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Jacobo Zabludovsky
Jacobo Zabludovsky
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Se graduó como licenciado en Derecho en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México el 21 de julio de 1947. Inició actividades periodísticas en 1946 en Cadena Radio Continental como ayudante de redactor de noticieros. En 1947 ingresó en la XEX-AM, como Subjefe de Servicios Informativos. En 1950, al empezar la televisión en México, inició la producción y dirección del primer noticiero profesional de la televisión Mexicana y desde entonces, ininterrumpidamente dirigió y presentó telenoticieros hasta el 30 de marzo del 2000, fecha en que renunció a Televisa. "24 horas", probablemente el noticiero con mayor audiencia en México en su tiempo, desaparece cuando Emilio Azcarraga Jean decide hacer cambios en el noticiero estelar, supliendo a Jacobo Zabludovsky por Guillermo Ortega. Jacobo sigue trabajando en Televisa pero renuncia al saber que su hijo, Abraham Zabludovsky, renuncia a dicha empresa. En los últimos años del noticiero sus índices de audiencia descendieron notablemente debido a la estrecha relación de Televisa con el gobierno mexicano. La percepción del público era que Televisa era cada vez más cercana al partido oficial de aquel entonces (PRI) en detrimento de la imparcialidad de su programación, además de la competencia que se hacía con su homólogo de TV azteca recién creado "Hechos". Eventualmente dicha percepción afectó la imagen de Zabludovsky como presentador del noticiero 24 horas. Desde el 1 de septiembre de 2001 hasta la fecha, Jacobo Zabludovsky conduce el noticiario "De una a tres" en las emisoras Radio Red y La 69 de Grupo Radio Centro desde la Ciudad de México. En ésta última etapa de su carrera ha sorprendido a propios y extraños al manifestarse abiertamente apoyador del candidato que perdió las elecciones en 2006 Lopez Obrador, lo que le ha valido las más duras críticas del sector conservador del pais.

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22 Junio 2015 03:00:49
Borrador de mis memorias (III)
Nací en la Ciudad de México el 24 de mayo de 1928, en una vecindad ya desaparecida, ubicada en Doctor Barragán 97, colonia de los Doctores.

Ese día el periódico “El Universal” ignoró mi arribo al mundo; prefirió dedicar su encabezado principal a un hecho más detonante: “Hizo explosión una bomba en la Cámara de Diputados”. Agregaba datos: “Otra máquina infernal no explotó. El atentado no causó desgracias personales. Los sospechosos lograron escapar”.

Llegaba yo al mundo envuelto en la turbulencia, entre dos magnicidios históricos contra el mismo personaje. El primero, siete meses después del fallido contra el expresidente Álvaro Obregón, por el cual fue fusilado el padre Miguel Agustín Pro. El otro, dos meses antes del consumado contra el presidente electo Álvaro Obregón, que llevó al paredón a José de León Toral. Mis tempranas aventuras en el conflicto cristero tuvieron otro capítulo menos trágico horas después de mi nacimiento.

Eran ocultas vecinas nuestras dos monjas que cruzaron el patio para sugerirle a mi padre que me bautizara. En su maltrecho español trató de explicarles que pertenecíamos a una religión que no practicaba el bautizo. Bañadas en lágrimas, antes de retirarse las amables religiosas profetizaron: “Pobrecito niño, se va a malograr”. Cuando narro esta anécdota entre amigos reconozco que el tiempo les dio la razón a las monjitas.

La necesidad de obtener un ingreso económico decidió el sitio de mi nacimiento. El señor León Sourasky, dueño de una fábrica de textiles en Bialistok, había emigrado a México y fundado una fábrica de colchones en la colonia de los Doctores. Mi padre obtuvo trabajo ahí, buscó un lugar cercano para vivir y con sus primeros ahorros logró traer a mi madre, mi hermana y mi hermano alojándose en la vecindad de Doctor Barragán.

Mi segunda casa fue a unos metros de la anterior y de ella recuerdo a un niño asombrado ante el incendio de un circo, frente a la ventana hasta donde su hermana lo asomó ese día. La colonia era una urbanización reciente, con grandes superficies sin construir, en las que pastaban vacas de establos aislados donde cada tarde íbamos por la leche ordeñada ante los ojos asombrados del niño. Crecían talleres y bodegas de los grandes almacenes comerciales del Centro, propiedad en su mayoría de franceses. Calles de tierra se convertían en charcos enormes algunos meses del año. Una línea de camiones de pasajeros nos conectaba con el Zócalo “y anexas”.

Mi primera cuna fue un huacal de jabón donde me llevaban al mercado Hidalgo, para cuidarme mientras vendían trapos. Al poco tiempo nos mudamos a la calle Mesones, entre Isabel la Católica y 5 de Febrero, propiedad de españoles.

Luego a la calle de San Jerónimo 134. De ahí pasamos a la calle Cruces 24, y más tarde a una casa con dos pisos en Correo Mayor 117. Luego vivimos en Mesones esquina con 20 de Noviembre, cuando se abrió esa avenida.

Cada una de esas mudanzas representaba una mejoría para la familia: íbamos ganando espacio y algunas comodidades. Para nosotros era muy sencillo cambiar de casa porque teníamos la enorme suerte de no ser esclavos de las cosas. En las mañanas mi papá iba a la calle Uruguay, alquilaba un camión de redilas y en la tarde ya estábamos instalados en la nueva casa.

Tuve una niñez tranquila y feliz, gracias a la estrecha unión de mi familia. Como hermano menor recibía ciertas atenciones, pues Elena, ocho años mayor, me veía casi como un juguete. Pero mi lugar en la familia también tenía sus desventajas, una de ellas era heredar la ropa de Abraham, que antes había sido de mi papá. Yo quería que me compraran mochila nueva y hacía algunos berrinches por ser plato de tercera mesa. Pero no creo que esas cosas dejaran ninguna huella en mi carácter.

En casa, la figura de autoridad fue mi madre, estupenda comerciante. Mi papá también trabajaba de sol a sol, aunque sin mi madre yo creo que no hubiera podido abrirse camino.

Se hablaba ídish en casa, pero nadie me enseñó a leer y escribirlo, y aunque lo hablo soy analfabeta en ídish. Se podía aprender en las escuelas israelitas de paga, pero mi padre me inscribió en la más cercana a nuestra vivienda, la primaria República del Perú, en San Jerónimo 112 bis, que aún existe, cambiado su nombre a Escuela España: pública, gratuita y laica. Con mis padres hasta el día de sus muertes ya ancianos, siempre hablamos en ídish. Fuera de casa todo era en español.

Algunos domingos, en los tenderetes de libros viejos de La Lagunilla, mi papá nos compraba, traducidas del ruso y del ídish al español, obras que él había leído en el idioma original durante sus tiempos juveniles de viajante de librerías y editoriales. Leer era nuestra diversión principal.
15 Junio 2015 03:00:26
El voto ciudadano
En 2006 voté por un ciudadano sin apoyo de partido político.

Hice público mi pecado y desaté sobre mí la ira de los sacerdotes del Templo Mayor, únicos vigilantes con título profesional de la pureza de nuestras elecciones. La democracia, pontificaban, requiere de partidos políticos para manifestarse a través del voto.

No hay de otra, clamaban, y no les busquen chichis a las culebras.

Tuvieron que pasar nueve años para que ganaran elecciones intermediarios onerosos y frecuentemente corruptos ciudadanos apoyados por ciudadanos y no por mercaderes de la política lucrativa, la privilegiada, intermediarios onerosos y las más de las veces corruptos, que decidían por usted y por mí quién debía gobernarnos. Eran dueños de la piedra filosofal y de esa verdad paridora de un “no te atrevas a discutirme” que los protegía de quedarse sin chambita.

Presumo de haber sido hereje declarado, temprano y claro desde 2006. Ver Bucareli, 15 de junio de 2009: “Hace tres años voté para presidente de la república por un ciudadano sin partido político. Después de hacer público mi voto recibí ataques por la inutilidad de emitirlo a sabiendas de que no sería contabilizado. El Código Federal de Procedimientos Electorales priva a los ciudadanos del derecho de votar por quien quieran, piedra fundacional de toda democracia, al da a los partidos el monopolio absoluto del registro de candidatos”.

Bucareli, 8 de junio de 2009: “Viene una contraofensiva. La gaceta religiosa dijo que la anulación es una actitud antidemocrática. Que debemos votar por candidatos. Representantes de sindicatos afines, líderes charros, gremios empresariales, intelectuales domésticos y artistas exclusivos expresarán su asco al voto nulo. Desde las telenovelas hasta los juegos de futbol se usarán para convencer al público del peligro de la anulación que pone en riesgo a la patria”.

Pero no se le pueden poner puertas al campo. La primavera ha venido, nadie sabe cómo ha sido. Sí se sabe, don Antonio: ha llegado por internet.

Bucareli, 22 de junio 2009: “El Senado de la República instalará mañana martes una mesa de diálogo, discusión y evaluación “sobre el modelo político electoral, son miras a realizar una nueva reforma en la materia para los comicios de 2012”. Manlio Fabio Beltrones, del PRI, presidente de la junta de Coordinación Política, anunció que invitará a la mesa a especialistas, académicos, investigadores y todos los que estén preocupados por el tema, para que opinen”.

Bucareli, 29 de junio de 2009: “Es entonces cuando el presidente Calderón toma al toro por los cuernos y nos aconseja afiliarnos a los partidos políticos. “Si se quieren mejores partidos, participe en los partidos y si estos no convencen, fórmense otros”, dijo. Nunca habló de reformar una ley injusta para que coexistan partidos y otras maneras de registrar candidatos de acuerdo con el espíritu de la Constitución, que hace del derecho de votar por quien uno escoge libremente la piedra fundamental de la democracia. Para el señor Calderón no hay más ruta que la nuestra, como dijo el comunista Siqueiros”.

Bucareli: 6 de julio de 2009: “El voto nulo llegó como la humedad que carcome las paredes de la casa política. Difícil establecer por donde se coló y por eso tan problemático. Ayer se vio a qué grado sirve para algo tan útil como conmover a quienes nada temen porque tienen el poder por el mango. Debían empezar por cambiarle el nombre. No le va lo de nulo. Influyó como ningún otro factor en el propósito de los votantes. Estimuló la asistencia a las casillas, al poner en manos de ciudadanos irritados una salida a su furia. Una salida tranquila, legal, pacífica”.

La insistencia en el tema, que derribó la muralla de los intereses creados, se resume en lo declarado por Manlio Fabio Beltrones, uno de los artífices del cambio, al cerrarse las casillas hace ocho días: “Por primera vez en la historia moderna y democrática del país se votó por la figura de candidatos independientes, gracias a la reforma político-electoral que aprobó el Congreso de la Unión, con lo que se logró fortalecer la pluralidad política, resaltó el priista. Con la reforma política que aprobó la presente Legislatura, por primera vez hubo candidatos independientes que participaron con éxito, algunos de ellos, en la justa electoral, de tal manera que se logró fortalecer la pluralidad política. “La alternancia en los gobiernos ya es parte de nuestra normalidad democrática”, enfatizó. Dijo que a diferencia de elecciones anteriores, las inconformidades disminuyeron de forma drástica y las que pudieran darse tienen vías institucionales de solución y medios de impugnación.
08 Junio 2015 03:00:11
Normal
Escribo este Bucareli la víspera de la votación. Ignoro, por tanto, los incidentes de ayer, el minuto a minuto, la diversidad de posibilidades y, obviamente, los resultados, incluso los preliminares de conteos extraoficiales.

Llegamos los mexicanos a una democracia que hace 20 años, durante los regímenes de Salinas o Zedillo, para no ir más lejos, cuando fue calificada de dictadura perfecta, no podíamos siquiera sospechar que alcanzaríamos a ver. Este es un México distinto. Y es un México incomparablemente mejor. De un partido hegemónico (“RAE: Dirección. Jefatura. Supremacía que un estado ejerce sobre otros. Supremacía de cualquier tipo”), pasamos al proceso de ayer. México era gobernado por un solo partido que no solo controlaba los tres poderes de la Federación, sino los poderes de hecho: el económico, el religioso, el periodístico, los instrumentos de la educación en todos sus niveles, las Fuerzas Armadas, el sindicalismo laboral organizado.

No se movía la hoja de un árbol sin una orden del Supremo Gobierno encarnado en el jefe del Poder Ejecutivo.

Desde el gendarme de la esquina hasta el Gobernador del Estado, nadie se atrevía a dar voz con la gutural modulación del bajo si no tenía autorización del señor, jefe o patrón, como usted quisiera: muchos nombres distintos y un solo mandón verdadero.

Frente a nuestro pasado no tan lejano, la jornada de ayer es una maravilla. Nadie tiene el mando absoluto.

Diez partidos políticos, además de un grupo incalculable si contamos los regionales y los no registrados, que todos cuentan, concurren como iguales ante leyes perfeccionadas paso a paso, productos de la discusión pública, del contraste de ideas expresadas por ciudadanos de todos los niveles económicos, culturales, que han pasado por diversas experiencias que documentan sus posturas y les ayudan al convencimiento doctrinario. Frente a lo que era, lo de ayer es admirable.

No nos dejemos distraer por los disturbios que causan las manifestaciones callejeras, ni siquiera por actos de violencia y llamados al desorden.

Manifestaciones, disturbios, provocaciones los hay en todo el mundo. Los métodos de lucha son muy diversos. Ahora contamos con las redes sociales.

Las herramientas del internet para convocar a la lucha por encima y más allá de lo que aún persista de la información controlada, por encima y más allá de lo que sobreviva del poder omnímodo fallecido el día de ayer en la República Mexicana.

Se critica a los maestros de presionar frente a la elección para lograr la cancelación de exámenes a los que se pretendía, contra su voluntad, someterlos. Pero eso es precisamente la democracia: la lucha de ideas y el uso de razones y estrategias pacíficas para lograr imponerlas. Aprovechar el momento de mayor debilidad del contrincante, difundir con claridad los elementos lógicos de convicción, usar la fuerza de la ley para defender sus intereses. Eso hicieron los maestros: evitar ser sometidos a exámenes considerados injustos; con la persistencia y energía de su profesión lograron su propósito. Eso es la política: un juego de fuerzas en el más alto nivel posible de la inteligencia y en la toma de posiciones de lucha directa dentro de los linderos legales.

Esto es lo que los mexicanos debemos rescatar de experiencias ancestrales, porque las sociedades son seres vivos que crecen y se reproducen, pero no cesan nunca en su transformación, adecuando su sistema de organización estatal a las necesidades que cambian y se adecuan a nuevas realidades del desarrollo.

Esa fragmentación de bloques políticos, esos litigios sobre el respeto a las reglas, esa pelea golpe a golpe en la defensa de cada postura legal, lo que parece negativo en el combate por la legitimidad de la elección es, precisamente, lo que le da vida y justifica todo el proceso. Eso es lo normal.

Hemos llegado, pues, a lo normal. A todo lo opuesto a la concentración del poder, a la simulación, a la dictadura fingida.

Se andará en su momento el resto del camino de la democracia, pero el avance principal, el acceso a un voto cierto por parte del mayor número de ciudadanos con puntos de vista distintos, ese se ha logrado.

Eso es lo que hoy debemos aplaudir y conservar.

Queda una asignatura pendiente: la lucha contra la pobreza. Sin el combate total a la pobreza no hay democracia real. Partiría de un principio equivocado. La independencia política no puede darse sin independencia económica. Todos los ciudadanos deben vivir por encima de la pobreza en que una enorme mayoría de mexicanos se hunde cada vez más.

Ahora, presidente Peña Nieto: la pobreza. Ahí se generan los demás problemas nacionales.

No puede esperar más.
01 Junio 2015 04:00:19
Soccer en Cuba
Mañana se juega la copa de la diplomacia futbolística entre el Cosmos de Nueva York y la Selección de Cuba. Eso me trajo a La Habana.

Es la cuarta ocasión en que ESPN, una compañía internacional prestigiada por su información deportiva, me llama para realizar reportajes que nada tienen que ver con el deporte. Han sido contratos para un solo evento cada vez, que no afectan mi exclusividad con Radio Centro. La radio y la televisión son medios periodísticos muy distintos y disfruto ambos: la radio de manera permanente, todos los días; la televisión de modo esporádico, de vez en cuando.

Nos pusimos a prueba en Londres con los Juegos Olímpicos de 2012. Fuimos dos veces a Brasil: para la Copa Confederaciones y luego al Mundial de Futbol. En las tres hemos colaborado Heriberto Murrieta y yo, como lo hacemos hoy en Cuba, experiencia que me ha permitido aprender y disfrutar el profesionalismo del joven cronista cuya brillante carrera he visto desde su inicio. En las tres ocasiones fui invitado por José Ramón Fernández a su programa. Le agradezco su generosidad y paciencia ante mi torpeza con el balón.

En algunos gestos lo noté decidido a sacarme tarjeta roja.

El encuentro será en el estadio Pedro Marrero, con cupo para 28 mil personas. Hasta hoy seguían haciéndose labores de mejoría de las instalaciones ante la trascendencia internacional del encuentro que va más allá del ámbito deportivo y, según observadores de la política mundial, equivale al principio del fin del bloqueo económico que durante medio siglo ha afectado a Cuba y Estados Unidos.

Choca de pronto que sea de soccer y no de beisbol un episodio tan notable en la accidentada vida diplomática de los dos países. Aquí lo que se juega es “la pelota”, el deporte más estadounidense que hay, pero así sonríe la historia.

Dos recuerdos relacionados con el beisbol me reciben en Cuba cada vez que llego, después de la primera, cuando, avisado por don Abraham Bitar, que con don Alfonso de Icaza dirigían El Redondel, nos recibió un cronista de la pelota, el más famoso de la isla en ese 1954: Cuco Conde. No acabamos de presentarnos esposas y varones cuando ya nos habían cambiado hotel, reservado mesa en La Zaragozana, alabado en el Tropicana “a una mulatita que empieza, dijo Cuco, llamada Olga Guillot”, cenado otra vez en La Bodeguita del Medio para terminar muertos más de alegría que de cansancio en el Floridita ante cuatro daikirís.

La segunda fue el 26 de julio de 1959, seis meses después del triunfo de Fidel Castro, primer aniversario en el poder del movimiento que inició la revolución, día de fiesta en Cuba con una enorme cereza en el pastel: juego de pelota entre los equipos de Fidel y Camilo Cienfuegos. Antes de cantarse el primer strike dicen que dijo Camilo: “Yo contra Fidel ni en la pelota” y se cambió de equipo. Así me lo contaron. Punto.

El poder del deporte está ampliamente probado cuando se usa para romper barreras. Hace casi medio siglo Richard Nixon usó las llaves del ping-pong para abrir las puertas de la China comunista y comenzó una nueva época en el mundo.

En el Cosmos de Nueva York juega Raúl González, excapitán del Real Madrid, según “El País” de España. “Walter Benítez, entrenador de la selección cubana admite ahora que “celebrar este partido es un sueño”. “Hay mucha expectativa en toda Cuba”, comentó, a la vez que explicó en un acto celebrado en Nueva York que aceptó enseguida la invitación de Giovanni Savarese. “El Cosmos es una institución mucho más grande de lo que pensaba. Los jugadores están muy ilusionados por jugar con deportistas como Raúl. Será una experiencia muy grande”.

Seamus O’Brien, presidente del Cosmos, ve el equipo como “un embajador natural” para Estados Unidos. Cuando se celebre el encuentro, el club habrá visitado un total de 42 países. Ningún otro en la liga estadounidense se le acerca. “Soñamos grande”, dijo en la presentación. Sin entrar en cuestiones políticas, dijo que espera que este encuentro “sirva para inspirar otros” y contribuya a “mejorar las relaciones” entre los dos países. “Siempre he creído en el poder del deporte para romper barreras”.

Antonio Garcés, de la Asociación Cubana de Futbol, valoró la semana pasada que éste será un “gran paso” en el proceso de normalización de las relaciones entre los dos países. El encuentro será, además, muy beneficioso para la selección, que se medirá con el Cosmos antes de los encuentros del 8 y 16 de junio en el marco de la eliminatoria para la Copa del Mundo de 2018 en Rusia. “Será una excelente preparación”, señaló.

“Esperamos que el amistoso os ayude a preparar al equipo de cara a la Copa del Mundo”, le respondió Giovanni Saverse, antes de inmortalizar el evento con la entrega de un balón del equipo”.
25 Mayo 2015 03:00:03
Basura y votación
Para algunos, la política es la costumbre canina de enterrar el producto de sus diarreas. La practican con devoción y abundancia, tal que eso fuera (y no el “Arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los estados”, RAE.) lo fundamental del quehacer político

A dos semanas de la votación en México, la más importante de muchos años por la mejoría del marco jurídico y ese carácter de plebiscito, quiérase o no, de todas las consultas democráticas en el mundo, estamos removiendo estiércol en vez de reafirmar nuestro deber y derecho de votar y de contar para ese privilegio con sólidos y suficientes elementos de juicio.

Los medios de comunicación, información y orientación dedican sus espacios a incidentes, rumores y mentiras de toda índole, como nunca se había visto en épocas anteriores de actividad electoral previa a los comicios.

Me fusilo ejemplos poniéndolos en cierto orden: el atentado sufrido por el candidato a la Alcaldía de Agua Prieta, Iván Bernal, a quien desconocidos lanzaron una bomba molotov… Se acusó a la delegada de Sedesol de entregar apoyos económicos a través de las oficinas de Telecomm. El PRI acusó al PAN de rebasar topes de campaña. Según el INE, más de la mitad de los candidatos a diputados federales se ha negado a hacer público su currículum. Presuntos vínculos del gobernador Mario Anguiano y el exgobernador Fernando Moreno, con el crimen organizado… Movimiento Ciudadano denunció que en Magdalena Contreras el Gobierno de la demarcación, encabezado por Arturo Medina, retira su propaganda y ha agredido a brigadistas, hostigándolos, persiguiéndolos, incluso amenazándolos… Un video en el que se observa la oferta de compra de votos a mil pesos a mujeres que asistieron a un evento.

Presunta red de corrupción que encabeza el padre del actual Gobernador, a favor del candidato a la Presidencia municipal en Guadalajara. Encapuchados con armas largas difundieron un video en el que realizan un llamado para no dejar llegar a la Gubernatura al candidato al que señalan como líder de un cártel del narcotráfico. El perredista acusó de poseer sesenta y un propiedades en el estado… Que explique por qué omitió declarar una casa valuada en 14 millones… Debido a la filtración de una conversación telefónica en la que hablan de aportaciones ilícitas a sus respectivas campañas electorales, la PGR inició una investigación contra los candidatos a las gubernaturas de Querétaro y Baja California Sur. Exigió el candidato del PAN a la Gubernatura que aclare la posesión de un avión y nueve propiedades en Estados Unidos, luego de que medios señalaban que el panista omitió incluir dicha información en su declaración patrimonial. Denunciará al PVEM por la entrega de artículos personales y escolares a los electores de la entidad. Y de última hora uno de tantos broches de luto: Eladio Ávila, suegro de Néstora Salgado García, jefa de la policía comunitaria de Olinalá, Guerrero, presa por secuestro, fue asesinado en el municipio de Tomatlán, Jalisco, presuntamente por un sicario del Cártel Jalisco Nueva Generación.

Declaraciones que van del chismorreo a la calumnia, pasando por denuncias fundamentadas en derecho, que son las menos, ocupan la atención y equivocan las decisiones de numerosos ciudadanos disuadiéndolos de la necesidad y legitimidad del voto, en vez de explicar cuántas veces sea necesario que una democracia empieza y se sustenta en el ejercicio de la voluntad de cada ciudadano, al votar sobre quién debe encargarse de cumplir y hacer cumplir las leyes.

Amenazas sin precedentes siguen pesando sobre los mexicanos, principalmente la corrupción, la violencia azuzada por el narcotráfico y la desigualdad obscena entre el puñado de ricos y la inmensa mayoría de los paupérrimos. Los ricos cada día son menos y más ricos, y los pobres cada día son más numerosos y más pobres. No podemos seguir así por los siglos de los siglos.

De los varios métodos habidos para medir la calidad de una democracia, el más común es reconocer la opinión de la mayoría. Y gobernar en consecuencia. Sin embargo no lo considero completo si no se respetan, al mismo tiempo, los derechos de las minorías, de los grupos que el universo de los miserables lo son más aún: carentes de educación adecuada, asistencia médica, habitación y esperanzas para el bienestar de la vejez y la satisfacción de las ambiciones mínimas de los nuevos mexicanos, empezando por la esencial: la de tener un futuro cierto.

Nada de eso es gratis y todo empieza con el acto irremplazable de votar.
18 Mayo 2015 03:00:02
Como si nada hubiera pasado
“Nosotros en la misma revolución derrocamos al régimen y destruimos la fuerza militar de aquel régimen. Ya no quedaba en su puesto ninguna facción ni militarista en el país”.

El único periodista mexicano en La Habana aquel 8 de enero de 1959 fue el autor de este Bucareli. La víspera entrevisté a Fidel en Matanzas, última escala de su recorrido desde Oriente, donde el día primero supo de la huída de Fulgencio Batista. Hoy reviso sus respuestas para encontrar la semilla de su asombrosa y larga trayectoria histórica.

JZ: Hace tiempo estuvo usted aquí en Matanzas y entonces el prestigio de una ciudad entera…

FC: Por Matanzas igual que por todos los pueblos de Cuba vamos a empezar a encontrarnos de ahora en adelante. Sabe que ya tenemos en Santa Clara de las Villas el terreno donde vamos a poner la ciudad escolar de las Villas. Tenemos solamente como 400 caballerías de tierra, de un coronel que era jefe del regimiento, como 400 caballerías de tierra se compró con sus ahorritos recientemente, allá en Santa Clara, así es que tenemos tierra suficiente para hacer la ciudad escolar y repartir, establecer zonas para repoblación forestal, granjas, centros experimentales, para todo tenemos tierra. Aparte de la zona de la ciénega de Zapata que la vamos a disecar, vamos a ver si en vez de fusilar los chivatos, usted sabe que hay muchos, usted sabe que no se puede fusilar a todos, hay que fusilar a los peores; a ver si pudiéramos, por ejemplo, enviarlos a disecar la ciénega de Zapata, que sería cosa formidable para que reparan el daño que han hecho al país.

JZ: ¿Mantendrá los ideales de Chivás?

FC: Serán mantenidos, impulsados. No solamente los ideales por los que cayó el gran combatiente que fue Eduardo Chivás, sino los ideales por los que han caído todos los idealistas desde los que murieron en el 68. Serán mantenidos e impulsados todos los idealistas desde los que cayeron a mediados del siglo pasado hasta el último combatiente caído en esta guerra porque son los mismos ideales que tenía Martí, que tenían los revolucionarios de la independencia, así que yo creo que, en cierto sentido, estamos rindiendo un homenaje y un tributo a todos los caídos en esta lucha por el sacrificio que han hecho ellos, porque todos han contribuido en esta revolución. Cuando nosotros hablamos de enviar a Colombia invasores estábamos inspirados en Maceo, cuando luchábamos por la dignidad plena del hombre, por la justicia, por el derecho de que nuestra patria fuera de todos, los cubanos sin privilegios y sin fuero de ninguna índole, estábamos inspirados en Martí. Cuando hablamos de la moral, pública, de la necesidad de cambiar nuestras costumbres políticas de erradicar para siempre la corrupción, el peculado y la politiquería, estábamos inspirados en Chivás. Cuando hemos defendido los fueros de nuestra nacionalidad, cuando hemos adoptado medidas revolucionarias en la defensa de nuestro pueblo, hemos estado inspirados en hombres como Guiteras y como otros muchachos que han luchado, que han admirado a esta cosa que nosotros estamos realizando hoy un poco, no más mérito que ellos, porque jamás consideramos que tenemos más mérito que ellos sino quizá, un poco más de suerte que ellos, porque he tenido la fortuna de ver cómo se empiezan a realizar esos sueños que la muerte les impidió a ellos ver convertidos en realidad.

JZ: ¿Qué similitud encuentra entre la revolución que usted encabeza y la mexicana?

FC: Quiero que sepa que encuentro una gran similitud, con algunas diferencias. Una de ellas es que ustedes tuvieron que hacerla en tres o cuatro etapas, nosotros hemos destruido toda la fuerza y la tiranía en una. Segundo, que nosotros vamos a aprender mucho en las lecciones de la revolución y de la experiencia de la Revolución Mexicana, y que en eso le vamos a agradecer a México un servicio más. Vamos a mirarnos mucho en el espejo de México para tratar de sacar su mejor ejemplo.

Seis meses después, en otra platica en La Habana, le pregunté si aún creía en esas diferencias.

“Sí lo creo. Ustedes tuvieron que luchar para derrocar al régimen y cuando derrocaron al régimen se tuvieron que enfrentar a una reacción militarista, después de la reacción militarista, se tuvieron que enfrascar en una serie de luchas internas hasta que fueron consolidándose las medidas y las leyes revolucionarias en una larga etapa de luchas intestinas. Entonces nosotros en la misma revolución derrocamos al régimen y destruimos la fuerza militar de aquel régimen. Ya no quedaba en su puesto ninguna facción ni militarista en el país. Segundo, ello trajo como consecuencia una influencia tan grande, un respaldo tan grande del pueblo, que nos ha permitido hacerla en una. Yo diría que ustedes la hicieron en sucesivas etapas”.

La historia de América se sigue escribiendo en el Caribe.

11 Mayo 2015 03:00:25
Recuerdo de Hermida
Jesús Hermida murió la semana pasada en su retiro de la sierra madrileña, donde cultivaba recuerdos mientras escuchaba versos de Machado, luz de su ceguera que terminó siendo total.

