Nacional
Por
Agencias
Publicado el viernes, 23 de febrero del 2018 a las 09:00
Ciudad de México.- A cinco años de su promulgación, entre protestas, cambios de secretarios de Educación, exámenes y pruebas internacionales evidenciando menos comprensión de alumnos que no pueden ser reprobados, la reforma educativa de Enrique Peña Nieto demostró su fracaso, al no cumplir con su promesa de elevar la calidad de la enseñanza de los mexicanos.
Las alertas se dieron por organizaciones civiles y disidentes en un largo debate con las autoridades. Sin embargo, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) dio una conclusión abrumadora el pasado martes con la presentación del Informe del Resultado de la Fiscalización Superior de la Cuenta Pública 2016, que tanto en materia de inversión como en los ajustes aplicados desde el ciclo escolar 2014-2015, muestra una realidad innegable: la calidad de la educación no ha mejorado.
Tajante y certera, la ASF expone sus argumentos al mostrar las evaluaciones de las pruebas Enlace y Planea. Amplía los detalles al señalar que la infraestructura en las escuelas no cuenta con las posibilidades para un mejor aprendizaje. Concluye al señalar que los profesores no sólo han visto minado su desarrollo, sino que tampoco han sido profesionalizados con nuevos La Secretaría de Educación Pública (SEP) tardó dos días en responder. Lo hizo a través de un comunicado donde acepta el atraso educativo y que las expectativas planteadas en 2013 no se han cumplido –pero, emulando a los alumnos con bajo aprovechamiento que son amenazados con repetir el año por una mayor autoridad–, reforzó su compromiso para mejorar “aquellas gestiones, procesos o definiciones destacados por el órgano superior de fiscalización”, no sin antes hablar de los “avances”.
Mientras tanto, los que se ven afectados son todos esos niños, adolescentes y jóvenes –cuyo futuro depende en buena medida de ser capaces de comprender las carencias–. Ellos son los que deben aceptar que están tan reprobados como la educación que les imparten.
¿REFORMA LABORAL O DE ENSEÑANZA?
El exsecretario de Educación, Aurelio Nuño, fue el encargado de operar la reforma educativa luego de su aprobación en 2013, pero abandonó el cargo en 2017 sin haber logrado alguna de las promesas.
En sus discursos reiteraba que la reforma permitiría que los mexicanos recibieran una educación de calidad, con una infraestructura digna, y que los maestros serían profesionalizados.
La discusión es añeja. La disidencia magisterial, en medio de los sobresaltos ocasionados por las protestas radicales de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE), acusó que se trataba de una reforma laboral y no educativa.
La inconformidad se traducía en recortes a prestaciones y “sanciones” a los profesores, como la imposición de la evaluación docente o la regla de tres faltas sin justificación que causarían el despido.
Pero sobre la currícula, los planes de trabajo y la distribución de los temarios se concretaron hasta 2017 en la Propuesta Curricular para la Educación Obligatoria, con la que se establecieron pautas para elaborar programas de estudio de nivel básico.
El problema: entraron en vigor en el ciclo escolar 2017-2018 y su efecto aún no se puede medir. Tardaron 4 años en retomar el principal hilo, superar la carencia en contenido educativo.
Con este precedente, la ASF concluye con los resultados medibles que la mayoría de los estudiantes de nivel básico se encuentra en el nivel más bajo. El 56.7% tiene un nivel básico de matemáticas, así como el 48.1% tiene sólo habilidades elementales en lectura, una alarma que cada año refleja a más alumnos en el sótano de la calidad educativa, sin contar los comparativos con otros países.
ESCUELAS SIGUEN EN ‘OBRA NEGRA’
Otra gran promesa incumplida fue mejorar la infraestructura de las escuelas de educación básica. En cuatro años no se ha realizado un diagnóstico nacional sobre su estado funcional y físico para la enseñanza, pese a que se han invertido 54 mil millones de pesos.
