×
Eduardo Castañeda Sarabia
Eduardo Castañeda Sarabia
ver +
Eduardo Castañeda Sarabia es originario de la Ciudad de México(1976) Periodista, devenido maestro, columnista, arreglista y compositor, empresario restaurantero y crítico cinematográfico-musical. Mitad capitalino, mitad regiomontano, escribió seis años para el diario Reforma, ofreció cátedra durante un año, y llenó estómagos por el resto de sus días en El Hijo de la Tostada, el restorán de su propiedad".

" Comentar Imprimir
20 Octubre 2008 04:00:29
Perfectamente salpimentada
De principio, un hurra por el cine mexicano. Ya basta de historias trilladas, de churros predecibles, de actuaciones acartonadas, de actrices de telenovelas dando el brinco al celuloide.

“Bajo la Sal”, un proyecto que tardó ocho años en cuajarse, es precisamente eso, un filme que se supo cocer a fuego lento, o apoyándose en el título, supo secarse lentamente al sol, como la simple pero aún complicada carne seca.

Mario Muñoz, su director, que sólo había realizado cortometrajes, da un paso enorme como cineasta, haciendo quedar en ridículo a muchos de sus colegas con su ópera prima. No da toques de maestría, pero en casi dos horas y medias, sabe contar perfectamente su historia.

Viéndola en perspectiva, el filme es rotundo: el reparto es pétreo, de lo sólido que es; las actuaciones están calificadísimas; la fotografía es espectacular; la música no tiene desperdicio; y su duración, buena, esa podría parecer excesiva.

Ya no cualquier espectador tiene el aguante para tanto metraje fílmico. ¿Pero sabe? El director es ducho, y nos reserva el secreto del villano hasta los cinco minutos finales del filme. Y con gracia y talento nos hace quedarnos sentados esperando por ello.

En una clara apología a los asesinatos de Cd. Juárez, el filme es cruel, pero no sádico. Muestra una realidad, tristemente cotidiana, en México.

Ojalá hubiera todavía “buenos” detectives, como Trujillo, interpretado con osadía por Humberto Zurita, acompañado en el estelar por un joven alebrestado, Ricardo Polanco, quien aunque dice poco a o largo del filme, tiene parlamentos memorables.

“El buscar culpables no nos va a hacer recuperar lo perdido”, añade Plutarco Haza, quien en el elenco brilla, como ese actor de buena cepa que es.

Rodada en Guerrero Negro, una de las salineras más grandes del mundo, la película muestra un mundo muy bien iluminado, blancuzco, contrario a lo obscuro del filme, lo lúgubre de ciertos personajes.

Ahí es donde vale la pena remarcar la intrigante y maravillosa historia de “La venganza del Valle de las Muñecas”, la historia alterna, contada magistralmente en stop-motion. De hecho, me encantaría ver un largometraje de este tipo, pero hecho en México, a la Tim Burton.

“Bajo la Sal”. Incluso el título me gusta. Por favor, no se pierda esta singular película.

15 Octubre 2008 03:00:58
Fantásticos 15 minutos de fama
Cámara Alternativa trae para los cinéfilos saltillenses un interesante producto, que aunque desfasado, es un gran producto que bien podría tener éxito en el circuito comercial.

"Fábrica de Sueños", que inmerecidamente le hace honor al título de esta columna, es una cinta con toques de documental, acerca de la fugaz vida de Edie Sedgwick, modelo, musa y objeto del deseo de Andy Warhol.

Transcurre 1965 en Nueva York. Las drogas sintéticas se distribuyen en las calles. Vietnam se pelea a la distancia. Y el arte se trasnforma.

Miller, bella y etérea, se transforma en la cómica y trágica Sedgwick, utilizando sus amplios recursos actorales. Su caso me recuerda a Tom Cruise, que no es mal actor, pero que necesita a alguien de peso a su lado para crecerse o equipararse con el reparto.

Y este caso, es el de Guy Pierce, que muta en un Andy Warhol enfermizo, quebradizo y petulante. Deje usted de lado el aspecto físico, irritantemente delgado. Se mete en el papel, y al final de la cinta, es complicado saber si es Pierce o Warhol a quien están entrevistando.

La cinta está muy bien enfocada. El novato Hickenlooper sabe trabajar con un elenco variado, y amacizarlos en un reparto sólido. Michael Grady, inteligentemente, utiliza la fotografía dando tonos blancuzcos, retratando las almas vacías, pero creativas de los protagonistas.

El filme no a todos les causó gracia. Bob Dylan, el mítico cantautor, demandó a los productores por tomar su imagen sin su conocimiento. Por eso, Hayden Christensen, quien da vida a Dylan en el filme, nunca es mencionado, y su nombre no aparece ni en diarios ni en boca de sus protagonistas. Y es triste, porque es de lo más remarcable de la película, en su breve romance con
Edie.

La música retrata bien la época, da referencias claras a lo que se vivía en aquel entonces. Ed Shearmur toma prestados extractos de Television, MC5 y Velvet Underground, con todo y Nico, para darle peso y sustento al filme.

Lo que no hallé disfrutable es el tono moralista que se le imprime al clímax del filme. Las drogas y su abuso nunca serán un parámetro para juzgar a un ser humano, y recetarle el final que todo mundo se imagina. Salvo, eso, es un producto muy disfrutable, y otra razón más para congratularme por el título de esta columna.

‘FÁBRICA DE SUEÑOS’

» DIRIGE: George Hickenlooper.
» ESCRIBEN: Aaron Richard Golub, Captain Mauzner, Captain Mauzner, Simon Monjack.
» ACTÚAN: Sienna Miller, Guy Pierce, Hayden Christensen, Jimmy Fallon, Jack Huston y Mena Suvari.

14 Octubre 2008 04:00:06
¿Hoy tengo que decirte papá?
El sube y baja de la fama y popularidad de los actores de Hollywood debe de ser como la paridad del dólar: la mayoría de la gente no lo entiende, y sólo los expertos pueden explicar las razones.

De Antonio Banderas se sabe que es un actor segundón, bueno solamente para los papeles de latino conquistador. Y Meg Ryan, bueno, con ella nunca supe qué pasó desde que la dejó Dennis Quaid.

“El nuevo novio de mi Mamá”, que bien podría ser una película mexicana, por sus lugares comunes, clichés e insulso sentido del humor, no es una película mala, pero de ahí a instalarla en el cerrado círculo de buenas películas, hay un buen trecho.

Meg Ryan es Marty, una gorda cuarentona que cae en cuenta de que el físico lo es todo en la vida, y decide ponerse a dieta, y salir con cuanto hombre se le antoje. En tanto, su hijo, se convierte en agente del FBI. Luego, ambos conocen a Tommy (Banderas), un ladrón de piezas de arte, que también se roba el corazón de la madre del muchacho.

Luego de eso, ya sabrá, enredos, situaciones poco cómicas exageradas al máximo y un ritmo semilento que no lleva a ningún lado.

Caí en cuenta de lo avejentada que luce Meg Ryan. Y vaya: hace 19 años que brincó al estrellato con "Harry y Sally", la genial obra de Rob Reiner, en la cual George Gallo hace un ligero guiño de homenaje: ella tiene un intento de orgasmo en una silla de masajes shiatsu, casi como ella lo hizo (de manera fingida) en un restorán, en una de las escenas más cómicas del celuloide.

Aparte del fingidísimo romance entre el hispano y la rubia, la cinta no trae nada: son las pequeñas tribulaciones de una madre, a quien todos le dicen que es muy ardiente, y su hijo, quien también carga con su dosis emocional por la ausencia de una figura paterna, y la soledad de su trabajo como agente del
FBI.

“Me siento vacía y tonta”, dice la Ryan en cierta parte de la cinta, cerca del predecible clímax. Y vaya, cómo no hacerle caso: repite casi con papel calca su papel que la hizo famosa. Se queda instalada en la mujer dulce y sexy, débil y necesitada de un hombre que la fortifique. Y claro, para eso, los latinos nos pintamos solos, o por lo menos, en el guión de George Gallo.

Colin Hanks tiene el carisma de su padre, pero necesita de cintas como "Orange County" para demostrarlo. Selma Blair aparece como un muy bonito adorno, que en eso se queda instalado.