Su paso por el periodismo español, impreso o hablado, aportó dos valiosos elementos a la nueva especialidad de la información, la televisada: una gran cultura y un estilo personal, sello de sus trabajos, sobre todo la temporada larga en que fue corresponsal de Televisión Española en Nueva York.

Lo fue también de Televisa, cuando en 1970 empecé el noticiero “24 Horas” y creamos la red de corresponsales extranjeros.

La amistad y el oficio nos juntaron en acontecimientos tan diversos y hasta contrastantes como la elección de Richard Nixon (donde nos conocimos) y el dramático fin de su presidencia.

El camino del triunfo y el despertar de la pesadilla. En este epílogo transmitimos desde Washington; Jesús a España, yo a México, cuando las ondas sísmicas iniciales no presagiaban que una semana después alcanzarían su máxima expansión y un nuevo presidente estaría al mando del país más poderoso del mundo.

Los dos testigos de una historia asombrosa decidimos, al concluir las transmisiones directas, descansar escribiendo un libro, mezcla de los acontecimientos públicos con las tribulaciones íntimas de dos reporteros en acción, sumergidos día y noche durante una semana a recolectar y difundir desde el ojo del huracán los hechos insólitos que acaparaban la atención universal.

Nos dividimos el trabajo para ahorrar tiempo y entregar el relato que con el título de “5 Días de Agosto” (Organización Editorial Novaro, S. A. 1974. 300 pags.) saldría publicado unas semanas después.

Los 5 mil ejemplares de la primera edición se vendieron con la tinta fresca.

“A modo de obertura” los autores redactaron un texto que termina así: Agrupar aquello que hicimos o dijimos, lo que hicieron o dijeron, torbellino de palabras y apuntes e imágenes que dieron a parar, luego, todos ellos, a la pantalla de “24 Horas” y, también lo que por prisas o por necesidad se nos quedó en el tintero.

Dejaremos constancia, ahora, de que la idea fue unánime, veloz y temerariamente aprobada, y ojalá los señores de la ONU se dieran en aprobar sus resoluciones la mitad del apuro que con la nuestra nos dimos.

Luego, ya metidos en la faena, nos entraron, quizá, dudas como las del que decide echarse a la piscina y sabe que el agua está muy fría. Pero ya se dice en alguna parte: “lo escrito, escrito está”. Y, también, “quien no se arriesga no pasa el río”.

Los periodistas reconocen, de antemano, que este río es más arroyo que corriente, más de pedregal que de valle, más subsidiario que principal.

Así y todo se consuelan o se hacen una vana ilusión: que ninguna agua se crea ni se destruye y hasta las más pequeñas gotas van, también ellas, a la plenitud de los mares.

De eso se trata: si alguien pretende encontrar aquí una historia exacta, notarial, sesuda, profunda y definitiva de lo que fueron esos cinco días de agosto, los periodistas piden mil perdones y recomiendan otras fuentes de mayor sabiduría.

Si alguien, por matar el tedio de una hora o simple curiosidad, no tiene inconveniente en repasar un “collage” de lo que ocurrió, de cámaras adentro y cámaras afuera, entre el lunes 5 y el viernes 9 de agosto de 1974, esa oleada que se llevó a Richard Nixon y con él tantas cosas por delante, tal vez pueda detenerse un rato con nosotros.

Lo que contamos es más impresionista que figurativo, más boceto que dibujo, más balbuceo que discurso, más paréntesis que oración, más instantánea que retrato.

La pintura o la obra pueden ser hechas y lo serán, sin duda, por otros a los que brindamos, desde ya, la ganga de estas pinceladas con la esperanza de que alguien, tal vez, pueda sacar alguna mena y la convierta (los dos somos optimistas por naturaleza) en simple nota al pie de una página donde se cuente la historia verdadera.

Algo más, muy breve, antes de terminar. Nadie pretende curarse en salud, pero practicar un poco de humildad, aunque sea involuntario simulacro, es como las vitaminas: hasta los más sanos deben tomarlas de tiempo en tiempo; la narración es apresurada y, si el estilo es el hombre, entonces nuestro estilo es un tren expreso que circula a toda velocidad por un carril en malas condiciones.

La técnica de contar cosas nuestras como si fueran de otros no es nueva y resulta, al fin, el recurso fácil y compromisario de los que no saben o no tienen tiempo de inventar un género nuevo

Quede la tarea, con mucho gusto, para otros más ilustres escribanos.

J.H. y J.Z.

Hasta mañana, Jesús, mañana será otro día.

Y la paz.
04 Mayo 2015 03:00:37
AMLO rumbo al 18
Andrés Manuel López Obrador se destapa para las elecciones presidenciales de 2018.

¿Será candidato a la Presidencia?, le pregunté. “Sí, voy a ser candidato, lo estoy diciendo por primera vez aunque no me siento insustituible, no creo en el necesariato, pero creo que todavía puedo…”, me dijo en la entrevista publicada aquí el martes 28, que Ciro Gómez Leyva en la cabeza de su columna del miércoles califica como una pequeña joya (¿por qué pequeña?, pregunto modestamente), y agrega: “…habrá que repasar la entrevista después de las elecciones de junio… muy buena entrevista y mejor documento. Una pequeña joya”, repite al terminar. Gracias Ciro, Pablo Hiriart, Félix Cortés Camarillo, Luis Pablo Beauregard, José Ureña y más amigos generosos.

Le estalló la carcajada a López Obrador cuando le aplaudí el monólogo dividido después en párrafos para facilitar su lectura. Estoy convencido de que las mejores entrevistas son aquellas en que el periodista habla lo menos posible. Quien debe hablar es el entrevistado. En esta no dije casi nada más que hola y adiós.

Transcribo: “Les molesta mucho a los adversarios cuando digo que la tercera es la vencida. Obviamente quisieran que ya me jubilara, que ya estoy chocheando, que estoy enfermo, que ya me vaya. Pero entiendo bien. Tengo una responsabilidad. Ya lo he pensado. Después del 2012, pensé muy seriamente. Pero hay una cosa que me molesta bastante: el que crean que estoy obcecado de poder me afecta. Porque no lucho por eso, lucho por ideales, lucho por principios. Lucho porque considero que debemos transformar a México. No por un cargo, aunque se trate del cargo más importante del país. Lucho para hacer historia y lo importante es que podamos llevar a cabo la cuarta transformación.

“Después del 2012 era como para quemar las naves, decirles váyanse para no decir una majadería, para decirlo muy suave, váyanse al carajo.

“Me siento seguro, con capacidad suficiente para sacar al país del atolladero en que lo han metido. Eso es lo más importante, tengo la fórmula: acabar con la corrupción. Porque ese es el principal problema de México.

“La corrupción. Nada daña más a este país que la deshonestidad de los gobernantes. Esa es la causa principal de la desi-gualdad social, económica.

“Cuando se hacen las encuestas aparece ahora en primer lugar la falta de empleos como problema de México. La gente contesta no hay trabajo y es cierto, hay millones de mexicanos desempleados.

“En segundo lugar aparece la inseguridad y también la violencia como otro problema. Luego la pobreza, la falta de acceso a la educación, pero todo eso se deriva de la corrupción. Estoy completamente convencido que si terminamos con la corrupción vamos a lograr el florecimiento, el renacimiento de México.

“Está demostrado que en países en que no hay corrupción, no hay pobreza. No en todo el mundo hay corrupción.

“En Suecia, Dinamarca, Noruega, Finlandia no hay corrupción y no hay pobreza. Es más parejo, hay más igualdad, hay una clase media fuerte. Aquí es una monstruosa desigualdad la que tenemos. Hasta arriba, en la punta, muy pocos que lo tienen todo. Y la mayoría de ellos han amasado esas grandes fortunas al amparo de y mediante la corrupción.

“Hay que aclarar: no estoy en contra de empresarios ni de comerciantes, ni de quien con esfuerzo y trabajo logra un patrimonio. Ellos merecen respeto. El que invierte y genera empleos.

“Ese es el problema de México. Por eso no puede haber tranquilidad, paz social. A eso se debe la violencia de México. Entonces, si erradicamos la corrupción, vamos a poder sacar adelante al país.

“Yo calculo que se roban, entre traficantes de influencias y políticos corruptos, como 500 mil millones cada año. 500 mil millones de pesos. Medio billón de pesos, es el robo más grande, pero por mucho, que se comete en México.

“Los robos de banco no son la mina de oro. No son nada en comparación con lo que se roban políticos corruptos y traficantes de influencias disfrazados de hombres de negocios. Entonces, si ponemos orden en eso vamos a tener dinero para financiar al desarrollo. No va a haber necesidad de aumentar impuestos ni endeudar al país.

“Con la mitad de lo que se roban habría dinero para rescatar el campo, fijar precios de garantía, llevar a cabo un plan parecido al que realizó Franklin D. Roosevelt después de la crisis del 29 en Estados Unidos, cuando puso a trabajar a los estadounidenses.

“Yo haría lo mismo. Iremos casa por casa inscribiendo a los jóvenes, incorporando al joven al trabajo, al estudio. En EU en ese entonces se decidió que iba a haber empleo, trabajo para todos. Se puede eso aquí. Si acabamos con la corrupción”.
27 Abril 2015 04:00:22
Gabriel García Márquez me sigue contando el cuento
Hay discusión, pero los niños insisten y dice el papá: “Si se sacan el primer puesto en el colegio les regalo el bote de remos”. Y los niños, que han sido los últimos, sacan el primer puesto y entonces les dice el papá: “Muy bien, aquí está el bote de remos, el problema es que no cabe en el ascensor.” Pero lo suben, y en fin, en un cierto momento está en el piso 15 y entonces dice el papá: “Aquí está el bote de remos y ahora qué”, y dicen los niños: “No, nada. Lo que queríamos es tenerlo y ya”. Se van el papá y la mamá al cine y entonces los niños cierran bien las ventanas, rompen un foco y empieza a chorrear la luz. Y llena el apartamento de luz hasta un metro. “La luz es como el agua”, fíjate. Rompen un foco y empieza a chorrear la luz y lo llena hasta un metro el apartamento y entonces tapan el foco, sacan el bote de remos y empiezan a remar en la luz por los dormitorios, por la cocina, por los baños, y los papás en el cine, y cuando ya los papás regresan, entonces los niños abren el cuarto de baño y empiezan a echar por la bañera la luz y aquí no ha pasado nada y queda todo perfectamente, y ahí van perfeccionándolo y los papás se van a la fiesta y los niños se quedan, se compran lentes oscuros y equipo submarino…

–¿Eso fue la vez que viste al lampista o cuando fumaste mariguana?, —le preguntó a Gabriel.

–Te juro que fumando mariguana no se le ocurre a nadie nada, la mariguana embota. Entonces lo dejan ya no un metro sino un poco más alto y entonces hacen pesca submarina por debajo de las mesas, por debajo de las camas, es la gozadera total. Y una noche, dos, tres meses después, va pasando la gente por Insurgentes Sur y ve que del piso 15 está chorreando la luz y se está chorreando todo Insurgentes de luz, llaman a los bomberos y dicen: “Está chorreando la luz del piso 15, se está inundando Insurgentes”. Ya los automóviles no pueden moverse porque están de luz hasta aquí y ya la gente tiene pánico y vienen los bomberos, suben al piso 15, se encuentran con que a los niños les ha divertido tanto que se durmieron y ha quedado el bombillo abierto, la luz ha llegado hasta el techo y están ahogados. Están ahogados en la luz, están flotando. Porque un lampista me dijo: “La luz es como el agua”, y yo le dije no me cuente nada más y desde ese momento surgió todo, el cuento completo como te lo estoy contando. En cambio a una novela necesitas irle agregando cosas…, ahora si en ese momento no hubiera surgido redondo el cuento, no sirve, lo tiras. ¿Pero verdad que es muy bello?

–¿Y ya publicaste ese cuento?

—No, si no lo he escrito, sabes, dice: cincuenta y siete, “cuento de los niños que se ahogan en la luz”. Y fue así, esa noche, le pregunté “pero cómo es esto que se apaga la luz”, y me dijo: “la luz es como el agua”, yo le dije: “no me cuente nada más”, y en ese momento ya tenía el cuento tal como te lo he contado hoy. Ahora, si en ese momento no se te ocurre todo completo ya el cuento no sirve, ya se te ocurrirá otro…

—¿Es distinta estructura el cuento que la novela?

— Sí ,sí, claro, completamente distinta, el cuento es integral, es completo. Creo que la mejor novela que se ha escrito jamás es “Guerra y Paz”, de León Tolstoi, es decir, digamos como argumento. Como estructura el Edipo Rey de Sófocles, como estructura narrativa. Y como cuento, un pequeño cuento del folclor alemán que se llama “El Flautista de Hamelin”, que lo conoce todo el mundo, no hay nada igual, todo lo demás que se trate de superar es cosa perdida. El cuento de una plaga de ratas. ¿Cómo se acaba esto? Sacamos las ratas, ¿qué pasa con su flauta?, y se van las ratas; viene a cobrar, no le pagan, ¿qué pasa con la flauta?, y se lleva a los niños, eso es de una belleza tan simple que se puede contar, ¿en qué? en tres segundos y no lo puedes modificar, no le puedes quitar ni poner nada, es sensacional.

Cuando García Márquez me contaba este cuento todavía no escrito sentí que por segunda vez en mi vida descubría la literatura. La vez anterior había sido aquella mañana de domingo en la vieja Lagunilla cuando a cambio de un peso me dieron el pequeño libro usado, con los mejores cuentos de Leonidas Andreiev.

Volví a disfrutar esa emoción cuando Gabriel García Márquez me empezó a platicar su cuento no escrito aún sobre la mujer que quería ver al Papa. Yo acababa de platicarle una frase que creo que le atribuyen a Miguel Ángel: hacer escultura es sencillamente quitarle a la piedra lo que le sobra. “Eso no lo conocía”, me dijo Gabriel, “pero es bastante bueno. Es decir, escribir novelas es quitarle a la realidad lo que le sobra”, y siguió ligando su charla sin interrumpirla, continua, como un hilo de luz.
20 Abril 2015 03:00:29
La luz es como el agua (I)
No fueron muchos años después; ni uno se había cumplido de la muerte de Gabriel García Márquez cuando me habló Saltiel Alatriste, de “Creadores Universitarios” de Televisa, para hacer un programa de primer aniversario el viernes pasado.

Difícil tarea resumir en unos minutos los recuerdos de las pláticas que mantuvimos durante décadas. Algunas vagan por periódicos y revistas, por ecos de la radio o imágenes de Google o YouTube, viejos trabajos vueltos a publicar de vez en cuando.

Abro al azar mi libro “¡En el aire!”, (Editorial Novaro, septiembre de 1973) y copio

–Gabriel, ¿eres católico?

–No.

–¿Qué eres?

–Nada. Lástima porque siempre ayuda mucho ser algo.

–¿Has fumado mariguana?

–Sí, he fumado mariguana, pero nunca he escrito con mariguana, ni creo que sirva para nada; es decir, la dejaría como dejo el cigarrillo.

–He oído que muchos escritores escriben una sinopsis de su novela y la dejan dos o tres meses y la vuelven a leer y si en ese tiempo les gusta, continúan.

–Yo creo que no es tan mecánico como eso. Es un poco lo mismo, lo que quiere decir eso es que si uno escribe una cosa debe dejar pasar un cierto tiempo para revisarla y corregirla, porque cuando uno acaba de escribir una cosa la quiere mucho y entonces le dolería mucho romperla.

–¿Tú nunca has quedado con la tentación de que esos cuentos puedan perderse?

–Bueno, hay una cosa que me preocupa todos los días: que me muera y no los escriba. Tú sabes que para mí sería ideal no tener que escribir los cuentos sino dejarlos, es decir ya existen. Este cuento de la señora que quería conocer al Papa ya existe, ¿no?, ya existe, así es que no debe uno preocuparse más.

–¿Está inédito?

–No, no está escrito. Lo único que existe de ese cuento es: cuento de la señora que va a conocer al Papa.

– ¿Y cómo ese hay 60?

–Puedo tener 100 cuando termine la novela y entonces sentarme a escribir esos cuentos así como para distraerme un rato, escribir un cuento es muy agradable.

–¿Es difícil escribir cuentos?

–Es mucho más difícil escribir cuentos que escribir novelas. Una novela se empieza una vez y un libro de 16 cuentos hay que empezarlo 16 veces.

–Decía Horacio Quiroga que un cuento es una novela depurada de ripios.

–No. Yo le tengo una gran admiración a Quiroga, es uno de los grandes cuentistas que han existido, pero creo que ha estado equivocado, son dos trabajos completamente distintos: escribir cuentos es como vaciar en concreto y escribir novelas es como pegar ladrillos. Son dos procedimientos distintos. .

–¿Tú empleas ese sistema?

–No, no, no; para la novela se te ocurre una imagen original y le vas agregando cosas y la vas armando; el cuento se te ocurre en una fracción de segundo o no se te ocurre jamás.

–¿Pero te gusta armar la novela con un principio y un final?

–Es que la novela no se puede hacer de otro modo. Yo de “Cien años de soledad” lo único que tuve fue un viejo que llevaba a sus hijos a conocer el hielo. Tú tienes una novela origina, alrededor de ella vas construyendo, pero el cuento se te ocurre en una fracción de segundo o no se te ocurre. Una noche en Barcelona se fue la luz y era sábado, no sé por qué siempre se funden los tapones en sábado, afortunadamente en España es menos problemático porque conocemos un lampista que así llaman allá y entonces llamamos al lampista. Al fin llegó el lampista y empezó a arreglar ya muy tarde, las diez y once y le dije yo: ¿pero cómo es esto de la luz, por qué se dañó aquí? y me dijo: “la luz es como el agua”.

Él me dijo “la luz es como el agua”. La luz es como el agua y yo no le pregunte nada más, me quedé pensando y en ese momento se me ocurrió el cuento completito, completito, completito y es: dos niños, uno de siete años y otro de seis que viven, por ejemplo, en la ciudad de México, donde no hay mar, y le dicen a su papá: “queremos que nos regales un bote de remos”, y dice el papá: “bueno, les regalamos un bote de remos, perfecto, pero para cuando vayamos a Acapulco, o cuando vayamos…”. “No, es que queremos un bote de remos aquí, en Insurgentes 415, piso 15”. “Están locos. En primera que no cabe y además para qué lo compramos…” “No, no, no, es que queremos el bote de remos”. (Continuará)
13 Abril 2015 03:00:32
Pancho Aguirre y la T (V y último)
Francisco Aguirre: Monopolio. Nunca he vivido esa circunstancia pero sí te digo que tenemos la experiencia de competir totalmente en libertad, o sea, en mercados de libre competencia. La radio, tú sabes, es una industria conformada por cientos de concesionarios y aquí, en el Valle de México, hay aproximadamente 16 grupos y justamente ahora lo voy a decir: en el Grupo Radio Centro una de las grandes ventajas es que tenemos como el 58% de la audiencia comercial según Nielsen, por supuesto, y eso nos permite, por una parte, tener el apoyo de esa audiencia para planes futuros de televisión, y, por otra, anunciantes también confían en nosotros a través de estas casi siete décadas que se van a cumplir en 2016.

Jacobo Zabludovsky: Hay que hacer un fiestón. Elegir una estación es como un voto político: votas por la que te gusta, eliges, vota libremente, nadie te lleva, no hay acarreados y el voto espontáneo de la gente al escuchar determinado programa de radio es un ejercicio democrático.

FA. Alguna vez le comentaba a algunos amigos políticos, funcionarios públicos que habían pasado por esos procesos de voto, les platicaba que en radio tenemos la experiencia diaria en que todos los días se hace un proceso electoral del radioescucha, siempre, todos los días y a toda hora. Entonces como tú dices se botonea o se cambia libremente; es un servicio gratuito y además no tiene más que la libertad del usuario, en este caso el televidente.

JZ. Te deseo, Pancho, que en esta ampliación de tu responsabilidad frente al público y pueblo de México y esta nueva oportunidad personal que tienes de desarrollar tu talento y tu experiencia bien demostrada en el radio lleve a bien puerto a esta empresa.

FA. Muchas gracias. Es oportuno decir también que somos un equipo muy amplio muy sólido muy robusto en el tema de contenidos, nada más ni nada menos. Imagínate, Jacobo, en el tema noticioso y en el tema periodístico. Yo me siento muy honrado por tenerte a ti, a los colaboradores en los diferentes formatos de radio y en todas las áreas, tanto en la de ingenierías como en la de mercadotecnias, operaciones, ventas, administración, finanzas todas las áreas están conformadas por profesionales, personas que ya llevan muchos años trabajando en Grupo Radio Centro, con las que hemos hecho un buen equipo. Los resultados del año pasado, el último trimestre, el cuarto trimestre, y de todo el año fueron realmente extraordinarios. Reestructuramos una deuda que teníamos con buenos indicadores. Por cierto, una crítica muy favorable salió en digital, en uno de los periódicos, parece que fue “El Economista”, hace una semblanza muy importante hermosa y sumamente positiva de Radio Centro. Es otra empresa a partir ya del último trimestre del año pasado.

JZ También recordar que esta empresa es la única que desde hace más de 20 años tiene una estación de radio dedicada 24 horas diarias a la noticia.

FA. 21 años en Formato 21. Tenemos 3 helicópteros sirviendo a la gran comunidad de la ciudad de México y sus alrededores, tenemos toda la plantilla de reporteros en patrullas, en automóviles, en motos, una estructura valiosa en el área de noticias.

JZ. Gracias.

FA. A ti. Es la primera entrevista que doy.

JZ. Pues escogiste un buen conductor.

FA. Ayer al salir de la apertura de los sobres había un grupo muy numeroso de medios, yo creo que eran más de 20, y pues prácticamente me hicieron casita, no pude salir y contesté lo básico. Pero entrevista en forma es la primera que doy y además con una gran satisfacción porque sé que estoy con el maestro de maestros Jacobo Zabludovsky, 70 años de periodismo en México.

JZ. Gracias, Francisco.

FA. Quiero agregar algo. El año pasado 4 hermanos que estaban en Grupo Radio Centro salieron del grupo de control que se reordenó con una pequeña cantidad y se quedaron 2 hermanas conmigo. 4 hermanos ya habían salido antes. Mis padres tuvieron 11 hijos, una familia muy numerosa, seis mujeres y cinco hombres. Nos quedamos finalmente 2 hermanas que están apoyándome totalmente, en orden de mayor a menor Ana María y Adriana y las dos han tenido una fe ciega en lo que estamos llevando a cabo; me han apoyado en forma increíble, estoy muy agradecido a ellas. Con el resto de mis hermanos, con los cuatro que salieron fue una transición armónica, inclusive me han felicitado porque hubo paz, ya ves que entre los hermanos muchas veces se dan situaciones muy difíciles sobre todo en el tema hereditario o en el de reparticiones. Aquí hubo una armonía completa. Los otros cuatro hermanos habían salido anteriormente, así pues, quedamos tres.

Yo tengo la mayoría.

NOTA: El autor de este artículo prefirió respetar las declaraciones de Francisco Aguirre, hechas en la primera quincena de marzo, a pesar del anuncio del pasado viernes 10 de abril.

J.Z.
06 Abril 2015 04:30:00
Pancho Aguirre y la TV (IV)
Jacobo Zabludovsky: Condición sine qua non, que aceptaste: a mi cargo estaría la total responsabilidad del contenido del programa, con absoluta independencia en la dirección y producción, también a mi cargo y le pusiste nombre: “De Una a Tres”. Algo que no me gustó, pero acepté: repetir el programa constantemente, porque pensé: “Si se repite va a disminuir el auditorio del programa original de una a tres, el público se va a dispersar a otras horas”. Pues no fue así. La audiencia del programa en su emisión en vivo nos sorprendió inmediatamente.

Francisco Aguirre: Te quiero recordar que dentro de todos estos preparativos, al principio querías una co-conductora; me pareció mejor que fueras tú solo y estuvimos debatiendo el tema, pero finalmente coincidiste conmigo en que sólo era mejor, y mira qué éxito histórico ha sido a través de más de una década, ya estamos por cumplir 14 años.

JZ: Así es; bueno, pues no sé si quieras agregar algo y te agradezco mucho tu presencia en esta cabina hoy, en un día tan importante en cuando celebramos que esta casa se amplíe con la televisión, se agranda y fortalece.

FA: Lo más importante es agradecer al gran número de personas de todos los sectores que nos han visitado como Grupo Radio Centro, estoy muy complacido por este logro añorado por mucho tiempo. Por otra parte quiero decirte que hoy en la mañana fui al Club de Periodistas que cada año entrega el Premio Nacional de Periodismo, en Filomeno Mata No. 8 y ahí, para mi sorpresa, me encontré a Olegario Vázquez Raña; todos nos felicitaban y nos felicitamos uno a otro
en un ambiente de gran camaradería, de una gran armonía, con mucha empatía, así que debo recordarlo y mencionar que Olegario te mando un saludo y también, por supuesto, Olegario Vázquez Aldir. También en el tema de los agradecimientos quiero decirte que no falta mi señora, la señora Evelyn Schmidt, quien ha sido verdaderamente una motivación, una musa, un motor para mí. Por supuesto también mis hijos, mis hijas, y quiero decirte que yo entré a este negocio,
además de estas motivaciones y todo lo que comentábamos, porque creo firmemente en que México es un gran país, un país, que nadie puede derrotar. Creo que tenemos funcionarios públicos muy competentes, muy capaces y una estructura que ha reaccionado muy favorablemente ante los grandes problemas como la volatilidad del cambio dólar-peso. Todas estas razones me hicieron meterme a este proyecto. Amo a México, soy un nacionalista radical a ultranza y creo
que México indudablemente se está proyectando como un gran país gracias a la reforma de telecomunicaciones, iniciativa del señor presidente Enrique Peña Nieto, quien me felicitó por teléfono cuando estaba en el Club, sumamente afectuoso y muy contento de que la máxima autoridad de nuestro país haya tenido esa deferencia para nosotros, me refiero a mí y al Grupo Radio Centro.

Quería yo hacer estos comentarios. Fueron fundamentales para ser contundente en la postura que se abrió el día de ayer, pero que se estableció desde noviembre 20, cuando creímos que íbamos a ser siete concursantes o postores, pero resultamos finalmente tres y con el triste fallecimiento de Mario Vázquez Raña quedamos dos. Bueno él renunció el 30 de enero, falleció el día 8 de febrero, finalmente quedamos dos, pero ya los sobres se habían entregado, prueba de la
gran transparencia, de la gran capacidad del Instituto Federal de Telecomunicaciones. Aquí cabe mencionar que todos los integrantes del IFT demostraron una gran capacidad y la transparencia en el proceso fue absoluta, porque si hubiera habido ahí alguna mano negra o algún tipo de desvíos podíamos haber ofrecido finalmente 830 millones de pesos cada postor suponiendo, pero aquí se ve que en México sí hay legalidad, hay transparencia. Yo estoy muy contento pese
a que me tocó apretarle al acelerador. Me hubiera gustado la postura de 830 como lo he platicado con algunos amigos, pero yo iba sobre una situación de firmeza y no podíamos perder esta oportunidad. Considero que México es un país grandioso con sus personas maravillosas llenas de talento, es increíble México y mira que he estado en todo el mundo.

JZ: Bueno, se me ocurre la pregunta final, la del estribo: ¿no sientes que te sacaste la rifa del tigre?

FA: Pues mira, depende si eres domador o si no sabes de fieras. Yo creo que es competencia, se reduce a un término que se llama negocios en libre competencia y yo nací en la libre competencia. Estoy acostumbrado a eso desde niño. Mi padre fue para mí un ejemplo, ejemplo que he seguido toda mi vida, evolucioné y viví siempre en competencia.

JZ: ¿No es nuevo para ti?

FA: No, no es nuevo desgraciadamente. Algunos podrían darse el lujo de vivir en monopolio.

(Continuará)
30 Marzo 2015 04:00:23
Pancho Aguirre y la TV (III)
Jacobo Zabludovsky: ¿Qué debe esperar el público de estos nuevos canales?

Francisco Aguirre: Una variación, una variedad, una pluralidad.

Pienso que el hecho de que exista una mayor competencia, pues serían cuatro grupos, básicamente, va a permitir esforzarnos en las programaciones y entrar a nichos de programación que quizá la población, la gran audiencia mexicana, está esperando y no ha sido satisfecha justamente por no haber mayor variedad.

JZ: La competencia que se inicia ahora y supera todas las experiencias anteriores, no te hace de dudar o temer la infraestructura que tiene Televisa y que tiene Televisión Azteca como agentes preponderantes. ¿No contemplas problemas para usar esa infraestructura en los nuevos canales de esta empresa?

FA: No, mira, preponderante es Televisa, Azteca no lo es. Televisa es el único que ha sido calificado como preponderante, pero está muy clara la normatividad; el IFT tiene en su interior una comisión de competencia, un apartado muy bien estructurado, y en caso de que haya alguna diferencia ellos pueden mediar, eso ya está establecido y previsto.

JZ: Yo creo que no es nueva esta situación para la familia Aguirre, sobre todo para ti que eras muy joven.

FA: No, no.

JZ: Eras muy joven cuando empezaste en radio.

FA: ¡Ah, sí! Empecé de niño.

JZ: Y en aquella época W Radio era la gran institución, la catedral, la que tenía el 90% del auditorio o más y, sin embargo le hicieron un hoyo con la aparición de discos de Alta Fidelidad, que era una gran novedad, ya no había que esperar a que Agustín Lara cantara una o dos canciones los jueves a las 8:30 de la noche porque podíamos escuchar a Agustín Lara todas las veces que quisiéramos, todas las horas
necesarias, con mejor calidad, y el avance de la técnica fue aprovechado con gran sagacidad por tu papá y por ti. Los grandes anunciantes como los jabones, los aceites empezaron anunciarse en las estaciones “chicas”, de Radio Centro, porque era más barato el spot.