Esto también dio paso al discurso de la disidencia de que uno de los puntos de la reforma era que tanto maestros como padres de familia debían trabajar en conjunto para mantener las escuelas en “buen estado”.
El hecho es que no hubo planeación financiera estratégica de corto y mediano plazos, que permitiera garantizar la suficiencia y oportunidad de los recursos.
La ASF recomendó al Instituto Nacional de la Infraestructura Física Educativa (Inifed) se consolide como la figura rectora de la política, para articular y coordinar de manera interinstitucional las estrategias de regulación, planeación, supervisión y evaluación.
“La política de infraestructura y equipamiento no ha logrado asegurar que las escuelas cumplan con las condiciones físicas adecuadas para el proceso de enseñanza-aprendizaje de los alumnos”, concluye la Auditoría.
MAESTROS SÍ, PERO NO PROFESIONALES
La profesionalización del magisterio fue otro gran pendiente. En 2016 sólo 4.8% de más de un millón de los maestros en México de nivel básico fue capacitado, mientras que en el ámbito superior sólo 13.5% de 417 mil docentes recibió algún tipo de instrucción del Programa para el Desarrollo Profesional Docente.
Aunque en 2016 el INEE elaboró la versión preliminar del Programa de Mediano Plazo del Sistema Nacional de Evaluación Educativa 2016-2020, “no se dispuso de una metodología para analizar de forma integral las evaluaciones del Sistema Educativo Nacional”.
RESPUESTA DE LA SEP: ‘DINÁMICA Y VARIABLE’
Sin pocas oportunidades de revirar a la ASF, la SEP, comandada por Otto Granados, dio una serie de respuestas al por qué de la falta de objetivos.
Sobre la calidad educativa, la Secretaría señaló que dos grandes factores están en los resultados de exámenes estandarizados, así como la disponibilidad de insumos o recursos entre las escuelas y alumnos.
“…La SEP destaca que el debate académico internacional sobre cómo se define y cómo debe medirse la calidad educativa continúa abierto. Sin embargo, se apega a la definición de calidad emitida por el INEE en 2014, en la cual se considera que el concepto calidad es relativo y dinámico, el cual no es un estado al que se arriba sino una tendencia en marcha”, señaló la dependencia en un documento.
Sobre los periodos de tiempo para evaluar resultados señaló que “no es posible concluir un término preciso para esperar resultados de una reforma”, mientras que espera que los resultados de segunda generación “sean variables”.
A pesar de estas dificultades, la SEP considera avances como el desarrollo del Servicio Profesional Docente. Argumentó que entre el segundo semestre de 2014 y diciembre de 2017 han participado en las evaluaciones un millón 241 mil docentes, con una proyección de un millón 789 mil a finales de este año. El problema es que esos avances se quedan en evaluaciones a maestros, mientras los jóvenes siguen sin aprender y el modelo educativo sigue a la deriva.
‘LOGROS’
La SEP enalteció el nuevo mecanismo de asignación de plazas derivado de los concursos de ingreso, “que ha permitido que los docentes ingresen con base en transparencia y esfuerzo”. De esta forma, se han asignado 187 mil 198 plazas y ascensos por concurso.
También enalteció el trabajo en el Nuevo Modelo Educativo, ya que el primero de sus 5 ejes está relacionado con los Aprendizajes Clave para la Educación Integral, que entrará en vigor con los nuevos libros de texto en el ciclo escolar 2018-2019 con una plataforma para niveles de educación básica.
En el aspecto de formación continua, en 2017, la SEP capacitó a 626 mil 637 docentes en la educación básica, en las tres líneas de intervención del Nuevo Modelo Educativo, cifra que supera sus estimaciones. En educación media superior, fueron capacitados a otros 56 mil 573 maestros.
estándares de enseñanza.
Más sobre esta sección Más en Nacional
Hace 1 hora
Hace 2 horas
Hace 3 horas
Hace 5 horas
Hace 6 horas
Hace 6 horas
Hace 6 horas
Hace 7 horas
Hace 7 horas
Hace 7 horas
Hace 8 horas
Hace 10 horas