Posteriormente la estancia fue resguardada se realizaron cateos, mientras que a través del DIF Municipal se ofreció a los padres de familia el servicio funerario y el terreno en un panteón municipal, sin embargo, horas más tarde, se confirmó que la familia optó por llevarse a su hija a la tierra que los vio nacer.
El municipio aseguró que el espacio donde se encontraba la bebé a la hora de su muerte, no era una guardería como tal, sino una casa en la que una vecina cuidaba a un grupo de entre ocho a 20 niños por día, por lo que no tenía el permiso para operar.
Por lo anterior, se puso a disposición la línea anticorrupción 8119161869 para que vía WhatsApp, la ciudadanía pueda denunciar las guarderías clandestinas y así evitar la operación ilegal de esos espacios.






















