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Alberto Silva
Alberto Silva
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Cuentista, dramaturgo renegado, poeta con tres fans declarados (dos de ellos familiares), novelista fumadón, cantante de rock en grupos desintegrados, futbolista retirado, papá de unos vatillos fabulosos, boxeador amateur jamás noqueado, lavador de coches propios y ajenos, hijo de la ñonga de dios, esposo que busca la llave de la felicidad junto a su mujer y periodista que ha trabajado para varios medios de Coahuila, Tamaulipas, Nuevo León, DF y Michoacán.

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25 Septiembre 2014 03:00:53
Guante de hierro picudo
Algunos camaradas de las prensa española están convencidos de que la aventura de “Memo” Ochoa en el Málaga es una causa perdida. Es natural, porque no lo conocen, no saben que se trata de un arquero que fue dos veces relegado de la titularidad en los Mundiales y aún así sólo se dedicó a trabajar de forma incansable, hasta que le bajó el puesto a otros 3 “favoritos” de Miguel Herrera y brilló en la última Copa Mundial, especialmente ante el anfitrión brasileño. Ochoa ha demostrado una voluntad a toda prueba y unos cascarones tamaño balón de playa.

Sin embargo, ¿cuáles son las razones que se manejan para que Memo esté calentando banca?

1) Dice la banda de Marca y “Diario Sur” que “Memo” Ochoa llegó en baja forma, detalle que me parece cuestionable si consideramos que no hizo una pretemporada como el resto por su actividad mundialista. De todas maneras, habrá que creerle al técnico, si el dice que el arquero camerunés Carlos Idriss Kameni se avienta un licuado de Cialis cada mañana y su nivel de juego está más aguantador que negro de película erótica, OK, le daremos la razón. Pero ojalá sea lógico y entienda que el “bajo nivel físico” de Ochoa se corrige con un buen entrenamiento.

2) Dicen los reporteros de La Opinión que Kameni hizo un gesto “noble” de “bajarse el sueldo a la mitad” con tal de permanecer en la plantilla. Aunque desde que tengo memoria laboral, no recuerdo alguien que “se haya bajado el sueldo”, en todo caso, supongo que se lo tumbaron y no dijo nada, pero eso no es tan heroico si la alternativa que le dejaban al camerunés era el desempleo, para mí ese gesto sólo puede recibir el nombre de “aguantar la desfloración”. Y en todo caso, no veo por qué “Memo” tenga puntos menos por llegar al equipo con un sueldo más alto que el “héroe de la pobreza”, si lo buscaron como alternativa de solución y aceptaron pagarle lo que pidió, ¿de dónde viene ahora tanta chilladera?

3) La prensa ibérica insiste en que la contratación de “Memo” Ochoa fue un ardid mediático para que la opinión pública dejara de presionar por un suplente del portero histórico de la franquicia, Willy Caballero. Los defensores de este argumento insisten en que por ello Ochoa sólo tendrá oportunidad de jugar en la Copa del Rey, si acaso el ahora titular de los malagueños salerosos tuviera un bajón importante. Sin embargo, no le creo a esos batos, la experiencia nos dice lo contrario, a través de los años “Memo” le ha tumbado la chamba a todas las figuras de los equipos en que ha militado. No creo que ésta vaya a ser la excepción. Y el tiempo le dará la razón a quienes apoyamos al mexinaco o a sus opositores (en ambos lados del charco).

‘CANELO’, AMBICIOSO

El boxeador azteca con mejores perspectivas, económicas y deportivas, sin duda es Saúl “Canelo” Álvarez. En lo monetario es sencillo de darse cuenta, nadie más que él pueden rendir frutos en el pago por evento. En lo boxístico es más ríspido el tema, pero no veo cómo ni siquiera Juan Manuel Márquez logre a futuro las cosas que se le perfilan al “Canelo”.

Ahora el chamaco tapatío presiona al mercado y asegura que recuperará las fechas de septiembre y mayo para sus combates. Hasta el momento las tienen acaparadas Mayweather en los grandes carteles.

