Saltillo|Monclova|Piedras Negras|Acuña|Carbonífera|TorreónEdición Impresa
¿Julián Figueroa tuvo más hijos? Abogado de Maribel Guardia habla sobre su herencia Día de Muertos, una carta de amor de México a sus difuntos Condenan en Estados Unidos a ciudadano chino por lavado de dinero y apoyo al CJNG Exportaciones e inversión reactivaron la economía mexicana en tercer trimestre: Banamex Christa Pike habla tras sobrevivir a una ejecución fallida en EU: ‘El dolor no es solo físico’

Zócalo

|

Clasificados

|

Información

< Clasificados

Clasificados

Salud y empleo es lo que más piden a la Virgen

  Por Leticia Espinoza

Publicado el sábado, 13 de diciembre del 2008 a las 16:00


Desbordan saltillenses fervor guadalupano

Saltillo, Coah.- En una fiesta de olores, colores y soportando los tumultos, cientos de saltillenses danzaron, peregrinaron y oraron en honor de la Guadalupana, y con una vela encendida las peticiones más socorridas fueron la salud y el empleo.

Con sus niños tomados de la mano y advirtiéndoles que no se alejaran de ella, Silvia Guerrero Hernández pudo avanzar entre la gente y finalmente llegar hasta el Santuario de Guadalupe.Pidió, al igual que casi todos, por la salud y el trabajo porque cuenta que hace meses la despidieron injustificadamente del ISSSTE, y además pasó tiempos difíciles al complicarse la salud de su familia, fue en esos momentos cuando se encomendó a la Morenita del Tepeyac y fue escuchada.

“Este año fue bien difícil para mí. Tuve malo a mi niño, el más chico, porque fue prematuro y a mis papás que ya son mayores, y en el ISSSSTE me despidieron injustificadamente, pero gracias a Dios ahorita ya encontré trabajo y aunque todavía no me pagan ya es algo seguro“, comentó Silvia Guerrero.

Y aunque los padres de Silvia no asistieron pues ya tienen 80 años, gente de todas las edades pudo llegar al seno de la Guadalupana. Pidieron tantas cosas que las listas eran interminables, como doña María Garibay, que apoyada en su hija y en un bastón le pidió a la Virgencita más salud. “No terminaría de decir todo lo que le vengo a pedir, pero eso sí, le pido más salud para mi familia, que me la cuide, y a mí también”, comentó doña María de 82 años.

A cada minuto una vela se encendía y el tambor de las danzas no dejaba de escucharse, porque como en toda fiesta patronal los matachines no podían faltar, y en cada integrante de las danzas una historia más de fe, una historia de tradición.

“Ahora que estamos todos pasando una mala racha, danzo con más razón para que no nos falte el pan de cada día, porque ahorita mi esposo trabaja en una empresa de mantenimiento y se lo agradezco a la Virgen, y esta es nuestra forma de demostrarle nuestra fe y devoción”, explicó Nelia Rodríguez que, al igual que su niño y su sobrino, danzó como tributo a la Virgen de Guadalupe en el Grupo de Danza Palomas de San Juan.

Siguiendo tradiciones milenarias, las danzas se hicieron presentes con enormes penachos y vistosos colores, derrochando energía demostraron su amor a la Virgen.

Notas Relacionadas

Se atoran en INE para elegir presidencia provisional

Hace 3 dias

Relatos y Leyendas: La apedreada

Hace 4 dias

Más sobre esta sección Más en Clasificados