Entonces, "El Nuevo Novio de mi Mamá" se queda a medias en todo. Causa gracia, sí, pero nada para recordar. No memoricé un sólo chiste de la película. y ese es el veredicto: es una película totalmente olvidable.
08 Octubre 2008 06:00:00
Espejito, espejito…
Lo he dicho antes: en Asia se hacen los mejores filmes de terror del mundo.
Lástima que al mundo occidental le llegan las sobras, o peor aún, los refritos.

Con una de las mejores premisas en la historia del cine de terror, "Espejos Siniestros" se queda a medias en llegar a ser una película memorable, de esas clásicas que nadie debe perderse, y nadie deja de hablar de ellas.

Con un inicio arrollador, una sobresaliente diseño de producción, efectos especiales de gran nivel, y actuaciones bastante convincentes, el filme arranca y se estabiliza de gran manera, pero se desliza hacia debajo de manera estrepitosa.

No contaré mucho: un hombre comienza a padecer por las imágenes que ve en los espejos. De ahí, toda la película deriva. “Veo cosas en los espejos del trabajo.
Cosas malas”, confiesa Kiefer Sutherland. ¿Le suena familiar, a la frase que catapultó a Haley Joel Osment a la fama mundial, e hizo de “Sexto Sentido” una joya?

Los personajes son sólidos, la línea del guión fuerte, el ritmo arrollador. ¿Qué falló? El guión. Habrá que buscar el original, "Into the Mirror", escrito por Sung-ho Kim, pero el desarrollado por Alexandre Aja y Grégory Levasseur, culmina en ridiculez.

La cinematografía de Maxime Alexandre es portentosa. Deja para la anécdota y la reflexión cómo filmó con tantos espejos de por medio, sin caer en los errores obvios. El filme representa un reto para cualquiera que sepa cómo funciona una cámara, sus encuadres y trucos de rodaje.

No es novedad que Kiefer Sutherland se muestre con entereza como protagonista, un policía en despojos que lentamente va rompiéndose en pedazos, cual espejo alicaído. Le aseguro que sus manos sudarán, su pareja gritará, y estará en vilo durante tres cuartas partes de la película. Las emociones fluyen, la adrenalina corre, y la tensión aumenta.

Pero así como en las grandes cenas, las relaciones amorosas, las lluvias vespertinas, hay que coronar con un buen postre, un casamiento y un arcoiris, respectivamente. El desenlace satisfactorio, y sobre todo, lógico e inteligente, es lo que demuestra un sólido trabajo. Pobre de Alexandre Aja. Muchos directores lo envidiarán, por no haber tenido la oportunidad de dirigir este que pudo haber sido un gran filme. Pero a la vez, muchos directores se congratularán de no haber sido ellos los que echaron por la borda lo que estuvo a punto de ser un gran guión. Y ojalá que no tenga siete años de mala
suerte.
07 Octubre 2008 06:00:00
Lo que la tormenta se llevó
Con una sala aturdidoramente llena de mujeres, vi la proyección de "Noches de Tormenta", y salí ileso de ella.

La segunda cinta donde hacen mancuerna Richard Gere y Diane Lane (la primera fue "Infidelidad", de Adriane Lyne, del 2002), es todo menos una película romántica inteligente.

Su realizador, George C. Wolfe, es primerizo, y eso se nota a leguas en la pantalla. Alguien le habrá dicho que filmar cintas para sacar lágrimas era sencillo, y vaya error que cometió.

Wolfe se habrá ido con la finta de que los libros de Nicholas Sparks son fáciles de llevar a la pantalla con éxito: "Diarios de una Pasión", "Mensaje en la Botella" y "Un Paseo para Recordar" son todas obras suyas. Pero claro, en las manos correctas, supieron funcionar.

Yo creo que no pasaron ni 15 minutos cuando deduje el final de la película. ¿Es complicado? No. Un hombre solo, una mujer sola, una casa, lluvia. Cuerpos frotándose. Desenlace previsible. Los romances entre adultos maduros no tienen mucha tela de donde cortar.

A Richard Gere hace mucho no lo veo un trabajo decente. Sonríe, e ilumina la pantalla, pero sólo eso. Diane Lane, por su parte, se estanca en los papeles de mujer divorciada con esa chispa de candor aún encendida.

Su magro director no les saca el provecho mínimo. Deja que la historia, romántica para los cinéfilos poco avezados, los lleve por el camino de la pasión desmedida que a todas luces no puede
triunfar.

Mientras otros directores pudieran sacar provecho de la lluvia y la tormenta para hacer paralelismos con la vida misma, Wolfe desperdicia el recurso como un mero efecto especial. De hecho, la turbulencia climática se resume a tres minutos en la trama, y pare usted de contar.

Por otra parte, hace mucho no veía una cinta con tan mala edición. Aun el ojo educado logra percibirlo, en el brinco de imágenes sin ton ni son.

El público femenil, probablemente llorará, téngalo por seguro. Pero tengan la certeza de que es un llanto fácil, dirigido y mal premeditado. Es fácil sacar lágrimas y provocar emociones con los romances no culminados, pero es difícil hacer un filme trascendental para el género.

Pasarán los años y "Los Puentes de Madison" será recordada. En uno o dos años, "Noches de Tormenta" terminará como película de botadero. Téngalo por
seguro.
05 Octubre 2008 04:00:01
La vida es una canción
Uno de los musicales más famosos del mundo, homenajeando a ABBA, llega a las pantallas. Se cumple el adagio que “al César, lo que es del César”.

“Mamma Mía!” da claras muestras de las diferencias entre géneros. Literatura, cine, cómic, teatro. Son diferentes lenguajes, y combinarlos o transponerlos a veces resulta peligroso.

Un cañonazo a plenas luces, en teatro funciona de mil maravillas, pero ya proyectado en una pantalla, fracasa
rotundamente.

En un teatro, el contacto con el público es básico. Se rompe la cuarta pared, y el monstruo de mil cabezas ruge. Pero en un cine, eso jamás será posible.

Phyllida Lloyd hizo un gran trabajo en Broadway con el musical del mismo nombre, que ya le dio la vuelta al mundo. Pero con una cámara, la ducha directora de escena demuestra las carencias de cualquier novato tras la cámara. Ni la música del gran Andersson, y la maravillosa fotografía de Haris Zambarloukos la salvan.

El elenco maduro está seleccionado con garbo. ¿Meryl Streep como protagonista? Se luce como lo que es, de las mejores actrices sobre la faz de la Tierra. Julie Walters brilla por su candidez, y Pierce Brosnan por su galantería, pero su voz de pato esboza sonrisas.

En la parte juvenil, Amanda Sey-fried brilla por su falta de carisma. Una joven que hubiera logrado empatía le hubiera redituado puntos a la película.

La alegría es la constante del filme, y de los números musicales. Vaya, hasta lo puede poner de buen humor, pero, ¿por cuánto tiempo?

Mientras “High School Musical”, los musicales de moda, se despachan con un máximo de 12 canciones originales a lo largo del filme, “Mamma Mía!” se despacha con la friolera de 21 ejecuciones, algunas muy a tono, casi indispensables, y otras metidas con calzador.

Tanta canción vuelve pesado el filme. Insoportable, me animaría a decir, si usted no es ni fue fan de la banda sueca.

“¿Quieren otra canción? Eso es lo que les daremos”, dice Meryl Streep casi al final del filme. Lástima que se respondió sola.

.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
01 Octubre 2008 04:00:00
La insoportable levedad del asesino
Un tanto alejados de Hollywood, los hermanos Pang, Danny y Oxide, se hicieron de revuelo a nivel mundial gracias a las tres partes de "El Ojo", pero en su versión original, el mandarín. Pero claro, antes de esto, ya tenían su currículum hecho y derecho.

Como un autohomenaje, y casi una década después, los Pang hacen un remix de su clásica "Peligro en Bangkok", pero claro, ahora vista con ojos occidentales, y con un protagonista taquillero, Nicolas Cage. O bueno, que alguna vez fue taquillero.

El filme es de acción pausada, inteligente y estilizada, y para sorpresa de muchos, incluye una interesante reflexión existencialista, tan de moda por estos días. ¿Qué es la vida? ¿Significa algo lo que hago? ¿Significo algo yo para la vida?

En lo que respecta a la parte cinematográfica, los Pang conocen el oficio. Yo me siento más cómodo con ellos en la parte oriental de su filmografía, pero este brinco a Hollywood lo hacen bien, aunque su aterrizaje es un poco forzoso.

Cage interpreta a Joe, un asesino silencioso, poco amigable, pero a la vez, reflexivo y buscando las trascendencia del ser. En su última asignación como homicida, le encargan despachar a cuatro personas, todas ellas en Bangkok.

