Nacional
Por
La Jornada
Publicado el domingo, 28 de diciembre del 2025 a las 21:56
Tapachula, Chiapas.– En el marco del 32 aniversario del alzamiento del Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN), especialistas y defensores de derechos humanos denunciaron que las reformas constitucionales de las últimas décadas en México han operado como un mecanismo legal para el despojo de territorios y la militarización de comunidades indígenas.
Durante el semillero “Pirámides, de historia, de amores y, claro, desamores”, la abogada Bárbara Zamora advirtió que los cambios en materia agraria, minera e hidrocarburos han priorizado los intereses de sociedades mercantiles sobre los derechos históricos de los pueblos.
Zamora, quien fuera asesora del EZLN en los Acuerdos de San Andrés de 1996, señaló que cientos de reformas actuales tienen una “doble cara”: en apariencia otorgan derechos, pero en el fondo eliminan protecciones previas.
– Prioridad extractivista: Las leyes vigentes privilegian la expropiación para megaproyectos (trenes, carreteras y desarrollos turísticos) por encima del uso tradicional de la tierra.
– Militarización y despojo: La experta destacó que la facultad de las Fuerzas Armadas para realizar tareas de seguridad pública ha derivado en la construcción masiva de cuarteles, lo que “destruye el tejido social” y aumenta el riesgo de desplazamiento forzado.
” “La ley solo se aplica al pueblo; quienes están en el poder la ignoran o modifican de acuerdo a sus intereses”, sentenció la jurista, quien hizo un llamado a redactar una nueva Constitución centrada en el ser humano y las libertades, no en la propiedad privada.
Por su parte, Eduardo Almeida y Tamara San Miguel, representantes del Nodo de Derechos Humanos, criticaron el uso del discurso oficial para “folclorizar” a los pueblos indígenas mientras se justifica la explotación laboral y el despojo territorial.
Almeida sostuvo que la estructura del Estado Mexicano se sostiene mediante la administración de “favores y amenazas” institucionalizadas. Por su parte, San Miguel vinculó la crisis humanitaria en México con el contexto global, señalando que la crisis del derecho internacional —ejemplificada en el conflicto en Palestina— se refleja en México a través de:
– La proliferación de fosas clandestinas.
– El dolor de las madres buscadoras.
– Casos de ejecuciones extrajudiciales cometidas por militares, como el reciente asesinato de las menores Alexa y Leidy en Sinaloa, minimizado por el discurso oficial como “daño colateral”.
Las actividades de reflexión continuarán hasta el 30 de diciembre. Los eventos culminarán el 31 de diciembre y 1 de enero con la ceremonia oficial por los 32 años de la insurrección zapatista, que incluirá un baile popular en el Caracol de Oventic, ubicado en el municipio de San Andrés Larráinzar.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Nacional
Hace 5 horas
Hace 7 horas
Hace 9 horas
Hace 11 horas
Hace 11 horas
Hace 11 horas
Hace 12 horas
Hace 13 horas
Hace 13 horas
Hace 14 horas
Hace 14 horas
Hace 14 horas