18 Septiembre 2014 03:00:03
Le armaría una carnita
Ayer fue un día más que especial en la historia reciente del futbol mundial, pues se cumplie-ron 14 años de que llegó a su franquicia-espíritu Lionel Messi, uno de los genios más incomparables de los últimos años. Aclaro de entrada, no soy culé, ni siquiera me simpatiza el equipo, pero me rindo ante el mayúsculo talento de “La Pulga” y que le ha dado un sentido diferente al juego durante su trayectoria y una comezón sin nombre a los fanáticos del resto de los equipos poderosos en el orbe.

Cuando Messi puso un pie en La Masía, apenas tenía algo así como 13 años, una deficiencia en la hormona del crecimiento y 200 kilos de ganas enfocadas en triunfar. La historia es conocida por muchos: Lionel jugaba en su natal Argentina para las divisiones inferiores del Newell’s Old Boys, le detectaron esa extraña enfermedad que parecía truncar sus sueños de futbolista, sus padres no se resignaron, les dijeron que el FC Barcelona podría interesarse en pagar su tratamiento si lo reclutaban, su familia juntó el total de sus ahorros, su padre (Jorge Horacio Messi) era trabajador de una fábrica y su madre (Celia MaríaCuccittini) era limpiadora de medio tiempo, así que les fue “muy sencillo” juntar el dinero para que ambos Messi cruzaran el océano nada más para ir a probar suerte.

¿Cómo fueron esos días de cinturón apretado para la familia Messi?. Hasta el momento han sido contados con muy pocas letras, porque son gente de escasas palabras y muchas acciones. Todo ese esfuerzo, que me lo imagino muy al estilo de la película “En Búsqueda de la Felicidad”, se tradujo en que el técnico del Barcelona, Carles Rexach, se fijó en las gambetas, pases y tiros del pequeño-titán, se convirtió en una de sus apuestas y consiguió que el club le pagara su costoso tratamiento.

Pero lo que parece el fin de una Odisea sólo fue el comienzo de una nueva. 14 años de jugarse el puesto en cada entrenamiento. 14 años de intentar las jugadas hasta sus últimas consecuencias, de jamás caerse por un foul de manera gratuita (como es el estilo preferido de varios de sus compañeros azulgranas, para muestra bastan Pedro y Dani Alves), 14 años de buscar puntos de acuerdo con figuras como Ronaldinho o Ibrahimovic en bien del equipo (aunque eso significara ser menos protagonista). 14 años en los que ha ganado 4 Balones de Oro, 6 Ligas de España, 2 Copas del Rey, 6 Supercopas ibéricas, 3 Champions Lague, 2 Mundiales de Clubes y 2 Supercopas de Europa. Y, además, “La Pulga” siempre ha dicho que cambiaría todas sus medallas individuales por otro blasón de equipo. Hay quienes ponen en duda esa actitud del delantero, pero lo ha remarcado con hechos. Ayer mismo es otro ejemplo, no metió gol en la victoria de Champions frente al Apoel, pero le puso a Gerard Piqué el balón en la cabeza para que “se hiciera grande”.

Si no tuvieran con esa imagen, sólo bastaría recordar la forma en cómo jugó el pasado Mundial, reteniendo cuando era necesario, dando pases exactos de gol que sus compañeros se cansaron de fallar.

Y para rematar, con estilo, ayer de nuevo pasó la bola en su celebración, sólo puso en su cuenta de Facebook: “Cumplo 14 años en el club, y quiero agradecer a todos los compañeros, entrenadores, hinchas, directivos y trabajadores, a quienes están y a quienes estuvieron, por el apoyo que siempre me han dado. ¡Un abrazo!” ¿Cómo no quererlo? ¿Cómo no fascinarse con su humildad?.


@juli_pelotas
11 Septiembre 2014 03:00:38
Historia interminable
Demasiadas tragedias y escándalos han ocurrido a lo largo de los años, vinculadas a deportes cargados de violencia.

El campeón mundial ligero (y noqueador más grande en la historia del box), el venezolano Edwin “El Inca” Valero, mató a su esposa y después se suicidó en 2010, luego de una carrera invicta de 27 peleas, todas ganadas por KO.

Floyd “Money” Mayweather Jr. pasó dos meses en la cárcel en 2012, tras cargos de violencia doméstica por agredir a su novia (y madre de sus hijos), incidente por el que estuvo a punto de ser condenado a 34 años de prisión.