Y ahí es donde comienza el descenso, el principio del fin.

Olvidándose de las reglas del buen asesino, Joe comienza a fraternizar, a envolverse por la magia de la cultura oriental, y así mismo, comienza a cuestionarse en sus razones, motivos y modos de vida.

¿Hace bien un asesino a la sociedad? Sólo ellos lo saben. “¿Es malo?”, le pregunta su compinche Kong, antes de ejecutarlo. “Es malo para alguien”, responde Joe.

Y así como es malo para alguien, o un conjunto de álguienes, la película puede ser mala para algunos. Ya acostumbrados al género de películas de asesinos (yo voto por oficializar el género, con "El Profesional" como piedra angular), el filme no ofrece nada nuevo, salvo los cuestionamientos que llevan al asesino a actuar en extraños caminos. Pero quizás ahí radica el encanto del largometraje, en conocer la insoportable levedad del ser un asesino.
30 Septiembre 2008 04:00:00
Un mundo nos vigila
Estados Unidos de Norteamérica es el país con el más alto índice de conspiraciones a nivel mundial. No creen en nada, y creen en mil cosas a la vez.

Con esta tónica, "Control Total" viene a dorar la píldora nuevamente de un gobierno, un ente o algo que constantemente vigila cada movimiento, acción y transacción que realiza el ciudadano común.

Particularmente, me agrada más lo expuesto en “1984” (genial obra de donde se acuñó el término "Big Brother"), o ya más entrados en gastos, “Enemigo Público” (Tony Scott, USA, 2008), donde agencias del gobierno controlan todas las telecomunicaciones y sistemas de transporte.

Caso demasiado parecido es esta cinta, donde los pobres de Jerry y Hellen (LaBeouf y Monaghan, respectivamente) son bombardeados de mensajes, llamadas y anuncios con las órdenes que deben de cumplir, para un propósito funesto.

“Desertar no es una opción”, repite la voz, en constantes ocasiones. Pero para el cinéfilo, sí lo es. La tentación de abandonar la sala es grande, y luego después de haber visto una proeza cinematográfica como lo es "Persépolis".

Con poca visión a futuro, nulos recursos y deseos de estrépito al máximo, el director D.J. Caruso no toma en cuenta que luego de algunas explosiones, el espectador pierde el interés. “Control Total” presenta demasiada acción, demasiados choques, demasiado todo, y eso, en poco tiempo, cansa.

Al querer hacer una cinta tan vertiginosa, el cineasta amateur olvida que la dirección cinematográfica es como si empleara un péndulo: no es fácil seguirle el ritmo. Se cansa la vista al poco tiempo. Además de servir como vehículo para mantener en el estrellato a Shia LaBeouf, un actor con tres expresiones faciales, "Control Total" desperdicia 105 millones de dólares en un proyecto vacío, fácilmente olvidable, y como algunas pláticas con ciertas conocidas, bastante mareadora.

Cuatro escritores no les bastaron para darle cabida a la razón en el guión. La idea no es mala, pero ya es conocida. El desenlace es predecible desde mediados de la cinta, y eso ahoga a cualquier película.

Tan se encargaron de hacer una película para asombrar adolescentes, que los papeles sustanciales y trascendentes se los dejaron a actores de experiencia, como lo fueron Rosario Dawson, Michael Chiklis y Billy Bob Thornton. “Control Total” entretiene, sí, pero a un costo muy alto. De todo lo visto, se encargará el olvido en muy pocas horas.
29 Septiembre 2008 04:00:00
Alcanza la perfección
Cinéfilos: el evento cinematográfico del año llegó a Saltillo. Persépolis es la película que no se pueden ni deben perder.

Les explico porqué.

Primero que nada, Persépolis (la capital del imperio persa, situada en Irán), es una cinta animada, no de dibujos animados. O sea, es para adultos, pero con dibujos hermosamente trazados, poéticamente hilvanados.

Segundo, la historia cuenta el auge, caída y empobrecimiento de Irán, de 1978 a la fecha, todo esto visto a través de los ojos de Marji, una curiosa e hiperactiva niña, luego una adolescente a quien fácilmente le roban el corazón.

Todo esto no es más que la biografía de Marjane Satrapi, guionista y co-directora del filme basado en su novela gráfica, que ha dado la vuelta al mundo por su ternura, dureza y honestidad, que no le harán salir inmune de la sala cinematográfica.

La calidad de la narración, así como la solidez de la dirección, y el emplazamiento artístico de “Persépolis” fueron suficientes para acarrearles más de 30 premios a nivel internacional, y 10 minutos de aplausos y el Premio del Jurado en el Festival de Cannes del 2007. Y yo no sé a usted, pero a mi me cautivó de principio a fin.

“El miedo adormece la conciencia”, dice la abuela a la tierna Marji. Y claro, les toca ver la caída del Sha, el establecimiento del régimen del terror, cruentas guerras, hambres, la muerte de parientes y amigos. Y todo esto, visto por una niña. Casi una película coral, “Persépolis” funciona de la manera que usted quiera verla, menos como un filme para niños. Es amena, es graciosa, es romántica, es anárquica, es musical, es ritual, es tierna, es arrolladora, es sentimental, es inteligente, es …perfecta.

Tanta honestidad en un filme es remarcable. Hablada en francés, con la voz de la aún bella Catherine Deneuve, levantó ámpula por sus pronunciamientos y puntos de vista. Y eso se traslada a la pantalla de donde sea que sea proyectada. Es una lástima que este proyecto se muestre en tan sólo dos salas de Saltillo, pero llegó, y llegó para quedarse, por lo menos en las almas y los corazones de quienes se aventuren a verla. Y en mi opinión, si Dios hiciera cine, terminaría filmando algo parecido a “Persépolis”.
24 Septiembre 2008 04:00:00
Otra tonta película de terror
No sé su tipo de película favorita, pero las de terror, horror, miedo, espantos o como quiera llamarle, definitivamente no son las de mi agrado.

Claro, siempre hay gratísimas sorpresas como "El Proyecto de la Bruja de Blair", "Las Horas" o "Sexto Sentido", pero con un género agotado, hay poco por hacer. Y "Los Extraños", partiendo de una buena premisa, se escurre como agua entre los dedos.

Si se cuenta con sólo dos protagonistas, y ellos aparecen en el 95 por ciento del filme, hay que ser muy cuidadosos. Y Bryan Bertino, el director, no lo fue. En lo más mínimo.

Además de promover la cinta como “basada en hechos reales”, (apegándonos a lo que vemos en los noticieros, ¿qué cinta de terror no estaría sustentada en la realidad?), el peor defecto de "Los Extraños" es, simplemente, apegarse demasiado a la forma, y no al contenido.

Causar sobresaltos, gritos e impactos visuales es parte del manual del director de cintas de horror. Y Bertino lo cumple, sí, con creces, pero si ese es el propósito de su ópera prima, mejor se hubiera propuesto contar una historia de manera decente.

Y es que, al dejar cabos sueltos, es común salir de la sala con la palabra “churro” entre los labios.

Además, desde los primeros 25 minutos aparecen los villanos a cuadro. No se necesita mucha imaginación para saber que a los protagonistas les espera una muerte lenta y dolorosa.

En cualquier taller de guionistas le enseñan al iletrado que los personajes tienen motivos. Incluso los asesinos múltiples o psicópatas. Pero aquí, los enmascarados no muestran razones.

Aquí no hay moralejas ni castigos morales. Si hace memoria, en los 80's los adolescentes intentando desvirgarse morían como condena por sus pecados y su deseo de manchar el matrimonio casto. Y en el 2000 la muerte banal y sin fundamentos es vanagloriada por los medios y los realizadores. “¿Por qué nos hacen esto?”, cuestiona Liv Tyler a sus captores. “Porque estaban en casa”, responden.

A su vez, el porqué sufrirán los cinéfilos con "Los Extraños", es sencillo: porque asisten a ver películas como "Los Extraños", que asustan, sí, pero son en resumen un chicle para el cerebro por espacio de hora y media.
23 Septiembre 2008 03:50:03
Por fin una comedia ganadora
Ligeramente retrasada, pero muy a tiempo para la época de los premios Oscar, “Dan en la Vida Real” llega a pantallas mexicanas, para robarle sonrisas, lágrimas, y el corazón.

Bastantes comentarios fueron los que provocó la cinta, y bien, se los ganó todos a pulso.