Esa experiencia es digna de recordarse en este momento porque la gente dice “Pues, ¿cómo le va hacer este cuate?”.

FA: Bueno, no es un cuate, somos dos, acuérdate que son dos cadenas nuevas. Pero yo creo que es un pastel muy grande. El presupuesto de publicidad es de más de 40 mil millones de pesos y digo “de más” porque en las cifras, en las estadísticas que existen no se contemplan todos los ingresos.

JZ: ¿Te vas a asociar con algunos inversionistas de México o de fuera de México?

FA: Estamos justamente evaluándolo, estamos en pláticas desde hace un tiempo con inversionistas del DF, a nivel nacional e internacional, de diferentes continentes, ¿eh?

JZ: Hay un nuevo público, que es el de los jóvenes que usan el Twitter, ¿ofrecerás algo a este sector del auditorio?

FA: Sí, cómo no, claro. Tenemos estaciones de radio que nos van a permitir esa identificación, ese servicio muy efectivo.

JZ: A mí me gustaría tomar unos dos minutos de esta entrevista para narrar una experiencia personal relacionada contigo, que puede aclararle a mucha gente que no sabe tu trayectoria porque la empresa que tú capitaneas recibió esta licitación después de cumplir con todos los requisitos exigidos.

Cuando renuncié a Televisa, hace ya 15 años, recibí varias ofertas de prensa, de periódicos y de radio, y yo andaba con problemas de salud y con la convalecencia del cáncer y el choque de haber salido de repente de la casa donde trabajé 50 años. Aunque fue voluntaria mi salida, fue traumática también, porque no me lo esperaba en la mañana, y en la tarde ya estaba afuera. Entonces tú llegaste con una oferta que
incluía algunas características que a mí me gustaron desde el principio, sobre todas las otras que ya había recibido, alguna de las cuales no se cumplió porque no me cumplió quien me lo ofreció, ¡qué bueno! Pero esa es otra cosa.

Entonces llegaste ofreciéndome un noticiero en una estación que no se escuchaba, sin noticieros, a una hora con menos radios encendidos que en la mañana.

Todas eran desventajas, excepto no desplazar a otros.

Me gustó el desafío. Acepté.

(Continuará)
23 Marzo 2015 03:00:04
Pancho Aguirre y la TV (II)
Jacobo Zabludovsky: ¿Radio Centro y sus canales de TV operarán totalmente separados?

Francisco Aguirre: Pensamos que están definidas con claridad las audiencias tanto de radio como de televisión, y para poderlas obtener sí vamos a tener algunas coincidencias, pero vamos a tener por supuesto transmisiones fundamentalmente para televisión. Es importante señalar lo que te he comentado de la transmisión que tenemos actualmente que está a tres mil 300 y pico de metros sobre el nivel del mar. Y los estudios aquí en Radio Centro, por supuestos, pero también tenemos un gran inventario de estudios en la Ciudad de México, empezando por grandes foros como Churubusco, en fin, hay una cantidad muy importante de estudios de televisión o de foros que están ahora, no te digo que vacíos o desocupados, pero que tienen una gran capacidad instalada para cualquiera de los jugadores nuevos.

JZ: Me intriga, señor Aguirre, ¿cuál será el contenido? ¿Cómo habrá material suficiente para los programas deportivos, para los programas noticiosos, para las telenovelas que se vayan hacer? ¿Qué porcentaje será de producción nacional y cuánta producción extranjera en todo esto?

FA: Recuerda que no es una cadena, son cuatro, porque son cuatro señales.

JZ: ¿Aquí en el Distrito Federal?

FA: No, cada una de las dos nuevas cadenas, así como los canales de Televisa y Azteca, tienen derecho a la multiprogramación y eso consiste en que cada canal por su ancho de seis megahertz tiene una amplitud de un canal de alta definición y tres de definición estándar, lo cual implica que son cuatro señales, cuatro programaciones.

JZ: ¿Distintas?

FA: Distintas. Son 123 centros de transmisión, abarcan 200 y pico de ciudades, multiplícalos por cuatro y estamos hablando de cerca de mil señales, pero con cuatro programaciones diferentes.

JZ: Cuatro programaciones diferentes.

FA: Sí, sí claro. Que gradualmente se irán dando.

JZ: ¿Qué porcentaje de esta programación será de producción nacional y qué porcentaje de producción extranjera?

FA: Desde que se creó el comercio, el cliente es el rey. Entonces, ¿quién es el cliente? Pues el televidente y los anunciantes y estamos sujetos a lo que quieran ellos. El traje a la medida, ¿no?

JZ: Las dos cadenas actuales son sumamente poderosas y arraigadas en la costumbre de la gente, ¿cómo van a operar estas cuatro cadenas? ¿Qué las hará diferentes de las ya establecidas?

FA: Creo que las dos cadenas actuales –Televisa como Azteca– tienen un gran profesionalismo, una capacidad tremenda de generación de audiencias. Bueno, lo estamos viendo con las mediciones que hace Nielsen, que son públicas. Nielsen es la compañía más grande del mundo en medición de productos de consumo y también de audiencias.

En Estados Unidos, para hacer cerrar el círculo de medición de audiencias de radio compraron Arbitron. Aquí les hacía falta también televisión y compraron Ibope.

En Estados Unidos tradicionalmente Nielsen es el rey de la medición de audiencias de televisión.

Los ciento y tantos mil millones de dólares que se invierten en publicidad en EU, por redondear una cantidad, se basan en las mediciones de Nielsen, y México es un reflejo.

JZ: ¿Ya tienes contratados productos para alimentar los contenidos?

FA: Tenemos una cantidad de proveedores potenciales muy interesantes, tanto nacionales como internacionales, y creo que además hay una cantera interminable en México, país de nuevos talentos que salen de las universidades.

JZ: Pancho, el pastel de los anunciantes, el total del gasto publicitario en México, va a ser el mismo supongo yo, es decir, vas a querer una tajada del pastel, ¿no se van a molestar estos veteranos competidores?

FA: Mira, yo comentaba que ellos van a cuidar hasta el último televidente y hasta el último centavo y nosotros también.

(Continuará)
16 Marzo 2015 03:00:36
Pancho Aguirre y la TV
La televisión se abre a nuevas posibilidades desde que la semana pasada se asignaron dos nuevas cadenas a las empresas encabezadas por Olegario Vázquez Raña y Francisco Aguirre.

Entrevisté a Pancho, como le decimos sus amigos, sobre los planes para lanzar las estaciones que logró en licitación abierta y transparente.

JZ: Superaste por casi ciento por ciento la propuesta del otro concesionario. Sin embargo, la cobertura de los dos competidores es la misma, más de ciento seis millones de personas. ¿Por qué ofreciste una cantidad aparentemente tal alta, en comparación con la otra?

FA: Mira, no fue ciento por ciento, ni casi, fue sesenta y nueve por ciento, que para efectos prácticos es una cantidad muy elevada, pero la razón fundamental es de que era una subasta a sobre cerrado, encriptada totalmente la información y que nosotros queríamos, anhelábamos lograr estas concesiones, que son ciento veintitrés centros transmisores. Por ese motivo y viendo a los competidores que teníamos, que eran competidores de un gran tamaño pues tuvimos que maximizar nuestro plan de negocios, estirar la liga. Teníamos un margen todavía mayor, pero quise ser, dentro lo agresivo, quise ser el plan agresivo moderado, por eso ofrecimos esa cantidad. Pensábamos que iba a andar sobre los dos mil, algunos jugadores, y que otros si se podían ir a más de tres mil, los que pensábamos que iban a ir a más de tres mil ya no se fueron, uno de ellos pensábamos que podría haber sido el grupo de Olegario, sin embargo creo que fueron ellos bastante prudentes y moderados. Sin embargo nosotros estiramos la liga por esa razón, ya llevábamos muchos años con esta ilusión de volver a la televisión, ya que desde 1967 recibimos las concesiones y desgraciadamente se frustró nuestro proyecto en 1972. Afortunadamente Grupo Radio Centro es un grupo floreciente y que nos permite ahora ser una plataforma de apoyo fundamental para este proyecto.

JZ: ¿Ya sabes cómo se llamará esta cadena?

FA: No, no, fíjate, hay una variedad de nombres, muchos de ellos que están ligados a Radio Centro, pero todavía no hay un nombre específico.

JZ: ¿Cuándo estará al aire?

FA: Yo pienso que para fines de este año podríamos estar, principios del año entrante, y pues son tiempos bastante prudentes que coinciden justamente con algunas proyecciones nuestras, pero también debo decirte que en una de esas arrancamos antes.

JZ: ¿Desde el primer día la cobertura será nacional?

FA: No, no porque es muy difícil, pese a que tenemos la posibilidad de usar la infraestructura de Televisa, las torres, por normatividad Televisa está obligada a rentarnos sus torres, lo cual acortaría muchísimo el tiempo; sin embargo, son ciento veintitrés centros transmisores y con una cobertura de 106 millones, 250 mil aproximadamente habitantes, lo que nos coloca tanto a la nueva cadena de nuestros amigos Vázquez Raña y Vázquez Aldir, nos coloca a nosotros con un aproximadamente 11, 12% de cobertura adicional, por el valor agregado social que estamos dándole a algunas poblaciones, a algunas comunidades. Esto quiere decir que ellos andarán abajo de ciento seis millones.

JZ: ¿Dónde estarán físicamente las instalaciones centrales de esta cadena.

FA: Tenemos varios escenarios. Muy importante tu pregunta, por sinergías, por una serie de razones pensamos que nuestra instalación principal que es en Constituyentes, donde estamos ahorita, es una instalación que tiene 16,500 metros cuadrados y tenemos espacios muy, muy interesantes que podríamos aprovechar para la televisión, así como otras instalaciones alternas que tenemos. Tenemos instalaciones muy importantes en otras áreas de la ciudad, independientemente de que tenemos una instalación que para nuestra ventaja está a 400 metros de altura superior a Televisa, casi medio kilómetro más alta que Televisa, Televisa actualmente está en Cerro de los Padres, tenemos una instalación anterior en Chiquihuite, que está casi a doscientos metros debajo de Televisa y la nueva instalación que tenemos está a 400 metros arriba. La cobertura va a ser similar, muy parecida, pero es una gran ventaja tener nuestra propia instalación aquí en la ciudad de México en donde están todas las FM, a 3,300 y pico de metros de altura sobre la ciudad de México.

JZ: Es decir, ¿en principio los estudios de la nueva cadena de televisión estarán donde se encuentran, desde donde estamos transmitiendo en este momento, donde está el Grupo Radio Centro de radio?

FA: Sí.

JZ: ¿Esto significa que las transmisiones de televisión y radio serán simultáneas, se mezclaran unas con otras?

FA: No, no, puede haber algunas coincidencias con algunos programas, pero en general va a haber una autonomía.

(Continuará)
09 Marzo 2015 04:00:45
Borrador de mis memorias (II)
Pertenezco a una familia que se habría extinguido por completo, si mi padre no hubiera emigrado a México en 1926, cuando las autoridades polacas endurecieron su política antisemita.

Mis antepasados provenían de Zabludowe, una aldea situada en la actual frontera entre Rusia y Polonia. Hacia 1889 la familia ya no residía ahí, sino en Mijalove, un pueblo vecino donde nació mi padre, David Zabludovsky.

Tenía diez años cuando los Zabludovsky se mudaron a Bialystok, la ciudad más grande de esa provincia, donde la comunidad judía era el núcleo mayoritario de la población.

Cuando nació mi padre, Polonia estaba ocupada por Rusia, los pogromos, los actos de violencia contra los judíos eran cosa habitual.

Eran épocas difíciles en que los judíos no podían salir del gueto. Una frase de Sholoem Aleijem ironiza su sentir: “Se dice que la pobreza no es una vergüenza, pero tampoco es un gran honor”.

Segundo de diez hermanos, muchas veces durmió con el estómago vacío, porque en la despensa familiar no había ni un trozo de pan seco.

En sus memorias, escritas en idish que encargué traducir al español y publiqué en edición privada, cuenta que un viernes por la noche su madre se mordió los labios de dolor y vertió agua caliente en los platos de la familia, para hacerle creer a los vecinos que comían sopa de fideos y evitar así que acudieran en su ayuda.

Desde la niñez mi padre se aficionó a la lectura y en la escuela de primera enseñanza fue alumno aplicado. A los quince años quiso continuar sus estudios en un nivel superior, pero la estrechez económica de la familia no le permitió pagar un rublo para presentar su examen de admisión.

“Tuve que meterme a trabajar a un negocio y volverme autodidacta”, refiere en las memorias, “aunque mi corazón se destrozó, porque yo deseaba ardientemente estudiar”.

Para fortuna suya consiguió un empleo como agente viajero de la librería más importante de Bialystok, donde tenía fácil acceso a toda la literatura publicada en idish y ruso.

Su trabajo lo llevó a visitar pueblos escondidos de la Rusia profunda donde observó en su propio ambiente a los mujiks de los relatos de Gogol, Chéjov y Dostoyevsky.

El estallido de la Primera Guerra Mundial, en 1914, lo sorprendió en el puerto de Odesa. Polonia fue ocupada por los alemanes y mi padre ya no pudo viajar a Rusia.

“La vida bajo la dominación alemana era muy amarga, y los libros eran mi única fuente de tranquilidad y consuelo”.

La guerra terminó en 1918 y ese mismo año conoció a Raquel Kravesky, mi madre. Al poco tiempo nació mi hermana Elena y, en 1924, mi hermano Abraham. El pueblo polaco había recobrado su independencia, pero el nuevo Estado profesaba una fuerte animadversión hacia el judío. La vida se hacía insufrible.

Ruinosas contribuciones y severos edictos empezaban a pesar sobre la comunidad de Bialystok, en especial sobre las personas de clase media, a quienes el gobierno quitó de la boca el escaso pan que tenían. Cuando un judío no pagaba impuestos especiales le embargaban sus pertenencias y se quedaba en la calle, lo que sucedía con mucha frecuencia, porque además el Estado les declaró un boicot comercial.

En todas las esquinas repicaban las campanas de las iglesias y los sacerdotes pregonaban la consigna ¡Asroi da vegü! (“Que no se compre nada a los judíos”). En tales circunstancias y con dos bocas que mantener, mi padre no podía seguir en Polonia.

“En seguida me di cuenta de que debía huir, pero ¿a dónde? A los Estados Unidos era casi imposible entrar, porque los norteamericanos habían fijado una cuota anual para la admisión de judíos.

En Argentina tenía amigos, pero me parecía como viajar al fin del mundo.

En ese momento vi un folleto sobre un país llamado México, emergente de una revolución popular, que abría sus puertas a los extranjeros.

No lo pensé mucho y fui a visitar al secretario de una organización que se ocupaba de allanarles problemas a los emigrantes judíos.

Por consejo suyo escribí una carta a un empresario judío de la ciudad de Tampico, pidiéndole trabajo.

A Raquel mi plan le parecía una locura, pero la convencí de que no teníamos nada que perder”, relata en sus memorias.

Mi padre se lanzó a la aventura con diez dólares en la bolsa, de los que gastó uno en el viaje a México, para comprar naranjas cuando el barco hizo una escala.

Iba solo; su plan era mandar traer a mi madre y a mis hermanos cuando reuniera algunos centavos.

El paisano tampiqueño le había ofrecido empleo en una fábrica, pero en el barco mi padre cambió de opinión, pues creyó que llegado a México podría arreglárselas solo.

Decidió que la etapa final de su viaje sería el DF.

02 Marzo 2015 04:00:33
Los misterios de París
No lo podían creer: la madrugada del martes algunos clientes de “Au pied de cochon” en París lamentaron, al salir, el exceso de vino de la casa y comprobaron la realidad de los cinco drones sobre la Torre Eiffel, los Inválidos, Notre Dame, la embajada de los Estados Unidos y la Concordia, gran espectáculo no incluido en el todo pagado de sus actividades turísticas.

La Policía, en alerta máxima desde los atentados terroristas contra el semanario “Charlie Hebdo” y un mercado kosher, que dejaron 17 muertos, trató de seguir a uno de los aparatos. Se desplegaron rápidamente aviones especiales sobre el Palacio del Eliseo, pero el dron “siguió su vuelo” hacia la tumba de Napoleón donde se perdió el rastro. Dice el comunicado: “Durante cerca de seis horas los servicios de la policía se movilizaron para tratar de localizar a los pilotos de esos aviones teledirigidos, en vano. Desplegamos todos los medios para interceptar a los pilotos pero no los detectamos. Nunca se habían visto tantos en una sola noche. Podría tratarse de una acción coordinada, pero no sabemos nada más hasta el momento”. La noticia es confusa porque si son teledirigidos ¿para qué los pilotos? Se refieren quizás a los operadores ocultos en tierra firme. El informe, lejos de tranquilizar, echa fuego a la angustia de los parisinos.

Coincidencia espantosa: Eugenio Sue, el autor de “Los Misterios de París”, también lo es de “El judío errante”. Entre una y otra obras, por lo menos en sus nombres, se encierra gran parte del enigma de los vuelos y de los crímenes que tienen perplejos a los investigadores franceses. Metió su pluma, tal vez en lo de los drones, un iluminado Julio Verne, o un muy posterior Simenon, este no por sus novelas de asesinatos sino por su declarado antisemitismo, o por ambos méritos ampliamente comprobados.

En Francia ya hay más musulmanes practicantes que católicos. No confundo, como sabiamente recomendó el presidente Barack Obama, musulmanes con yihadistas. Recomiéndeles eso, don Barack, a musulmanes poderosos, como Tayyp Erdogan, primer ministro turco, quien informó que el número de mezquitas en Francia llegará pronto a 4 mil y que su construcción y la emigración “forman parte de la estrategia de islamización de Europa”. Don Tayyp repitió públicamente las palabras de una poesía turca, escrita en 1912 por el poeta nacionalista turco Ziya Gokalp: “Las mezquitas son nuestros cuarteles, los alminares nuestras bayonetas y los fieles, soldados”.

El miércoles “Le Monde” cabecea en primera plana: “París sobrevolado por drones por décima segunda noche consecutiva” y revela que desde principios de octubre los aparatos han sido captados sobre 16 sitios nucleares y hay una investigación en curso. El Gobierno, agrega el diario, “no tiene inquietud”, pero toma el asunto “muy seriamente”. El mismo día “Le Figaro“ destaca también en su primera plana: “Los drones sobre París son la prueba de que Francia no está protegida”. La falta de protección es (o debe ser) aviso de sangrienta y constante recordación entre los franceses, dada la confianza absoluta que durante la segunda guerra mundial basaron en su línea Maginot, ejemplo histórico de una defensa inútil.

Como en la literatura, la historia de Francia con frecuencia acerca la risa a la lágrima. En este caso mezcla la intriga policiaca con la tragedia y la frivolidad. Coexisten Guy de Maupassant y Víctor Hugo, Alejandro Dumas y Voltaire, pensamientos vivos en el grandioso mundo de la cultura francesa que desde hace siglos ilumina la inteligencia del hombre. Un francés, Napoleón, si no hubiera pasado a la historia como el gran estratega militar que fue, ocuparía el sitio de colosal legislador, autor de estructuras sociales y económicas transformadoras como su Código Civil, a cuya imagen y semejanza se promulgaron y son vigentes los códigos civiles de 100 países, incluido México. Creador en 1802 de la Legión de Honor con la que sustituyó, en el nuevo mundo laico, las medallas religiosas, y con la cual el Presidente de Francia, en nombre de su pueblo, agradece a quien considera haber contribuido a la difusión de la cultura francesa. Ostento orgulloso la Legión de Honor.

Volviendo al tema: ¿qué diablos son los drones? Pueden ser anuncios de una barata en Au bone marché o presagio del nuevo cañón Berta. Nada imprevisto: fue un francés, Gastón Leroux, el autor de la que se considera la primera novela policíaca, la creadora del género: “El misterio del cuarto amarillo”.

Y ayer, por Radio Europe, la cantante Madonna lanzó un grito de alerta: “Me siento aterrorizada por el creciente clima de intolerancia en Francia, tan espantoso que me recuerda la Alemania nazi y afecta a toda Europa”.
23 Febrero 2015 04:00:40
Munich hoy
Septiembre de 1938. Un sonriente Neville Chamberlain, primer ministro de Gran Bretaña, desciende en Londres del avión que abordó en Munich, agitando un papel en su mano derecha.

Ese papel mantenía la paz, según el inglés, a cambio de entregar Checoslovaquia a Hitler, quien garantizaba con su palabra de honor que ahí terminaban sus planes expansionistas.

“The New York Times” lo relata: “Londres, 18 de septiembre. –Hitler obtuvo el mayor triunfo diplomático de su carrera cuando, a la media noche de hoy, los gobiernos francés y británico acordaron apoyar las demandas contra Checoslovaquia a fin de evitar otra guerra mundial.

“Después de 13 horas de discusión casi continua, Chamberlain y Daladier enviaron instrucciones a sus respectivos ministros en Praga para que vean al presidente Benes y ‘le recomienden’ lo siguiente: primero, la cesión inmediata y absoluta a Alemania, sin previo plebiscito, de todas las regiones de Checoslovaquia donde predominen habitantes de raza alemana, debiendo antes procederse al cambio de los checos y los antinazis de esas regiones por los alemanes leales a Alemania que radiquen en otras regiones. Segundo, la creación de un sistema cantonal de gobierno en el resto de Checoslovaquia, a la manera de Suiza. Tercero, la neutralización de la política checoslovaca y el abandono de las alianzas en cambio. Igualmente, la garantía militar de las nuevas fronteras por Gran Bretaña y Francia en caso de una amenaza por las grandes potencias.

“Tal ‘solución pacífica’ fue la acordada para poner fin al problema”.

Seis meses después, Chamberlain caía en el basurero de la historia junto a su papel famoso y a las promesas de su respetado Führer, si en Munich hubiera puesto un dique a las ambiciones hitlerianas, si no estuviera ahí un cómplice francés, Daladier, fusilado por traidor a su patria, habría podido salvar a millones de civiles y soldados convertidos en cifras de la guerra más costosa de la historia en vidas humanas. Podría haberse impedido el Holocausto. El 3 de septiembre de 1939, Alemania invade Polonia. Gran Bretaña declara la guerra y empieza la batalla decisiva para el futuro de la humanidad.

Lo sucedió en el poder Winston Churchill: “No tengo nada más que ofreceros que sangre, sudor y lágrimas… lucharemos playa por playa, casa por casa, azotea por azotea… Jamás nos rendiremos”, dijo. Y cumplió.

Hoy el mundo está en una encrucijada similar ante un califato surgido con tanta fuerza real que amenaza la paz en tres continentes. El Estado Islámico ocupa la tercera parte de Siria, la tercera parte de Irán y un enclave al norte de Libia ubicado a menos de 500 millas en línea recta de Italia. Eso es una realidad. Ante los hechos, la semana fue tan abundante en declaraciones como escasa en medidas prácticas. Durante tres días, representantes de 60 países se reunieron en Washington para escuchar al presidente Barak Obama en lo que un observador calificó de ejercicio de malabarismo semántico, para no llamar por su nombre al terrorismo de Yihad y dedicarse a tratar de explicarnos la diferencia entre islamismo y terrorismo. Jugar con el diccionario permite soslayar al enemigo y dejarlo crecer al amparo de la indefinición.

Copio algunas noticias publicadas esta semana: “Las autoridades italianas anunciaron que reforzaron las medidas de seguridad dentro del Vaticano y en todo el territorio de Italia ante las amenazas de ataques islamistas.

“Desde los atentados al semanario satírico francés en París, y sobre todo después de las 21 decapitaciones, esta semana de cristianos egipcios en Libia por parte del grupo yihadista Estado Islámico (EI), las amenazas de posibles atentados se han multiplicado.

“En el mensaje de video, con imágenes del brutal asesinato de los 21 rehenes cristianos, el grupo yihadista advierte: ‘Hoy, estamos al sur de Roma, mañana estaremos ahí’, lo que alertó a las autoridades italianas. Y el jueves el Yihad habló a su manera: tres coches bomba causan 39 muertos en Derna, en el norte de Libia, región bajo su control desde hace casi un año”.

El fantasma del appeasement se pasea hoy por el mundo, como hace siete décadas en Munich, pero ya lo dijo el rector José Narro: “La mejor manera de destruir un fantasma es mirarlo a los ojos”. El mundo cerró los suyos, al abrirlos vio la catástrofe.

Una nación solitaria no tuvo miedo. Churchill sintetizó la victoria: “Los ejércitos aliados exterminaron a la víbora en su nido con el tiempo justo”.

Es hora de aprender las lecciones históricas y desmentir la vieja falacia de que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra.

O hacerle caso al cómico de San Telmo: “Antes de morir prefiero la muerte”.
16 Febrero 2015 05:05:53
Borrador de mis memorias (I)
Desde hace unos días, la revelación casi súbita de que llevo 72 años dedicado a descifrar mi oficio me hizo buscar en los archivos de la memoria recuerdos de 1943, cuando empecé a trabajar.

Carezco de la magia que convirtió a un soldado español llamado Bernal Díaz del Castillo en el narrador más preciso de la Conquista. A los 19 años llegó de Europa a lo que hoy es Guatemala, sembró algunas semillas de naranja, se reunió con la tropa de Hernán Cortés y empezó a guardar para siempre los datos de la verdadera historia que escribió después de los 90.

No tengo esa facultad ni la pluma fácil y seductora de Bernal Díaz. Por eso, regresar a lo hecho durante más de 70 años me ha exigido un esfuerzo especial. Rescato como de un archivo desordenado y destartalado ciertas imágenes y algunos sentimientos decisivos en mi vida.

Yo era un estudiante del segundo año de bachillerato en Ciencias Sociales de la Escuela Nacional Preparatoria en San Ildefonso. Los fines de semana ayudaba a un vecino, corrector de pruebas del periódico “El Nacional”.

Ahí, frente a la Alameda, detrás del hotel Regis, olí por primera vez el aroma de la tinta, oí el ruido de las rotativas y acaricié con mis dedos el plomo de los linotipos. Todo esto me predeterminó el ser periodista.

De vez en cuando ayudaba a mis padres en la venta de retazos por kilo en el barrio y mercado de La Merced. Aprendí que los kilos tienen mil gramos y ahí terminó mi experiencia mercantil.

Lo que yo quería era ser locutor de radio. En ese 1944 inicié mis trámites para obtener mi licencia de locutor cuya fecha es el primer día hábil, 3 de enero, de 1945. Antes me colé en algunas estaciones de radio, donde me admitieran a mis 16 años, sin permiso y sin experiencia.

La memoria traiciona: uno quisiera recordarlo todo y no es posible. En aquel año 44 estaba en XEQK, la estación de la Hora Exacta en la calle de Uruguay; trabajaba una hora y descansaba otra a un peso 25 centavos la hora. Trabajé en la XEMC, “la estación más española del mundo”, cerca de Xochimilco, cuyo dueño cobraba anuncios en intercambio, y a veces nos pagaba con gelatinas.

La memoria engaña. No había entonces presagio ni premonición. Existía más bien el deseo de abrirse paso. De encontrar un camino. Como quien se mueve en un paraje de senderos confusos y veredas difíciles. Era paciencia en las antesalas, terquedad al pulsar timbres mudos y decisión de abrir puertas cerradas.

Era 1943. Fue el año en que empezaron a filtrarse las noticias siniestras de lo que luego íbamos a conocer como el Holocausto. El nazismo perfilaba su sombra ominosa sobre el futuro de la humanidad persiguiendo la desaparición del pueblo judío.

Entonces zarpó el barco del periodismo que habría de tocar cientos de puertos y recoger miles de pasajeros; de los que han hecho historia, de los que son sólo anécdota y de los que ya no queda huella. La memoria es falible. Uno no puede recordar todas las escalas de ese navegar. Este oficio me sentó junto a Ben Gurión para compartir la comida en el kibutz de Zde Voker. Me llevó a viajar con todos los presidentes de
México, desde Adolfo Ruiz Cortines, en 1956, a Panamá, hasta Vicente Fox. Me hizo entrar con Fidel Castro a La Habana, en 1959. Me dio el privilegio de ver caer el Muro de Berlín y ser testigo de la muerte del mundo socialista. Viví los estallidos atómicos del siglo XX, el renacer de Israel, gocé caminar con Rubinstein en París o que me cantara Lola Beltrán frente a un Leonid Brezhnev estupefacto en el Kremlin. Hablar
de arte con Salvador Dalí en Cadaqués. He podido estar en la caída del Palacio de la Moneda, en Santiago de Chile, en la muerte de Franco, el funeral de Churchill, el sepelio de De Gaulle, las balas asesinas de los dos Kennedy. El cambio del mapamundi entero. Narré el dolor de México en el terremoto de 1985, así como el inicio de la era espacial y el regocijo de la llegada del hombre a la Luna.

Pude vivir la experiencia de dejar atrás un siglo y entrar a un nuevo milenio.

He tenido el raro privilegio de ser testigo, participante y cronista de lo que sucede en mi tiempo, finalmente lo que pasa dentro de mí.

El juego eterno de la razón y el corazón ante lo que nos sucede.

En mi trabajo esto es más intenso: mi razón me lleva a ser fiel al hecho, y así lo asumo. Mi corazón me lleva a dolerme con los míos.

Estas memorias están dedicadas a Sarita. Quiero recordar a mi padre, a mi madre, a mi hermana y a mi hermano.

La memoria es breve para todo y para todos los que merecen recuerdo. Respiro los aires de la amistad, los de la familia, los de la complicidad, del cariño. En un camino largo se guardan versos olvidados y voces que quieren ser escuchadas.