El quarterback de los Acereros de Pittsburgh, Ben Roethlisberger, enfrentó en 2010 cargos de violencia sexual, por supuestamente obligar a una chica a tener coito en el sanitario de un bar, las acusaciones no reunieron elementos suficientes y tiempo después se filtró la versión de que la joven había aceptado el encuentro pero no le gustó la forma agresiva con la que el jugador la trató.

El ex jugador de la NFL, O.J. Simpson fue absuelto en 1995 del asesinato de su ex esposa Nicole Brown y su presunto amante Ronald Goldman en un largo juicio penal, aunque después (en 2007) Simpson fue arrestado en Las Vegas y acusado de numerosos delitos (algunas ligerezas como asalto a mano armada, coerción y secuestro), desde entonces cumple una condena de 33 años, de la que podría salir tras un mínimo de 9 años.

El ex campeón de los pesados, Mike Tyson, enfrentó un proceso penal, gastó una millonada en abogados y fianzas, por supuestamente haber golpeado a su primera esposa (Robin Givens) a quien todo mundo le creyó en ese momento, si bien a mí esa historia jamás me pareció cierta, porque si muchos hombres de más de 100 kilos y músculos de héroe de comic no le aguantaban los cates a Tyson, su mujer habría quedado en silla de ruedas con que le hubiera dado una cachetada por teléfono. La verdad en ese episodio ha salido y ahora sabemos que todo fue un teatro de la señora porque Tyson la encontró “in fraganti” en los brazos del actor Brad Pitt.

Y en los últimos días los medios se llenaron de ponzoña con los detalles de otra historias: la golpiza que dio el ex corredor de los Cuervos de la NFL, Ray Rice, a su esposa (aunque novia en el tiempo que fueron las agresiones) en el elevador de un hotel, donde la dejó inconsciente por varios minutos. Si bien es cierto que en el video se aprecia cómo la mujer lo insulta airadamente, aparte de que la paliza no impidió que la muchacha de todas formas se casara con el millonario jugador al día siguiente y después reconociera que ella también tuvo cierto grado de complicidad.

Demasiadas historias, demasiadas críticas y castigos a tipos que se ganan el sueldo en deportes violentos. Ante ésas, y muchas otras historias, estaría muy bien preguntarnos: ¿debe sorprendernos que un hombre que se gana la vida en un deporte agresivo se comporte como una bomba de testosterona y rabia fuera de las canchas (o el ring, según sea el caso)? ¿Es válido que las parejas de esos “monstruos en potencia” se pongan la etiqueta de “blancas palomitas” cuando también se ha demostrado su “colaboración” en las explosiones (provocando e insultando)? ¿Las diversas ligas y asociaciones que contratan a esos “leones enjaulados” tienen calidad moral suficiente para desacreditarlos y castigarlos cuando ya les reportaron millones con sus furiosas habilidades?
04 Septiembre 2014 03:00:13
El respeto al equipo ajeno
Según como he visto las reacciones, dentro y fuera de las redes sociales, los fans de Javier “El Chicharito” Hernández se dividen en dos grupos: los que festejan su traspaso del Manchester United al Real Madrid y los que le tiran comentarios venenosos cargados de envidia, en ambos casos no pueden ocultar su admiración por la trayectoria de un futbolista sorprendente en más de un sentido.

En lo que a mí respecta, me gusta considerarme un miembro del primer grupo, pero como mi opinión (a pesar de ser especializada) no es lo más brillante que exista en el planeta, mejor pondré bajo el microscopio las palabras de dos ex futbolistas profesionales sobre el mismo tema, uno desde el “dark side” y otro desde “el lado luminoso de la fuerza”, según diría el maestro Yoda en “La Guerra de las Galaxias”.

1) Tomás “El Jefe” Boy fue uno de las más terribles envidiosos que hablaron sobre la contratación merengue del “Chicharito” y abrió los dientes sólo para desprestigiar a su compatriota argumentando que: “(Tendrá) menos minutos, más críticas y un montón de camisetas. Es un fantástico goleador que ha tomado muy malas decisiones (…) No creo que hayan sido buenas decisiones porque un jugador está para jugar, no para ser suplente (…) Ha hecho una carrera de suplente (…) Yo era un crack, era diferente. Si veo que hay 17 volantes y si me contratan y soy la única contratación importante a lo mejor sí voy, pero si me van a contratar de refilón mejor no voy”.