Steve Carell, el cómico de moda, ya en “Pequeña Miss Sunshine” demostró que tiene calibre para todo tipo de cintas. Y en “Dan en la Vida Real”, refuerza la teoría de que Hollywood dio en el blanco al propulsar a los cielos su carrera. Lo acompaña la bellísima y etérea Juliette Binoche, que si se fija bien, tiene un brillo especial en los ojos. ¿Será ella, o la magia que le imprime Peter Hedges al filme?

Partiendo de una base sencilla, padre de familia viudo, tres hijas, reunión con la familia, un triángulo amoroso en la misma familia, etc., Peter Hedges labora muy bien con un guión enternecedor, carismático, y que no resta brillo a un gran y nutrido elenco.

Las situaciones no son forzadas, las risas provocadas no son tontas, la duración no es muy larga: con esos tres elementos, la cinta se sostiene. Pero si le agrega el elemento conmovedor, la simpleza de su cohesión, vaya, tiene usted ante sus ojos lo que parece ser será la comedia del año.

Así como en años recientes “Juno”, “Pequeña Miss Sunshine” y “Entre Copas” se han llevado las palmas (y el Oscar más trascendente, el de Mejor Guión Original), “Dan en la Vida Real” tiene todos los elementos para colocarse en esa selecta lista.

Ahora bien, quizás para algunas personas pudieran tachar al filme de lacrimógeno, pero no es de ninguna manera sensibilero. Hombre, permítase llorar, no tiene nada de malo, siempre y cuando la primera lágrima sea honesta.

Aunado al gran soundtrack que creó para ellos el cantautor Sondre Lerche, el ritmo y cadencia del filme no le permitirán bostezar. Y parafraseando el diálogo final del filme, “tengan planeado sorprenderse”, cúmplalo. Déjese llevar por esta gran comedia. Verá que no hay desperdicio aquí.

Por Eduardo Castañeda Sarabia
.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)
17 Septiembre 2008 03:00:00
Esas sutiles diferencias con el cine español
A pesar de tener un mismo lenguaje, entre España y México, además de un mar que nos separa, hay un tonel de diferencias, ideológicas, de sentido del humor, y de conceptos.

El filme que atañe esta semana es “Donkey Xote”, historia animada que reivindica con la niñez la historia del ingenioso y caballero hidalgo, algo, a mi gusto, realmente complicado de realizar.

Y es que, aceptémoslo, para que alguien imagine o compare un molino de viento con un monstruo, a estas alturas del partido, hacen falta pastillas psicotrópicas o algo más fuerte.

Con animación y un concepto tan parecido al de “Shrek”, el filme trastabillea desde su mero inicio. Súmele a eso el doblaje, sumamente exagerado, por parte de comediantes de media talla como los Mascabrothers, y pues el resultado es paupérrimo.

A mí me causan extrema gracia los filmes doblados al español de España. Quizás con ese agregado, y terminología de butifarras, gilipollas, y demás, el producto podría ser bueno. Pero las morcillas, como se le llama a los localismos de un país agregados a textos o guiones para causar gracia, en exceso, causan aburrimiento en poco tiempo.

El guión de Ángel E. Pariente es pobre y deficiente. Si trata con adultos, no convence. Si se enfoca a niños, aburre. ¿Entonces, cuál es el punto de una película así? Si yo fuera Saavedra, me sentiría decepcionado.

Desde vanagloriar a Sancho, disminuir a Rocinante, y haciendo a Rucio, otro burro parlanchín, narrador y héroe, todo eso viene dentro del guión. Aparte de alguno que otro comentario, y la aparición del toro de Cinzano en cierta escena, la película no obtuvo muchas risas de mi parte.

Si es posible demandar a alguna casa productora, si yo fuera de SKG, los hacía pagarme hasta con sus calcetines sucios. El dibujo de Rucio es taaaan parecido al Burro de “Shrek”, que yo como creador me sentiría deshonrado. ¿De verdad creen que los niños son tontos y no se dan cuenta de las cosas?

Bueno, entonces si a usted le gusta que un puñado de españoles granujas de medio pelo le roben 50 pesos por un boleto de cine, adelante, pero ni a usted ni a sus niños creo que les guste la experiencia.
16 Septiembre 2008 04:00:01
Cede Chan su estafeta a Li
El Reino Prohibido no es poca cosa. Sí, es una cinta más de artes marciales. Sí, es una cinta acerca de un niño que desea aprender a defenderse de los que lo golpean, y conocer mujeres, pero tiene un gran trasfondo detrás.

Con muchísimas referencias a "Viaje Hacia el Oeste", uno de los clásicos de la literatura china, "El Reino Prohibido" ofrece diversión a chicos y a grandes. Si le gustan las patadas, le va a gustar; si le gusta reírse con chistes blancos, también le va a gustar.

En otro hecho que me gusta tomar como una oficialización, Jackie Chan coprotagoniza junto a Jet Li, hoy poy hoy, las mayores estrellas mundiales en las artes marciales (reducirlos a karate y kung-fu sería una ofensa). Y tal es así el caso, que Chan, con sus 54 años, supongo le está cediendo la estafeta a Li, de 45 años. “El hombre que honra a su maestro se honra a sí mismo”, le dice Chan a Li en determinado pasaje del filme.

Con hombres volando, desafiando la gravedad y las leyes de la física, el guión presurosamente nos embarca en la ancestral China, tan de moda estos días, donde El Rey Mono necesita recuperar su báculo dorado, para volver a la vida, y reivindicar lo que ha hecho El Rey Jade, maloso y podrido de corazón.

La transformación del joven Angarano en un buen aprendiz es veloz, pero el director no forza las cosas, sólo da volumen y tono a su narración.

Su realizador, Rob Minkoff, sabe bien lo que les gusta a los infantes, y se los ofrece: así como en "El Rey León", "Stuart Little" y "La Mansión Embrujada", los problemas de personalidad, padres ausentes, y fortaleza interna, salen a colación de manera
espontánea.

En tono ligero, las dos horas y fracción del filme transcurren rápido, como los puños de Li, y son agradables como la personalidad de Chan. La conjunción de ambos era la que me causaba escozor antes de ver el filme, pero Minkoff sabe reunir ambos estilos fílmicos, y es grato el resultado.

No le tenga medio a las películas de artes marciales. Si bien, es una lógica que estén orientadas al público masculino, guiones como el de "El Reino Prohibido" acercan estos filmes a las nuevas generaciones. Y si bien no hemos visto un clásico desde "El Tigre y el Dragón" (2000, China, Ang Lee), y tampoco quiero ensalzar demasiado esta producción, sí estamos dejando claro que hay directores estadounidenses que pueden realizar bien su trabajo como observadores de artes marciales, y la legendaria China imperial.

13 Septiembre 2008 04:00:00
Bella y grandilocuente
Con el muy petulante apodo de “la película mexicana más cara de la historia”, finalmente se estrena en México "Arráncame la Vida", copia cuasi al carbón del libro homónimo de Ángeles Mastretta.

El filme retrata ese México bronco de finales de la revolución mexicana, donde los caciques, líderes charros y dinosaurios políticos comenzaron a gestarse.

El peso del filme recae en Daniel Giménez Cacho, el General Ascencio, un repugnante militar y aún más repugnante político, que a los 15 años aparta de su familia a la bella y etérea Ana Claudia Talancón, en su papel de
Catalina.

La relación entre ambos, a nivel actoral, es superior. Histriones de renombre los dos, ejercen a la perfección una relación amor-odio que todos conocemos, que todos hemos padecido o visto.

Sneider dispendió una gran cantidad de dinero en retratar y reproducir la Puebla de principios de siglo, y esa Ciudad de México que alguna vez fue la ciudad de los palacios, en los albores de la democracia.

El guión, del mismo Sneider, bajo la tutela de Mastretta, logra una bonita similitud entre 1938 y el 2008. Setenta años nos separan, pero gracias a agudezas e ingenio literario, hay muchas analogías y comparaciones con los políticos actuales, y la mujer mexicana de hoy día. “El que no tiene medio, tiene tedio”, afirmó Talancón en cierta parte del filme.

Romántica, azarosa y emocionante, la cinta recorre en dos horas lo que en décadas no había logrado captarse: la esencia de México: colores, sabores, picardías, sonidos. La parte musical es importante, cabe resaltar. En cinco minutos, una irreconocible Eugenio León se roba la película, con esa voz y carisma a la cual, finalmente, se le rinde un merecido tributo.

