Coahuila
Por
Grupo Zócalo
Publicado el sábado, 20 de noviembre del 2021 a las 03:59
Saltillo, Coah.- Sí, Coahuila fue cuna de la Revolución Mexicana, con íconos como Venustiano Carranza y Francisco I. Madero, en Saltillo, en buena medida, se gestó la Constitución de 1917 y el Ejército Constitucionalista, precursor de las fuerzas armadas vigentes en el país, aseguró Francisco Tobías Hernández, historiador saltillense.
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Fue en la ciudad (Saltillo) en donde se detonó la Revolución constitucionalista, que concluye la segunda constitución con la integración del Ejército Mexicano, liderado por Venustiano Carranza”.
Esa parte de la Revolución logró el objetivo se mantener el orden constitucional del país, mencionó Tobías.
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Saltillo fue donde se detonó la Revolución, que concluye con una Constitución y con la formación de un Ejército Nacional (…), porque los orígenes del ejército actual mexicano son precisamente aquellas personas saltillenses, la mayoría, ramosarizpenses, que se manifiestan y que apoyan al gobernador Carranza”, citó Tobías.
De Saltillo, Ramos Arizpe y Arteaga surgieron seguidores del entonces Gobernador de Coahuila, Venustiano Carranza, quien encabezó la lucha en contra el usurpador Victoriano Huerta, al cual, a su vez, obligó a renunciar a la Presidencia de México y después asesinó, a Francisco I. Madero.

Todo comenzó aquí
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En la etapa del inicio de la revolución constitucionalista, aquí en Saltillo es donde el gobernador Venustiano Carranza da inicio al desconocimiento del usurpador Victoriano Huerta, y el Congreso del Estado apoya al entonces Gobernador, además de políticamente, también con el recurso para que se luchara en contra de Huerta, que había obligado y asesinado a Madero”, explicó”.
De acuerdo con el historiador, en las vísperas de la Revolución y durante su desarrollo, la capital de Coahuila fue casta de líderes que fortalecieron la estrategia política y militar de Carranza.
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Carranza, Coss, Roque, que no está en Saltillo pero es saltillense; incluso Carranza está en Saltillo y el Congreso, que está en la Cámara del Gobierno. Apoya al Gobernador, desconociendo a Victoriano Huerta, y de ahí Carranza, empieza a triangular entre Saltillo, Ramos y Arteaga. En Ramos, le manda un telegrama al Presidente de Estados Unidos, pidiéndole que no reconozca a Victoriano Huerta y luego se mueve a Arteaga, donde, a un costado, establece el cuartel militar. Como no sabía que reacción que iba a tener el resto de los gobernadores, se empieza a mover y establece el Plan de Guadalupe”, explicó.
Después, en la Hacienda de Guadalupe, en Ramos Arizpe, Carranza firmó el plan, que lo proclamó como el primer jefe del Ejército Constitucionalista, y su misión era derrotar al Gobierno ilegitimo. El régimen de Huerta se acercaba a su fin.

De pie, lugares históricos
Calles y edificios de Saltillo también formaron parte de esta etapa de la historia nacional y, por sí mismos, cuentan las historias de la época de la Revolución, lo cual permite imaginar cómo fue la vida cotidiana de los revolucionarios por la ciudad.
El Casino de Saltillo, que se encuentra en la Zona Centro, en la esquina de las calles Hidalgo y Juárez, en 1914, fue incendiado por órdenes del general Joaquín Mass, entonces Gobernador de Coahuila y sobrino de Victoriano Huerta, como venganza porque la ciudad fue la única en proclamarse en contra de su mandato.
Los grandes salones con pisos de madera del Casino Militar, como se llamaba entonces, fueron reducidos a cenizas.
A unos metros del casino se encuentra la Catedral de Santiago Apóstol, que se utilizó como refugio para los heridos en las batallas. Los pasadizos subterráneos que conectan con la iglesia del Ojo del Agua, fueron usados como vías de transporte que se consideraban seguras.
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La Revolución se hizo en muchas partes, como el mismo Palacio de Gobierno cuando el entonces gobernador Carranza intenta y logra, con el apoyo de los diputados, desconocer al usurpador Victoriano Huerta” , mencionó
En la calle Hidalgo se encuentra el Centro Cultural Vito Alessio Robles, que era la Comandancia de Policía y sede de la Presidencia Municipal a finales de la década de los 70.
En la esquina de Allende y Victoria, a espaldas del Palacio de Gobierno, estaba el edificio en el que Francisco I. Madero dio un discurso desde el balcón, cuando se encontraba en campaña presidencial. Actualmente es un banco y en 1910 era el Banco y Hotel de Coahuila.
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La participación de Coahuila y de muchos saltillenses fue fundamental para que diera inicio una revolución y después desembocó en la creación de un Ejército Nacional gracias a los coahuilenses”, dijo.