2) Luis García fue el polo contrario, cuando felicitó a Javier: “Lo que se pueda decir de tu grandeza queda corto, eres una leyenda viviente y ape-nas cuentas con 26 años (…) Al Real Madrid no se llega por circunstancia, no se aterriza por fortuna, y lo más importante no ingresa cualquiera (…) En Manchester el aval para que fueras contratado lo dio Sir Alex Ferguson, y en el Madrid fue Carlo Ancelotti quien dio el sí, dos genios de la dirección técnica, algo sabrán para confirmar tu validez”.

¿Qué logró “El Jefe” Boy como futbolista? Jugó para el Atlético Español, el Atlético Potosino y los Tigres de la Uni, con los que fue dos veces campeón, bajo el mando del “Tanque” Miloc y lo convocaron al Mundial del ’86 en suelo azteca. ¿Qué consiguió Luis García? Jugó para las Chivas, América, Pumas, Atlético de Madrid, Real Sociedad, Atlante, Morelia y Puebla; además, tuvo participaciones muy destacadas en dos Mundiales y fue campeón de goleo tres veces en la Liga mexicana y una vez en la Copa América. ¿Cuáles son las estrellas que “Chicharito” Hernández tiene para presumir en su currículum? Jugó en Chivas y en su primera temporada como titular (cuando fue vendido de inmediato a los “Red Devils”) era líder de goleo con amplia ventaja, fue dirigido por uno de los técnicos con mejores números en la historia del deporte (Sir Alex Ferguson en el Manchester United), ya ha participado en dos Copas Mundiales (y todavía le queda tiempo para más logros) y en una de ellas hizo goles importantes y bellos; por si eso fuera poco, ahora es parte de una nómina multimillonaria plagada de estrellas.

Entonces, amable lector, ¿quién cree que tenga mayores tamaños y palmarés que respalden sus comentarios sobre este asunto? Supongo que Luis García y el propio Hernández, pero como dice un gran amigo: a veces los más habladores son los más intolerantes (aunque son quienes deberían callar).
28 Agosto 2014 03:00:06
Se practica por hambre

Marco Antonio “Veneno” Rubio tiene una relación extraña y directa con el boxeo. Me explico. Cuando lo entrevisté justo antes de su pelea con Julio César Chávez Júnior, me di cuenta de que su promotor-water boy-manejador y amigo favorito es su suegro, el directivo de “Promociones del Pueblo”, Héctor Sánchez. Ya eso, de entrada, se me hace más raro que una lluvia en las coahuilenses Dunas de Bilbao.

Otra característica por demás extraña es que “Veneno” me confió que, cuando empezó a entrenar en los encordados, estudiaba la secundaria y llegó a un gimnasio por acompañar a un amigo, que lo vio entrenar y como le gustó todo lo que hacían, pidió chance y se quedó para toda la vida.

Ese dato es curioso por lo tranquilo y anodino de su llegada al pugilismo. La primera regla de ese deporte es que “el box se practica por hambre, no importa hambre de qué”. Es por esa razón que en algunas películas, programas de tv y canciones se hace referencia al “ojo de tigre”, a esa convicción a toda prueba, esa burbuja de acero que les quita todas las presiones y los hace enfocarse sólo en lo necesario para cumplir su objetivo y, además, está esa rabia maravillosa o hambre que nunca termina, que les permite estar inconformes consigo mismos, sin importar lo bien que hayan hecho las cosas, es una especie de ambición que no se llena con dinero, que tiene que ver con otra naturaleza.

Por eso atletas como Pacquiao, Julio César padre, como Marvin Hagler, Mike Tyson, “El Púas” Olivares o el mismo “Dinamita” Márquez se distinguen por su gesto distante, parecen estar en otra parte, por eso tanto la miseria como los lujos y emociones que compra el dinero no los tocan, aunque no les estorban, pero bien podrían estar en un gimnasio mugroso con olor a orines y usar vendas llenas de tierra, sangre y lodo (como cuando empezaron sus carreras) y nada de eso importaría.