Si bien la cadencia del filme es lenta, Sneider logra imprimirle ritmo a su narración, para no causarle tedio al público. Habrá gente que se aburra con el filme, que no les llame la atención, pero que no le quepa duda que están viendo un producto mexicano de gran calidad, que utilizaron miles de pesos en recrear una época, y no en efectos especiales obtusos y fácilmente olvidables.

En resumen: no se olvide de ver esta película. Apoye el cine mexicano de calidad, y de paso, vea una gran translación de la literatura al cine. Una sonrisa, al menos, sí le arrancará.
09 Septiembre 2008 04:00:00
No todo en Francia es de lujo
De la selección de Cámara Alternativa de Cinemark, a veces viajo al cine con reservas. Definitivamente, no todo el cine extranjero merece atención, ni considerarse de arte.

"Seductor de Lujo", comedia francesa de medio pelo, es el tema que nos atañe hoy día. En ella, Franssou (Isabelle Carré), una maestra de secundaria de mediana edad y gran belleza, hereda de un día para otro medio millón de euros, y decide cambiar su vida.

Entre que su anterior pareja le pide comprar un colchón nuevo, o ahorrarlo, ella aborrece la idea y se va de viaje con grandes placeres a Cannes, ciudad cinematográfica por excelencia. Y ahí, conoce a Stephane (José
García).

Él, presunto organizador de un concierto de Elton John, se la pasó timando y estafando a la gente, y al conocer a Franssou, con su caprichosa chequera, ve en ella su gran oportunidad.

Partiendo de eso, el director se encarga de hacer una comedia de situaciones y enredos, pero meramente se queda a medio camino de realizar un material digerible y entretenido.

Fuera del parecido del protagonista con Mel Gibson, no hay mucho para comentar; la obsesión de la mujer por sentirse amada y deseada, el intento de risas por medio de momentos chuscos que no llegan, el centrar el filme en dos protagonistas que no se entienden del todo en el plató, etcétera.

Pensaba en los defectos de la cinta. Con un mayor desarrollo de personajes, quizás el público se habría encariñado con Stephane, un mitómano de primera, o con Franssou, belleza parisina ávida de cariño. Pero en suma, ambos causan algo de tedio: ella, necesita de piropos; él, algo de dinero.

La cinta queda sostenida por hilos muy delgados a lo largo de hora y media. Al no querer hacer una slapstick comedy (comedia de pastelazo), recurre al encanto de sus personajes para levantar el asunto. Y pues la verdad, no, no levantan ni un cartelón.

Arremetiendo contra la cinta, sería interesante hacer un intercambio de directores entre México y Francia. ¿Qué haría un Fernando Sariñana por allá? ¿Cómo tomarían una comedia de Alfonso Cuarón en esos rumbos?
Algo interesante, sin duda. No por los albures o mexicanadas de comedias promedio, sino por la inventiva y la cadencia que le imprimen a sus filmes.
07 Septiembre 2008 04:00:00
Si no es adolescente, absténgase
No me causa especial gracia la comparación de música, cine o televisión mexicana o latinoamericana con algún producto anglosajón, y se jacten de decirle que es lo mismo, pero región 4. Pero ahora, comienzo a hallarle el sentido filosófico a tal afirmación.

“High School Musical: El Desafío”, cinta musical para y sólo para adolescentes, surge de un programa de televisión, y un casting para elegir a sus protagonistas. Entonces, los renglones dedicados a la actuación, los eliminamos de esta reseña, porque no existen: todo es mover labios y
sonreír.

El filme cuenta con su buena hechura, cortesía de un equipo de producción mayormente argentino. El esfuerzo por que no se note el toque sudamericano es mayúsculo, pero con sus sutiles guiños: vea un programa de “La Lola” y me entenderá.

Por más que traté de interiorizar, no logré descubrir que es lo que más me irritó de la cinta: lo bobo, naive y pastoso de la trama; lo estereotipado de los personajes (todos bien peinados, talla cero, vestidos a la moda, sin espinillas, aburridamente clasemedieros), o sus musicales, sosos a morir.

Considerando que es un proyecto de Disney, que defiende desde sus cintas animadas de los 50 que la magia, el destino o una canción puede salvar un reino o a un adolescente, se entiende que la trama sea blanca y sin giros retorcidos en la
historia.

El peso de TV Azteca, coproductor del proyecto, también se deja sentir, con su planilla de actores y sugerencia de locaciones y sentido del humor.

Recuerdo haber reído en la primera entrega de “High School Musical”, la original. Los actores tenían espíritu, carisma, el guión está bien trabajado. Pero en la contraparte mexicana, el protagonista masculino, Cristóbal, no genera simpatía y/o empatía, simplemente no conecta.

Que a sus hijos el filme va a gustarle, estoy seguro de eso. Que le pedirán que les compre el soundtrack, seguro lo harán. ¿Pero sabe qué? Sólo hay una canción que me hizo mover los pies, y es un cover de “Dime Ven“, de Motel.

Quería elaborar una comparación entre “Vaselina” y “High School Musical: El Desafío”, pero me hubiera parecido sacrílega establecer cierta similitud. Simplemente, en los 70 había una moda establecida, y ahora, sólo hay un fetiche por ropa Abercrombie y American Eagle.

Para terminar, pensé que el desa-grado por el filme era sólo mío, el grinch cinematográfico de Saltillo, pero no, la sala de Cinemark guardaba silencio, las risas eran mínimas. Y cuando medio cine concuerda, es que el filme cojea, y de ambas piernas.

.(Javascript debe estar habilitado para ver esta direccion de correo)

02 Septiembre 2008 04:00:00
‘Inteligente y desafiante’
Desde "Antes del Anochecer" y "Antes del Amanecer", cintas del que denomino “género del diálogo”, no disfrutaba tanto de una película como con "Conversando con la Otra".

Imagine: en la cinta, los protagonistas aparecen el 99 por ciento del tiempo en pantalla. No hay escenas de acción. No hay tomas en exteriores. No hay confusiones ni escenas oníricas. Todo se limita a diálogos, conversaciones, expresiones corporales.

¿Aburrido, le parece aburrido? Para nada. No tiene usted una idea.

"Conversando con la Otra", que puede catalogarse como una comedia inteligente, una chic flick con cerebro, o un filme vanguardista, se escapa mucho de la comedia romántica donde el hombre consigue a la chica tras algunos reveses o vueltas del
destino.

Hans Canosa, novato en el celuloide, consigue atrapar el alma de dos personajes que ni nombre tienen: son ella y él en todo el filme.

Con un guión bastante pensado de Gabrielle Zevin, y música realmente suculenta en voz de la también suculenta Carla Bruni, la película es retadora, sí, pero el resultado es tan grato como reconfortante.

Lo de desafiante del título lo detallo a continuación: desde el inicio de la cinta, se presenta todo en un split screen, esto es, con la pantalla dividida en dos, con el panel derecho presentando el sentir y el punto de vista del hombre, y en el izquierdo el de la mujer.

Que si marea, que si es confuso, eso le corresponde decidirlo a usted. Pero si Mike Figgis pudo dividir en cuatro cuadrantes la pantalla en "Time Code" (2000), que sean dos paneles a usted no debería causarle problema. De hecho, estudios de psicología revelan que ocho imágenes no deberían atormentar una mente
promedio.

Volviendo al filme, una comedia romántica inteligente del siglo 21, evoca un enamoramiento y triángulos amorosos reales, con consecuencias, y bien logrado, como lo hiciera con maestría Mike Nichols con su “Closer: Llevados por el Deseo" (2004).

No tema a los momentos de confusión que le pudiera causar este filme, que si bien lo reta y afronta que usted sopese y analice situaciones y paradigmas previos, gozará con sus diálogos y sentido del humor inteligente. De verdad, le aseguro que se divertirá, y al final, saldrá del cine con una conversación profunda.
31 Agosto 2008 12:07:00
Su único defecto es su título ‘Una guerra de película’
No sé a usted qué opinión le merezca Ben Stiller. Para mí, es de los pocos actores que puede soportar una comedia de humor físico, y a la vez, con gestos y buenos parlamentos, sostener una película.

Además de sus geniales Zoolander (2001) y La Dura Realidad (1994), Stiller se anota un 10 con “Una Guerra de Película”, horrible título para una excelente parodia a todos los filmes de guerra, tan amados por los estadounidenses.