09 Febrero 2015 04:00:29
Churchill: 50 años
El 24 de enero de 1965 falleció Winston Churchill y dos horas después recibí la oferta de trabajo más sorprendente de mi vida profesional: la BBC, sin duda la organización radiofónica más importante y respetada en el mundo en aquella época, me invitaba a narrar en español el funeral fijado para el 30 de enero.

A la propuesta agregaban con puntualidad británica todos los detalles para el caso de que yo aceptara: las reservaciones aéreas posibles, viáticos y honorarios, el nombre de quien me recibiría en el aeropuerto y otros.

Acepté, por supuesto. No era gran problema dejar temporalmente mi comentario de las 14:00 horas en XEQ radio y el “Diario Nescafé” con el que acabábamos de abrir la televisión matutina en Canal 2 y las colaboraciones impresas viajarían por telégrafo.

No se habían inventado los satélites de comunicación y las televisoras tenían un alcance limitado.

Las imágenes se enviaban físicamente por cualquier transporte aéreo, terrestre o naval.

La información en vivo, simultánea a los hechos, llegaba solo por onda corta a los receptores de radio en el mundo.

Nos encontramos en la sede principal de la BBC decenas de periodistas de todos los países donde la señal radiofónica de Londres era recibida con claridad en su propia lengua.

El muy popular comentarista de noticias Richard Dimbleby se encargó de contestar preguntas, aclarar dudas y explicarnos el instructivo de la transmisión, programada para durar cuatro horas.

Cada narrador tendría una cabina limitadísima de espacio, con silla, micrófono, audífonos con el sonido internacional (campanas, cascos de caballos, música, discursos, etc.) y monitor de TV, donde vería (nunca en vivo) todos los detalles de la procesión luctuosa.

El propio Churchill había colaborado durante cinco años en los preparativos de su entierro llamándolos “Operation Hope Not”, (Operación espero que no), con abundancia de detalles como escoger entre tantas la Orden de la Charretera, única sobre su féretro; historias, leyendas y arquitectura de casas, plazas y avenidas del recorrido, tan caprichoso como los sentimientos de quien vivió la hora cenital de la ciudad que así deseaba despedir para siempre a quien surgía sin falta entre llamas y escombros cuando había de dar ejemplo de valor y compasión.

Fuera del texto un hecho nos tomó por sorpresa a los comentaristas: al cruzar la procesión el río Támesis, los obreros de los muelles inclinaron a un tiempo todas las grúas en señal de adiós y 16 aviones de la Real Fuerza Británica volaban rasantes.

Sabían que nunca antes tantos hombres debieron tanto a uno solo.

A pesar de la concentración absoluta en la tarea de relatar, ninguno de nosotros era ajeno a la emoción: estábamos ante la figura más trascendente en la historia de la Gran Bretaña: Winston Churchill había sido conductor severo en los más trágicos vericuetos del tiempo; el líder que el desafío requería cuando se presagiaba como inevitable la aniquilación; el caudillo nato frente a los asesinos que se habían repartido medio mundo y se lanzaban sobre el resto.

Grande en vida, muerto recibía de su pueblo dolorido el más grande funeral en los anales de una cultura que en 1215 forjó la Carta Magna, base jurídica de las democracias que en el mundo son y han sido.

La oportunidad única de participar en ese homenaje premiaba mi admiración por un estadista acostumbrado a enfrentar fracasos, injurias o calumnias sin bajar la guardia, sin cesar la lucha, sin perder la esperanza.

Dicen que sus últimas palabras, el mismo día en que había muerto su padre 70 años antes, fueron.

“¡Es todo tan aburrido!”. Tenía razón: no estaba hecho para llegar a los 90 sin conflictos militares o diplomáticos, amenazas naturales o humanas, obstáculos insalvables.

Esa última década debe haberse hastiado cómo un día sin scotch o habano.

La vejez, el retiro, la abstención no eran lo suyo.

Terminada la transmisión los periodistas fuimos invitados a reunirnos en un salón del piso superior de la BBC.

Disfrutábamos la satisfacción del deber cumplido y el desahogo de varios días de preocupación, estudios y tensión nerviosa.

Un personaje desentonaba en el coro de alabanzas y felicitaciones: el señor Maxmuller. Había sido, durante nuestra estancia en Londres, el funcionario más cercano, el que nos resolvía los problemas cotidianos, nuestro paño de lágrimas.

La transmisión de radio era en gran parte su obra. Estaba indignado, furioso.

“¿Qué le pasa, señor Maxmuller?”, le preguntamos.

“Pasa, dijo, que todo estaba perfectamente cronometrado para una transmisión de 4 horas.

El Arzobispo, emocionado, habló más. El programa duró 4 horas y 3 minutos. Eso no debió ser”.
02 Febrero 2015 05:00:36
Me lleva el tren
Se los dije. Es la frase más característica del sangrón que todo lo sabe: se los dije. Da coraje oírla porque te la avientan para restregarte en la cara tus errores, olvidos, omisiones, estupideces: te lo dije. Odio usarla. Pero ni modo: se los dije.

Meses después de puesta en servicio la Línea 12 del Metro aparecieron las primeras averías. Se hicieron correr versiones equívocas.

Hace casi un año, 14 de marzo de 2014, el Bucareli titulado “El misterio del Orange Express” daba a conocer la causa real: un cambio de caballo a la mitad del río: fácil cambalache de vagones cuando ya estaban tendidos los rieles y agregaba: “...si alguien decide comprar vagones distintos, con características diferentes a las que sirvieron de base a los rieles, debe explicar por qué lo hizo”. Nadie explicó nada y los
involucrados confundían tratando de ganar tiempo.

El martes de esta semana un periódico nacional publica: “Un estudio realizado por los firma TUV Rheinland, peritos en seguridad de sistemas ferroviarios, contratada por la Secretaría de Obras, concluyó que los convoyes se deben cambiar… Aunque se hagan los ajustes recomendados por la firma Systra… los trenes no cumplen con el diseño de la línea… los trenes son incompatibles con los rieles… no tienen una
configuración adecuada para la línea, indicó Guido Wallraff, gerente de proyecto de la Compañía, en el informe firmado por él y fechado el 8 de enero”.

El cambiazo se dio en el momento en que, según el mismo periódico: “Los 30 trenes FE10 fueron arrendados por el Sistema de Transporte Colectivo a la empresa CAF por un contrato de 18 mil millones de pesos a pagar en 15 años”. Elemental, mi querido Watson.

De esta clase de negocios era, aunque mucho más pequeño, el del tranvía que iba a destazar el Centro Histórico de la Ciudad de México, la recuperación más trascendente y acertada en la capital desde la Revolución. Me opuse: over my dead body.

El gran dibujante Carreño sintetizó la íntima satisfacción: un sujeto parecido a mí detiene con sus manos el tranvía listo para violar las calles de mayor riqueza cultural, histórica y legendaria del continente americano.

Lo evitamos a tiempo. Los impulsores de la idea ya tenían otra en sus calculadoras.

Y es que el negocio de los trenes es inagotable. De pronto nos dimos cuenta que no es posible sobrevivir sin ferrocarriles veloces. Desde que Adelita era viajera frecuente de trenes militares no habíamos padecido tan alta fiebre ferrocarrilera.

Suena bien eso de viajar aprisa y cómodos. Pero no todos están de acuerdo y tal vez resulte sano escuchar voces de alerta y cautela.

Reproduzco lo publicado por otro periódico el martes pasado:

“Los trenes de alta velocidad México-Querétaro, México-Toluca y Yucatán-Quintana Roo no deberían ser proyectos prioritarios para el país ante la difícil situación económica interna y externa que se enfrentará en 2015 y sería mejor cancelarlos”, sostuvo el director del Centro de Estudios Económicos del Sector Privado, Luis Foncerrada.

Durante la presentación de un informe de Naciones Unidas sobre las perspectivas de la economía mundial para este año, el especialista dijo que el aporte de los trenes de pasajeros al comercio y a la actividad económica es muy limitado, por lo cual en la mayoría de los casos tienen que ser subsidiados.

Aseguró que “tales proyectos no son rentables en ningún lugar del mundo, salvo en China”, donde se justifican por el volumen de población que transportan. El negocio es construirlos, no transportar gente.

El jueves el secretario de Hacienda anunció que se pospone hasta nueva fecha la publicación de las bases definitivas de la licitación del tren México-Querétaro. Es deseable que la medida se prolongue hasta la muerte discreta del proyecto. Se canceló de paso el de Quintana Roo.

Hay trenes de superficie, elevados, subterráneos, submarinos y aéreos como el de Berlín en la Guerra Fría.

Conservo la foto tomada a las 12 del día 19 de junio de 1967 en la esquina de las avenidas Chapultepec y Bucareli, frente a la ya desaparecida cantina La Rambla, de la que por única vez nos mantuvimos fuera. Acerco el micrófono al pico neumático con el que don Alfonso Corona del Rosal, regente del Distrito Federal, perfora el pavimento y digo: “En este momento se divide la historia de los transportes urbanos en
nuestro país”.

Ha comenzado la construcción del Metro en la ciudad de México. Imagen de televisión que tiene el sepia de la nostalgia.

Los ferrocarriles, incluso los subterráneos, han avanzado mucho. Pero en ese entonces la técnica rudimentaria todavía obligaba a los contratistas a usar ruedas adecuadas a los rieles.
26 Enero 2015 04:00:49
Día del Holocausto
En medio de la más violenta campaña antijudía desde la Segunda Guerra Mundial, mañana es el recordatorio oficial de las víctimas de la barbarie nazi.

El día propuesto originalmente fue el 19 de abril, aniversario de la revuelta del Gueto de Varsovia. Tuve el honor de acompañar al presidente Adolfo López Mateos en su visita a Polonia que, a pesar de coincidir exactamente con el vigésimo aniversario de esa fecha, 19 de abril de 1963, no incluía un homenaje ante el monumento a la rebelión y exterminio de los sobrevivientes de la matanza. El antisemitismo no es cosa nueva y florece hasta en las cenizas. El Presidente de México, informado de la coincidencia de fechas y de la omisión de los anfitriones, pidió ser llevado ahí para montar una guardia con miembros de su comitiva y este periodista entre ellos. Al terminar encontré un alambre de púas revuelto con los escombros helados, últimas ruinas que serían barridas horas después. Con ese alambre el pintor José Luis Cuevas hizo un collage llamado “Yo no olvido” que doné al Museo Memoria y Tolerancia donde se exhibe en lugar especial.

La fecha definitiva de la recordación es el 27 de Nisan del calendario hebreo y es día solemne según la ley de Israel. Recuerda la llegada de los primeros soldados soviéticos al campo de Auschwitz equipado con cámaras de gases en que fueron asesinados más de un millón de judíos. El Museo del Holocausto de Jerusalem ha invitado a 43 países; 11 jefes de Estado estarán mañana con delegaciones de todo el mundo colocando una ofrenda floral y encendiendo velas al pie del muro del bloque 11, junto a los crematorios.

Se lamenta la ausencia de Vladimir Putin quien, tal vez por razones de protocolo, no fue invitado. El rey Felipe VI de España, en un acto sin precedentes, rendirá homenaje a las víctimas a las puertas del Senado. Es una ceremonia internacional, multicultural, pluripartidista e interreligiosa establecida a petición de Naciones Unidas hace algunos años que se lleva al cabo en la mayoría de los países integrantes del organismo.

El jueves pasado la Asamblea General celebró, por primera vez una sesión especial dedicada a examinar el peligroso resurgimiento del antisemitismo. El filósofo francés Bernard Henry-Levy dijo: “Agredir a judíos se ha convertido en tarea de un nuevo orden de asesinos”. Causó sorpresa el uso de la tribuna por Abadí Al-Moualimi, embajador de Arabia Saudita, quien, a nombre de los 57 países miembros de la Organización de Cooperación Islámica, condenó el antisemitismo y los actos que fomentan el odio y la islamofobia. Hablaron en el mismo tono, los embajadores de los Estados Unidos, Alemania. Ron Grosor, de Israel, dijo que después del asesinato de millones de judíos en la segunda guerra, Israel nunca permanecerá silencioso ante el antisemitismo y “estaremos en guardia en defensa del pueblo judío”.

La Asamblea apoyada por 37 de sus miembros envió una carta de apoyo a Ban Ki Moon por su carta del 3 de agosto en que expresó su preocupación por la violencia étnica y racial.

Contra lo que muchos opinan, el odio antisemita no debe tolerarse en ninguna de sus etapas. Si se hubiera detenido en la noche de los cristales rotos, no habría llegado a convertirse en asesinato planeado para desaparecer a todo un pueblo mediante sistemas industriales, línea de montaje febril y fabril que cronometraba tiempos de traslado, cantidad mínima necesaria para no gastar veneno de más, distancias, costos y eficiencia, desde la captura de un niño judío hasta salir ya hecho humo por una las chimeneas.

Lo que caracteriza y hace único al Holocausto es esa simplificación de la ingeniera industrial aplicada al crimen colectivo. Genocidios, matanzas, exterminios son frecuentes en la historia. El frío juego de cifras, cálculos y dibujos sobre el restirador de un arquitecto para aniquilar una cultura de la manera más rápida, barata y eficiente, es lo que convierte el Holocausto en un crimen que la humanidad no había tenido el talento de inventar, o no se había atrevido, hasta la aparición del nazismo ayudado por la complicidad o la indiferencia de quienes no actuaron a tiempo.

Desde su arribo al poder, Hitler persiguió y encarceló o mató no sólo a judíos sino también a gitanos, homosexuales, comunistas, minusválidos, los que no se ajustaban a las normas de conservación y fortalecimiento de la raza superior. Lo advirtió y lo cumplió porque le permitieron crecer y fortalecerse.

No cometamos el mismo error. No es aceptable multiplicar los días de contendido luctuoso como el que mañana compartirán millones de personas con un minuto de silencio en todos los idiomas.

Este es el momento, no otro.
19 Enero 2015 04:00:04
En sus centros
A veces lo encontraba en alguna mesa exterior del Círculo de Bellas Artes donde arranca la Gran Vía, ante la estatua en bronce de la chulapa vendedora de violetas que huyó sin avisar, como acostumbran esas pobres chicas, las que tienen que servir, pero no mezclemos cuplés porque son cosa seria.

Gonzalo Celorio es devoto del viejo Madrid, como yo, y del Centro Histórico de la Ciudad de México, del calor de las tabernas barriobajeras o pretenciosas y de las buenas lecturas, todo eso también como yo. Nos diferencia, sobre todo, lo bien que escribe. De eso es de lo que quiero hablar. De un libro que publicó hace 15 años. Usted creerá, con mucha razón, que éste es otro síntoma de que el agua ya no me llega a los tinacos, pero lo acabo de leer y cada libro empieza a circular cuando uno lo lee, aunque haya sido impreso hace siglos.

“Y retiemble en sus centros la tierra” fue reeditado para conmemorar el XV aniversario de su primera edición. Alguien, querido y buen lector, me sorprendió con el regalo porque creí haber leído todos los de Gonzalo, pero este me pasó de noche. Gran obsequio de año nuevo, devorado con más gula y menos indigestión que el infaltable guajolote. Imagínese qué banquetazo: una novela sobre el centro del Distrito Federal, usando como pilares de la trama algunas cantinas, recorrido laico de las siete casas por un vía crucis sabroso, lleno de manjares para el paladar del buen lector, fuente de conocimientos insólitos desde el secreto de una buena cubalibre, cachetada merecida a los mamones inventores del martini, hasta la cojera del Himno Nacional con solo diez sílabas en versos de once notas.

Sin permiso del autor me fusilo parte de la explicación sobre el origen: “No quise hacer el recorrido en solitario, así que me agencié la solidaria compañía de dos amigos de gargantas resistentes. Una condición rigió nuestro itinerario: una sola copa por cantina. Se trataba de alternar cada antro visitado con lo que lo separa del siguiente, la calle y su gentío, su arquitectura, su historia. La experiencia fue una suerte de práctica de ciudad, que no de campo, y como tal pasaría al reportaje que empecé a redactar. Pero a la mitad del camino de la escritura, el profesor Juan Manuel Barrientos, un personaje secundario de ‘Amor propio’, mi novela anterior, se metió de contrabando en la crónica que estaba escribiendo y, como traía copas encima, adoptó exigencias de protagonista. No tuve el coraje de rechazarlo. Y ya con personaje, la crónica perdió su carácter primigenio y quiso ser novela. Acabó por serlo”.

Podemos empezar otra vez en el bar La Luz, Gante y Venustiano Carranza. Ya no se oirán, recogidas en los zaguanes, las voces de los Churumbeles de España, Benny Moré, Agustín Lara o Los Panchos. Pero podemos hacer escala en la Dulcería de Celaya, las papelerías Miguel Ángel, ¿qué pasó con el Danubio? y aunque el Bar Alfonso no es el que fue, podemos llegar hasta El Taquito. La Santísima, la Alhóndiga, el Café La Blanca, las petacas de Miguel, el Hotel Washington, la Puerta del Sol. Más que ir y venir de un lugar a otro es transitar por estados de ánimo. Solo así se explica haber salido del paraíso de San Francisco, en Madero, para caer en la cloaca infame de La Merced donde Samantha, Jennifer y Berenice se someten a la más bestial de las prostituciones en cavernas de un submundo que Gonzalo nos descubre en toda su dantesca (adjetivo exacto) crueldad.

Los santos en oferta miran desde su escaparate hacia la Catedral en la calle de Guatemala. ¡Chin, mi paraguas!, dirá Gonzalo y regresaremos por él a las Sirenas. “No podía perderlo. Ese paraguas se lo había regalado Alejandra en Nueva York porque le había hecho gracia que reprodujera en su interior ni más ni menos que la bóveda de la Capilla Sixtina. A las puertas de El Nivel bailan los concheros al ritmo de sus atabales mientras dentro, junto al espejo, un reloj camina al revés, cómo te lo explico, parece retroceder para que cada copa de más sea una de menos.

La de Gonzalo es de las mejores novelas del Centro Histórico y la más divertida, gracias a su capacidad de transformar un paseo etílico en apasionante relato cuyo único defecto es la brevedad: escasas 200 páginas. Se antoja sugerirle una ampliación y actualizarla con objeto de agregar antros, fondas y recovecos donde ganar el tiempo a gusto, propósito para el cual ofrecemos nuestra compañía tan humilde como experta, según prueban así la prosperidad de los cantineros como el deterioro de nuestros hígados.

Vamos Gonzalo, yo invito. Compartir es disfrutar dos veces. Recorramos las calles, las tuyas y la mía: San Ildefonso, donde me esperaba el destino. Escoge días hábiles.

La Luz no abre los domingos.
12 Enero 2015 04:00:15
Mi amigo de la prepa
La petite histoire es a veces un recurso de la nostalgia. Acudo a ella para caminar San Ildefonso una vez más, quizá la última, y recoger en el fondo de la maltrecha memoria los retazos de un retrato personal con facetas del universo estudiantil de hace siete décadas.

A Ricardo se le puede juzgar por alguna de sus múltiples cualidades: amigo, compañero, maestro, consejero o vecino. El conjunto de sus intereses intelectuales, aficiones y obsesiones hacen de él un personaje que no sólo forjó su propia vida: ayudó a mejorar la de quienes han disfrutado su cercanía.

En 1943 entramos juntos al Bachillerato de Humanidades de la Escuela Nacional Preparatoria, dos años decisivos de nuestra trayectoria en la Universidad Nacional Autónoma de México. Su ingreso en 1945 a la vieja Escuela de Jurisprudencia cambió su destino. No sería, como su padre, plomero de la colonia Guerrero: los libros pudieron más que los sopletes y los cazos desfondados. El cambio fue tan violento que en el primer año de la carrera terminó convencido de un error, un desastre. La abogacía no parecía lo suyo hasta que en su segundo año un maestro descubrió su vocación: “Raúl Carrancá y Trujillo inculcó en mí el dulce veneno del Derecho Penal”, afirma Ricardo. El mejor alumno ingresa al bufete profesional del maestro y se convirtió en pasante. El maestro presentía, tal vez, que en ese alumno sembraba la semilla de un futuro maestro de Derecho Penal.

Su camino, el de mi amigo Ricardo, está hecho a base de una voluntad inquebrantable premiada con becas y estímulos que lo ayudaron a ser el mejor estudiante de su generación y de muchas otras: Diploma Cum Laude de la Universidad de Roma; doctor en Derecho de la UNAM, con mención honorífica. La lista de sus trofeos intelectuales, medallas, nombramientos y doctorados agotaría el espacio asignado a este recuerdo del compañero que ha salvado de la cárcel a clientes de fama mundial, defendiéndolos en francés, portugués, italiano y hasta español. Profesor de derecho penal en la UNAM desde 1954, maestro emérito y abogado litigante de una brillantez tal que sus casos, algunos de repercusión internacional, son ejemplos para nuevas generaciones de penalistas.

En Foro Jurídico, junio de 2010, narran aspectos de su pasión defensora.

Entre sus casos más importantes se encuentran: el del proceso a Sofía Bassi, por el homicidio del conde D’Acquarone, donde representó a la familia del occiso y logró la sentencia condenatoria. Se trata de un proceso histórico.

También destaca un caso de defensa legítima en el que estuvo involucrado un diplomático cubano que una vez acusado de homicidio podía optar por salir de México debido al fuero de inmunidad sin que por ello dejara de tener problemas con el gobierno al que representaba. Franco Guzmán lo convenció de renunciar al fuero (cuestión sin precedentes). Lo acompañó hasta la puerta de Lecumberri y tres días más tarde obtuvo la libertad absoluta de su cliente.

Defendió el caso de una mujer acusada de homicidio, en el que demostró el suicidio de su esposo por cinco balazos. Asimismo probó la defensa legítima de otra mujer también inculpada de homicidio, en el que la marca de un disparo en una viga fue elemento clave para alcanzar su libertad. Franco Guzmán es acucioso, detallista, perfeccionista, cuando se trata de atender un asunto, lo toma y lo trae consigo las veinticuatro horas.

Su paso como subprocurador general de la República ha quedado impreso en el libro: “Un año en la procuración de justicia 1993”, de Jorge Carpizo, en el que se reconoce su brillante intervención en el caso de Kaveh Moussavi.

Me abstengo de poner aquí, para impedir se agrave mi complejo de inferioridad, la increíble enumeración de cargos honorarios y distinciones académicas acumuladas por Ricardo. No entiendo cómo logró entregarse a los litigios, al magisterio y a aprender a bailar tango, todo al mismo tiempo. Lo que las listas no incluyen como premio es la gratitud que sus condiscípulos, los miembros de la Generación 45 de la Facultad de Derecho, tenemos hacia él. La foto de los alumnos en el primer día de clase lo ubica entre los 350 reunidos en el patio de la Escuela. Quedamos cinco. Ricardo se encargó de reunirnos en un restaurante popular, como cada último sábado de noviembre.

Este año cumpliremos 70 de haber entrado a la Facultad. Nos proponemos celebrarlo. En la reunión de 2014 prometimos que ninguno faltará. Alguno del grupo, usando frase coloquial de nuestra época estudiantil, sentenció: “Negra el que falte”. Estoy seguro: estaremos todos. Ricardo aceptó hacerse cargo de nuestra defensa.
05 Enero 2015 04:00:56
Hotel de la guerra
En la mesa de novedades pusieron “Hotel Florida” y mi primer pensamiento fue: ¡otro libro sobre la Guerra Civil!

De acuerdo con expertos en la materia, de la Guerra Civil Española se han escrito más libros que sobre la Segunda Guerra Mundial y se siguen escribiendo.

Cerradas las librerías de mis primeras querencias en Madrid, no dejo de visitar ahora la Casa del Libro en la Gran Vía o alguna de El Corte Inglés, la más cercana, motivo suficiente para entrar a la de Serrano y Ayala donde, usted no me lo va a creer, los empleados han leído y opinan.

En el turno de la mañana, que termina a las 4 de la tarde, uno de los vendedores parece esperarme.

Después de saludarnos de mano hablamos de libros. Voy a llevar éste, le dije.

Le va a gustar, contestó rumbo a la caja.

“Hotel Florida” no sólo cumple lo fundamental de un libro: mantenerte interesado, lo considero entre los básicos para entender la guerra española y la vida de los periodistas que la cubrieron.

No soy crítico, sólo soy lector con interés especial en temas relacionados con la tragedia de España, entre las más dolorosas del siglo 20, prolífica en crímenes de difícil comparación histórica posible.

El Hotel Florida era cuartel general de los periodistas extranjeros, fotógrafos, espías, militares aliados y enemigos, “…cada uno con su equipaje y su modo de mirar, bajo el estruendo de las bombas en una guerra que los cambió a todos para siempre”.

No es una historia del conflicto, ya hay muchas, no es un estudio académico, ni una novela o relato de ficción. La autora, Amanda Waill, advierte: “‘Hotel Florida’ es una reconstrucción basada en cartas, diarios y memorias personales —publicadas o inéditas— además de documentos oficiales, bobinas de películas recuperadas. Es, sobre todo, la historia de tres parejas cuyos pasos se cruzaron en Madrid mientras relataban la guerra: Ernest Hemingway y su compatriota y también escritora Martha Gellhorn; los fotógrafos Robert Capa y Gerda Taro; Arturo Barea e Ilsa Kulcsar, encargados de la censura de la prensa extranjera en Madrid”.

Asomados a los balcones de su hotel, con un café, un whisky y la máquina de escribir cerca, veían como desde un palco pasar la guerra: “El Hotel Florida seguía recibiendo cada dos por tres el impacto de los proyectiles nacionales; por esto, las espaciosas habitaciones de la parte frontal, que daban a la plaza de Callao y por tanto estaban más expuestas a la artillería enemiga, resultaban mucho más baratas que las sombrías habitaciones de la parte trasera, que daban a un callejón.

Pero el Florida era uno de los pocos hoteles de Madrid que aún disponía de agua caliente para los parsimoniosos baños que le gustaba darse a Capa cuando volvía de una agotadora jornada de trabajo.

Y al menos uno de los periodistas que residían en el hotel, Sefton Delmer, celebraba unas velas muy animadas en las que invitaba a sus amigos a compartir las botellas que habían formado parte de la bodega del Palacio Real y que habían sido saqueadas y luego vendidas a un bar anarquista de la Puerta del Sol.

A pesar de los bombardeos diarios que empujaban a los transeúntes empavorecidos a buscar refugio en los sótanos de los edificios, algunas cosas seguían como siempre.

En los escaparates se exhibían abrigos de piel, perfumes franceses y bonitos zapatos hechos a mano. Lionel Barrymore protagonizaba “David Copperfield” en el cine Génova de la plaza de Callao y los tranvías amarillos circulaban por las calles.

Copio: ”Pero el hotel continuó abierto, ya en época de Franco, a pesar de que el tramo de la Gran Vía donde se ubicaba se fue volviendo con los años una zona muchos menos elegante y un tanto sórdida.

En 1955 Hemingway regresó al hotel con su nueva esposa, Mary, y ocupó la misma habitación que había compartido con Martha Gellhorn, pero ya habían pasado los días en que el Florida era el centro del peligro y de las grandes emociones de la guerra. Por supuesto, no había nadie en la España franquista —en la que el monumento a los muertos de la Guerra Civil era el gigantesco mausoleo subterráneo coronado por una gran cruz de piedra del Valle de los Caídos, que fue construido por presos republicanos— que quisiera conservar el hotel como un homenaje a los días del sitio de Madrid.

En 1964, la piqueta consiguió lo que no pudieron lograr los proyectiles franquistas: el hotel Florida fue derribado para que se levantara en su lugar un nuevo edificio, el de Galerías Preciados (el nombre hace referencia a una calle cercana, y no a algo preciado o valioso).

Hoy en día el edificio está ocupado por una sucursal de El Corte Inglés”.
30 Diciembre 2014 04:00:28
Mi barrio
Por culpa de Hiroito desaparecieron las mejores quesadillas de La Merced.

Hablo del viejo edificio de fierro y vidrio donde hoy es la placita de García Bravo, adosado al magnífico patio mudéjar, reliquia única del Convento de la Merced, donde las veredas, puestos, charcos, basura y laberintos se enredaban de tal modo que dejabas de saber si estabas frente a la casa de la manita, Jesús María y Venustiano Carranza, llamada así porque clavaron en el dintel esquinado la de un ratero y por milagro convertida en cantera permanece ahí como advertencia a los maldosos, o bajo los arcos del claustro te habías perdido.

Perdido me veo con frecuencia cuando hablo de mi barrio; los recuerdos me llevan por los cerros de Úbeda sin el auxilio del olfato que de niño me permitía ubicar con los ojos cerrados la zona en que me encontraba: si era la de los chiles secos en Uruguay, la de naranjas, guayabas o plátanos en Roldán, la de pollos, patos o gansos en la Alhóndiga, la de pescados en puestos fijos frente al cine América.

En uno de esos me enseñó a comer ostiones en concha mi amigo, vecino y compañero de escuela Polo Cuahonte, hijo del dueño de la tintorería de República del Salvador: al pie del camión que los traía en costales de Veracruz, el vendedor los iba abriendo hasta donde alcanzara el tostón juntado entre los dos.

Era eso o los tamales de charalitos tatemados de Chalco, los taquitos de huevo de mosco o de chapulines con un chile verde para morder aparte, los acociles en temporada y los escamoles junto al puesto de gusanos de maguey.

Ranas, chichicuilotes y pescaditos blancos podrían ser opción, pero en la tarde se antojaba más un pozole en Corregidora, junto a la Gran Torta donde se inventó el apretón que tanto celebró Salvador Novo atribuyéndoselo a Armando el de Motolinia.

Frente al colegio Lerdo, a la hora de salida de la chamacas, aparecía el de los pabellones: vasos de hielo raspado con cepillo de carpintero y 10 botellas donde escoger si de tamarindo, limón, rompope o combinados.