De hecho, cuando los boxeadores empiezan a “distraerse” con “detalles” extra deportivos, ya sea unas líneas de coca infinita (cuando ya pueden pagarlas), con una fila de mujeres, o el dolor de las lesiones sufridas les arranca de la concentración, o cuando se la pasan disfrutando de lo que han conseguido, empiezan a caerse, pueden a lo mejor hasta ganar un par de combates, pero notas su bajón de nivel.

Por eso decía que “Veneno” es raro, porque no pareciera lleno de esa hambre, pero aún así es un prodigio de golpes, pega tan fuerte que pararía un camión de Tedepsa con su directo a la mandíbula.

Ésa fue fue apreciación cuando perdió ante Chávez Jr. y se lo comenté al ex entrenador del júnior, Freddie Roach, porque me tenía indignado la posición de “Julito” después del combate. En la rueda de prensa le preguntaron “¿qué le había parecido Rubio?” Y Chávez aseguró que “Veneno” era bueno, pero ni pegaba tan duro.

¡Carajo! Julio tenía el ojo izquierdo morado e hinchado como un tumor.

Roach prefirió callar, me recordó que “el box se practica por hambre”. Y después de la derrota de Chávez ante “Maravilla” Martínez, abandonó para siempre la concentración de “Julito”. En cambio “Veneno” Rubio, siguió en lo suyo y peleará el próximo 18 de octubre contra Gennady Golovkin, pretende ser campeón unificado.
21 Agosto 2014 03:00:36
Difícil ser (o entrenar a) una leyenda
Freddie Roach es uno de los mejores entrenadores del boxeo profesional, según lo demuestran sus números; además, están los nombres de todos aquellos a quienes ha guiado desde el gimnasio y la esquina del cuadrilátero (Mike Tyson, Óscar de la Hoya, Manny Pacquiao, Michael Moorer, Wladimir Klitschko, Bernard Hopkins y, recientemente, Miguel Cotto y Ruslan Provodnikov, entre muchos otros, en los que también figura Julio César Chávez Jr.).

También puedo remarcar que es “una chulada” como persona y conversador, a pesar de lo difícil que a veces se vuelve captar su pronunciación por el Mal de Parkinson que lo aqueja.

Lo conocí en la pelea de Chávez Jr. contra el coahuilense por adopción “Veneno” Rubio en San Antonio, hace unos cuantos años. Me habían encargado de manera especial una entrevista con “El Júnior” y su padre “El César del Boxeo”, pero los Chávez se hacían del rogar, llevaba horas esperando en el lobby de su hotel, esperando a que salieran.

Y como si leyera mi impaciencia o apareciera con la frescura de un sueño, Freddie Roach apareció en el restaurant de aquel albergue de lujo, abrazando la cintura de una chica que parecía modelo, con la tranquilidad de un elefante que lleva demasiados años a cuesta y millonadas cargando en los colmillos. Se sentaron en la primera mesa desocupada y decidí arriesgarme a ver si me concedía una entrevista, lo que aprobó de buena gana y me convirtió la mañana en oro molido.

Estuvo animado y gracioso en la plática, inclusive me gustó la frase con la que defendió a Chávez Jr. de las críticas que le llovían, acerca de su holgazanería en los entrenamientos, se decía que lo hacía esperar o en ocasiones no se presentaba al gimnasio. Freddie sólo me comentó: “Es difícil ser el hijo de una leyenda”.

Luego se siguió de largo con una serie de anécdotas en las que Manny Pacquiao lo había hecho esperar todavía más y no sólo a él sino a todos los pasajeros de un vuelo internacional. “Las azafatas ya habían puesto borrachos a la mitad de los pasajeros del avión con tantos whiskys gratis”, se acordaba Roach.

El único momento de la entrevista en la que Freddie Roach perdió la compostura y le salió el boxeador bravucón que todavía lleva dentro, fue cuando le mencioné a Robert García, el entonces coach de Antonio Margarito, a quien Pacquiao tenía días de derrotar en una despiadada golpiza que le quebró el pómulo al mexicano.

“No me hables de esos hijos de su put... mad...”, dijo Roach aporreando la mesa.