La premisa es bastante sencilla: un grupo de actores se prepara para filmar una costosa cinta bélica, pero todo sale de control, y lo que comenzó siendo una simple película, termina siendo una batalla real y campal en el infernal Vietnam.

Pero a eso, súmele actuaciones realmente hilarantes, y abiertas burlas a Russel Crowe, Robin Williams y Harvery Weinstein, a la industria del Blue-Ray, y se encontrará con una cinta de violencia media, pero carcajadas al por mayor.

Pelotón, Cara de Guerra, Apocalipsis Ahora, Nacido el 4 de Julio, ninguna se escapa: sin hacer copias burdas, Stiller se burla sutilmente de material glorioso en la historia del material de cine bélico, en esa herida aún abierta que representa Vietnam para nuestros vecinos al norte.

No le recomendaría llevar a sus niños a ver este filme, de humor descarado y desfachatado, pero adolescentes y adultos de criterio, sentido del humor y un palmo de frente, se divertirán a lo grande con este producto, que al parecer fue una de las grandes comedias que no tenían reservados los estudios cinematográficos para el 2008 que ya agoniza.

John Toll se luce con una cinematografía delirante, y Theodore Shapiro nos conduce musicalmente por una jungla llena de peligros. Stiller, a su vez, como protagonista y director, da muestras de conocer, y bien, su oficio detrás de cámaras: hay errores de continuidad y de ritmo, pero es entendible en una cinta de tales dimensiones.

Las actuaciones merecen párrafos de atención: Robert Downey Jr. se roba la película en su caracterización de un comandante de raza negra; brilla Matthew McConaughey como el asistente de Ben Stiller, y por Dios, no quisiera echarle a perder la sorpresa, pero que alguien me diga a quién le vendió su alma Ben Stiller para conseguir a Tom Cruise, que se muestra desatado en el papel más hilarante de su carrera.
31 Agosto 2008 04:00:00
Su único defecto es su título ‘Una guerra de película’
No sé a usted qué opinión le merezca Ben Stiller. Para mí, es de los pocos actores que puede soportar una comedia de humor físico, y a la vez, con gestos y buenos parlamentos, sostener una película.

Además de sus geniales Zoolander (2001) y La Dura Realidad (1994), Stiller se anota un 10 con “Una Guerra de Película”, horrible título para una excelente parodia a todos los filmes de guerra, tan amados por los estadounidenses.

La premisa es bastante sencilla: un grupo de actores se prepara para filmar una costosa cinta bélica, pero todo sale de control, y lo que comenzó siendo una simple película, termina siendo una batalla real y campal en el infernal Vietnam.

Pero a eso, súmele actuaciones realmente hilarantes, y abiertas burlas a Russel Crowe, Robin Williams y Harvery Weinstein, a la industria del Blue-Ray, y se encontrará con una cinta de violencia media, pero carcajadas al por mayor.

Pelotón, Cara de Guerra, Apocalipsis Ahora, Nacido el 4 de Julio, ninguna se escapa: sin hacer copias burdas, Stiller se burla sutilmente de material glorioso en la historia del material de cine bélico, en esa herida aún abierta que representa Vietnam para nuestros vecinos al norte.

No le recomendaría llevar a sus niños a ver este filme, de humor descarado y desfachatado, pero adolescentes y adultos de criterio, sentido del humor y un palmo de frente, se divertirán a lo grande con este producto, que al parecer fue una de las grandes comedias que no tenían reservados los estudios cinematográficos para el 2008 que ya agoniza.

John Toll se luce con una cinematografía delirante, y Theodore Shapiro nos conduce musicalmente por una jungla llena de peligros. Stiller, a su vez, como protagonista y director, da muestras de conocer, y bien, su oficio detrás de cámaras: hay errores de continuidad y de ritmo, pero es entendible en una cinta de tales dimensiones.

Las actuaciones merecen párrafos de atención: Robert Downey Jr. se roba la película en su caracterización de un comandante de raza negra; brilla Matthew McConaughey como el asistente de Ben Stiller, y por Dios, no quisiera echarle a perder la sorpresa, pero que alguien me diga a quién le vendió su alma Ben Stiller para conseguir a Tom Cruise, que se muestra desatado en el papel más hilarante de su carrera.

» Actúan:

Ben Stiller, Jack Black, Robert Downey Jr., Nick Nolte, Jay Baruchel, Steve Coogan.

» Dirige: Ben Stiller.

» Escribe: Ben Stiller, Justin Theroux.

‘Una guerra de película’
27 Agosto 2008 04:00:00
Ilegible, pero entretenida
Otro intento de esos frustrados de hacer cintas endémicas de “N” lugar de este México es "Cumbia Callera". A quien no le interese que se filmó en Monterrey, que es acerca de música colombiana, ni la vea ni lea estos renglones.

René U. Villarreal se tomó la molestia de escribir, editar y dirigir este filme, sin la sugerencia de los grandes directores de que una sola persona no puede aventarse un pastel de esta dimensión él solo.

Viniendo de otro director, con otra propuesta y con otro guión, la idea fílmica me hubiera encantado: prepárese para ver una película con diálogos casi nulos, con mucha música, y en donde la imagen predomina al 100 por ciento.

Pero con actores inexpresivos (Oliver Cantú sólo tiene dos expresiones faciales), música aburrida y repetitiva (el director parece no entender la relación sonido-silencio), y una trama bastante predecible (triángulo amoroso irresuelto sin violencia), la película no lleva a ningún lado.

Ahh, olvidaba mencionarlo: hay muchas escenas de sexo, subidas de tono. Pero ese no es el problema, porque hay escenas de esas que son un gusto verlas, por su resolución. Pero aquí no es el caso. Son escenas de sexo como de novatos: candentes, pero aburridas. No recuerdo haber visto expresiones de gozo en los
protagonistas.

Como el realizador dirigió, escribió y editó, no tuvo tiempo de conducir a sus actores por donde debía. Y si a eso le suma que casi no hablan, el problema de la cinta es absoluto. El guión no habla por sí mismo, y los actores no enfatizan ni muestran nada por igual.

Además del triángulo amoroso, el filme muestra tímidamente una estampa del Monterrey profundo, aquello que no nos mostró el Fórum de las Culturas. Además, se queda a medias con ahondar en la cultura y submundo de lo colombiano en no digamos Monterrey, sino México. De Valledupar, en Colombia, a Nuevo León, México, hay un mundo de diferencia, y eso no se refleja.

Se anuncia con bombo y platillo que fueron ganadores del Festival de Cine de Moscú, en su edición 2008. ¿Contra qué o quién compitieron? Desconozco, y no hallé referencias al respecto.

Como aventura dominguera, el filme le podría parecer interesante por lo antes mencionado: pocos diálogos, mucha música. Pero también por eso, falta de guión, y exceso sonoro, el filme chuequea. Vaya bajo su propio riesgo.
25 Agosto 2008 07:36:00
Desperdicio fílmico
No es bonito eso de andar haciendo y deshaciendo películas. A uno le gustaría que su trabajo fuera de disección, de escoger sólo lo mejor, entre puros productos de calidad.

Pero esto no es así. Para que haya productos sobresalientes, inmaculados, debe haber material con desperfectos, que evidencian fallas y carencias. "Amor, Letra por Letra", para mi pesar, mexicana, es un filme al que todo le duele.

Producida por Coco Levy, el filme es un intento de chick flick (película romántica para mujeres), en donde la protagonista, Hanna (una bella, pero volátil Silvia Navarro) es pretendida por una tercia de hombres, carismáticos como un trío de tortas, y tan cursis y acartonados como usted pueda imaginarse.

Con poco tino, las pocas situaciones cómicas y a las que podía sacarse jugo, se quedan en eso, meras situaciones inconclusas: con los secretos bancarios, se quedan muy por debajo de lo cómico. Y con lo de los padres que añoran que los hijos se vayan, muy recurrente en la cinta, eso pudo salvarla y volverse un eje central, pero queda como una mera coincidencia.

La cinta se instala primeramente como comedia, demasiado ligera; pasando por drama familiar de menores consecuencias, pretende satirizar en algunos momentos, y termina como con enredos. Eso, muy mal llevado por Luis Eduardo Reyes, vuelve tedioso el producto en su primera media hora.

Rescato la aparición de “El Chivo” Nicolás Echeverría, que con 8 parlamentos es lo más sabroso del filme, el único personaje bien delineado y con peso específico. Fuera de él, nada: por el contrario, le ofrezco un aplauso a Octavio Ocaña, quien interpreta al niño Gaspar, el personaje más repulsivo, anodino y displicente del cine mexicano en años recientes, sólo detrás de Bruno Bichir en "Crónicas de un Desayuno".