Como las paletas enormes del Mundial, el cine lujoso del Barrio. Junto al Politeama por San Miguel (porque tenía dos puertas, la otra por las Vizcaínas) una viejita vendía tostadas por los barandales de su balcón, a la altura del caminante.

Enfrente, sobre montones de tierra y vigas podridas, sana abría su cueva cuando todo mundo se iba a dormir, cobijo de trasnochados, refugio de solitarios, descanso de quienes, como yo y mi amigo y vecino Luis Felipe, terminábamos nuestro turno de fin de semana en la corrección de pruebas de El Nacional, atravesábamos a pie la Alameda, San Juan a la hora de las prostitutas y antes de la medianoche clavábamos los codos en la tabla áspera donde la dueña guapa, madura y obesa, sentada al otro lado como Buda a la sombra de sus pestañas, junto a un anafre humeante servía vasos chaparros de alcohol en llamas.

“Cómo me traes a esta criatura”, oí que le dijo Santa a mi amigo. La criatura ya sumaba algunas horas de vuelo esa noche de su primera veladora.

La pulquería La Risa, más vieja que yo, abierta todavía en Mesones aunque en su entrada ya no se fríen las tripas despachadas en trozos de periódico que nublaban con su tufo las tardes infantiles.

La mejor sopa de nopales del mundo sigue siendo la de El Taquito, en Carmen 69, fundado en 1923 en medio de cuatro mercados: La Merced, Abelardo Rodríguez, Tepito y La Lagunilla.

En Circunvalación y General Anaya el piano bar del “Chato” Parada, quien gastó el dinero ganado por su padre vendiendo jitomates abajo en pianos que “El Chato” amontonó arriba, todos de gran cola, uno tocado por Rubinstein en su conciertos y 50 años después por un Secretario de Gobernación dado a la bohemia entre bodegueros.

¿Y dónde quedó Hiroito? En los ajolotes del Lago de Texcoco, donde antes de que él los descubriera como tesoros de la biología mundial, los pescábamos con las manos. Tenían aletas de pescado, largas branquias externas y cuatro patas de lagartija.

El Emperador, sabio investigador de la evolución de las especies, vino a decirnos que más que relleno de quesadillas en el Cuadrante de la Soledad, era un animal asombroso dotado para vivir en el agua y en la tierra, anfibio rarísimo, pez y reptil, eslabón perdido que se consideraba extinto. Todavía de vez en cuando aparecen algunos ejemplares en las lagunas de Milpa Alta.

Algunos naufragaron en acuarios.

Desde entonces, gracias a (o por culpa de) Hiroito, las quesadillas de La Merced se rellenan de papa.

(Fragmento de la colaboración para el libro “Mercados Mexicanos”, de Corina Armella).
22 Diciembre 2014 04:00:58
Un siglo y cuatro etapas
El descubrimiento del Templo Mayor cumple este año 100 sin jolgorios ni celebraciones, excepto una excelente edición especial (número 56) de la revista “Arqueología Mexicana” titulada: “El Templo Mayor, a un siglo de su descubrimiento”, homenaje a quienes han logrado recobrar uno de los conjuntos urbanos y religiosos más valiosos en la historia de los rescates arqueológicos.

El relato y primero de cuatro capítulos en que podríamos dividir este esfuerzo, comienza en 1914 cuando don Manuel Gamio encuentra, en la esquina de Santa Teresa (hoy Guatemala) y Seminario la esquina sureste del Templo Mayor de Tenochtitlan, descubrimiento que corroboraba datos de códices y testimonios antiguos coincidentes en señalar que el gran centro ceremonial azteca estuvo en la intersección de las calzadas de Iztapalapa, Tacuba y Tepeyac.

El segundo capítulo empieza el 21 de febrero de 1978, hallazgo casual de la monumental escultura de Coyolxahuqui por obreros de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro. El arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma captó desde el primer momento la trascendencia y magnitud de lo que apenas asomaba bajo la banqueta de Guatemala, donde lo conocí esa noche. El 20 de marzo comenzó y se hizo cargo del proyecto Templo Mayor. Noticieros de Televisa, entonces bajo mi dirección, captaron todos los días durante varios años el avance de los trabajos; las imágenes deben estar en la videoteca de esa empresa y son, sin duda, uno de los documentos más minuciosos en los anales de la investigación arqueológica mundial. Matos Moctezuma estuvo al frente de la exhumación del recinto sagrado de Tenochtitlan la mayor parte de los 36 años transcurridos, la última parte de ellos a cargo de Leonardo López Luján. En la superficie excavada, casi 15,000 metros cuadrados, se han hecho descubrimientos de valor incalculable; sólo detallados desbordarían esta página del periódico.

Atribuyo en gran parte a los trabajos del Templo Mayor (todavía en proceso interminable, extendidos en toda su periferia hasta San Ildefonso por el norte, Moneda por el Sur, Correo Mayor por el oriente y el Zócalo, incluyendo el Sagrario y la Catedral por el poniente) las obras simultáneas y posteriores devenidas especie de renacimiento del Centro Histórico de la ciudad de México.

El Templo Mayor es el centro del Centro Histórico. Fue destruido para aniquilar una religión e imponer otra por la fuerza tras una resistencia heroica. Fueron tantos los defensores muertos que Hernán Cortés se alejó dos años a Coyoacán y a Cuernavaca para esperar la descomposición de miles de cadáveres que cegaban las acequias y hacían inhabitable el lugar. El Templo Mayor era el centro de la cosmovisión mexica y su aniquilamiento indispensable para imponer la ideología de los conquistadores. Alrededor los vencedores construyeron la capital del virreinato.

El tercer capítulo puede ser, entonces, el nombramiento por el presidente Vicente Fox, de acuerdo con Andrés Manuel López Obrador, del Consejo Consultivo del Centro Histórico, impulsor de la transformación que lo convirtió en el mayor atractivo turístico del país y en orgullo nacional.

La cuarta etapa despega con el inicio de los trabajos de rescate del barrio de la Merced, el más antiguo de América con 700 años de continua ocupación, proyecto complejo porque se plantea la solución de problemas urbanos ancestrales, agravados por factores diversos, entre ellos la desidia y el descuido, sin afectar la vocación mercantil de sus vecinos, protegiendo los intereses, costumbres, medios de subsistencia, educación y diversión durante los años calculados para realizar los planes.

Bernal Díaz del Castillo, en su Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España, expresa su asombro: “De que vimos cosas tan admirables no sabíamos qué decir o si era verdad lo que adelante parecía, que por una parte en tierra había grandes ciudades y en la laguna otras muchas y veiamoslo todo lleno de canoas, y en la calzada muchos puentes de trecho a trecho y por delante estaba la gran ciudad de México”.

15 Diciembre 2014 04:00:42
Octavio Paz y la TV
Coinciden los homenajes a Octavio Paz en el centenario de su nacimiento con la apertura en México de nuevas cadenas de televisión, herramienta que Paz usó a pesar de las críticas.

En público y en privado Octavio explicó sus razones.

En sus Obras Completas, editadas por el Fondo de Cultura Económica en 1993, hace algunas referencias al asunto.

Tuve el honor de incluir una colaboración semanal suya en el noticiero “24 Horas”, a mi cargo en el Canal 2 de Televisa. Alude a ello en el Tomo 15, página 369: “Colaboré en tres ocasiones con ellos.

La primera, hace más de 15 años, en el noticiero de Zabludovsky, con un comentario semanal sobre asuntos de actualidad.

En aquellos años, aunque parezca increíble, se había vuelto difícil para mí publicar en la prensa diaria.

Colaboré en ese programa como antes y después lo he hecho en diarios y revistas. Gocé de libertad plena y no reniego de una sola palabra de lo que dije. Varios de esos comentarios han sido recogidos en mis ensayos.

Después hice una serie, ‘Conversaciones con Octavio Paz’, en la que dialogué con muchos mexicanos distinguidos y algunos extranjeros sobre temas de literatura, arte e historia.

El productor fue Héctor Tajonar; la dirección escénica y visual estuvo a cargo de Marie José Paz. Con ellos hice también la última serie, ‘México en la Obra de Octavio Paz’.

Le confieso que siento cierto orgullo ante esas dos series. Me parece, lo digo sin vanidad, que no se ha hecho en México nada semejante.

En cuanto a mis críticos: en esos mismos años casi todos eran apologistas de dictaduras sangrientas en Cuba y en otros países”.

En la página 489 del mismo Tomo, el poeta, filósofo, ensayista, dramaturgo, hombre universal abunda en los motivos de su conducta: “En cuanto a mi utilización de espacios no ortodoxos para los intelectuales: creo que los espacios son buenos si uno los usa bien.

Lo que yo dije en Televisa no fue nada distinto de lo que he dicho en ‘Plural’ y en ‘Vuelta’.

Lo único que se me podría reprochar es que, por las necesidades del mismo medio, tuve que ser más ligero y más corto. Es explicable: es muy distinto escribir para un periódico que hacerlo para una revista o para la televisión.

Son tres medios muy diferentes. En una revista uno puede reflexionar más y pedirle más al lector.

En un periódico tenemos que ser más concisos pero, de todos modos, la letra cuenta implícitamente con la complicidad reflexiva del lector individual.

La televisión exagera, en cuanto al rigor mental, los peligros de la oratoria.

En fin, no estoy arrepentido. No creo haber cometido un pecado. Lo habría cometido si yo hubiese dicho cosas distintas de las que digo.

No acepté ninguna censura y nunca sometí mis textos a una idea previa.

Por último, había publicado, un poco antes, una serie de artículos en un diario mexicano.

Esos artículos me parecían importantes y me di cuenta de que la televisión podría ofrecer un público más vasto para ese mismo tipo de reflexión.

La experiencia me hizo ver las limitaciones de la televisión: el ámbito de los oyentes es inmenso, pero, al mismo tiempo, es menos reflexivo y más desmemoriado que el de los lectores.

La letra escrita penetra con mayor profundidad. En cuanto a mi idea general sobre la televisión: he pedido una televisión plural porque parto de la idea de que no hay un público, sino muchos públicos.

Es necesaria una televisión más matizada y diversa, en la que aparezca esa pluralidad de voces, ideas y opiniones que corresponden a la diversidad y complejidad de los distintos públicos que componen eso que llamamos el público”.

Y un párrafo más, de 1985, que parece escrito esta mañana: “Pero no se trata de juzgar la acción estatal, sino de regresar al principio, al proyecto original de nuestra Revolución: devolverle la iniciativa a la sociedad y a los grupos que la componen. México no es ni el Estado ni los partidos ni una abstracción jurídica: es un pueblo complejo, vario, contradictorio.

Una realidad plural, diversa. Pero es una realidad que jamás ha podido expresarse, una realidad acallada.

Nuestra historia ha sido el monólogo de los jefes, el griterío de los sectarios y el silencio del pueblo…

Todos han querido modernizar a México por arriba. Enorme contradicción pues modernidad significa, ante todo, participación ciudadana, libre iniciativa de los grupos sociales y de los individuos, acción desde abajo.

El Estado, por más ilustrado y liberal que sea, no puede sustituir la acción popular”.

Es hora de volver a leer a Octavio Paz y entender lo que pasa hoy, tan complicado que parece callejón sin salida. No hubiéramos llegado a esta encrucijada si, a tiempo, hubiéramos meditado sobre algunas causas a las que sólo el pensamiento profundo de Paz pudo llegar para saber qué nos pasa.
08 Diciembre 2014 04:00:35
Un siglo de Paz
No quiero pasar sin un recuerdo personal el centenario del nacimiento de Octavio Paz.

Entre los más de 400 Bucarelis he publicado cuatro o cinco acerca de sus ensayos, opiniones políticas, pensamientos sobre el mexicano y citas de episodios históricos, trabajos que parecen concebidos esta mañana frente a los periódicos del día. Mientras el tiempo pasa su obra se agranda, mantiene la frescura de una inteligencia asombrosa por su claridad y la riqueza de los temas.

En 1984, en la Feria de Francfort, pronunció un discurso por el cual su efigie de cartón fue quemada en Paseo de la Reforma, frente a la embajada de Estados Unidos, con gritos como: “Reagan rapaz, tu amigo es Octavio Paz”. El escritor José Luis Martínez S. nos recuerda cómo fue aquel episodio, uno de los más dolorosos en la vida del Premio Nobel.

“Eran días de furor por la revolución sandinista y Paz cometió el sacrilegio de criticarla. La izquierda mexicana, siempre tan vehemente, no se lo perdonó. En las páginas de periódicos y revistas le dieron hasta con la cubeta, lo llamaron fascista, traidor, vendido al imperialismo y a Televisa. En la Cámara de Diputados, honorables legisladores se desgarraron las vestiduras y arrojaron sobre él maldiciones eternas”.

Martínez S. compartía el furor de los enemigos de Paz: “…Como tantos otros, no había leído el discurso ni lo había escuchado en el programa 24 horas, conducido por Jacobo Zabludovsky, pero estaba convencido de su perfidia, sobre todo si así lo decían los hombres más lúcidos y progresistas del país, muchos de ellos ahora predicadores frecuentes en la llamada pantalla chica”.

En un momento intenso y breve como tal vez ningún otro en su existencia Paz reabre la herida: “Yo estaba en Tokio, pero a los pocos días me llegaron los recortes de los diarios, la condenación en mi contra fue casi unánime. Las autoridades llegaron a suspender una lectura de mis poemas en el festival de San Miguel de Allende. Muchos intelectuales y literatos se desgañitaron en los diarios mientras otros callaban y todo por un discurso que no habían leído y en el que me atreví a pedir que se celebrasen elecciones en Nicaragua. Un grupo pequeñísimo se atrevió a defenderme de cara a la gritería: Alberto Ruy Sánchez, Gabriel Zaid, Salvador Elizondo, Juan García Ponce, Enrique Krauze, José de la Colina, Ramón Xirau, José Luis Cuevas, Tulio Demicheli. También, en una de sus caricaturas, Abel Quezada. Y un escritor argentino radicado en México, Antonio Marimón. Como usted ve, se cuenta con los dedos a mis defensores. Aquellas llamas se convirtieron pronto en humo y el humo ahogó a los alharaquientos. Ninguno entre ellos se ha atrevido a confesar su participación en esa pequeña ignominia. Eran gentes sin cara, literalmente una masa. Sentí sobre todo asombro: aquel acto era absurdo, asombro y vergüenza: ¡lo que yo había dicho era que Nicaragua necesitaba elecciones! Dediqué al asunto dos páginas de las 20 de mi discurso”. Lo conocí en persona en Nueva Delhi en 1962 cuando Octavio Paz abrió la puerta, no había motivo para la sorpresa. Me esperaba y a él iba a buscar, pero la emoción se hizo silencio antes de contestar su saludo y la invitación a entrar. Era el autor de “El Laberinto de la Soledad”, libro de cabecera de los universitarios de la época, tema de conversaciones y polémicas. Otras obras suyas, prolífico maestro de todos los géneros: poemas, exámenes de la realidad nacional e internacional, ensayos sobre lo mexicano, definiciones personales ante los grandes y complejos problemas sociales del siglo 20, se discutían en las aulas. Era la figura más sólida de la inteligencia mexicana. José Pagés Llergo lo había descrito con sencillez mitológica: “el que ocupa el trono de Zeus”. Octavio Paz llegó como embajador de México a la India en vísperas de una visita del presidente Adolfo López Mateos. Por alguna razón, la residencia diplomática no estaba disponible y se había instalado en el Hotel Ashoka.

Octavio Paz se quejó muchos años después del ninguneo que siguió a la quema del monigote: “Quisieron borrarme de la Biblioteca de Guadalajara que lleva mi nombre, pero la oportuna y generosa intervención de Fernando del Paso se lo impidió. Podría dar más ejemplos, ¿para qué? En la vida hay de todo, como en botica”. Su actitud ante los desafíos conforme a una filosofía propia y muy suya, es también, como su obra escrita, fuente de inspiración y de conducta a seguir.

Él mismo lo dijo: “Mi apuesta verdadera está en mis poemas, en mis libros”.
01 Diciembre 2014 04:00:47
Tercer mes, tercer año
Entramos el jueves al tercer mes de la tragedia de Iguala (aunque los muchachos aparecieran vivos la tragedia se ajusta a su definición académica: “conflictos de apariencia tal que mueven a compasión y espanto”) y hoy al tercer año del sexenio.

Ambas fechas fueron subrayadas en el calendario, la primera con una manifestación en el Zócalo y la segunda con el discurso del presidente Enrique Peña Nieto en Palacio Nacional. De la manifestación ya se ha dicho lo destacado y de comentarios al discurso están llenos los periódicos de antier, ayer y supongo que hoy. Era un discurso de esos tan esperados que suelen decepcionar. Se ajustó a lo que columnistas adivinos habían adelantado desde mucho antes. Nadie quedó contento.

Las palabras del presidente Peña Nieto fueron adecuadas al motivo: el bimestre del secuestro en que murieron 6 personas y fueron secuestradas otras, víctimas, según parece, de asesinato e incineración.

Escuchamos anuncios de medidas tendentes a impedir la repetición de fallas, omisiones, errores de criminales y funcionarios puestos ahí por cómplices quienes ahora le gritan asesino a Peña Nieto y lo quieren fuera del poder. En ese sentido el Presidente ordena medidas inmediatas que reparen daños, fortalezcan la seguridad ciudadana y castiguen a los responsables. Se acompañaron leyes contra corrupción y protransparencia y acciones para revertir la marginación en estados como Guerrero, Chiapas y Tabasco; se crean tres zonas económicas especiales y estímulos fiscales para Acapulco.

Hasta ahí la reacción del Gobierno federal. Pero hay una asignatura pendiente, conectada desde su raíz con el conflicto de Ayotzinapa. Una tarea que va más allá de las medidas policíacas, pesquisa, captura y castigo de culpables, más a fondo que las reformas a las leyes garantes de justicia a víctimas y victimarios. El primer día o sea hoy, de su tercer año de Gobierno, hubiera sido buena ocasión para que el Presidente emprendiera una reforma a la estructura económica de nuestra sociedad que concentra la riqueza en unas cuantas familias cada vez más opulentas y sumerge en la miseria a 56% de la población mexicana que vive por debajo del mínimo aceptado por organismos internacionales.

Los mexicanos jóvenes, cuyos agravios no se agotan en la tragedia de los 43 secuestrados en Iguala, exigen, con las herramientas de la técnica moderna, su lugar en la trasformación inaplazable de su patria. Debe hablárseles con la verdad en temas decisivos, por ejemplo: la abundancia mundial de petróleo y el derrumbe de su precio que coloca a México y su reforma energética en los zapatos de quien organiza un fiestón al que nadie asiste. Enfrentar la verdad puede cambiar la historia: “No tengo nada más que ofreceros que sangre, sudor y lágrimas”. Y abrirse a la autocrítica. A grandes males, grandes remedios.

Un visionario programa de justicia social basado en mejor repartición de los bienes producto del trabajo colectivo, aceptables condiciones de salud, casa, educación y oportunidades de vivir sin angustias económicas en un sistema que acorte la distancia cada vez mayor entre los pocos que tienen todo y el infinito número de muertos de hambre.

Las necesidades de los indigentes no pueden atenderse con asistencia social, slogan de la Lotería, ni con la canasta fotogénica de madres de la caridad disfrazadas de empleadas oficiales, sino con medidas distributivas profundas que lleven a millones de mexicanos desesperados los elementos indispensables para disfrutar una vida digna, no como un gesto bondadoso del poder sino acto de justicia, base jurídica fundamental de convivencia, ciertos de que una economía sin equilibrio no puede sustentar una democracia recia, sino acentuar el descontento general.
24 Noviembre 2014 04:00:20
¿Qué sigue?
A escasos dos años en el poder, el señor Enrique Peña Nieto entra al segundo tercio de desempeño como Presidente Constitucional haciendo frente a la más compleja acumulación de problemas a los que se haya enfrentado un jefe de estado mexicano en más de un siglo.

Empecemos en 1910 con la Revolución para ver en los periódicos de la época el reflejo de los acontecimientos políticos según el talante de los críticos y la personalidad de los criticados. Si me baso sólo en mis recuerdos, los de tantas horas disfrutadas en la Hemeroteca Nacional de la calle del Carmen en el viejo Barrio Universitario y en archivos como los de “EL UNIVERSAL” y “El Nacional”, me parece que los dos mayormente agraviados por la prensa y quizá por la voz de la calle han sido los ubicados por la historia entre los próceres más acreedores a la gratitud general: Francisco I. Madero y Lázaro Cárdenas.

No pretendo hacer comparaciones de personajes ni de acontecimientos, porque ya lo dijo el manoseado (esta vez una más) Ortega y Gasset: el hombre es él y su circunstancia y tanto uno como la otra son siempre distintos. Es tarea de historiadores que aparecen después y a veces tarde o nunca, escrutar los viejos papeles para llegar a moralejas o conclusiones impropias de un simple lector. Me atengo sólo a mis recuerdos cada día más deshilachados. Otro manoseo: la memoria es una facultad que olvida.

Entre las publicaciones antimaderistas destacó Multicolor, revista de gran difusión, escaparate de dibujantes herederos de los tlacuilos precortesianos y del talento, entre otros, de Posada. En ella empezaba García Cabral, chango de Bucareli, enemigo acérrimo del que llegaría a mártir cuando él gozaba su beca en París.

Cárdenas estableció la educación oficial socialista, apoyó a la República Española y recibió a los refugiados, realizó la expropiación petrolera. Nada de eso era grato al capitalismo temeroso del contagio soviético, con instrumentos profundamente infiltrados por el fascismo, como el “Excélsior” de la época: “El periódico de la vida nazional”. Cárdenas era defendido de ese y casi todos los demás diarios y revistas por “El Nacional”, periódico propiedad del gobierno con magníficos redactores. Surgieron contra “el trompudo”, revistas como “Rotofoto”, de José Pagés Llergo, y “Timón”, de Jose Vasconcelos, sí, el mismo por cuya raza hablaría el espíritu.

Ningún presidente de este lapso escapó al insulto, ningunos tan injuriosos como los de Madero y Cárdenas. Ninguno hasta hoy.

La libertad de expresión es un derecho ganado a pulso, medida de la democracia donde se respeta. Tan valiosa que más vale su abuso que el menor ejercicio de una restricción. Por eso debe ser usada con responsabilidad, cuidando los derechos de los demás, sin confundir la opinión con el ultraje. Las acusaciones de delitos como el asesinato, el genocidio o el secuestro colectivo, por su gravedad, deben basarse en pruebas.

México ha logrado un grado de libertad de expresión sin precedentes gracias a la presión de ciudadanos y grupos organizados frente al poder político, con la gran apertura de comunicación gratuita y accesible que las modernas herramientas como el Twitter han dado a millones de personas en el mundo. En eso ni un paso atrás. En su uso difamante debe cuidarse el riesgo como el de un puñal.

En la gran manifestación del jueves pasado fueron constantes los carteles y gritos de “¡Fuera Peña!”, imputando al Presidente la culpa por la desaparición de los 43 muchachos. Nada más injusto. Baste un testimonio, el de Pablo Gómez, voz de la izquierda mexicana, miembro del Partido Comunista desde 1963, preso político de 68 a 71, diputado por el PRD, voz respetada, con credibilidad, quien afirma el viernes 21 en Milenio: “…el gran levantón de Iguala se hizo por parte de un cuerpo policiaco en funciones y bajo las órdenes de un presidente municipal del PRD, Abarca, donde otro perredista, Aguirre, estaba gobernando y era jefe de los servicios de seguridad y justicia de Guerrero. El punto más crítico de la violencia delincuencial y la corrupción del Estado se definió justamente en territorio perredista, por decirlo de manera figurada… el peso mayor de la tragedia ha caído sobre los hombros del PRD… Se sigue tardando ese partido en presentar un informe detallado de cómo llegó Abarca a ser candidato en Iguala, cómo se llevó a cabo la campaña electoral y cómo se gobernó… los gobernantes del PRD deben entregar cuentas al partido en actos de pública, libre y larga discusión”.

Tiene razón don Pablo y se aprecia su valor al defender los hechos, aunque sean políticamente incómodos.

Ante esto: ¿qué debe hacer Enrique Peña Nieto? Gobernar.
17 Noviembre 2014 04:00:42
No estamos para fiestas
México sufre epidemia de amargura.

Los síntomas se manifiestan de muy distintas maneras. Un primer ejemplo puede ser el de la suspensión del homenaje a Ignacio López Tarso por su trayectoria artística. Planeado mucho antes de la tragedia de Iguala se fijó para el sábado, anteayer, en Bellas Artes. Se pospuso porque el ánimo popular, profundamente lastimado, no es propicio para agasajos, así sea uno tan justo como èste. Se fijará otro día para expresarle admiración a la gran figura de la actuación escénica.

A casi dos meses, la desaparición de 43 muchachos en Iguala es herida abierta, sangre no coagulada, presencia creciente en los sentimientos, causa de rencor contagioso y colectivo sin precedentes en la historia clínica, si existe, de nuestro país.

En las aguas turbulentas de la tragedia pescan delincuentes encapuchados y llevan agua a su molino políticos cómplices que gritan al ladrón y califican a otros de asesinos para desviar de sí mismos la atención, ocultar su culpa, avivar el fuego hasta hacerlo incontrolable.

Las investigaciones han avanzado: hay unos 70 detenidos, algunos confesos y el castigo de los culpables tiene un camino jurídico cuya observancia general obliga a todos a respetarlo. No nos equivoquemos: la desaparición de los jóvenes es un crimen repugnante, horroroso y no se borrará de nuestra memoria. Pero México ha sabido superar otras crisis como superará esta. Que una indignación justa no nos lleve a fortalecer acciones violentas cuya finalidad no es clara.

La pregunta fundamental sigue sin respuesta: ¿por qué? Vivos (no perdemos la esperanza) o muertos, aún no sabemos los motivos para secuestrarlos y borrar sus huellas. Un hecho los une por encima de la edad, vocación magisterial o ser hijos de campesinos: la pobreza. Es la señal común. Combatir la pobreza es la forma de evitar tragedias semejantes. Una mejor repartición de los bienes, mejor acceso a las oportunidades, mayor confianza en el futuro, salud y educación de calidad, es mejor remedio que armamentos letales en manos de policías. La pobreza en México es hoy más agobiante que hace 30 años. De 1984 a la fecha, el 10% de las familias más ricas del país concentran más riqueza: de 33% pasaron a tener 35% del total, de acuerdo con los datos más recientes de la Encuesta Nacional de Ingreso Gasto de los Hogares (ENIGH) 2012. Por el contrario, las familias más pobres se mantuvieron prácticamente sin cambios y México se coloca en segundo lugar como país con mayor desigualdad en el mundo, sólo por encima de Chile.

Las catástrofes financieras no afectan tanto a la opinión pública como las que hieren las fibras sentimentales. La vida humana está por encima de cualquier consideración económica. Un adolescente vale más que todo el oro del mundo. Sin embargo, cuando admitimos que la pobreza extrema es intolerable y la distancia entre pobres y ricos puede ser causa de asesinatos hasta llegar al genocidio, combatirla es evitar resultados funestos como los recientes.

Sobre lo mismo, algo más. El deseo de hallarlos vivos y, sobre todo, la duda sobre las muertes de los 43 o parte del grupo, impide rendirles homenaje cívico adecuado: ni bandera a media asta, ni días de luto o guardias fúnebres. Podríamos en honor a ellos si regresan vivos o en su memoria, si no, presionar a los tres poderes federales a cambiar las estructuras causantes del imposible acceso de la enorme mayoría de los mexicanos a los beneficios elementales en una sociedad democrática.

Lo ocurrido en Iguala debe tener una respuesta inmediata: si los asesinatos fueron de jóvenes inocentes, estudiantes con ambición de llegar a maestros con el denominador común de su pobreza, ábranse los accesos políticos y económicos a esa juventud agraviada, madura y adversa al sistema de caridades que los gobiernos modernos heredaron de los filántropos decimonónicos.

Entre la juventud hallamos un segundo síntoma, también artístico, de nuestro agobio: Café Tacuba realizó este jueves el tercero de una serie de 7 conciertos en el Auditorio Nacional para celebrar 25 años de trayectoria artística. Casi para finalizar el concierto, Café Tacuba encendió en el escenario 43 velas para recordar a los estudiantes normalistas de Ayotzinapa desaparecidos en Iguala, Guerrero.

De manera espontánea y ordenada, el público joven comenzó a contar del 1 al 43 y al final de la cuenta gritó, con fuerza y emotividad la palabra justicia. 10 mil jóvenes pedían un México nuevo.

Ignorar los síntomas es la mejor manera de hacer crecer los males.

La primera obligación de un gobernante es oír. La segunda es responder.

Con hechos.

Este es el Bucareli número 400. Gracias Juan Francisco Ealy Ortíz. Gracias lector.
10 Noviembre 2014 04:00:39
La lección de U.S.A.
La semana pasada fue de elecciones en los Estados Unidos. Una extraña similitud entre el momento político de los Estados Unidos y México nos da oportunidad de poner su experiencia a nuestro servicio, tomando en cuenta las circunstancias y sus distintas consecuencias.

“Enfrentemos el hecho: el sistema político de los Estados Unidos está destrozado”, afirma Nicolas Kristof el martes en la primera plana del “New York Times”: “Las elecciones de medio período fueron un severo repudio del presidente Obama, pero los republicanos también deben sentirse castigados: una encuesta el año pasado encontró al Congreso menos popular que las cucarachas. Así pues, felicitaciones a quienes celebran las elecciones victoriosas. Pero nuestras instituciones democráticas están en problemas cuando no hemos podido expulsar a las cucarachas. Que ni siquiera hicieron campaña”.