El asunto es que García se había burlado junto con Margarito de los espasmos que sufría gracias a su enfermedad, en un programa de HBO internacional. Yo traté de aclararle que, según entiendo la calentura previa a los combates, la “picardía mexicana” hace chistes de los demás con regularidad, que no debía tomárselo tan personal.

“¡A mí me vale mad... eso no se hace! ¡Uno no se anda burlando de otra persona por algo que ella no se puede controlar!”, me contestó y cambió de tema.

Robert Gacía estaba en la misma función porque entrenaba a Brandon Ríos, quien pelearía en uno de los preeliminares. Y desde entonces han tenido varias disputas fuera del ring, con y sin cámaras de por medio. También han chocado varias ocasiones con su peleadores, la estadística continúa a favor de Roach, pero no gana por mucho, también ha sufrido reveses dolorosos.

Pues bien, ambos entrenadores se verían las caras de nuevo, cuando “El Veneno” Rubio dispute ante Provodnikov la unificación de los pesos Medios. Y sobre este apasionante agarrón es que hablaremos en la siguiente entrega.
14 Agosto 2014 03:00:24
Otra ‘temporada en el infierno’
La semana pasado estuve tentado a meter la cuchara en el tema del “Chícharo”, pero me contuve, como hago con todas las tentaciones desde hace un par de años. Me gusta pensar que soy una versión lépera de un budista zen.

Aunque esta semana, si continuara apartado del tema Javier Hernández, sería un “pecado deportivo” injustificable. Toda la novela de sus idas y vueltas con el Manchester United ha llenado kilómetros de páginas en el mundo entero y todavía más blogs futboleros.

Lo dejaré claro en pocas letras: me fascina la idea de que “Chicharito” Hernández se quede jugando con los “Red Devils” (de hecho, ya le asignaron el número 14 y lo inscribieron en la Premier League). Primero porque el United es uno de los mejores clubes en el planeta y es difícil pensar que “mejoraría” cambiando a otros colores.

En segunda, porque es una de las decisiones que demuestran el carácter de hierro que Hernández Balcázar ha manifestado (una y otra vez) desde que instaló su nombre en las “ligas mayores” con Chivas y, por lo tanto, estoy seguro que hará lo necesario para ganarse la titularidad en un equipo plagado de estrellas (se peleará un puesto con Welbeck, Van Persie y Rooney, solamente). A los pesimistas, les recuerdo que ya lo consiguió una vez y le quitó su lugar a Dimitar Berbatov... ahí nomás.

Según como entiendo la vida, es mucho más redituable esforzarse por brillar en un lugar donde es “casi imposible” lograrlo. La presión y las condiciones adversas (quién sabe por qué) sacan lo mejor de las personas o las quiebran de manera irremediable.

Sólo recordemos algunos casos de éxito luego de una “temporada en el infierno”:

1) Hugo Sánchez fue “pentapichichi” luego de que casi lo masacra la afición, los medios y la directiva del Real Madrid;

2) Juan Manuel Márquez se ha convertido para la crítica y los fans del boxeo en uno de los mejores gladiadores aztecas después de noquear a Manny Pacquiao con un golpe de diamante (pero soportó las burlas, los resultados adversos e insultos durante cuatro peleas con el filipino);

3) Rafael Márquez fue la “exportación bomba” del futbol mexicano en estos últimos meses, a pesar de que gran parte de los seguidores (me incluyo) lo hacíamos más cerca del retiro que de un club europeo;

4) Julio César Chávez dio su KO más impresionante contra Meldrick Taylor (a 16 segundos del final), después de una pelea en que fue superado y martirizado por todos los centímetros del ring, una pelea en que sólo la paciencia y el legendario golpeo del “César del boxeo” pudieron cambiar el destino de una derrota cantada.

Tampoco se puede olvidar que Julio se transformó en nuestro referente del boxeo, luego de sufrir una vida llena de carencias, él mismo ha contado que de niño repartía periódicos desde las 4 de la mañana en Culiacán y que, cuando le ayudaba a su madre a lavar ropa ajena para ganar un dinero extra, siempre le decía: “cuando sea campeón del mundo, te voy a hacer tu casa”... Y así podría seguirme, enumerando casos de factura similar, pero mejor dejaré que el tiempo y el trabajo constante conviertan a “Chicharito” en una de los héroes deportivos de nuestra generación. Sobra decir que el vatillo “tiene con queso las de harina”.

