Fue otro partido complicado para el mexicano, a pesar de que fue quien le sirvió un gran balón a Rafael Leao para que marcara el primero del partido; falló una clarísima en los primeros segundos del juego y después sufrió para hacerse notar.
Apenas a los 20 segundos, Yunus Musah escapó por la banda izquierda para servir un gran centro al Bebote, quien estaba completamente solo por el centro, pero en vez de meterse hacia el arco intentó definir de primera y acabó por mandar el balón por arriba del arco con su zurdazo.
Tras esa acción, el encuentro cayó en un importante letargo, lo que hizo que las opciones escasearan en ambos arcos, hasta que volvió a aparecer el mexicano, esta vez sí con una acción positiva, para asistir a Rafael Leao.
En un pase que surgió desde el arco de Mike Maignan, Santi se adelantó a su marca para bajar el balón con la testa y dejar de frente al portero rival a Leao, quien después de quitarse la salida definió para el 0-1.
Sin embargo, volvió a ser un partido complicado para el Milan, que sigue luciendo como un equipo roto en el medio campo, lo que ayuda a los rivales a tener vía libre para atacar.
Así ocurrió tras el reinicio del partido cuando, tras una serie de rebotes, Santiago Castro puso el marcador 1-1 cuando apenas iban 3 minutos del segundo tiempo.
A partir de ahí el Milan y Gimenez desaparecieron. El mexicano salió de cambio al minuto 75 por Luka Jovic, y siete minutos después apareció Dan Ndoye para poner el 2-1 definitivo tras adelantarse a su marca en otra increíble desconcentración de la zaga visitante.






















