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hace 8 años
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El gran estafador; despluma a empresarios para levantar su imperio

Redacción

Juan José Rojas Cardona y su hermano Arturo cometieron una pifia que hoy podría dejarlos en la bancarrota.

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PROCESO | México, DF.- Si pierden los juicios que enfrentan en México y Estados Unidos por estafa mercantil, los hermanos Juan José y Arturo Rojas Cardona podrían quedarse sin el permiso que les otorgó la Secretaría de Gobernación en 2005 para operar un centenar de casas de juego.

DUELO DE PODER

» Ante los recientes videoescándalos relacionados con casinos y crimen organizado que salpican al alcalde de Monterrey, Fernando Larrazábal, los núcleos políticos asentados en San Nicolás y en San Pedro se disputan el control del comité estatal panista.

Neocúpula

» El grupo de panistas de San Nicolás dominó por más de una década el PAN en Nuevo León, pero tras el videoescándalo del hermano de Larrazábal comienza a desmoronarse.

Vieja guardia

» Los políticos panistas de San Pedro tratan de recuperar los espacios que perdieron después de haber encumbrado a Canales Clariond como gobernador en 1997.

El juicio

» La empresa de Rojas Cardona, Entretenimiento de México (Emex) enfrenta un juicio por el préstamo de 78 millones de dólares para invertirlos en casas de apuestas, hoteles, agencias de viaje y spas.

Sin pago

Entre el endeudamiento que José Rojas mantiene figuran las siguientes dependencias.

Administración de San Pedro 32 millones 36 mil pesos
Infonavit 1 millón 366 mil 344
IMSS 563 mil 755 pesos
Documentos judiciales de México y Estados Unidos revelan que “El Zar de los Casinos” estafó a empresarios de ambos países para erigir su imperio de casinos denominados Palmas en varios estados y granjearse la amistad de la clase política regiomontana y federal.

Hoy, por ejemplo, la empresa de Rojas Cardona, Entretenimiento de México (Emex) enfrenta un juicio interpuesto por los fondos ingleses Bluecrest Especial Situations IBV y Bluecrest Special Situations Masterfund LTD (Bluecrest), quienes alegan que le prestaron 78 millones de dólares para invertirlos en casas de apuestas, hoteles, agencias de viaje, spas y la industria del entretenimiento que gira alrededor de este sector.

La querella está radicada en el Tercer Tribunal Colegiado Civil y el 5 de julio último el Primer Tribunal Unitario del Cuarto Distrito resolvió a favor de los británicos, toda vez que Rojas Cardona utilizó los fondos de Bluecrest para reembolsar el dinero a quienes había estafado anteriormente.

Los británicos comenzaron a inquietarse porque Emex no les pagaba, por lo que decidieron presentar su demanda el 24 de septiembre de 2009. Pidieron también que a su deudor se le declarara en concurso mercantil, lo cual lograron en julio pasado.

El día 5 de ese mes el magistrado Rodolfo Pasarín Luna, del Primer Tribunal Unitario del Cuarto Circuito con sede en Nuevo León, resolvió que “El Zar” debe pagar lo que debe a Bluecrest, así como 300 millones de pesos a otros acreedores y declaró a su empresa Emex en concurso mercantil.

Asimismo notificó a la Secretaría de Gobernación para que cancele a Rojas Cardona el permiso para operar hasta 100 casas de apuestas con base en el artículo 34 fracción IV del reglamento de la Ley de Juegos y Sorteos, según el cual esos permisos se cancelan por “concurso mercantil, disolución, liquidación o extinción del permisionario y, tratándose de personas físicas, por concurso o fallecimiento del permisionario”.

A lo largo del litigio se documentó que “El Zar de los Casinos” basa su prosperidad en la estafa a empresarios de México y Estados Unidos, pues omite entregarles la parte que les corresponde por las ganancias que generan los
establecimientos.

“Proceso” obtuvo copias de registros de las empresas de Rojas Cardona establecidas en ambos países que documentan la forma en que embauca a hombres de negocios. En algunos casos, por ejemplo, les pide dinero para construir y equipar casinos, pero luego cancela las compañías y se queda con su dinero.

William Andrew Graven, propietario de la empresa Gamefull Fiesta LLC relató el 17 de octubre de 2008 a Milenio Diario que se asoció con Rojas Cardona en el negocio de los casinos y que éste le habló sobre las aportaciones financieras a las campañas presidenciales de 2006:

“Luego de que ‘El Zar de los Casinos’ le presumió sus contactos con el Gobierno mexicano, su permiso federal para operar casas de apuestas y hasta una Biblia firmada por el cardenal Norberto Rivera, Graven decidió invertir en el negocio”, informó Milenio.