Si Silvia Navarro se estaba esperando a actuar en cine hasta tener un papel digno, eligió la peor oportunidad: el filme, como dice en cierto momento la protagonista, “es casi malo”, y optó por mostrar su elegante figura semidesnuda en una película indiferente, y que pasará a la historia por su mediocridad y falta de recursos técnicos, estructurales y de
discurso.

"Amor, Letra por Letra", sirve meramente como promoción para ciertos actores, ya sea de televisión o de comerciales. No activa la economía, y hace que a muchos nos persista la creencia de que el cine mexicano crea de vez en cuando, con genios como Carlos Reygadas, garbanzos de a libra.

24 Agosto 2008 04:00:01
Un filme de lo mejor del año
Es realmente gratificante toparse con una película madura, para gente madura, hecha por gente realmente madura, y que realizaron un producto en aras de consagrarse. "Búsqueda Implacable" es una joya de esas que no vuelven a realizarse en la vida.

Empecemos: Liam Neeson es un ex agente del gobierno estadounidense. Un espía, vaya. Sobreprotector, divorciado, con una hija que significa todo para él. Un buen día, ella viaja a París, es secuestrada, y él acudirá a buscarla, y de ser posible, tratara a toda costa de rescatarla.

Hasta ahí, nada novedoso. Sin embargo, tome en cuenta que Liam Neeson sale mucho del parámetro de héroe de acción: tiene 56 años, no tiene fachada de galán, y no aparece frecuentemente en las revistas del corazón.

Pero he ahí su mayor logro. Neeson, en uno de los mejores papeles de su carrera, se luce como protagonista, demostrando pundonor y virilidad, y realmente sorprendiendo en las escenas de acción, apoyado por una gran producción y una inmejorable labor de edición.

El guión es de Robert Mark Kamen y de Luc Besson, el genio detrás de "El Profesional", protagonizada por Jean Reno, antihéroe con el cual Neeson guarda mucha similitud: letal, vertiginoso en sus acciones, de poco carisma, pero bajo la armadura, un enorme corazón.

Nathaniel Mechaly, el hacedor de la música, nos lleva por sutiles caminos, desembocando en el caos de la prostitución y los barrios bajos. Sus énfasis e innuendos merecen mención.

Con energía desbordante y trepidante, Mark Moran nos lleva por un París cosmopolita, y de pronto, nos acomoda en el París subterráneo y las cloacas modernas en donde se desenvolvería el Jean Valjean de “Los Miserables”.

Al igual que en cintas de culto como "Trainspotting: La Vida en el Abismo", "Réquiem por un Sueño" o "Seven: Los Siete Pecados Capitales", "Búsqueda Implacable" no tiene falla, cada escena está meticulosamente planeada, finamente realizada, y con un trabajo de edición que ya no podría reducirse en ningún momento.

En tiempos difíciles para México, donde el secuestro parece pan de todos los días, "Búsqueda Implacable" parece estrenada en un momento exacto. ¿Hubiera hecho Alejandro Martí, siendo capaz, física y moralmente, lo mismo que Liam Neeson, por su hijo Fernando? No lo dudo ni un momento.

Señores, señoras: no se pierdan "Búsqueda Implacable". De verdad, es de lo mejor que verán en el 2008.

20 Agosto 2008 03:40:00
‘Los Ambiciosos’: sencilla, pero bien lograda
En el ciclo de Cámara Alternativa de Cinemark se encuentra uno cosas muy gratas. "Los Ambiciosos" es de esas películas simples, enigmáticas, pero entretenidas y muy bien tejidas.

El filme, de origen francés, empieza como comedia, progresa como melodrama, se antoja como tragedia, y termina como romance. Esas y más emociones y situaciones nos presentan.

Catherine Corsini, la realizadora, cuenta con los recursos técnicos para llevarnos por un remolino de emociones, causados por los protagonistas,
un escritor mediocre, y en contraparte, una editora muy frívola e inescrupulosa.

Si se instala en el plano moral, evaluando y juzgando a los personajes por sus acciones, es como más gozará del filme. ¿Qué es bueno y qué es malo? ¿Hago mal a alguien tomándole prestados unos papeles? En eso se instala Corsini, y sin querer ser moralista, nos plantea situaciones interesantes.

“La vida es irónica”, plantean en el meollo de la película. Y sí, es muy irónica, como ciertos dobleces en la trama del filme, cuyo desenlace no se imagina.

Comentaba con unos amigos que no hay nada peor que un final predecible. Si a mediados del filme, uno sabe cómo terminará el villano, es dinero echado a la basura.

Por eso, instamos a que comience a mirar cine de otras latitudes. “Los Ambiciosos”, por ejemplo, no será la clase de filme ganadora de premios a nivel internacional, pero funciona muy bien como un producto circular, hecho con soltura, y cuya inversión debió ser mínima.

Karin Viard y Eric Caravaca, protagonistas del filme, se instalan sólidamente en sus personajes, Judith y Julien, respectivamente. Se podría pensar que todo el filme es una variación de roles del gato y el ratón, pero no es así.

El nuevo cine francés, encabezado por Jean-Pierre Jeunet y otro puñado de cineastas, más apegados al estilo fílmico del Dogma 95 que a los estatutos del cine hollywoodense, ofrecen obras no tan complicadas, pero elaboradas con no cierta dosis de cinismo.

Que no le ahuyente la idea de que sean sólo 9 personas las que entren a la sala a ver esta película. Con usted podrían ser 10 los afortunados.
18 Agosto 2008 04:00:01
‘Se Busca’: visualmente innovadora y estilizada
Me parece que “Se Busca” es oficialmente el último de los estrenos veraniegos del 2008. Dejaron para el último un gran filme, coherente y estilizado, pero que no a todos dejará satisfecho.

El filme es creación del ruso Timur Bekmambetov (grábese el nombre, dará mucho de qué hablar), el genio detrás de la muy visual “Guardianes de la Noche”, que hace un par de años nos dejó viendo visiones a muchos.

Ahora, con grandes estelares, y trasladándose a Norteamérica, el ruso ofrece un festín visual, apoyado con un guión bastante jalado de los pelos, pero que a adolescentes y a gustosos de la violencia, dejará plenamente satisfechos.

Un joven enclenque (James McAvoy) es sacado de su miserable vida por un grupo de asesinos clandestinos, La Fraternidad, encargados de limpiar el mundo con base en balazos que se desvían con el poder del pensamiento.

La trama, extraída de una serie de imaginativos comics, funciona solamente para usted en su mente. Vaya: si para usted no funciona ver volar a alguien por un edificio tirando balazos, y aterrizando sano y salvo, o no soporta ver una bala en cámara ultralenta saliendo de la frente de alguien, no se pare en el cine.

Es difícil de entender, incluso para mí, cómo la imaginación visual y la propuesta de un nuevo lenguaje violento y ultra posmoderno, vengan de un ruso. Quizás tenga muchos convencionalismos.

Pero es eso: fuera ideas, fuera paradigmas. La tecnología ya existe, se puede crear cosas difíciles de explicar, y eso es el éxito de Bekmambetov y de este filme.

Es grato ver, en pleno 2008, finalmente algo retador, innovador, y no tan hueco como pareciera. El discurso de los guionistas se instala, y bien, he de decirlo, en el vacío plasmado por La Era del Vacío, de Gilles Lipovetsky, unos ensayos sobre el individualismo contemporáneo muy densos.

Pero no hay nada de denso en este filme, que es fresco y violento, y del cual, Tarantino podría sacar muy buenas ideas para su próxima Inglorious Bastards. Yo, por lo pronto, me declaro fan de Bekmambetov, y no puedo esperar para ver la tercera parte de “Guardianes de la Noche”, a estrenarse en el 2009.
17 Agosto 2008 04:00:00
Star Wars: no complace ni a los fans
George Lucas juró que no volvería a filmar otra cinta de "La Guerra de las Galaxias", y cumplió, sólo parcialmente. Nunca mencionó a los dibujos animados.

"Star Wars: Guerra de los Clones", se sitúa como el capítulo 2.5 de la saga más taquillera y afamada de la historia, pero no la más entretenida o mejor resuelta, habrá que decirse.