Se libra en Paredón batalla sangrienta
Juan Antonio Ramírez Ovalle y Gaspar Duarte García recuerdan a sus abuelos y a sus padres cuando les contaban historias del jefe de la División del Norte, el general Francisco Villa, a quien consideraban un revolucionario que encabezaba la lucha de los pueblos en defensa de sus tierras, mismas que quedaron grabadas en sus
memorias.
En la hacienda Paredón, ubicada a espaldas de un cerro que se encuentra en la entrada del ejido Paredón, es donde saben los dos hombres adultos que estuvo Francisco Villa cuando pasó por esta zona de Coahuila.
Las haciendas Buena Vista y San Francisco son otras que permanecen en las memorias de Juan Antonio y Gaspar, porque sus familiares les contaron que los dueños de estas propiedades salieron despavoridos al escuchar que el general Villa iba a cruzar por Paredón.
Los dos jefes de familia nacieron en esta comunidad y, sin miedo, aseguran que morirán aquí en estas tierras, donde ocurrió una batalla sangrienta el 17 de mayo de 1914. Los libros de historia afirman que hubo 500 muertos y 2 mil 101 soldados prisioneros, a algunos se les liberó y otros fueron fusilados.
El historiador ramosarizpense, Raymundo de la Rosa, tiene presente que en esta memorable fecha, Francisco Villa obtuvo una victoria aplastante sobre el Ejército federal, que encabezaba el general Victoriano Huerta.
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Hablar de la Revolución Mexicana nos hace transportarnos a aquella época y recordar cómo Francisco Villa planeó y organizó a todo su ejército, no solo para ganarle la batalla al general Huerta, sino para asegurarle también 10 cañones y 3 mil fusiles”, dijo el también coordinador del Archivo Municipal.

Plaza fundamental
La batalla de Paredón ocupa un lugar importante en el 111 aniversario de la Revolución Mexicana, porque el general Villa sabía lo importante que era ganar esta plaza. Por eso, decidió apoyarse en el artillero Felipe de Jesús Ángeles Ramírez para que fuera su estratega en este combate donde salió triunfante.
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El ejido Paredón era un eje importante de comunicaciones y la División del Norte lo sabía. Por eso el interés de apoderarse de él y quitar al Ejército federal que estaba posicionado de la comunidad desde hacía años”, manifestó.
El general Villa conocía que esta comunidad representaba un bastión, en donde interceptan dos vías férreas, la que procede de la Ciudad de México, con dirección a Piedras Negras, y el ramal de Mazatlán-Tampico. Poseer esta plaza era tener cerca a Estados Unidos y la posibilidad de adquirir armamento y municiones.
Además, la cercanía con los yacimientos de carbón era muy importante, indispensable para el funcionamiento de aquellas máquinas de vapor en días de la Revolución. Y, obvio, también tenía el peso de la transportación de personas y mercancías.

Su abuelo revolucionario
Al hablar de Rafael Ramírez Bocanegra, su nieto Juan Antonio se emociona y alza la voz solo para describirlo como un alzado de la Revolución y soldado del general Villa.
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Mi abuelo robó varios bancos en la ciudad de Monterrey, Nuevo León, junto con varios revolucionarios, que utilizaron un tren para trasladarse a ese lugar”, dijo el hombre que concedió la entrevista en el exterior de la única tortillería de Paredón.
Ramírez Ovalle tiene presente que Rafael Ramírez obtuvo mucho en esos atracos y huyeron para Coahuila, solo que en el ejido Hipólito los agarraron los federales.
Historia viva
Rodeado de fotos y recuerdos en su negocio de bebidas, Gaspar platica que sus padres, Pablo Duarte Morales y Primitiva García Méndez, en cierta ocasión, cuando era niño, le contaron del encuentro que tuvieron con el general Villa en la hacienda Paredón.
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Al saber que iba a pasar por aquí y que llegaría a la hacienda Paredón, acudieron a buscarlo con la finalidad de pedirle apoyo.
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Dijo mamá que el general les había regalado frijol, arroz y manteca; salieron muy contentos por lo que les habían dado”, dijo.
Duarte García indicó que sus progenitores admiraban mucho a Pancho Villa y que por esa razón tiene tapizadas las paredes de su establecimiento de fotos y cuadros del jefe de la División del Norte.

Con información de: Ileana García Y Armando Montalvo
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