, ser coherentes en el pensamiento, en nuestras acciones y en nuestro hablar, en una palabra, ser auténticos, no porque lo diga una institución o un libro sagrado sino porque así es considerado para los que practican la espiritualidad, forma parte de un proceso interior de autodescubrimiento y transformación en todos los sentidos, desde las creencias hasta como se percibe la realidad.

Ser religioso o espiritual no son malos caminos, siempre y cuando se hagan de manera adecuada; recuerdo un refrán popular que describe lo que señalo: “A Dios rogando y con el mazo dando”, o “el hábito no hace al monje”, en lo personal me agrada este: “Ver la paja en el ojo ajeno y no ver la viga en el propio”, la mejor acción que puede tener una persona es ser auténtica, porque la religión nos enseña a como vivir de acuerdo a una moral, y la espiritualidad nos dice como dar lo mejor de nosotros en cualquier situación; la religión mira hacia las experiencias externas, como ir a misa, seguir rituales, y la espiritualidad pone énfasis en lo interior, comprenderlo. Ya lo decía Sócrates:

“Desciende de las profundidades de ti mismo, y logra ver tu alma buena. La felicidad la hace solamente uno mismo con la buena conducta”, en otras palabras, en la conexión con lo divino, la buena noticia es que ambas se pueden complementar, entonces que le gustaría más ¿ser una persona religiosa, espiritual… O ambas?

Notas Relacionadas

Buen arranque

Hace 4 horas

Se pronuncia Unión Ganadera de Coahuila por importanción de carne autorizada por SE

Hace 7 horas

Fortalece DIF Coahuila su compromiso con familias rumbo a 2026

Hace 22 horas

Más sobre esta sección Más en Coahuila

Hace 4 horas

Buen arranque

Hace 22 horas

Coahuila dice ‘no’ a Maduro

Hace 22 horas

El feudo de Cepeda Salas en Coahuila, y los clásicos millones que ‘se pierden’ al año