Piedras Negras
Publicado el jueves, 11 de marzo del 2021 a las 04:00
Piedras Negras, Coah.- Un día nublado y con clima templado enmarca el punto de vacunación contra el Covid-19 del Conalep al que llega a paso lento doña María Guerrero. Le dan una andadera para apoyarse, aunque no le gusta, pues ella con sus 101 años de edad se siente fuerte para no requerirla en su andar.
Es oriunda de Agua Nueva, Coahuila, pero se considera nigropetense a mucho orgullo. Única fundadora con vida de la colonia 28 de Junio, donde reside desde hace varias décadas.
Es la primera adulta mayor en ser vacunada y acude acompañada de su hija San Juana Barrón Guerrero, de 73 años de edad.
Tras recibir su vacuna, doña María enfatiza que se siente bien y contenta de recibir su vacuna, además de que considera que es importante que los adultos mayores se vacunen contra el Covid-19, que ha cobrado muchas vidas.
Han sido muchos los cambios que ha logrado ver en su vida y aunque ella indica que no tiene una receta para la longevidad, su hija precisa que quizás sea porque por muchos años trabajó en el campo y comía todo orgánico.
“ Antes se tomaba la leche recién ordeñada de las chivas o las vacas”, indicó.
“ Nosotros trabajamos en el monte, luego en la Zacatosa y cuando era joven hacía tortillas”, compartió doña María.
Tuvo 10 hijos en su matrimonio formado con su esposo ya fallecido, cuatro de sus hijos han muerto, dos de ellos cuando eran niños y otros dos ya de grandes, sólo le quedan su hijas mujeres.
Su hija relató que de Agua Nueva, población ubicada por Saltillo donde nació, se vino a Morelos, Coahuila, fue ahí donde su mamá se casó y se fueron a vivir a Nueva Rosita.
“ Llegamos a Piedras Negras cuando estábamos chiquitos, ellos vinieron a trabajar aquí”, dijo.
Recuerda que vivían en la colonia Mundo Nuevo, cuando en 1954 la gran inundación hizo que toda su familia se fuera a refugiar a unos campos en lo que es la colonia Mirador y luego les dijeron que se fueran a la colonia 28 de Junio, donde les dieron casa.
Antes doña María vendía ropa, le gustaba el comercio, por lo que se iba a Monterrey o Hidalgo a comprar, posteriormente iba a Eagle Pass y ya más grande se quedó en casa.
La pandemia hizo que ya no pudiera ver a toda su familia, son alrededor de 100, entre hijos, nietos, bisnietos, tataranietos y hasta choznos.
Devota de la Virgen de Guadalupe y del Santo Niño de Atocha, aunque ya no puede ir a la iglesia, se queda en casa, donde toda su familia ha estado al pendiente en esta pandemia de ella.
Ya el oído cansado le impide escuchar bien, tiene alta presión y una situación con el riñón por la edad, pero todo controlado, con tratamiento y dieta. A la fecha, sigue vendiendo dulces y refrescos para sentirse productiva.
Otra de las habitantes más longevas se vacuna
Doña Antonia Chávez Aldama es otra de las más longevas habitantes que este miércoles se vacunaron contra el Covid-19, tiene 101 años de edad.
Originaria de Jalisco, la habitante de la colonia Tierra y Esperanza, acudió acompañada de su nieta, a la que crió como una hija, a vacunarse.
Tuvo 12 hijos, le quedan vivos seis y relata que desde que tenía 40 años de edad llegó a Piedras Negras a vivir.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Piedras Negras