El filme cuenta con todos los ingredientes de la receta que Lucas nos ha recetado en seis ocasiones: emociones al por mayor, un presunto desarrollo de los personajes, comicidad aletargada, y peleas y escenas de clímax simultáneas.

Pero en este caso, son sus carencias las que hacen titubear y caer a la cinta.

Seamos minuciosos: la distribución es de Warner Bros, no de la Fox. El guión y la dirección no es de Lucas. La musicalización no es de John Williams. Las voces, en su mayoría, no son de los actores que los representaron. Y para mi pesar, no muere ningún jedi.

Todo eso, en suma, resulta en un filme de animación deficiente, y a juzgar por los comentarios que escuché al finalizar la cinta, ni a sus fans acérrimos dejó complacidos.

Con productos animados de altísima calidad, dígase "Wall-E", "Beowulf", "Buscando a Nemo" o "Vecinos Invasores", resulta incomprensible que la calidad de dibujo o animación sea deficiente. Los personajes no me gustaron nada.

Refiriéndonos al guión, el andamiaje y la realización del filme, podemos decir que es interesante y creativa, mas no evolutiva: pudiendo alcanzar niveles altísimos de complejidad, ya que es más fácil dibujar algo que crearlo en CGI o filmarlo, se quedan a medias del camino, incluso retrocediendo a niveles de producción.

Parece que este filme abre la puerta a nuevas aventuras, ya sea en televisión, celular, cine o internet. Se le sugiere más valentía creativa a Lucas: lo que emocionaba hace 30 años, a las nuevas generaciones ya no les divierte. Y más si son copias: la villana, Asajj Ventress, es peligrosamente parecida a la representación de Satán en "La Pasión de Cristo".

‘Star Wars: la Guerra de los Clones’

» Dirige: Dave Filoni.

» Voces: Christopher Lee, Greg Daniels, Samuel L. Jackson, Matt Lanter, Ashley Eckstein.

» Música: Kevin Kiner.

» Producción ejecutiva: George Lucas.

13 Agosto 2008 04:00:00
‘Noches Púrpuras’: sexy, seductora y maravillosa
No sé si a usted le guste el jazz. A mí me encanta. Tiene ese halo mágico, de misterio y soltura que a los músicos les encanta.

Y "Noches Púrpuras", la película que a Dios gracias colocaron en Cinemark, es como una gran composición de jazz: se le nota la improvisación, la técnica, la lealtad, el oficio, la armonía, y finalmente, la soltura.

Esta joyita es creación de Wong Kar-Wai, realizador asiático que se animó a hacer su primer largometraje en suelo norteamericano, y que ha sido bien recibida, por la crítica especializada y palomera por igual.

Y motivos le sobran: es muy visual, muy emotiva, muy musical, muy exquisita en todos sentidos.

Yo desconfiaba de Norah Jones como protagonista, pero resulta fresca y no tan acartonada como esperaba. Lo demás del reparto, sólido y ecuánime, apoyan bastante bien a la estelar, para hacer de esta cinta todo un éxito.

La complejidad del filme es paradójica: la trama es tan sencilla, que en manos de otro director pudiera haber sido desperdiciada con un filme aburrido y soso: a Norah Jones la botan sabrosamente.

Comienza a vagar por Estados Unidos, conociendo a un interesante mosaico de personajes con versiones torcidas del amor y de la vida.

La película está muy bien resuelta. De mano del genial Ry Cooder, la música nos lleva por un Estados Unidos magníficamente fotografiado.

con personajes entrañables, a los que no queda duda de porqué se comportan así. En menos de dos horas, Wong Kar-Wai nos monta a un carrusel de emociones.

Disfrutable de principio a fin, la cinta no es tan parecida a los pays de mora azul que dan le dan título al filme: no empalaga, y no se le va directamente a la cintura: al contrario, "Noches Púrpuras" va directamente al corazón, pero haciendo un ligero alto en el cerebro.

ACTÚAN: Norah Jones, Jude Law, David Strathairn, Natalie Portman, Rachel Weisz.

DIRIGE: Wong Kar-Wai.

ESCRIBEN: Wong Kar-Wai, Lawrence Block.

MUSICALIZA: Ry Cooder.
12 Agosto 2008 04:00:00
Difícil de creer…
Este fin se estrenó en Saltillo 'Los Expedientes Secretos X: Quiero Creer'
A "Los Expedientes Secretos X" siempre les di un aura de misticismo, de radicalismo, de enigma. Como serie noventera, funcionó de maravilla. Pero sus translaciones al cine, bueno…

Diez años pasaron ya desde la cinta anterior. Aparte de las arrugas en los rostros de los protagonistas, también se siente viejo el concepto, y a Chris Carter, su creador, también se le entumeció el criterio y la creatividad.

Ahora retirado, Fox Mulder (Duchovny) se dedica a recortar periódicos. Su contraparte, una avejentada Scully (Anderson) trabaja como doctora en un hospital de segunda. Se suscita un caso en que los mandan llamar, y como el tedio y fastidio es grande, pues entran al rescate.

Creo, y sólo creo, que los fans, o los cinéfilos en general, merecen algo de respeto. Recurrir a fórmulas gastadas, o a productos exitosos de antaño, debería ser considerado un crimen del mundo del espectáculo: si ya te dio dinero y fama, perfecto, duerme tranquilo por una década, y a otra cosa mariposa.

El filme traiciona los principios de la serie, incluso de su película predecesora. Para mí, era un deleite saber que el romance entre ambos agentes, una atea y el otro un profundo creyente, nunca rendía frutos, era un amor platónico total. Ahora resulta que ambos son tortolitos, y se quieren y no son novios.

Lejos quedaron los extraterrestres, mutantes y entes malévolos. Ahora, curas pederastas y científicos locos son los rivales a vencer.

La cinta aletarga, no convence, deprime, cierra de manera arbitraria. Clausura cualquier posibilidad de alguna continuación, lo cual no es necesariamente malo.

A ese ritmo, en otros 10 años, Mulder tendría que viajar a México para explicar si el Chupacabras es realidad o no.

Es temprano en el año, y hacer pronósticos de las mejores cintas es aún arriesgado, pero ya tengo un firme contendiente al peor filme del año, y es “Los Expedientes Secretos X: Quiero Creer”. Le sugiero lea un libro, o bien, vaya a ver “Noches Púrpuras”, una joyita escondida en Cinemark, la cual no se debe de perder.
06 Agosto 2008 04:00:00
Un interesante experimento fílmico
Es cierto que hay películas en donde los departamentos de marketing no saben ni qué hacer con ella. “Belleza Invaluable” es un caso ejemplar.

El póster del filme aboga por una cara etérea de una posible modelo, colgándole precios a su belleza. Uno espera algo acerca del mejoramiento físico, el costo monetario de ser una beldad, etc. Pero nada lo prepara a uno para lo que verá a continuación.

El filme es una extrapolación de un cortometraje del 2004, del mismo nombre, mismos actores, mismas secuencias, mismo todo. Usted lo puede buscar en youtube bajo el nombre inglés del filme, Cashback, y verá que las imágenes son más que elocuentes.

El problema radica en su transferencia a largometraje. Los lenguajes no son los mismos, el cerebro no percibe igual una maravilla de 15 minutos, a una cinta de 102 minutos.

Sean Ellis, su director, incluso nominado a un Oscar por el presente trabajo, muestra un panorama blancuzco, adormecido como el propio protagonista.

Ben, un estudiante de arte, rompe con su novia, y se mundo se va a ceros.

Empieza a padecer insomnio crónico, y lo resuelve trabajando en un supermercado.

Y ahí, para matar el tiempo, descubre que tiene la habilidad de detener el tiempo.

La premisa, si bien no es novedosa, es manejada con soltura y profesionalismo.

En un par de año, Ellis dará de qué hablar, de eso estoy seguro.

El filme no es ninguna maravilla, pero son sus detalles la que la hacen carismática: el supermercado recibe a puras clientes preciosas, de siluetas magnéticas, por ejemplo.

Los protagonistas, trabajan como en un ensamble actoral sin pretensiones, logran una cohesión interesante, destacando Emilia Fox, el interés romántico del protagónico: destaca por su soltura, y por una belleza sajona intensa, etérea, con una aureola de virginidad.

Ya sea por que le llama la atención el póster, el corto o el largometraje, no se pierda “Belleza Invaluable”: es interesante, es cálida, y refleja bien lo que es la cinematografía actual: una radiografía del alma humana.

" Comentar Imprimir
columnistas