ANTE LO INDEFENDIBLE

Ya estoy medio harto de que los hinchas “de hueso colorado” defiendan a sus equipos hasta de lo indefendible, como ha sido el caso de los americanistas que hablan mal de Raúl Jiménez por “dejar a su club”, aunque esa empresa millonaria de Televisa le haya “robado” la mitad de lo que le corresponde por su traspaso al Atlético de Madrid.
09 Agosto 2014 10:58:03
Kick off y carne asada
No hay plazo que no se cumpla, ni hoyo que no se destape. Para los aficionados al deporte de las tackleadas ya está regresó la razón perfecta para las carnes asadas o la plática de sobremesa, el día de hoy tendrá para ellos más brillo, el café de seguro tendrá en su paladar sabor a gloria y, a lo mejor, hasta las broncas familiares o la fila en el Seguro Social no les quitaría la sonrisa.

El silbatazo de kick off está a unas pocas horas de convertir todas las tristezas o inconvenientes en gritos de emoción.

En Saltillo son, literalmente, miles de personas las que esperaban esta fecha con la misma ansiedad con la que se espera el aguinaldo o las utilidades de la empresa. Si a usted le parece excesiva esta afirmación, hagamos un rápido ejercicio mental para comprobarlo.

En las categorías infantiles de AFAIS (la Liga más importante de futbol americano para chamacos o jóvenes en la ciudad) hay cinco divisiones por equipo, 13 equipos en la Liga. Si cada división cuenta con (aprox.) 20 niños, tenemos que al año 1950 chavitos se equipan y tratan de llegara las diagonales, más el doble de papás gritan desde las tribunas del Estadio Antonio “Yaqui” Heredia o anexos. Mientras que en las categorías juveniles (ya que sólo hay 3 divisiones) cerca de mil 170 vatillos se darán de moquetazos en los emparrillados (de hecho, hace unos días comenzaron los entrenamientos para la siguiente campaña). Y casi el doble de papás se emocionarán y tomarán fotos con sus celulares.

Si me siguieron el patín con ese rollo matemático, se darán cuenta que al año (sólo en AFAIS, faltaría cuantificar las ligas universitarias y de preparatorias), algo así como 9 mil 360 personas andan “como policía sobre la mordida” en ese tema del futbol ameriquequi. No son pocos, digo yo.

Ahora bien, tampoco se trata de tacharlos de orates, de fanáticos agresivos. En verdad los entiendo, porque mi abuelo desde muy chico me repetía la frase de que “los golpes ingren (crean apego)”. Y más tarde lo corroboré cuando practiqué con deleite el box. También los entiendo porque mi madre insistió con devoción casi religiosa que yo jugara americano desde los 5 años hasta que me fui a estudiar la prepa en otra ciudad muy lejos de ella.

El futbol americano tiene esa magia de la velocidad y la ventaja de utilizar la tecnología para corregir los errores de los árbitros, algo que el futbol “soccer” haría bien en aprenderle. A eso habría que agregarle que como es uno de los deportes que (a nivel de Liga gringa, claro, pero de inmediato hace eco en las ligas del mundo) siempre se ocupa de eliminar poco a poco las fallas en su espectáculo, introducen como no queriendo una renovación en su etapa de “juegos de preparación”, ven si funciona y si deja buenos dividendos, o críticas
bondadosas, implementan el cambio de forma permanente.

Ahora mismo, por no ir más lejos, van a introducir un cambio en el método para cobrar los “puntos extra”, pues ya no se cobrarán desde la yarda 2, sino de la 15. Por supuesto, esa variación es para que los televidentes se muerdan los dientes y los equipos cuenten con un margen de error más grande, para que se den volteretas espectaculares y los juegos nos tengan siempre al filo de una mentada de mauser o una chocada de manos con nuestro compadre más cercano. Al menos, insisto, ésa es la intención, y por ello harán la prueba en las primeras dos semanas de pretemporada. Que empieza hoy con la “reedición” del último Super Bowl, entre Halcones Marinos y Broncos, acompañado de otros 5 juegos que estarán bastante caguameros.

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