¿Le suena conocido? México se prepara para elecciones de medio sexenio. El martes comenzó el proceso electoral 2014-2015, en el que se disputarán 159 cargos de elección popular en los comicios de junio de 2015. Se votará por los 500 diputados federales, 9 gubernaturas, 641 diputaciones en 17 Estados, 993 alcaldías en 16 entidades y las 16 jefaturas delegacionales del Distrito Federal.

Si las elecciones en los estados son consideradas sondeo de la opinión de los ciudadanos respecto al desempeño de Obama en la Casa Blanca, algunos pueden tomar las próximas de México como una especie de plebiscito o, más sencillo: la calificación de los mexicanos a la conducta de su presidente.

Quienes votaron en el vecino país votaron por un cambio. Mostraron un gran rechazo a Obama por su desprestigio y por la misma causa repudiaron al Congreso y a los partidos políticos. La lección de los Estados Unidos puede ser útil para México.

En México ocurre algo parecido, con sus asegunes. El presidente Enrique Peña Nieto ha sufrido un desgaste en su imagen sobre todo en las últimas siete semanas por dos acontecimientos traumáticos: la desaparición de los 43 de Iguala y la inmensa sobreoferta de petróleo con una caída sin precedentes en su precio.

Sobre la barbarie de Iguala el Presidente se enfrenta no únicamente a una investigación que solo terminará cuando los jóvenes aparezcan, sino a un movimiento de repudio popular ante el crimen. Nadie cree en una rápida curación de la herida expuesta a infectarse antes de cicatrizar. Sobre los daños del desplome petrolero internacional México se defiende en todos los frentes posibles: el presidente Peña Nieto busca apoyo dentro y fuera de México, mientras cae el peso casi a 14 por dólar, cae el pronóstico de crecimiento económico para 2014, caen las ventas internas y lo único que crece es la inseguridad.

Los escenarios posibles frente a nuestras elecciones no pueden adelantarse con certeza. Cabe la posibilidad de un gigantesco abstencionismo; que el PRI pierda su precaria minoría dominante; que se rompan todos los pactos, alianzas, equilibrios y lleguemos, en el peor de los casos a cierto grado de ingobernabilidad que se ve imposible, pero no debe descartarse. Debemos aprender que hay infinitos factores no dependientes de nuestra previsión o prudencia, basta con releer el párrafo anterior.

Todo torero tiene una mala tarde. Obama tomó la suya como desafío y pretende recuperar liderazgo. Su mandato no terminó en estas elecciones adversas. El presidente Obama rehusó rendirse a la fuerza republicana”, afirma un estudio del comité editorial del mismo “Times”: “El señor Obama está justificado en lo que llama los principios por los que hemos luchado, que lo llevaron a ganar dos elecciones, creando oportunidades de trabajo, expandiendo la economía y “jamás nos rendiremos” (Churchill: ¿it is not to much?) porque, dice, no hay razón para eso. El señor Obama no entregará el mando antes del último día fijado. Y afirma también que los votantes durmiéndose en el progreso logrado en los últimos seis años”. En lo dicho y en su actitud de aproximación hacia los inmigrantes, podemos pensar si nos está sugiriendo el fortalecimiento en México de un liderazgo como el que busca para sí mismo.

La tarea recaería, ante la ausencia de rivales de esa magnitud, en la capacidad del presidente Peña Nieto de aprovechar los contratiempos para fortalecer la posición que la jefatura del Poder Ejecutivo le da constitucionalmente.

Estamos en vísperas del segundo aniversario de su gobierno y enfrentamos un panorama borrascoso entre conflictos y huelgas en el Politécnico, la UNAM y cientos de escuelas más en todo el país.

A la atención de necesidades ancestrales se agregan motivos graves de un descontento ¿canceroso?

Tal vez.
03 Noviembre 2014 03:00:15
Y los veneros de petróleo, al diablo
La barbarie de Iguala desplazó del interés público una de las noticias más graves de los últimos tiempos en México.

El lunes pasado aparecía en las secciones de economía un informe de Goldman Sachs sobre el petróleo en el mundo con cifras, análisis y proyecciones que sólo el simún de Iguala podía ocultar bajo la arena como si la realidad fuera espejismo. El grupo de banca de inversión y valores, uno de los más grandes del mundo, recortó aún más el precio calculado del petróleo para 2015, después de una caída del 25% en los últimos cinco meses.

Los analistas de GS dijeron, en un informe hecho público a última hora del domingo, “que el aumento de la producción superará la demanda”, y que las nuevas cifras afectarán los nuevos precios, “ya que los expertos suelen bajar sus estimaciones ante la desaceleración del crecimiento global, la fortaleza del dólar y los amplios suministros del petróleo de referencia estadounidense West Texas Intermediate, que harán caer hasta 75 dólares el barril y el Brent hasta 85 en el primer trimestre de 2015, ambos 15 dólares por debajo de su anterior previsión”.

Tantas cifras, porcentajes y pronósticos suelen aburrir a los oyentes o lectores, pero más valdría ponerles atención porque de tales avisos depende en gran medida el futuro de usted y el de sus descendientes. “El WTI podría llegar a los 70 dólares en el segundo semestre y el Brent hasta 80 dólares el barril cuando el exceso de suministro sea más pronunciado. Será el nivel más bajo para el crudo de referencia estadounidense desde mediados de 2010”. Precios y producción corren caminos opuestos. Baja el precio y sube tanto la producción que satisface el apetito de los productores hasta ayer ávidos de encontrar, a cualquier costo, nuevos yacimientos. Ya no.

¿En qué afecta esto a México? El senador Ernesto Cordero recordó el martes que nuestras finanzas públicas dependen en gran medida del precio del crudo de exportación que va “peligrosamente a la baja y de hecho ha caído hasta en 24 por ciento en los últimos meses, situación que representa un gran riesgo”.

Hacienda y Congreso modificaron esta semana la Ley de Ingresos al bajar de 81 a 79 dólares su expectativa de precio del barril de petróleo para 2015, unos 8 mil 300 millones de pesos de reducción a los ingresos, base del gasto. De acuerdo con los cálculos de Goldman Sachs, todavía estamos muy por encima del futuro previsto por ellos en los mercados mundiales.

El aumento de la producción mundial de petróleo y el simultáneo desplome de precios produce un daño colateral (frase que, nacida en la pasada guerra antinarco, sirvió de lápida a miles de transeúntes) a nuestros proyectos de crecimiento: las grandes compañías petroleras disminuyen su interés y urgencia de aprovechar la apertura representada por la reforma energética. Todos los días hay más petróleo en el mercado y cada día baja el precio. No era lo esperado hace poco.

El “Wall Street Journal” del miércoles publica: “Los inversionistas que apuestan al alza en los precios del petróleo están tirando la toalla y reconociendo que la caída de 25% en los precios del crudo desde junio hasta la fecha no se revertirá a corto plazo. La oferta excederá la demanda al menos hasta mediados de 2015. Hubo un traspaso de poder desde la OPEP hacia el esquisto de USA y eso produce distorsión en el mercado”. Más tardó la reforma energética en ser aprobada que en enfrentarse a una sorpresiva realidad: los grandes petroleros mundiales miran a otro lado y al mismo tiempo bajó el precio de nuestro principal producto de exportación. Nos pegaron arriba y abajo del cinturón.

Qué hacer, se preguntaba el camarada Lenin en época y circunstancias ligeramente distintas. La baja en los ingresos obliga al Gobierno a tomar uno de tres caminos: subir los impuestos, pedir prestado o gastar menos. El presidente Enrique Peña Nieto ordenó a don Luis Videgaray, secretario de Hacienda, que no se le fuera a ocurrir cargarle el muertito a los difuntos contribuyentes. Pedir prestado está canijo; me recuerda la despedida de Silverio, quien, sin suerte en sus dos toros reglamentarios, contestó a la cortesía de Pepe Pagés Llergo de pagarle un toro de regaló con un: “Gracias compadre, pero a ver quién lo torea porque yo ya me retiré”. De préstamos ya deberíamos retirarnos, a ver quién los va a pagar, porque la ley de ingresos prevista para el próximo año contempla un endeudamiento de 672 mil millones de pesos, que supera los 561 mil millones autorizados este año.

Gastar menos, no hay de otra. La ley de Ingresos fue votada por el Pleno del Senado y turnada el viernes a la Cámara de Diputados para su modificación.

A ver cómo le hacen.

27 Octubre 2014 02:00:40
Zócalo, Iguala y anexas
Un mes. A un mes de la desaparición de 43 muchachos, sus tumbas al viento están bajo miles de ofrendas tejidas con palabras marchitas. Tumbas, o encierro, o serranía.

El Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam: “Probables autores intelectuales del ataque a los estudiantes de Ayotzinapa el ex presidente municipal de Iguala, José Luis Abarca y su esposa María de los Ángeles Pineda, ambos prófugos”. Pruebas circunstanciales, aunque algún periódico respetable afirma: “Ambos pusieron en marcha la noche del 26 de septiembre el mecanismo infernal que dejó seis muertos, hizo desaparecer a los 43 normalistas y sumió a México en un túnel del que aún no ha salido”.

El Presidente Enrique Peña Nieto: “Reconozco a las miles de personas que han unido su voz y expresado su sentir en un clima de respeto y civilidad, pero también, como sociedad, debemos rechazar aquellas actitudes violentas que atentan contra los derechos de terceros o en contra de las propias instituciones.

“Créanme que el Presidente hace suyo este sentimiento de indignación, de rechazo y de consternación.

“Les acompaño a todos los que han tenido expresiones de solidaridad, especialmente para con los padres de familia con quienes el Gobierno de la República ha venido dialogando.

“En esta preocupación mantengo mi confianza en que las Instituciones encargadas de seguridad, particularmente la PGR, responsable de realizar las investigaciones correspondientes, y las otras áreas de seguridad que la apoyan, permitan en muy poco tiempo la aprehensión de aquellos identificados como autores intelectuales y algunos materiales de estos hechos, y lo más importante: saber del paradero de los jóvenes de Ayotzinapa”.

El doctor José Narro Robles, rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, dijo: “Los mexicanos debemos unirnos para decir ¡ya basta!, nunca más otro Ayotzinapa. El país tiene que cambiar y muchos mexicanos de bien debemos sumarnos para transformar esta ola de asco y horror y reiterar que las cosas no pueden seguir como están. Nos pesan mucho los muertos, las lesiones y las desapariciones de más de medio centenar de personas que no debieron sufrir o desaparecer. Pero también lastima mucho la existencia de servidores que no sirven, pero que sí se sirven de sus puestos, de agentes de orden que se comportan como delincuentes, de políticos y autoridades que con frecuencia generan decepción”.

El doctor Juan Ramón de la Fuente dijo: “Ya basta. No a la muerte absurda por violenta, no a la impunidad que la auspicia, no a la corrupción que lo propicia. Sí a la vida, sí a la dignidad humana.

“No podemos guardar silencio frente a la barbarie ni seguir siendo indiferentes ante la sinrazón, frente a la estupidez que están generado tasas de mortandad que son inadmisibles, tasas por muertes violentas que inciden en la esperanza de vida”, expuso el ex rector de la UNAM.

Miguel Ángel Mancera, Jefe de Gobierno del Distrito Federal, afirmó: “El país requiere encontrar esa medicina para la paz que todos queremos. Va a ser fundamental, la unidad, lo que todos buscamos una suma de voluntades”.

El viernes Andrés Manuel López Obrador, fundador y presidente del partido político Morena, me explicó su plan para la manifestación realizada ayer en el Zócalo:

“Vamos a reunirnos con el propósito de informar sobre la gestión que estamos haciendo para que se realice una consulta ciudadana en el tema de la llamada reforma energética

“Originalmente era este nada más el tema a tratar, pero como se ha complicado tanto la situación del país, se agravó por completo la crisis de México, necesitamos también fijar una postura con toda claridad ante lo que está sucediendo.

“Lo primero hacer justicia en el caso de Iguala, que no haya impunidad, que se investigue bien, que se castigue a responsables intelectuales a los responsables materiales de estos crímenes horrendos y que haya también el compromiso de erradicar la corrupción, porque ese es el problema principal. Yo creo que el principal problema de México es la corrupción y que de eso se deriva el problema de la inseguridad. La corrupción es lo que ha llevado a esta monstruosa desigualdad económica y social, a la falta de oportunidades de trabajo, a la desatención a los jóvenes y eso condujo a la inseguridad.

“Nosotros no apostamos a la violencia queremos transformar el país por la vía pacífica con la participación consciente y organizada de los ciudadanos”.

La crónica de la barbarie no termina aquí y no tiene para cuando.

Entramos al segundo mes y quedan por despejar dos incógnitas: si están vivos ¿dónde están?, y si están muertos ¿quién los mató?
20 Octubre 2014 04:00:40
La fiesta de las balas
Entre la realidad real y la realidad ficticia el destino de 43 muchachos de Ayotzinapa no encuentra dònde ubicarse.

En la infinita historia de la criminalidad en nuestro país no se registra un secuestro colectivo tan numeroso, prolongado y confuso en su finalidad como el que desde hace casi un mes conmueve a México y gran parte del mundo. Lejos de disminuir la indignación crece con el paso del tiempo. La tristeza de familias pobres de Guerrero ha contagiado a una sociedad que parecía haber padecido todo y sufre ahora un nuevo tipo de dolor: la sensación de una pérdida familiar, cercana, íntima. En los hechos no hay un antecedente digno de señalarse como similar, ni siquiera con alguna de las características del crimen.

Busco en la realidad ficticia, en la imaginación de los escritores, en la fantasía de novelistas y de quienes cuentan cuentos; busco algún punto de contacto entre el producto de la imaginación y el delito de Iguala. La sangre fría de los asesinos, su crueldad ante el dolor ajeno y su indiferencia frente a lo numeroso de sus víctimas hacen difícil localizar un episodio comparable en la bibliografía mexicana.

En la obra de Martín Luis Guzmán, hoy un poco demodé sin que por ello pierda su grandeza, hay varias narraciones magníficas. Menciono dos: “La muerte de David Berlanga” y “La fiesta de las balas”, de “El águila y la serpiente”, aunque alguna se repite en “Memorias de Pancho Villa”, y escojo la segunda como raíz, así sea remota, del drama guerrerense, haciendo notar que no pertenece del todo a la ficción pues el acto esencial ocurrió en verdad.

Ardua labor la de sintetizar un texto perfecto, al que no le falta ni le sobra una coma. En fin. Pancho Villa tomó quinientos prisioneros y resolvió un escarmiento con trescientos de ellos. Rodolfo Fierro fue encargado de ejecutarlos. Observó el corral donde estaban, midió con sus pasos cercas y distancias. Su asistente agregó una pistola más a las dos del jefe y centenares de balas. Fierro ordenó soltaran a los prisioneros de diez en diez, avisados de que si libraban la última cerca mientras Fierro les disparaba, conservarían la existencia. Loca carrera en que uno a uno brincaba como cabra antes de caer. Dos horas duró la fiesta. “…el último que quedaba con vida, logró llegar hasta la barda misma y salvarla… pardeaba la tarde… allá lejos fue cobrando precisión un punto móvil, un cuerpo que corría… un soldado disparó… la detonación se perdió en el viento del crepúsculo. El punto siguió su carrera”.

“Fierro no se había movido de su sitio. Rendido el brazo, largo tiempo lo tuvo suelto hacia el suelo. Luego notó que le dolía el índice y levantó la mano hasta los ojos; en la semioscuridad comprobó que el dedo se le había hinchado ligeramente; se lo oprimió con blandura entre los dedos y la palma de la otra mano. Y así se mantuvo: largamente entregado todo él a la dulzura de un masaje moroso. Por fin, se inclinó para recoger del suelo el sarape, del cual se había desembarazado desde los preliminares de la ejecución. Se lo echó sobre los hombros y caminó para acogerse al socaire del cobertizo. A los pocos pasos se detuvo y dijo al asistente: — Así que acabes tráete los caballos. Y siguió andando.”

De esa clase de seres deben haber sido quienes desaparecieron a los estudiantes de la normal rural. Macabra coincidencia, también uno se les fue vivo aunque herido de muerte.

Rodolfo Fierro pagó parte de sus culpas al morir ahogado en la laguna de Nuevo Casas Grandes, Chihuahua. Uno se pregunta si será la suerte o la mala suerte, como en el caso del general villista, o la ley y la justicia las que se encarguen del castigo a los culpables de lo ocurrido a los estudiantes de Ayotzinapa. Sería un fracaso de todos nuestros esquemas de vida en común que fuera el azar y no el derecho el encargado de castigarlos.

Las autoridades en todos sus niveles, federal, estatal y municipal, están a prueba. Su conducta será juzgada por la historia. La magnitud inusitada del delito es proporcional a los aciertos o errores de la investigación y el castigo legal de los culpables.

La agresión a esos adolescentes pobres es una injuria contra todos los mexicanos.

Es indispensable que los protagonistas de este episodio no se pierdan viendo árboles en vez de bosque. Las veleidades de la política, con minúscula, la de componendas de ocasión con grupos de pescadores en río revuelto, no deben alejarlos de la política, del griego polis, arte del gobierno de los estados, ciencia que requiere de todas las ciencias para ponerlas al servicio y en beneficio de los demás.

Nunca como ahora una actitud puede ser definitoria de todo un régimen.
13 Octubre 2014 03:00:20
Crónica de la barbarie
¿Por qué? La respuesta a esa pregunta ayudará a encontrar la de otras que al escribir esta crónica aún esperan: ¿Por qué esos jóvenes estudiantes?, ¿Quiénes son los autores intelectuales? ¿Quiénes los materiales? ¿A dónde los llevaron? Las preguntas se multiplican y la búsqueda de respuestas carece de brújula.

Muy atrás quedaron los tiempos de la poesía cuando los cancioneros matutinos de la radio iban “…por los caminos del sur, vámonos para Guerrero, que estoy buscando un lucero y ese lucero eres tú”. Sabían, por lo menos, qué buscaban, no como en los prosaicos de hoy tan turbios que no solo es difícil ver qué pasa en el firmamento sino en este planeta en que nos tocó vivir. 18 días de secuestro y desaparición de 43 muchachos y se ignora su suerte en el momento en que esto escribo. La indignación crece en la medida de la falta de resultados concretos en las pesquisas. Se agranda con la espera la vergüenza del repugnante delito sin precedentes.

Si la tragedia permitiera recurrir a lo trivial podríamos seguir el procedimiento que le ha permitido a Hércules Poirot solucionar los más complicados enigmas imaginados por Agatha Christie. Una característica compartida y oculta es, con frecuencia, la causa del asesinato de personas desconocidas entre ellas, citadas a un ático, casa abandonada o isla desierta donde el vengador misterioso las despacha una por una. La cita de una novela policíaca parece deleznable, pero nos lleva a una pregunta seria: ¿qué tienen en común estos muchachos, qué los marca con solidez suficiente para ser causa del imperdonable homicidio colectivo? Pueden ser, en ocasiones, la raza, etnia, religión, política, nacionalidad. De una lista inagotable escojo tres.

La edad. Todos ellos tienen entre 18 y 23 años, anhelos comunes, proyectos parecidos, ilusiones, amores. No parecían padecer alguna enfermedad, ni vicio, ni siquiera afición a un deporte o hábito que fuera cualidad o defecto del grupo entero. Nada hay en sus costumbres que pueda despertar alguna sospecha de motivo criminal. Eran muchachos normales, pertenecientes a familias tradicionales de una región agrícola con artesanos, comerciantes y profesionistas arraigados ahí por generaciones.

Su colegio. Todos eran alumnos de la escuela normal rural “Raúl Isidro Burgos”, de Ayotzinapa, fundada en 1926, producto típico de la mística revolucionaria con su mensaje de redención agraria, educación para todos y seguridad en la tierra poseída por quienes la trabajan con sus manos. En casi 9 décadas de historia la escuela ha tenido una presencia destacada, sobre todo una vocación de servicio a la colectividad: ha producido desde guerrilleros como Lucio Cabañas y Genaro Vázquez, hasta estudiantes muertos por policías municipales (dos en diciembre de 2012) y voceros de un empobrecimiento general de la zona, cuyas manifestaciones contra autoridades corruptas han hecho de ese núcleo educativo un organismo incómodo para quienes ejercen el poder en todas formas.

La pobreza. Todos pobres: factor común entre los 43. Se inscribieron en la normal aspirando a lo máximo que pueden alcanzar: una plaza de maestro algún día si les va bien. Esta pobreza es su principal característica. Cito a Lorenzo Meyer: “La última confrontación entre estudiantes de Ayotzinapa y la autoridad en un estado y en un municipio gobernados formalmente por un partido supuestamente de izquierda —el PRD—, sólo tiene explicación si a la descomposición estatal se le introducen además factores como la estupidez extrema, la irresponsabilidad descomunal, la inmoralidad desorbitada, el autoritarismo, el crimen organizado y la confianza en la impunidad de los poderosos, impunidad cimentada desde hace mucho con ejemplos que abarcan desde presidentes, secretarios de Estado, empresarios, jueces y jerarcas eclesiásticos hasta legisladores, gobernadores, alcaldes, funcionarios, policías y militares.”

Ninguno de los 43 es caudillo estudiantil, ni líder político, ni organizador de masas, ni pretendía emprender carrera en empresas mercantiles públicas o privadas. Si alguno hubiera destacado en lo individual bastaría desaparecerlo y con ello hacer un escarmiento para desanimar a los émulos posibles. Pero no fue así, ninguno era guía. En cambio todos eran pobres. Merecían un castigo por quejarse de eso, inconformarse, denunciar y protestar, unirse entre ellos para cambiar el sistema de imposible ascenso social o económico, de condena irremediable a la miseria. El último derecho, pertenecer a un grupo, representa un peligro. La pregunta encontró respuesta y el misterio solución.

Por pobres.




06 Octubre 2014 03:00:30
México: guerra y paz
A la no reelección atribuye el presidente Enrique Peña Nieto ocho décadas de paz en México.

Las últimas convulsiones violentas de la Revolución y sus acomodos institucionales son la guerra cristera y el asesinato del presidente electo Álvaro Obregón. Luego calma chicha: don Plutarco se fue pero siguió en el mando mediante tres sobrecargos hasta 1934 cuando don Lázaro lo mandó a Los Ángeles en viaje sencillo, alargó a seis los años del mandato ejecutivo y dijo aquí nomás mis chicharrones truenan.

“Estoy convencido de que el modelo y el tiempo que se tiene para el Presidente de la República en México es el adecuado. Si bien puede parecer insuficiente para hacer todo lo que debe llevarse a cabo, es tiempo razonable. Pocos países en el mundo pueden presumir de haber tenido hasta ahora 80 años en los que cada seis ha habido una transición ordenada, pacífica, no exenta algunas veces de cierta efervescencia, pero en un clima de gran estabilidad política hemos tenido un relevo en la titularidad del Ejecutivo. No hay necesidad de alterar esta condición”, me dijo el presidente en la entrevista del 11 de septiembre en Palacio Nacional.

La paz resulta ser al mismo tiempo causa y consecuencia del artículo 83 de la constitución. La alternancia inaplazable y obligada del Jefe del Poder Ejecutivo nos ha dado paz, pero su cumplimiento no hubiera sido posible si esa paz desapareciera por una guerra interna que alterara nuestro marco jurídico. Los mexicanos no hemos sabido lo que es una guerra si omitimos la declarada contra el eje nazi fascista por el hundimiento de dos barcos mexicanos y la reñida contra narcotraficantes en el sexenio de Felipe Calderón. No sabemos, por fortuna, de las consecuencias dantescas de cualquier conflicto destinado a aniquilar a nuestros semejantes. Y a ser aniquilado por ellos.

Releo por casualidad en estos días “Vida y destino”, la obra magistral de Vasili Grossman, y avanzo despacio con él por las trincheras de Stalingrado, ejemplo del heroísmo del pueblo ruso y de la capacidad descriptiva de Grossman semejante a la del León Tolstoi de “Guerra y Paz”. Ahí, en 1942, los nazis construyeron su cadalso y empezaron a subir los 13 escalones de la horca. Nada de lo que podamos imaginar en la tierra pacífica de México puede acercarnos a la realidad de la lucha metro a metro sobre sangre, lodo y nieve: “Entre la maleza quemada yacían los cuerpos de los caídos… lúgubremente el agua jadeaba en la orilla… la melancolía se adueñaba del corazón ante la visión de la tierra devastada… humo, cascajos, hierro, vendas sucias ensangrentadas. Y los días anteriores habían sido parecidos. Y no quedaba nada en el mundo salvo aquel cielo en llamas”.

Ese Grossman que vivió las batallas más sangrientas de la historia, el terror del stalinismo y el asombro inédito de los campos de exterminio concebidos por los nazis como una banda industrial eficaz para desaparecer a gran parte de la humanidad. Aquel Grossman había muerto cuando este aun no nacía. Ese anterior no es el Grossman, David, de las guerras de Israel, que perdió a su hijo en alguna de las intifadas. Ni son los muertos de esas guerras actuales, de las que no hemos sido más que lectores distantes, testigos por televisión, invitados de piedra. Las guerras en estos ochenta años en que la humanidad padeció las más crueles y mortíferas de la historia, no han sido en nuestro patio. Pocos pueblos pueden decir lo mismo en los siglos recientes.

Para disfrutar de esta situación privilegiada no son útiles las bayonetas, sino indispensables los arados, la justicia, la educación, la salud, la confianza en el futuro, una realidad sin pobreza agobiante donde se incuban los rencores y los conflictos. Si preguntar sobre las modalidades de la reelección presidencial nos ha traído a este pensamiento sencillo sobre la meta de nuestros proyectos que es conservar la paz, valga la oportunidad de entender que la paz se construye sobre los cimientos de un sistema de justicia económica y libertad política, nunca donde la desigualdad obscena parece inevitable mientras la distancia creciente entre los muchos pobres y los pocos ricos se hace evidente.

Resulta difícil extraer del deshilacho de mis ideas alguna moraleja más o menos aceptable. Sirva, ya de pérdida, para recordar que la paz como la guerra son consecuencia de factores sin cuya concurrencia no se alcanza ninguno de esos fines. Compromiso de quienes disfrutamos esta paz prolongada es entregarla a nuestros herederos sobre bases más sólidas, con acceso a los beneficios de la gran transformación tecnológica y su efecto en el bienestar humano.

Lo dice el viejo trabalenguas, lugar súper común: “la causa de la causa es la causa de lo causado”.

29 Septiembre 2014 03:00:03
Peña Nieto y la marihuana
“Yo personalmente estoy en contra de la legalización de la marihuana. Sería abrir la puerta a una gran intrusión de drogas que sería muy perjudicial para la población”, dijo el presidente Enrique Peña Nieto a la agencia informativa Bloomberg la semana pasada en Nueva York.

Su declaración categórica me alegró, enemigo declarado como soy de la despenalización, cultivo, comercialización y consumo de la cannabis.

Hace un año, 25 de septiembre de 2013, un grupo de mexicanos más o menos notables se gastó buena lana en media plana de periódicos caros: “Los firmantes, ciudadanos preocupados… piden la plena despenalización del consumo de marihuana… estas son nuestras razones”, y antes de darse las tres se aventaron seis tan profundas que el Pensador de Rodin quedó a la altura de un méndigo monigote.

Les dediqué un “Bucareli” (30 de sept. 2013) titulado sutilmente “¿De cuál fumaron?”, cuya respuesta aún espero. Como la de otra pregunta, frase final de mi inútil trabajo: “¿Alguno de la lista se dejaría sacar una muela por un dentista marihuano?” Al observar la palabra marihuano subrayada como error en mi computadora, consulto el diccionario de la RAE y descubro que no existe. Marihuanero es quien fuma marihuana con frecuencia, pero no hay marihuano en el tumbaburros. Obvio: algunos académicos modestos prefieren permanecer incógnitos y distantes. Cuando legalicen la yerba (antes de hacerla obligatoria) la primera ventaja, tal vez la única, será el ingreso de compatriotas, hoy ninguneados, a la corrección gramatical.

“El hemisferio occidental necesita un amplio debate sobre la legalidad de la marihuana. Estoy de acuerdo con que debemos tener un gran debate acerca de la política de esta área, ya sea para tolerar, legalizar o simplemente tomar una decisión hemisférica”, dijo el presidente Peña Nieto en dicha entrevista.

En otra casi simultánea al periódico “El País”, el Presidente matiza: “Tampoco podemos seguir en esta vía de inconsistencia entre la legalización que se ha dado en algunos países, sobre todo en el mercado del consumidor más importante que es Estados Unidos y en México sigamos criminalizando la producción de marihuana”.

“El País” saca sus propias conclusiones de la explicación presidencial: “EPN seguiría la ruta de EU respecto a flexibilizar leyes sobre uso de drogas… el Mandatario mexicano podría estar abierto a seguir el camino trazado por Washington y Colorado de flexibilizar las leyes sobre drogas”. Y aquí asoma un factor no mencionado: “La presión política para tomar una postura más liberal frente a la marihuana ha crecido en México desde que Washington y Colorado decidieron legalizar la posesión y venta de la droga en 2012, mientras otros gobiernos de los Estados Unidos planean votar iniciativas similares pronto”.

“El Presidente dijo, además, que aunque no ha querido abordar frontalmente el tema de la legalización, lo tendrá que hacer. Los comentarios de Peña ofrecen aliento a los partidarios del cambio en México, donde las encuestas han demostrado durante años que una mayoría de la población se opone a la legalización total de la marihuana, pero una publicada el mes pasado por un centro de estudios sociales de la Cámara de Diputados mostró que un 73% de los mexicanos apoya la legalización de la marihuana para fines medicinales. En 2009 México aprobó la posesión legal de hasta 5 gramos de marihuana… los defensores de la reforma dicen que se necesita más para reducir la criminalidad”, afirma el periódico español.

En el año transcurrido desde la publicación de la media plana los marihuanófilos (otro vocablo nuevo; apúntelo usted señor escribano) han ganado terreno. Ya no hablamos de un sí o no. La legalización parece cosa de tiempo.