GRAVEN Y LOS CHIPPEWA

Y aun cuando Graven es uno de los empresarios estadounidenses timados entre 2004 y 2006 por Juan José Rojas Cardona, nunca lo demandó, pese a que perdió 3 millones de dólares.

Zócalo publicó la semana pasada que Rojas Cardona contactó en Las Vegas a Bart Masi y lo convenció para que se asociara con él para operar el primer casino en Monterrey –El Bingo de la Suerte–; más tarde Masi conoció a sus paisanos John Georges y Yoing Lee, apodado “Míster Lee”, quienes montaron el casino Buenavista en San Nicolás, Nuevo León.

Georges y Lee también fueron defraudados por “El Zar”, aunque se desconoce por cuánto. No obstante sus nombres se mencionan en la demanda interpuesta por Bluecrest contra la empresa Emex.

Entre los defraudados por Rojas Cardona en Estados Unidos también se encuentran los 500 miembros de la tribu chippewa, de Arizona. En 2006 Paul Rupert los convenció de que se unieran a los inversionistas (Georges y Lee) que estaban haciendo su fortuna con los casinos que operaban en México a través de Rojas Cardona.

La tribu aceptó. El 28 de agosto de ese año entregó a los hermanos Juan José y Arturo Rojas Cardona 6.5 millones de dólares a través de la empresa Lac Vieux Desert Band of Lake Superior Chippewa Indians (LVD).

Según el acuerdo, a través de LVD los chippewa recibirían las “participaciones de flujo de ganancia” que generara el casino Las Palmas que se inauguró dos días después, el 30 de agosto, en el municipio de Guadalupe en Nuevo León. La tribu no recibió ningún dividendo.

Juan José Rojas Cardona engañó de manera similar y por las mismas fechas a los chippewa y a Graven. Con el dinero que le prestaron, él y su hermano Arturo crearon 25 empresas denominadas Juegos de Entretenimiento y Videos en otras tantas ciudades.

Asimismo, en Las Vegas creó empresas espejo a las que denominó Recreation Holdings. En todas aparece como gerente Bart Masi, a quien Juan José invitó para que operaran juntos El Bingo de la Suerte en 2003 en Monterrey. De hecho fue Masi quien le presentó a sus paisanos Georges y Lee.

Al año siguiente, 2007, la mayoría de esas empresas fueron disueltas. Siempre figuraron con cero centavos.

Graven, dueño a su vez de la empresa Gamefull Fiesta, tenía 99% de las acciones de 18 de las 25 empresas mexicanas, mientras que Arturo Rojas Cardona sólo tenía una acción.

El 17 de noviembre de 2008 Graven aclaró que aparecía en esas sociedades porque acordó con Juan José Rojas establecer 18 casinos en otras tantas ciudades de la República, para lo cual, dijo, “El Zar” le pidió una aportación de 90 millones de dólares, la mitad de la inversión programada.

Según Graves, en noviembre de 2006 había entregado 3 millones de dólares. Dijo también que su socio Juan José le comentó que los casinos se instalarían después del 1 de diciembre de ese año, cuando tomara posesión el presidente Felipe Calderón. No obstante, comentó, días antes canceló los contratos con Graven. El empresario nunca recuperó su dinero.

Para 2007 las 18 empresas mexicanas y las de Estados Unidos fueron dadas de baja. Y así como los chippewa perdieron 6.5 millones de dólares, Graven perdió 3 millones, no obstante que Rojas Cardona hoy regentea los casinos Palmas y Playboy en Cancún, Quintana Roo.

Al año siguiente los chippewa demandaron por fraude a los hermanos Juan José y Arturo Rojas en la corte de Arizona, así como a su empresas: Emex, Juegos de Entretenimiento y Videos de Guadalupe, Guadalupe Recreation Holdings y Atlántica de Inversiones Corporativas (Atlico), una sociedad constituida en Panamá cuyo dueño único es Arturo Rojas Cardona.

El expediente 1 CA-CV 11-0128, radicado en la División Uno de la Corte de Apelaciones en materia civil de Arizona, indica que en lo que va de 2011 se han realizado 22 diligencias. En la más reciente, la del 29 de agosto, el juez Lawrence F. Winthrop, del distrito de Maricopa, Arizona, ordenó la restitución del procedimiento. Las partes fueron convocadas a una audiencia para el jueves 29.