Antes de terminar su estancia en Nueva York el presidente Peña Nieto habló de la lucha contra el narcotráfico: “Creo que el tema de los cárteles es algo trasnacional y debemos hacer un frente común con los países con los que compartimos información, con los que colaboramos. Es algo que está ocurriendo ya con los miembros de la Alianza del Pacífico (Colombia, Chile y Perú), con los países centroamericanos, particularmente con quienes hacemos frontera”.

Aseguró que su gobierno ha actuado con eficiencia contra el crimen organizado y que 88 de los 122 jefes mafiosos han sido arrestados o abatidos durante su administración, que dichos delitos tienden a disminuir y aun así concluyó: “…No se pueden echar las campanas al vuelo”.
22 Septiembre 2014 03:00:33
Nuestra gran casa
El miércoles se cumplió medio siglo de la inauguración del Museo Nacional de Antropología. Ninguna obra de la arquitectura mexicana alcanza el majestuoso acomodo que el arquitecto Pedro Ramírez Vázquez logró para la riqueza tangible y la creación mágica que mezcladas integran la esencia de México y de los mexicanos.

Jaime Torres Bodet, el poeta, lo dijo a su manera: “Esto que ven ahora nuestros ojos ¿está hecho de hoy, o de mañana? ¿Cómo saber dónde quedó el recuerdo y dónde ha comenzado la esperanza?”.

A la fiesta acudieron académicos, historiadores, funcionarios y estudiosos. Permítame que encabece la lista no por la jerarquía administrativa sino por Miguel León Portilla, quien ha sido descubridor de los testimonios que documentan los valores básicos de quienes, vencidos, ofrecen su visión de la conquista. Apenas la víspera se rescató a tiempo el Códice Chimalpahin a punto de ser subastado por Christie’s, documento del siglo 17 vendido por la Sociedad Bíblica de Londres en 14 millones de pesos aportados por el Gobierno mexicano. Al entregarlo a Emilio Chuayffet, secretario de Educación Pública, representante del presidente Enrique Peña Nieto, ausente por las urgencias del huracán, quien a su vez lo puso en manos de María Teresa Franco, directora del Instituto de Antropología, casi regalo de aniversario, el historiador León Portilla (tan valioso como modesto) dijo: “Es un documento muy importante que quedó fuera de México porque fue sustraído malamente”. Rafael Tovar y de Teresa, presidente de Conaculta, lo integró a la muestra “Códices de México, Memorias y Saberes”, y declaró: “…hito en la historia, un hecho irrepetible seguramente en muchos años, dan la primera lectura de los mexicanos: cómo somos, cómo nos vimos y cómo nos vieron los españoles”.

Adolfo López Mateos estaba presente en su legado presidencial memorable y en la persona de su hija Avecita, junto a colaboradores, sobrevivientes y herederos de quienes hace cincuenta años ayudaron a la realización del Museo, en una época en que la cultura fue política de estado.

Estaba presente también, en el altar cívico de su catedral, Pedro Ramírez Vázquez, producto de la Universidad Nacional Autónoma de México donde antes de arquitecto aprendió a ser mexicano imbuido por el espíritu de la Revolución y su mística contagiosa de transformación social. Influyeron en el joven estudiante el primer Vasconcelos, antes de su catastrófico nazismo, Carlos Pellicer, Federico Mariscal, Carlos Lazo y otros maestros de la Academia de San Carlos, en la calle de Moneda, cuando el Centro no se apellidaba histórico. Ahí le preguntó el licenciado López Mateos cuál era su máximo deseo profesional. “El Museo Nacional de Antropología”, contestó. Años después, en 1957, volvieron a encontrarse y el presidente electo lo saludó sonriendo: “Arquitecto, se nos va a hacer el museíto”.

Se escogió un predio vecino al Bosque de Chapultepec con casi 100 mil metros cuadrados de superficie, especie de parque deportivo de la Secretaría de Comunicaciones y vecino del club de golf Azteca, donde después se construyó el Museo Tamayo. Torres Bodet, secretario de Educación, preguntó al presidente López Mateos qué esperaba del Museo. “Quisiera que los mexicanos al salir de él se sientan orgullosos de serlo”, contestó el presidente más culto que ha tendido México.

El museo se edificó en 19 meses, de los cuales seis fueron de construcción y 13 de instalación de colecciones y áreas exteriores. “No sé cómo Pedro y sus ayudantes lograron semejante prodigio en tan poco tiempo: 44 mil metros cuadrados de construcción en varios pisos, pavimentar más de 35 mil de áreas descubiertas, arreglar otros 33 mil de jardinería, terminar todas las salas e instalar todas las colecciones”, dice Torres Bodet en sus memorias. “Las obras cuando han sido profundamente meditadas pueden realizarse rápidamente”, declaró Ramírez Vázquez.

“El museo debía atraer por igual a los niños, al pueblo o al turista, y evitar el agobio y cansancio de los grandes lugares de exhibición”, explico Pedro: “Que cada quien escoja si visita una sala en particular o todas en forma continua, si puede regresar en cualquier momento sin tropezar con nadie. Nunca se recorren dos salas sin que el visitante se vea obligado a salir al patio o al jardín, se desahoga y continúa con las otras salas”.
15 Septiembre 2014 03:00:26
Peña Nieto me dijo
“Pocos pueden presumir de haber tenido 80 años en los que cada de seis ha habido una transición ordenada, pacífica; no exenta algunas veces de cierta efervescencia política”

Palacio Nacional. 11 de septiembre de 2014.

COMBATE A LA POBREZA.- No hemos podido superar el porcentaje de riqueza para los pobres desde hace 30 años; es decir, durante cinco sexenios la pobreza ha sido la misma, se han intentado programas sexenales que no han funcionado, han sido un fracaso. Hay que reconocer que en México 45% de la población está en condición de pobreza. Y para ello hemos diseñado una nueva política social, en este programa, que es una evolución del anterior Programa de Oportunidades ahora Prospera, y que inscribe en su nombre el espíritu del programa, que es buscar la prosperidad para quienes están en mayor rezago y que no sólo sean sujetos del asistencialismo del Estado mexicano, sino darles ahora mejores herramientas para que quienes están en esta condición se puedan incorporar a la actividad productiva, puedan tener su propio negocio o puedan incorporarse al mercado laboral.

CORRUPCIÓN.- Sigue siendo un problema. Yo creo que hoy el Estado mexicano tiene instrumentos más robustos y más sólidos. Tenemos un Instituto de Transparencia que deriva de las reformas aprobadas, con mayor capacidad, que hoy tiene atribuciones en otros Poderes, no sólo dentro del Ejecutivo, sino que ahora tienen atribución para asegurar transparencia en el Poder Judicial, en el Poder Legislativo. En todos los niveles de gobierno, en el federal, en el estatal, en el municipal, busca crear un sistema para asegurar transparencia. Por otro lado, también en la reforma política, se le da ahora autonomía a la Procuraduría, antes Procuraduría General de la República, que dejará de serlo a partir de que se emita la nueva ley sobre la Procuraduría, que la convierta en fiscalía de la nación, autónoma.

INSEGURIDAD.- En estos primeros ocho meses del año hay una disminución del 28% en cuanto a la comisión de homicidios, que proyectaba violencia, lamentablemente. Es decir, es un buen indicador y mucho de ello responde a esta Coordinación. Pero hay estados en que la disminución todavía es aún mayor, especialmente en la zona fronteriza, el caso de Ciudad Juárez, el caso de Monterrey y su zona metropolitana, que en algún momento fueron muy señalados por el incremento que tuvieron de inseguridad. En estas entidades del país, de la frontera, la disminución ha sido incluso superior al 50%. Sin duda, hay estados que han avanzado más, otros en una menor medida. En términos generales este porcentaje de casi 29%, es alentador, pero dejando tarea, mucha tarea por hacer.

POLÍTICA DE TEXAS.- Me parece que es una política completamente desacertada, que no se inscribe en el espíritu de cordialidad y de buena amistad entre dos países. Particularmente esto ocurre en el estado de Texas, cuando observamos que otros estados de la Unión Americana han, sin duda, cambiado su política, la han hecho mucho más amigable, especialmente para la población migrante. Es decir, me parece que esta actitud es completamente reprobable y tampoco resuelve un problema al que tenemos que hacerle frente de manera conjunta. Y hay que dejar en claro que esta es una política aislada de un Estado de la Unión Americana, que es el caso de Texas, en donde el Gobernador ha emprendido esta acción, que el Gobierno mexicano ha condenado.

NUEVO AEROPUERTO.- Hoy lo que hemos conocido es el diseño, un diseño propio de un aeropuerto, pero ahora habrá que hacer lo que sigue a un proyecto como el que ya hemos presentado: los elementos de toda construcción y los pormenores de toda la construcción, que es el encargo que tiene este despacho. Una vez tenido esto habrá de licitarse y es difícil saber quiénes serán los responsables de la construcción, pero no será el despacho que ha ganado el desarrollo del proyecto.

REELECCIÓN PRESIDENCIAL.- No, no veo yo esa posibilidad, y menos en mi administración. Estoy convencido que el modelo y el tiempo que se tiene para el Presidente de la República en México es el adecuado. Si bien puede parecer insuficiente para ser todo lo que se tiene que llevar a cabo, es un tiempo razonable y suficiente para así hacer mucho en favor del país. Pocos pueden presumir de haber tenido 80 años en los que cada de seis ha habido una transición ordenada, pacífica; no exenta algunas veces de cierta efervescencia política, pero cada seis años en un clima de gran estabilidad política hemos tenido un relevo en la titularidad del Ejecutivo. Una evidencia más de no haber necesidad de alterar este clima. Tendremos mayor prosperidad en los próximos años.




ch
08 Septiembre 2014 03:00:32
Dibujito
Permítanme diferir. No estoy de acuerdo con el aplauso delirante al proyecto Foster-Romero para el nuevo aeropuerto internacional de la Ciudad de México. La pompa y circunstancias se explican tratándose de un lord inglés, pero no justifican el gasto a cargo de un pueblo en que 80% de sus habitantes nunca han subido a un avión y la tercera parte vive en la pobreza.

Un aeropuerto no es un detonante económico, ni una sala de exposiciones, ni el símbolo patrio que nos ubica, de golpe y porrazo, entre las potencias mundiales. Un aeropuerto es una terminal de transportes donde la gente espera estar el menor tiempo posible, tanto de ida como de llegada, no cargar el equipaje, no perderlo, no hacer colas en el mostrador de la compañía aérea, migración y aduanas ni en las cada vez más largas, lentas y latosas inspecciones de la seguridad. No desea lujos, sino eficiencia que aliviane la tensión y cansancio de cualquier viaje en avión.

En el acto del miércoles en Los Pinos en que se dio a conocer el proyecto triunfador de la licitación se previó una inversión de 120 mil millones de pesos para la infraestructura que con obras complementarias subirá a 169 mil millones. Financiada parte de la primera fase con el producto de la actual terminal, el resto será con bonos de vencimiento hasta 30 años, deuda que pagaremos todos los causantes, hijos y nietos incluidos.

¿De qué se habla cuando se habla del resto? Pregúnteselo a lord Foster. Su aeropuerto de Beijing, China, estimado en 2 mil 500 millones de dólares, subió a casi 4 mil. Su terminal 2 del aeropuerto de Heatrow costó 8 mil 700 millones de dólares, casi mil millones arriba de lo calculado. Su gigantesco pepino de oficinas considerado un atentado estético contra Londres, está en graves problemas financieros. Y para no abundar en ejemplos, solo uno más: su puente sobre el Támesis, frente a la Galería Tate, tuvo que cerrarse, apuntalarse y fijarse con tirantes porque se movía como hamaca y la gente caía al agua. Esa muestra de british humor se paga en libras esterlinas.

Los terrenos del actual aeropuerto se convertirán en áreas verdes, culturales, deportivas, de esparcimiento, comercios, centros de salud, núcleos de habitación. Se requerirán más vías rápidas de superficie o túneles para unir la capital y ciudades cercanas con el nuevo aeropuerto. Nadie duda que el actual es insuficiente, defectuoso, anacrónico. El nuevo es una asignatura urgente y no es secreto que desde hace tiempo se buscan terrenos para construirlo en entidades vecinas como México, Hidalgo y Tlaxcala. La decisión del presidente Enrique Peña Nieto es oportuna, estamos justo a tiempo para emprender las obras de infraestructura y terminar tres de las seis pistas y sus edificios antes que el sexenio.

En la reunión de Los Pinos Gerardo Ruiz Esparza, secretario de Comunicaciones, dijo a los presentes: “…tengan la certeza de que la SCT cuidará que todos los recursos que se manejen, se aplicarán con claridad y transparencia”. Eso está bien, pero no hay la menor garantía de que el presupuesto será respetado. Perdónenos si lo dudamos, don Norman. Creo que hasta el presidente Peña Nieto sintió una mosca en la oreja cuando, al mostrarle las maquetas, usted le murmuró que se podrá construir “a pasos ágiles”. “Esperemos que sí”, contestó don Enrique con una sonrisa no sé si enigmática porque no me consta.

En dos años escasos el presidente Peña Nieto ha llevado al cabo una asombrosa transformación jurídica del país, a gusto de algunos y disgusto de otros que, sin embargo, reconocen su habilidad política y capacidad de conciliar intereses diversos. Ahora estamos frente a otro desafío: la obra más grande desde Ciudad Universitaria, hace más de medio siglo. Ante la necesidad imperiosa de dotar a México de un aeropuerto a la medida de su desarrollo actual y futuro la única duda es si nos estamos inclinando por una construcción faraónica o podemos estudiar otras soluciones, si debemos comprar un elefante blanco o una bestia de tiro adecuada a nuestro carro. Al decidir la realización de esta compleja maquinaria llamada aeropuerto no debemos pensar en el júbilo de grandes financieros y constructores que hacen las cuentas de la lechera, sino en el valor de cada peso salvado de un gasto excesivo o inútil.

Dependemos de factores que no controlamos en el ámbito internacional. La economía doméstica afronta dificultades para satisfacer las enormes carencias de millones de mexicanos. Estamos obligados a ser cautos. Han pasado 600 años desde que hombres blancos y barbados cambiaron espejitos por oro.



ch
01 Septiembre 2014 03:00:19
El informe la semana pasada
En 1937 Salvador Novo relata por primera vez en su petite histoire de la vida en México un informe presidencial.

Convencido por Regino Hernández Llergo y José Pagés Llergo acepta colaborar en la revista “Hoy” con una nueva sección, “La Semana Pasada”, sin firma, pero “…todos saben —porque nadie sino él podría escribirla— que la hace Salvador Novo”, sentencia José Emilio Pacheco, recopilador de las crónicas semanales que así dejan su calidad de efímeras para devenir intemporales. En un juego de elogios mutuos merecidos es ahora Novo quien agradece a José Emilio: “…las crónicas atraerían la fresca atención de un joven de 25 años y lo decidirían a emprender el abrumador trabajo de compilarlas para integrar con ellas una visión de México que él no conoció, ni nadie de su generación. Padre de este rebaño de palabras, expreso mi más profundo agradecimiento al joven pastor que las ha reintegrado y permitídome volver a contemplarlas antes de cerrar los ojos”.

El 11 de septiembre de ese año Novo consigna un cambio de costumbre: la ceremonia del día primero bajaría de las 5 de la tarde a la 10 de la mañana, evitando una desvelada generalmente lluviosa, iniciando así una tradición vigente hasta nuestros días. Vigente con sus asegunes porque el informe será entregado hoy a los legisladores por el Secretario de Gobernación y mañana el presidente Enrique Peña Nieto leerá un mensaje alusivo en el Palacio Nacional y no, como entonces, en la vieja Cámara Diputados de la esquina de Donceles y la Canoa.

Poeta, dramaturgo, ensayista, dueño de una prosa que privilegia tanto al autor como a sus lectores, Novo describe el entorno del acto y entra con cuidado al análisis del contenido, habida cuenta de su anti cardenismo sobradamente comprobado en los artículos que forman “La vida en México en el período presidencial de Lázaro Cárdenas” que Novo me dedicó: “Sigamos la antigua pista/ y a Jacobo dediquemos/ la crónica que sabemos/ del período cardenista”.

En la nota preliminar Pacheco pasa revista a los grandes problemas del sexenio que comenzó en 1934 con más de mil huelgas obreras; la soberbia de Calles que una mañana amaneció en el exilio, abriéndose una nueva época para los mexicanos; la dignidad de México ante la barbarie fascista contra Abisinia y que en medio de un mundo impasible apoya a la República Española frente a generales alzados en armas con el apoyo de Italia y Alemania y, después acoge México a los vencidos que enriquecen nuestra cultura y reciben su nueva nacionalidad.

El panorama interno es una cordillera de desafíos con una población indígena que vive en silo XVI, el campo feudal todavía y la estructuración del movimiento obrero frente a las grandes inversiones extranjeras, mientras, se hace institucional el partido revolucionario. “A todo esto responderá la historia”, dice José Emilio y cita a Martín Luis Guzmán que en 1940 anotó: “Resulta evidente aun para sus peores enemigos, que el fallo de la historia es favorable a Cárdenas en proporciones extraordinarias”.

En la búsqueda de algunas fechas para la elaboración de este Bucareli, seducido por la pluma de Novo y sus “novocablos”, su malicia florentina, sus coqueteos con el habla popular y su quirúrgica exactitud al trasplantar su pensamiento al papel, me distraje del propósito original: meditar sobre el posible contenido del documento que mañana conoceremos en la voz del presidente Peña Nieto. Nada se perdió. Como ocurre en todas las vísperas sobran los profetas y quienes no escatiman consejos, los enterados y los sabios. Entre tantos expertos no seré tan ingenuo de aspirar a compararme con ellos sino, más bien, a confesar humildemente que mis fuentes de información no invaden los gabinetes donde se escriben los discursos del Ejecutivo.

No esperamos encontrar mañana la solución mágica a esa realidad; esperamos escuchar la reseña del esfuerzo legislativo que cambió la estructura jurídica y económica de nuestro país.

Coincide este año con el de la iniciación del gobierno de Lázaro Cárdenas. Muchas cosas han cambiado, además de horarios, recintos y estilos.

Otras no tanto.
25 Agosto 2014 03:00:49
La tercera ciudad
Septiembre de 1985. Septiembre de 2015.

Estamos a un año de 30 transcurridos desde el terremoto. Cifra redonda. Hora, motivo, pretexto o las tres cosas juntas para pensar cómo vamos a conmemorar esa fecha. No es asunto menor.

La ciudad de México ha sobrevivido a dos destrucciones. Fundada en 1325 donde un águila devorando una serpiente marcó el lugar prometido a una tribu errante, capaz de construir en menos de dos siglos la capital de un imperio que abarcó enormes extensiones y pueblos gobernado desde un islote, complejo urbano destruido entre 1519 y 1521 por quienes se habían asombrado de su belleza. Causaron tal mortandad que tuvieron que retirarse dos o tres años a Coyoacán y Cuernavaca mientras despejaban de acequias y lagos los restos putrefactos de los vencidos. Sobre las ruinas edificaron una segunda capital, trazada por un “buen geométrico” llamado Manuel García Bravo sobre un área aproximada a la del actual perímetro A del Centro Histórico. La armonía de sus calles y parques, la riqueza de sus mercados y los numerosos palacios, iglesias, hospitales y vecindades estimularon a inmigrantes cuyo número, en menos de cinco siglos, la convirtieron en la más poblada del mundo con 100 millones de habitantes.

Fue tanta su riqueza urbanística que la avaricia, el abandono y la corrupción no lograron arruinarla como lo hizo el terremoto de 85. Entre 10 y 15 mil muertos, centenares de edificios derrumbados, incalculables pérdidas materiales nos enfrentaron a una realidad que frente a la tragedia trajo un hecho sorpresivo: la ayuda espontánea de vecinos heroicos a vecinos desconocidos sepultados en los escombros. Antes que el auxilio o la vigilancia oficial se hicieran presentes y sin saqueos de propiedades abandonadas, los jóvenes y viejos del barrio retiraron tanques de gas, ayudaron a los paramédicos, repartieron agua y comida, faltaron a sus trabajos para salvar vidas y dieron ejemplo de generosidad que no ha sido reconocido en la medida de su importancia. Les debemos todavía, a 30 años de distancia, un testimonio de agradecimiento por su actitud cívica sin comparación previa ni posterior, tal vez un monumento donde se una a ese homenaje alguna frase en memoria de los fallecidos el 19 de septiembre.

La colaboración vecinal contribuyó al nacimiento de comités de defensa urbana, hoy convertidos en fuerzas políticas presentes en la toma de decisiones por las autoridades. Y la labor de reconstruir fue elemento fundamental de la creación del Consejo Consultivo del Centro Histórico por Vicente Fox, presidente de la República, y Andrés Manuel López Obrador, jefe de Gobierno del DF, instrumento del rescate del casco antiguo de la capital.

A un año de la tercera década es oportuno agregar al monumento, si se aprueba, un esfuerzo de mayor trascendencia: estamos apenas a tiempo de pensar y estructurar un plan de desarrollo de la ciudad ante los enormes problemas crecientes a los que se enfrenta. No es ocasión de celebraciones festivas ni de discursos fúnebres, sino tiempo apretado pero suficiente de convocar a un gran concurso de planeación urbana que nunca hemos tenido, donde se consideren factores económicos, históricos, demográficos y naturales para combatir problemas agobiantes, empezando por la pobreza de millones de capitalinos, tal vez más de la mitad, carentes de servicios vitales y plantear soluciones no derivadas de un concepto de caridad sino de una convicción de justicia social.

Hace algunos meses se abrió un concurso para renacer el barrio de la Merced con resultados asombrosos. El número y la calidad de los trabajos presentados probó el interés de los habitantes en los problemas urbanos y la gran capacidad los concursantes. Sus ideas están siendo aplicadas con la prudencia necesaria para no dañar la actividad cotidiana de quienes viven, estudian o trabajan ahí y cientos de miles que cada día llegan a comprar o vender, menester fundamental que obliga a anteponer los derechos adquiridos a la velocidad de la obra.

El Gobierno del Distrito Federal podría encargar al Colegio de Arquitectos y a la Sociedad de Urbanistas para que, como en el caso de la Merced pero en una dimensión proporcional a la del DF y sus problemas, formule la convocatoria y sus bases para lo que sería el plan más ambicioso del sexenio.

Si se empieza hoy, la primera palada podría darse a las 7 y 19 minutos de la mañana del 19 de septiembre del 2014.

30 años.
18 Agosto 2014 03:00:07
Fuego nuevo
A las 9.30 de la noche del lunes en cadena nacional de radio y televisión y en escasos tres minutos, el presidente Enrique Peña Nieto señalaba el momento en que México entraba a ser otro México.

Desde la expropiación petrolera, hace 76 años, ningún plan de gobierno, cuando los hubo, aspiró a transformar la estructura nacional en la medida de lo realizado a partir del lunes. No es propósito de este Bucareli, analizar, así fuera superficialmente, las reformas que, para decirlo pronto, cambian la historia de nuestro país. Si para bien o para mal, lo dirá el tiempo.

Asombra la blitzkrieg que impulsó por los callejones legislativos un complejo conjunto de iniciativas hasta convertirlas en leyes. Asombra porque el presidente logró su propósito mediante procedimientos que no dejaron oportunidad a los opositores de interponer obstáculos que, por lo menos, restaran velocidad a la campaña para llegar al nuevo modelo de nación. Como en un campo de batalla comandaron distintos frentes los secretarios Osorio, Videgaray y Coldwell y los legisladores Beltrones y Gamboa, apoyados por un ejército que mostró disciplina y eficiencia. Cada acción pareció cronometrada y los acontecimientos se precipitaron de tal manera que las fuerzas contrarias respondieron con nuevas armas.

Andrés Manuel López Obrador, la figura más tenaz de la izquierda, escribió en su cuenta de Twitter: “…EPN promulgó las leyes para privatizar el sector energético, pero las vamos a revertir por el bien de la nación”. Sí, pero no amenazó con manifestarse por el Paseo de la Reforma.

Martí Batres, del mismo partido: “Este es un día de luto para los mexicanos”, dijo, e informó que ya tienen 1 millón 600 mil firmas y recabarán hasta 2 millones para llevar a cabo una consulta ciudadana “impecable y diáfana”. Acusó al presidente Peña Nieto de traidor a la Patria, de entreguismo… De ponerse de rodillas ante las empresas transnacionales en un proceso de extranjerización de toda la cadena energética”. Sí, pero no amenazó con bloquear carreteras.

Jesús Zambrano, presidente del Partido de la Revolución Democrática: “Las reformas de Peña Nieto son en esencia el despojo a la nación de nuestra riqueza petrolera… Renuncia a combatir la corrupción en Pemex… pérdida de la soberanía… Si usted está tan seguro, presidente Peña Nieto, de que las reformas van a beneficiar a México, diga abiertamente que no se opone a que la gente lo decida con un sí o un no. Veremos de qué tamaño está hecho el presidente”. Sí, pero no amenazó con un campamento permanente en el Zócalo.

Cuauhtémoc Cárdenas dijo que son días de luto, de desgracia nacional y otros voceros respetables de la izquierda anuncian un plan de acción. Sí, pero no tiendas de campaña en el Monumento a la Revolución.

La Academia Nacional de Amparo presentó el lunes la primera demanda en busca de la nulidad o abrogación de las reformas secundarias. Un vocero de los académicos, el jurista Román Díaz Vázquez, declaró el mismo lunes: “No tenemos la menor duda de que la reforma energética es nula de origen y de pleno derecho”. Esperan demostrarlo. Sí, pero en los sagrados templos laicos de la ley.

El derecho a manifestarse en la calle es y debe ser intocable. Se recurre a protestar en lugares públicos generalmente cuando otras vías se cierran. Merece un respeto absoluto. El que no se hable de tal posibilidad al defender los recursos energéticos del pueblo mexicano no significa que no las haya, pues también en el uso de la vía pública establecemos el estilo excepcional de una llamada única para una sola fecha y hora: “Se convoca al pueblo de México a que el próximo 16 de septiembre, a partir de las 12 del día, se manifieste en plazas, calles, centros de trabajo, edificios públicos, cuarteles de policía, zonas militares, instalaciones petroleras y de electricidad, su rechazo a la privatización de nuestros recursos energéticos…”, en planas pagadas por el Grupo Parlamentario de la Revolución Democrática.

Mientras tanto se cumplió la ronda cero que define los proyectos energéticos de Pemex, la ronda uno donde se asociará con terceros, las instancias para consolidar los mercados eléctricos y de gas natural, los candidatos para órganos reguladores y con exactitud suiza se publicarán y aplicarán disposiciones que antes de 90 días habrán cerrado el marco jurídico y México abrirá un capítulo que algunos juzgan lamentable y otros venturoso.

Ya vamos de gane: iniciamos una nueva manera de entendernos y hasta de desentendernos.

Se apagan todos los fuegos del mito azteca y se enciende el fuego nuevo de otro siglo en el cerro de la Estrella.
11 Agosto 2014 03:00:46
Cervantes: el forense
Escribí Echeverría en anteriores Bucarelis, guiándome por la pronunciación. Pido perdón y corrijo: el apellido correcto es Etxeberría y el nombre Francisco, experto en Medicina Forense entrevistado por Patricia Alvarado, corresponsal en España de Radio Centro de México.

La detectivesca búsqueda de la localización exacta del cadáver del universal escritor Miguel de Cervantes, está sustentada en una sólida base científica y complicados trámites administrativos, que llevan la bendición de la orden de las monjas de clausura del convento de las Trinitarias en Madrid, donde el príncipe de las letras fue enterrado en 1616. Se trata de un lugar de interés cultural donde trabaja el equipo de expertos. Entre ellos, el prestigioso forense Francisco Etxeberría quien realizó las autopsias de dos ilustres chilenos: el ex presidente Salvador Allende y el poeta nobel Pablo Neruda.

“Sabemos, dice Etxeberría, que Cervantes muere con 70 años, le quedan seis dientes o menos en la boca, tiene una artrosis en la columna vertebral, como corresponde a esa edad, además de una patología en la mano izquierda. Él no era manco y las lesiones que tuvo en el pecho, como consecuencia de la batalla de Lepanto, le tuvieron cinco meses hospitalizado. Esperamos, si todo va bien encontrar un esqueleto de estas características, ya que la prueba del ADN es muy difícil porque no tenemos a nadie con quien comparar. De hecho, Cervantes tuvo una hija, pero murió pronto y no hubo descendencia”.

Respecto a la existencia de los huesos de una hermana de Cervantes, Belén, enterrada en un convento de Alcalá de Henares, la ciudad natal de ambos, dijo: “Sí, en efecto, lo que ocurre es que no sabemos dónde está enterrado exactamente ese esqueleto.

“No es imposible intentar buscarlo. Pero lo primero que tenemos que hacer es la hipótesis de trabajo antropológica, mejor orientada. Es decir, si en la segunda fase de nuestra investigación realmente encontramos algunos esqueletos que potencialmente, con una hipótesis seria, pudieran ser Cervantes, luego tenemos que hacer el ejercicio de demostración con pruebas científicas. En la fase de investigación, no sólo se centra lo técnico o tecnológico o científico, puede ser el ADN, sino también tiene una dimensión cultural: el simple ejercicio de buscar a Cervantes suscita un interés, como el caso que ahora nos ocupa, estos comentarios que estamos haciendo y es, que a mí, al menos, me parece importante que se hable de cultura y de ciencia de la persona más universal que quizás ha habido en la historia de España”, afirma el señor Etxeberría.

“Todo requiere un permiso específico. Tenemos que derribar una pared ya que en esa pared están los nichos y por lo tanto estamos pendientes de que nos autoricen esa intervención, que es más bien arqueológica.”