EL CASO DE LOS HERMANOS NAIM SARKIS

Hace dos años los hermanos Antonio y Alfredo Naim Sarkis, mexicanos de ascendencia libanesa, acordaron con Juan José Rojas Cardona participar en la creación del casino Palmas-Ajusco, en el sur de la Ciudad de México.

Incluso pusieron el terreno y parte del equipo para la casa de juegos. Una vez instalada les pasó lo mismo que a Graven y los chippewa: los hermanos Naim Sarkis nunca recibieron sus participaciones.

Antonio y Alfredo, socios de las empresas Big Love Investments, Luxury Entertainment Group y Garden Group LP, registrados en Hidalgo, Texas, firmaron un acuerdo con Emex que incluía la creación de una empresa espejo en Las Vegas: Emex Holding LLC, con Bart Mesi como gerente, en la que también tenía participación Garden Group.

De acuerdo con el litigio interpuesto por los hermanos Sarkis, que se ventila en la Corte de Apelaciones del Distrito 30 en Edimburg, Texas, el acuerdo celebrado con la empresa de los Rojas Cardona, los Naim aportaron “una fuerte inversión” para poder recibir 34.4% de los ingresos que generara el casino Palmas-Ajusco.

En el expediente 13-09-591-CV –integrado por la corte tras una apelación de Emex contra una medida cautelar dictada por un juez en mayo de 2010–, los Naim afirmaban que en un principio sus socios argumentaron que no había ganancias porque la obra no se había terminado.

Sin embargo, una vez que el casino abrió sus puertas los hermanos Rojas Cardona no pagaron a sus socios el porcentaje convenido. Por ello, los agraviados exigen ahora el monto de las participaciones que les corresponde, además de los intereses moratorios y los cargos generados por el atraso en los pagos.

No obstante, es la querella presentada en México contra los hermanos Rojas Cardona y sus empresas por el fondo británico Bluecrest el que exhibe el modus operandi de “El Zar de los Casinos”.

Ahora se sabe que Juan José y su hermano embaucaron a empresarios con la promesa de hacerlos socios de sus empresas en México y Estados Unidos, la mayoría de las cuales nunca operaron o lo hicieron de manera efímera. Y aun cuando nunca les entregaron las participaciones que les correspondían, solicitaron dinero a Bluecrest con el argumento de pagar a sus acreedores, pero nunca lo hicieron. Ahora enfrentan un juicio por fraude interpuesto por el fondo británico.

SE CUARTEA ALCANCÍA ELECTORAL DEL PAN

Después de dominar durante más de una década al PAN de Nuevo León, el Grupo San Nicolás comienza a desmoronarse tras el escándalo de los videos en los que aparece Jonás Larrazábal, el hermano del alcalde regiomontano Fernando Larrazábal Bretón, presuntamente recibiendo sobornos de parte del propietario de un casino.

Larrazábal Bretón, líder del grupo político también conocido como Neocúpula, ha tenido que enfrentar los ataques del grupo San Pedro, sus rivales tradicionales en el PAN, liderados por el ex gobernador Fernando Canales Clariond, Alejandra Fernández Garza y José Luis Coindreau García, todos ex dirigentes estatales.

Esta facción de políticos de la vieja guardia ha capitalizado los escándalos de los Larrazábal para tratar de recuperar los espacios que perdieron después de haber encumbrado a Canales Clariond como gobernador en 1997.

Después de ese gran éxito, los de San Pedro perdieron poder frente a Fernando Larrazábal, que formó con el ahora consejero de la Judicatura estatal, Raúl Gracia Guzmán, y el delegado estatal de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, Zeferino Salgado Almaguer, una alianza que ha manejado el partido los últimos 10 años.

Tan férreo es el control de los de San Nicolás, que tienen prácticamente dominada la membresía del partido, ya que inscriben a los empleados a su servicio a cambio de respaldo en los procesos
internos.

En la elección para gobernador de 2009, Fernando Larrazábal se perfilaba como candidato para enfrentar al priísta Rodrigo Medina de la Cruz. Se dijo en el partido que en una contienda interna Larry –como le dicen sus correligionarios al Alcalde regiomontano– hubiera ganado de calle, pero César Nava, el entonces dirigente nacional, designó por dedazo a Fernando Elizondo Barragán, quien ya había sido gobernador sustituto de Canales cuando éste se integró al gabinete de Vicente Fox, meses antes de concluir su mandato en 2003.

Elizondo, actual senador por Nuevo León, con muy escasa presencia en la entidad, fue derrotado y Larrazábal tuvo que conformarse con la Alcaldía de Monterrey.

Desde entonces su proyecto político era convertirse en senador en 2012 y postularse a la gubernatura en 2015. Pero ahora todo eso comienza a desmoronarse por los videoescándalos y arrastra a su grupo político. En particular afectó a Miguel Ángel García Domínguez, su ex secretario de Desarrollo Humano, quien apareció en fotografías que lo ligan con Jonás y con Sergio Gil, el propietario del Casino Red y quien, aparentemente, patrocinó los primeros videos en los que se ve a Jonás recibiendo dinero.

El miércoles 7 de septiembre el presidente nacional del PAN, Gustavo Madero, le pidió a Fernando Larrazábal que se separara del puesto, pero éste hizo público su rechazo a la presión y el sábado 10 presentó los resultados de una encuesta en la que, afirmó, dos tercios de los ciudadanos de Monterrey querían que se quedara.

Sin embargo, para calmar al Comité Ejecutivo Nacional del PAN, el Alcalde dispuso que García Domínguez se separara un mes de su puesto, mientras se le investiga por los videos. Esto lo pone en desventaja, si no es que descarta su aspiración para contender por la Presidencia Municipal de Monterrey el año entrante.

Ante la dificultad de someter a Larrazábal, Madero determinó el miércoles 14 que su caso fuera resuelto por la comisión de orden del PAN estatal, dirigido por Sandra Pámanes Ortiz, quien fue impuesta por el propio Larrazábal, pero que en últimas fechas ha mostrado actitudes contrarias a los intereses del grupo que la puso en la dirigencia.

Lo irónico es que después de la tragedia del Casino Royale, el 25 de agosto, el gobernador priísta Rodrigo Medina estaba a un paso de dimitir, presionado por la indignación de los ciudadanos, hartos de la inseguridad en el estado.

En el momento de mayor tensión, el 31 de agosto “Reforma” difundió los videos que implican a Jonás Larrazábal en aparentes actos de corrupción, lo que el gobernador Medina aprovechó para lanzarse contra el alcalde panista y su hermano.

Con el paso de los días, dichos videos desplazaron en la atención pública a la tragedia del Royale, que ahora es manejada con discreción por el Gobierno estatal.

CHOQUE DE CÚPULAS

La trascendencia del PAN de Nuevo León en el plano electoral va más allá de los votos que aporta a sus candidatos. Aunque actualmente el PRI gobierna el estado, en las últimas elecciones presidenciales el voto de los ciudadanos del estado ha favorecido al panismo.

EDICIÓN SECUESTRADA

La edición de la revista “Proceso”, que circuló la semana pasada, fue comprada masivamente en las ciudades de Monterrey, Durango, León y Puebla. En esas cuatro plazas los ejemplares fueron adquiridos por personas desconocidas para los vendedores y quienes se llevaron las dotaciones completas, presuntamente para evitar su circulación.

El asunto principal de esa edición, destacado en portada, fue un reportaje sobre el llamado “Zar de los Casinos”, Juan José Rojas Cardona, cuyo título en páginas interiores fue “El gran corruptor y sus corrompidos”.

Los ejemplares fueron comprados masivamente en los estanquillos abiertos y en los locales cerrados, como Sanborns, Vips, Walmart, Comercial Mexicana y en librerías y revisterías de los aeropuertos.

A Monterrey se enviaron 2 mil 368 ejemplares, los cuales fueron adquiridos masivamente y para el lunes 12 ya no había en existencia. Debido a esto, el martes 13 se envió un resurtido de 400 ejemplares, el cual se agotó al día siguiente.

LA IMAGEN-BOMBA

La fotografía publicada en la página seis de la edición 1819 de “Proceso” provocó temblores dentro del mundo de los casinos y en el seno del PAN, tanto en el Comité Ejecutivo Estatal de Nuevo León como en el Comité Ejecutivo Nacional, encabezado por su presidente Gustavo Madero. Hubo quien se atrevió a decir que era una fotografía “truqueada”, es decir, manipulada, y que por lo tanto se estudiaba la posibilidad de proceder legalmente contra la revista.

En la fotografía aparece José Rojas Cardona junto con el cardenal Norberto Rivera Carrera, arzobispo primado de México, y Emilio Berlié Belaunzarán, arzobispo de Yucatán.

En la foto también están Rodolfo Dorador Pérez Gavilán, senador panista por Durango; Iván Garza Téllez, director del Registro Nacional de Miembros del PAN; David Aguilar Romero, vocero de la alcaldía panista de León, Guanajuato; Arturo Rojas Cardona, presidente de Entretenimiento México; y José Serrano Montoya, operador panista de “El Zar de los Casinos”.
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