“En cuanto al análisis antropológico queremos hacerlo en la misma cripta. Es decir, transformaremos la cripta casi en un laboratorio, para trabajar en ese espacio sin molestar a nadie. La tarea yo creo que puede durar en torno a 10 días y lo podremos hacer en los próximos meses”.

¿Cuánto tiempo falta para localizar los restos de Cervantes?

“Este año, yo creo que todo esto se puede hacer en 2014”, dijo el forense, aunque los trabajos se suspenden todo agosto para reanudarse en septiembre en una segunda fase de la investigación: entrarán a la cripta de unos 5 metros de altura por 6 de ancho y 15 de largo, donde el georradar ha “visualizado” entre 30 y 33 nichos. Se introducirá una microcámara y si la imagen es positiva se perforará el muro que los tapa, retirarán los restos para ser analizados in situ por diez expertos durante una semana y descubrir si entre ellos están los de don Migue. Si no, se buscaría en otras cuatro zonas. La primera, la que más le late al geofísico Luis Avial, está separada 40 centímetros de la cripta y en ella hay un enterramiento diferente al resto de los detectados. Si tampoco, una segunda zona aconsejaría una “intervención quirúrgica” porque en ella parece haber dos enterramientos, el de Cervantes y su esposa. Si no están, una tercera zona alberga cinco tumbas y en la cuarta el georradar indica anomalías digna de estudio. No hay duda: los restos están ahí.

EL rigor científico y el respeto absoluto a la iglesia cuenta con el apoyo de las monjas de y un presupuesto de 100 mil euros.
Lo que nadie puede calcular es la repercusión mundial que tendría el hallazgo de los vestigios de uno de los más grandes genios de la literatura universal.

Sus restos serán otra, no última, aportación de Cervantes a la defensa de la gran patria cultural que contribuyó a crear y engrandecer.
04 Agosto 2014 03:00:48
Cervantes: el póstumo hallazgo
En esta serie de artículos relacionados con la búsqueda de los restos de Miguel de Cervantes faltaba el testimonio de Víctor García de la Concha, director del Instituto Cervantes y ex director (ahora honorario) de la Real Academia Española en una de sus épocas más fructíferas, a quien conocí en la Universidad de Salamanca en 1980, cuando celebramos con una serie de conferencias sobre el idioma español los 10 años del noticiero “24 horas” de Televisa.

El ex profesor salmantino explica a Patricia Alvarado, reportera de Radio Centro de México, el origen de la idea y el estado actual de los esfuerzos por encontrar los despojos del genio, según consta en su Historia de la RAE, recién publicada.

“En primer lugar fue la Real Academia Española la que empezó a promover el interés por Cervantes, por sus restos concretamente; el Marqués de Molins, director de la Academia, promovió que se colocaran dos lápidas en lo que es el convento y la iglesia de las Trinitarias, las que se pueden ver todavía hoy. Una dice: “Aquí yacen los restos de Cervantes que fue enterrado junto con Catalina, su esposa”.

Cuando el Marqués de Molins promovió esto, en la reunión siguiente de la Academia, curiosamente, según cuento en mi reciente historia de la Real Academia Española, un grupo de académicos dijeron: “Bueno, no es seguro que Cervantes esté enterrado ahí”, y el Marqués de Molins preparó entonces un informe documental que es el que está sirviendo de base probatoria de que efectivamente Cervantes fue enterrado ahí.

La duda es si un movimiento que se hizo de la iglesia cuando se cambió la orientación del crucero de la iglesia, si en ese momento ciertamente se removieron restos que pudieron perderse o no, eso es lo que tendrán que determinar las excavaciones.

Como sabe, la tesis en la que se apoyan es que si efectivamente se localiza un cuerpo que tenga una herida de brazo etc., de pecho también, pues podrían ser los restos de Cervantes.

Entonces habría que conjeturar. La lápida de fuera, la idea de la Real Academia Española sugerida por él Marqués de Molins en aquéllos años, pues fue simplemente para indicar que ahí yacían los restos de Cervantes, y qué se vaya a hacer si efectivamente hay la fortuna, la suerte de que se encuentren, yo creo que donde deben de permanecer es ciertamente en esa iglesia de las Trinitarias.

Las Trinitarias han sido las que han cuidado de todos esos restos, no solamente los suyos sino otros muchos de la misma manera que cuidaron los de Lope de Vega y por tanto ahí deben quedar y lo que habrá que hacer es una sepultura digna y nada más.”

“Está cobrando muchísimo relieve lo que es la evaluación y la certificación del español, y así en la línea del profesorado, en la misma en que estamos creando una red de Universidades, numerosísimas, que se van a ocupar fundamentalmente de formación de profesores de español como segunda lengua, tenemos que actuar en ese aspecto: la evaluación y la certificación. Junto con México, con la Universidad Nacional Autónoma de México, con la Secretaría de Relaciones Exteriores, con Conaculta y la Universidad de Salamanca, estamos a punto de preparar y lanzar un certificado, una prueba de evaluación y de certificación online en español tipo del norteamericano o del Cambridge del europeo”.

Se cumplen en 2015 cuatro siglos de la publicación de la segunda parte del Quijote y un año después cuatro siglos de la muerte del autor. Ambos aniversarios serán motivo de un homenaje sin precedentes en la literatura universal.

Habla Rafael Rodríguez Ponga, secretario general del Instituto Cervantes: “A Cervantes le valoramos por su obra literaria por su vida en Argelia, en Grecia, por su gran aventura cuando era soldado y por su vida como escritor.

Con independencia de que aparezcan o no los restos finalmente o se identifiquen con claridad nosotros a Cervantes le valoramos igual como el gran genio que fue y además ahora precisamente en vísperas del cuarto centenario de su muerte que es en el año 1616.Nosotros estamos preparando ya un bienio Cervantino: el año 1615 con motivo del cuarto centenario de la segunda parte del Quijote y el 1616 con motivo de la muerte de Cervantes. En Madrid, evidentemente en Madrid, Alcalá de Henares, la ciudad cervantina por excelencia, y en todo el mundo.”

A todo esto puede agregarse el posible hallazgo de los restos, hazaña con su propia historia, cualquiera que sea el final.

De cualquier modo, la noticia esperada del escrutinio y autenticación de los huesos sería el tema del último artículo de esta serie cervantina.

Mientras tanto pueden surgir nuevos datos, justificantes de la extensión de nuestro relato y del aumento de sus capítulos.

Un Bucareli más. Tal vez.
28 Julio 2014 03:00:58
Cervantes: víspera
Este es el quinto Bucareli consecutivo dedicado a la búsqueda de los restos de Miguel de Cervantes Saavedra. En la víspera casi segura del hallazgo valgan un par de explicaciones y algunos datos adicionales. La primera es la razón, transcurridos cuatro siglos del entierro y por qué no antes, de que se emprendiera el actual esfuerzo decisivo. Siempre han sido buscados en el panteón del Convento de las Trinitarias de Madrid, pero las estrictas medidas de conservación impiden excavaciones, derribos o cualquier otro procedimiento agresivo capaz de causar daños a la casa de clausura monacal. El advenimiento de mecanismos inventados recientemente, como el georadar, que permiten investigaciones subterráneas sin alterar el entorno y sistemas probatorios como el ADN, entre otros, abrieron la posibilidad de avanzar con rapidez en estos trabajos.

La segunda razón se contiene en los estatutos de la Real Academia Española. El señor Darío Villanueva, Secretario General de la RAE, lo explicó a Patricia Alvarado, periodista a cargo de la información para el programa de “De 1 a 3”, de Radio Centro en México, donde se han dado a conocer simultáneamente a estos artículos los logros en la búsqueda: “En los estatutos de la Real Academia Española desde su fundación hace ahora exactamente 300 años, dice el señor Villanueva, además de atender a la lengua mediante la elaboración del diccionario, de la gramática, de la ortografía, etc., está también, lo dice uno de nuestros artículos, contribuir al mantenimiento del recuerdo y memoria de los grandes escritores de la lengua española. Por lo tanto, la Academia tiene ese compromiso y Miguel de Cervantes es considerado no sólo por nosotros los españoles, sino por la gran comunidad hispano hablante y en general por el mundo de la cultura universal, como la figura más relevante de la literatura española del siglo de oro, no la única pues fue una época brillante, pero si la figura más destacada, porque “Don Quijote” es una obra que ha conseguido un eco extraordinario. A principios de este siglo en el año 2002 la Asociación de Escritores Suecos hizo una encuesta entre 100 escritores de todo el mundo para determinar cuál era la mejor novela de la historia de la literatura universal y la ganadora fue precisamente “El Quijote” con el doble de votos que la segunda: “En busca del tiempo perdido”, de Marcel Proust, y muchos más que la tercera: “Guerra y Paz” de León Tolstoi. Por lo tanto la Real Academia Española vive ese compromiso con mucha fuerza y mucha insistencia. En el salón de actos de la Real Academia Española está el retrato de Miguel de Cervantes y todos los años, coincidiendo con la fecha de su fallecimiento en el mes de abril, se realiza una ceremonia religiosa en la iglesia de las Trinitarias. Es una vieja tradición de la Academia, mantenida a lo largo de estos 300 años.

El final, ¿cuál será? Pues simplemente restaurar la normalidad: que sepamos dónde está enterrado el príncipe de los ingenios españoles, el escritor más importante de nuestra literatura. Es en el mismo sitio donde inicialmente descansaron sus restos, pero no somos hasta ahora capaces de colocar sobre ellos una placa que identifique el lugar donde reposa”.

Nunca desde el extravío de los restos habíamos estado tan cerca de ellos y de identificarlos. Fue impulso del Ayuntamiento de Madrid y el Gobierno Regional a una idea conjunta del historiador Fernando del Prado, el forense Francisco Echeverría y el científico Luis Avial: mediante la más avanzada tecnología, con la ayuda de expertos de probada eficiencia y credibilidad, separar los huesos mezclados en unos treinta enterramientos, acotados en 4 zonas distintas del perímetro aproximado de 500 metros cuadrados, en medio de los 3 mil del convento en cuya fachada principal, por la calle Huertas, un blasón de piedra indica que ahí está enterrado Miguel de Cervantes Saavedra. Lo que no se dice es la carencia de una lápida con su nombre y epitafio, si se logra uno digno de su obra y de su presencia. El esfuerzo de los sabios es apoyado con un presupuesto inicial de 10 mil euros, ampliables a 100 mil para no interrumpir la tarea hasta lograr el fin deseado: llegar al cuarto centenario de su muerte ante sus restos rescatados y puestos bajo un monumento adecuado a su grandeza.


21 Julio 2014 04:00:40
Cervantes: su entierro
“Doctor Livingstone, I suppose”, dijo Henry Stanley al encontrar a don David en medio del África ignota.

Su frase pasará a segundo lugar como la más popular de la historia en materia de hallazgos cuando se descubran los restos de Miguel de Cervantes Saavedra, perdidos en las tinieblas.

Las velas de su tumba se reencienden, cuatro siglos después de alumbrar su fosa, con luces de instrumentos científicos capaces de hurgar la tierra hasta lograr que los huesos hablen.

Informa a Patricia Alvarado, corresponsal en España de Radio Centro de México, el historiador Fernando del Prado, ante una cita inminente con los restos del escritor.

Los trabajos han reconstruido la escena, detalles, testigos y procedimientos del funeral.
Se tiene la certeza de que don Miguel fue enterrado en la iglesia primitiva de las Trinitarias, de mucho menor tamaño que la actual de 16 metros de largo.

También de que jamás se han movido los cuerpos fuera de la iglesia.

Cuando se reformó en 1673 había muchísimo respeto por los huesos enterrados, máxime en una iglesia conventual como es esta, donde para poder enterrar hacía falta un permiso especialísimo que no se daba con frecuencia.

De hecho solo hay constancias de tres ocasiones: al casero de Miguel de Cervantes por ser padre de capilla, a Miguel de Cervantes y a su esposa.

El georradar ha indicado un plano de subsuelo donde están perfectamente localizados los enterramientos en el área de la iglesia actual, que abarca el de la iglesia primitiva.

Existe la cripta donde se enterraban los capellanes a partir de 1673 y a algún fiel que así lo solicitara y recibiera autorización.

Hay otro enterramiento, una tumba de fuerte entidad que tiene una losa de piedra con estructura de mampostería. Hay restos óseos: si son varios individuos, más de dos, puede ser un osario construido para reunir y cobijar los restos encontrados durante las obras de 1673.

Si por el contrario sólo hay los restos de dos personas es la tumba de los segundos fundadores del convento, los marqueses de La Laguna de Camero Viejo.

Luego los otros enterramientos tienen una estructura jerarquizada: a mayor proximidad al altar, más importante o más destacada la categoría social.

La iglesia primitiva tenía reservada la cabecera para los familiares de la fundadora, Doña Francisca Romero de Gaitán.

Ahí sabemos que se trasladaron los restos de su suegra, Francisca de Ayala y de un niño de un año, sobrino de esta señora.

Están Ariel Martínez y Cervantes y su esposa. Solo hay dos enterramientos que son de dos o más individuos, osarios perfectamente localizados y luego en esa estructura jerarquizada hay un área que sería la de menor repercusión social que correspondería a la figura de Miguel de Cervantes.

Esto es como con los médicos: te hacen análisis, luego te hacen otros análisis para determinar si estás enfermo del cáncer y al final se va acotando hasta el punto concreto, informa el investigador. Estamos ahora mismo haciendo eso, primero en la cripta y los resultados determinarán la siguiente acción.

El doctor del Prado ha reconstruido el entierro de don Miguel. Toda tarea aporta datos. Lleva más de cuatro años investigando y jamás se termina una investigación, porque siempre aparece algún pequeño detalle.

Y cualquier detalle es ayuda. Sabemos que Miguel de Cervantes se entierra ahí, porque tiene una autorización, porque ayudó al convento de la orden, agradecido a los trinitarios que los rescataron a él y a su hermano Rodrigo de las prisiones argelinas.

Es un soldado veterano lisiado en combate como el padre de la fundadora, la que ha construido ese convento para honrar la memoria de su padre. Ella inmediatamente ve semejanzas entre su padre y este hidalgo y le toma afecto y por eso lo autoriza.

Él ingresa en la orden tercera franciscana, lo mismo que su mujer, y por lo tanto estará enterrado con el hábito y el cordón franciscanos. Además tenemos los poemas a la memoria de su enterramiento escritos por su sobrino y por Francisco Calderón, quienes estuvieron en el entierro. Sabemos también de otras personas presentes: su casero, el capellán, su esposa, a lo mejor estuvo su hija Isabel, o no, no se llevaba muy bien con Lope de Vega desde luego; sí están su sobrino Martín y Francisco de Urbina. Está el poeta Luis Francisco Calderón.

Se sabe de testigos. Está la inscripción en el libro de difuntos que hace constar el entierro en la iglesia de las trinitarias.

Hasta aquí la descripción más completa hasta hoy del entierro de Cervantes, basada en el informe del historiador Fernando del Prado.

La búsqueda de sus huesos descubre lo ocurrido en periodos indocumentados de su existencia. Tema inagotable. Continuaremos.
14 Julio 2014 03:00:16
Cervantes: su entierro
“Doctor Livingstone, I suppose”, dijo Henry Stanley al encontrar a don David en medio del África ignota.

Su frase pasará a segundo lugar como la más popular de la historia en materia de hallazgos cuando se descubran los restos de Miguel de Cervantes Saavedra, perdidos en las tinieblas.

Las velas de su tumba se reencienden, cuatro siglos después de alumbrar su fosa, con luces de instrumentos científicos capaces de hurgar la tierra hasta lograr que los huesos hablen.

Informa a Patricia Alvarado, corresponsal en España de Radio Centro de México, el historiador Fernando del Prado, ante una cita inminente con los restos del escritor.

Los trabajos han reconstruido la escena, detalles, testigos y procedimientos del funeral.

Se tiene la certeza de que don Miguel fue enterrado en la iglesia primitiva de las Trinitarias, de mucho menor tamaño que la actual de 16 metros de largo.

También de que jamás se han movido los cuerpos fuera de la iglesia.

Cuando se reformó en 1673 había muchísimo respeto por los huesos enterrados, máxime en una iglesia conventual como es ésta, donde para poder enterrar hacía falta un permiso especialísimo que no se daba con frecuencia.

De hecho sólo hay constancias de tres ocasiones: al casero de Miguel de Cervantes por ser padre de capilla, a Miguel de Cervantes y a su esposa.

El georradar ha indicado un plano de subsuelo donde están perfectamente localizados los enterramientos en el área de la iglesia actual, que abarca el de la iglesia primitiva.

Existe la cripta donde se enterraban los capellanes a partir de 1673 y a algún fiel que así lo solicitara y recibiera autorización.

Hay otro enterramiento, una tumba de fuerte entidad que tiene una losa de piedra con estructura de mampostería.

Hay restos óseos: si son varios individuos, más de dos, puede ser un osario construido para reunir y cobijar los restos encontrados durante las obras de 1673. Si por el contrario sólo hay los restos de dos personas es la tumba de los segundos fundadores del convento, los marqueses de La Laguna de Camero Viejo. Luego los otros enterramientos tienen una estructura jerarquizada: a mayor proximidad al altar, más importante o más destacada la categoría social.

La iglesia primitiva tenía reservada la cabecera para los familiares de la fundadora, Doña Francisca Romero de Gaitán. Ahí sabemos que se trasladaron los restos de su suegra, Francisca de Ayala y de un niño de un año, sobrino de esta señora.

Están Ariel Martínez y Cervantes y su esposa. Solo hay dos enterramientos que son de dos o más individuos, osarios perfectamente localizados y luego en esa estructura jerarquizada hay un área que sería la de menor repercusión social que correspondería a la figura de Miguel de Cervantes.

Esto es como con los médicos: te hacen análisis, luego te hacen otros análisis para determinar si estás enfermo del cáncer y al final se va acotando hasta el punto concreto, informa el investigador.

Estamos ahora mismo haciendo eso, primero en la cripta y los resultados determinarán la siguiente acción.

El doctor del Prado ha reconstruido el entierro de don Miguel. Toda tarea aporta datos.

Lleva más de cuatro años investigando y jamás se termina una investigación, porque siempre aparece algún pequeño detalle.

Y cualquier detalle es ayuda. Sabemos que Miguel de Cervantes se entierra ahí, porque tiene una autorización, porque ayudó al convento de la orden, agradecido a los trinitarios que los rescataron a él y a su hermano Rodrigo de las prisiones argelinas.

Es un soldado veterano lisiado en combate como el padre de la fundadora, la que ha construido ese convento para honrar la memoria de su padre. Ella inmediatamente ve semejanzas entre su padre y este hidalgo y le toma afecto y por eso lo autoriza.

Él ingresa en la orden tercera franciscana, lo mismo que su mujer, y por lo tanto estará enterrado con el hábito y el cordón franciscanos. Además tenemos los poemas a la memoria de su enterramiento escritos por su sobrino y por Francisco Calderón, quienes estuvieron en el entierro. Sabemos también de otras personas presentes: su casero, el capellán, su esposa, a lo mejor estuvo su hija Isabel, o no, no se llevaba muy bien con Lope de Vega desde luego; sí están su sobrino Martín y Francisco de Urbina. Está el poeta Luis Francisco Calderón.

Se sabe de testigos. Está la inscripción en el libro de difuntos que hace constar el entierro en la iglesia de las trinitarias.

Hasta aquí la descripción más completa hasta hoy del entierro de Cervantes, basada en el informe del historiador Fernando del Prado.

La búsqueda de sus huesos descubre lo ocurrido en periodos indocumentados de su existencia.

Tema inagotable. Continuaremos.
07 Julio 2014 03:00:46
Los restos de Cervantes
En vísperas del cuarto centenario de su muerte el hallazgo de algún vestigio del ingenioso hidalgo don Miguel de Cervantes Saavedra está al alcance de la mano.

Si encontrar una aguja en un pajar es labor de magos, encontrar sus huesos es el desafío más complicado al que se enfrentan hoy los mejores especialistas del mundo, con instrumentos científicos ultramodernos para llegar al fin anhelado desde hace siglos.

Don Luis Avial, director técnico de la empresa Falcon High Tech, que forma parte del grupo de investigadores encabezado por don Francisco Echeverría al frente de 10 forenses, revela a Patricia Alvarado, corresponsal mexicana de Radio Centro en España, que se parte de una certeza: los restos de Cervantes están en el Convento de las Trinitarias, en Madrid, fundado en 1612.

“Don Miguel de Cervantes, rescatado de su cautiverio en Argel por las Trinitarias, guarda con esa orden una relación muy especial y, aunque hidalgo pobre, le dan el honor de ser enterrado ahí en 1616, no obstante ser panteón exclusivo del convento”, afirma Avial.

En 1870 Mariano Roca de Togores, Marqués de Togores, por encargo de la Real Academia Española dictaminó: “No era costumbre llevar fuera los restos de enterramientos”. Coincide en ello el historiador Fernando del Prado: “Si bien pudieron ser exhumados, no fueron sacados nunca del recinto”.

La manzana del convento, dos cuadras al sur del actual Hotel Palace, tiene 3 mil metros cuadrados, pero la zona de búsqueda es de solo unos 500 a 600 metros cuadrados, según Avial: “Es un monasterio de clausura que sigue en uso y no hay constancia de enterramientos más que de monjas cuya labor contemplativa no debe ser molestada, lo cual complica nuestro trabajo. A través del geo radar y de termografía hemos detectado cuatro zonas de enterramientos de diferente constitución; una de ellas es una cripta con 33 cadáveres, llena de material osteológico, según lo verifica muy claramente el radar”.

Agrega Avial: “He trabajado mucho con el profesor Echeverría, autor de las autopsias de Salvador Allende, Pablo Neruda, Víctor Jara y restos en más de 100 fosas en la guerra civil española. Nos descubrió las características de estos niños asesinados en Córdoba que los forenses habían confundido con animales; es decir tiene una experiencia enorme al frente de un equipo de nivel increíble de expertos en todas las áreas forenses, patológicas y clínicas. Al instante van a descartar huesos de niños, mujeres, hombres jóvenes y se van a quedar con 2, 3 o 4 materiales óseos con características especiales de Cervantes, concomitantes con los presumibles efectos del plomo arcabucero que dañó su esternón en la batalla de Lepanto en 1571, o de la atrofia que afectó su mano izquierda, las mandíbulas, los dientes “no tiene sino seis” (dijo Cervantes) y el problema de la espalda, además su edad, unos 70 años; no va a haber muchos cuerpos para comparar, por lo tanto en ese aspecto yo soy muy optimista; es decir, si Cervantes está ahí, muy rápidamente el profesor Echeverría y su equipo van a poder individualizarlo. Luego tendrán que hacer todas las pruebas forenses necesarias, incluido posiblemente el ADN, pero en principio, lo que es descartar el resto, va a ser relativamente rápido. El ADN será un problema porque no quedaron descendientes directos. En eso hay cierta controversia: una hermana de sangre, Luisa de Saavedra, monja, está enterrada en Alcalá de Henares; habría posibilidades de comparar ese ADN, que no es lo más importante del análisis forense, pero queda la opción. Tampoco se descarta el cotejo con los de un panteón en la Catedral de Lugo perteneciente al linaje de los Saavedra, presumiblemente emparentados con Cervantes. Su nicho puede ser vecino del de su mujer, Catalina de Salazar. Muerta poco después era lógico que la enterraran junto”.

El radar prueba enterramientos: hay huecos. “Los difuntos pueden haber sido removidos pero, por estricto respeto a la religión, siempre en el recinto conventual, por lo tanto nunca los hubieran tirado. Entonces, en cualquiera de esas opciones localizables serán marcados donde están y analizados en su momento”, dice el señor Avial. Termina: “Van a ser intervenciones absolutamente quirúrgicas, esa es la ventaja fundamental del trabajo previo que hacemos con georradar y termografía. Las autoridades no te dejan hoy, en un edificio tan protegido patrimonialmente y con la dificultad añadida de ser convento de monjas de clausura, entrar como un elefante en la cacharrería”.

Pronto sabremos más en torno a la muerte y sepultura de un hombre, al fin y al cabo, inmortal.

30 Junio 2014 03:00:26
Cervantes: IV centenario
Es el tiempo a contar desde hoy para llegar al cuarto centenario de la muerte de don Miguel de Cervantes Saavedra, 23 de abril de 1616, apenas el necesario para organizar el gran homenaje que el mundo, especialmente el de habla española, debe a la mayor gloria de nuestras letras.

Ya lo presentía el viejo hidalgo enfermo del corazón, según algunos, o hidropesía o diabetes, según otros, cuando poco antes de morir comenzó la dedicatoria de su obra postrera al Conde de Lemos: “Puesto ya el pie en el estribo, con las ansias de la muerte, gran señor, esta te escribo… el tiempo es breve, las ansias crecen, las esperanzas menguan…”, y fue enterrado en el convento que las Trinitarias Descalzas tenían en la Calle de Cantarranas actual de Lope de Vega, cerca de la del León, en Madrid.

“Por un error descomunal de la administración del siglo XIX no solo Cervantes quedó enterrado en la calle de Lope, sino que este murió en una que llevaría el nombre de Cervantes. Así quedaron ligados en muerte los que tan distanciados habían estado en vida”, según César Vidal. Sus restos ahí reposan sin duda y expertos en la materia, dotados de métodos modernos de identificación, trabajan día y noche desde hace meses para identificarlos. Es posible que el buen resultado de la búsqueda pueda anunciarse de un momento a otro, acontecimiento histórico que redundaría en mayor realce del homenaje que hoy proponemos.

Se desconoce la fecha exacta de su nacimiento Es probable la del 29 de septiembre, día de San Miguel, inmediata anterior a la de su bautismo: 9 de octubre de 1547 en la iglesia de Santa María la Mayor, Alcalá de Henares. Copio del Diccionario de Espasa-Calpe: “Con ocasión del IV Centenario de su nacimiento se organizó una Exposición bibliográfica cervantina notabilísima, se creó el Instituto Miguel de Cervantes, de Filología hispánica; se dieron ideas para la organización de la Ruta de Don Quijote, la Cátedra, la Casa y el Museo de Cervantes…”.

Siete décadas después ha crecido el número de quienes hablan español y se han creado medios de comunicación jamás imaginados por los cuales se fortalece, enriquece y divulga una cultura que le debe a Cervantes, como a ningún otro creador, la obra más fascinante de nuestro idioma.

El español es la herramienta principal, importante como ninguna otra en los oficios del escritor, dramaturgo, poeta, locutor, periodista, actor, legislador, político, de millones de hombres, mujeres, ancianos, niños que en él se entienden, cualquiera que sea su tarea vital, cotidiana.

Deudores de Cervantes todos los gobiernos del mundo donde el español es hablado deben estar presentes en Madrid, junto a sus restos identificados o no, en una monumental ofrenda de gratitud al genio que contribuyó a hacer de este un mundo mejor para todos: el de la inteligencia por encima del doloroso, injusto y trágico de la ignorancia y la pobreza material que padecen 4 de cada 5 habitantes del planeta.

Ninguna decisión sería más cargada de venturosos presagios en el inicio del reinado de Felipe VI que la convocatoria mundial al reconocimiento debido a Cervantes, por encima de fronteras políticas, idiomáticas, económicas o sociales. Un llamado a la unidad de todos los pueblos en torno a ese símbolo universal que es Cervantes, creador de un teatro donde los espectadores se ven a sí mismos, cantor de la libertad y la justicia, vencedor en sus derrotas.

La convocatoria a una fiesta de tales dimensiones pondría sobre su tarea, don Felipe, el sello del mayor respeto a los estratos más elevados de la inteligencia. Definiría los propósitos en esta nueva etapa de la Corona española. Vendría a recordar la existencia de valores permanentes hoy extraviados o soslayados que deben recuperar su presencia de aliento y esperanza. Cuatro siglos después de su muerte Cervantes agregaría a su obra otro capítulo fantástico.

Nada tendría de raro. Personajes de la segunda parte de su Quijote habían leído la primera, eran lectores como yo o protagonistas como Sancho, también imaginado y real. La magia de su creación literaria nos confunde y convence. Borró los tiempos. Nada tendría de raro, pues, que Cervantes agregara otro capítulo a su libro para invitarnos a un retablo de las maravillas con el propósito único de entregarle una flor a Dulcinea.

Solo alguien capaz de transformar una venta del camino en un castillo encantado podrá lograr que en la breve calle del León quepa la humanidad, necesitada hoy como nunca de algún valiente solitario dedicado a desfacer entuertos, convencido de que lo único verdadero son los sueños.
23 Junio 2014 03:00:56
Rey laico
Por primera vez en la historia de las monarquías de la Península Ibérica, desde mucho antes de que España fuera España, un rey inicia su reinado sin plegarias, bendiciones, juramentos o invocaciones ni presencias personales o plásticas relacionadas con la religión.

Felipe VI partió plaza con el pie derecho el jueves al tomar la alternativa de Jefe del Estado español en un acto mínimo, con los simbolismos estrictamente necesarios: su padre, el ex rey Juan Carlos, le impuso la víspera el fajín de Capitán General de las Fuerzas Armadas en la sala de audiencias del palacio de la Zarzuela y de ahí se trasladó con la reina Letizia y sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, a la ceremonia constitucional en el Congreso de los Diputados, donde fueron recibidos por Mariano Rajoy, Presidente del Gobierno, y Fernando García Sánchez, Jefe del Estado Mayor de la Defensa.

No hallo cómo llamarla porque no fue coronación pues nadie puso en su cabeza la corona del siglo 18 inmóvil en un taburete, tampoco entronización porque ni trono hubo. Felipe inicia su monarquía sin el crucifijo ante el que juraron su padre y otros antecesores en el cargo. No hubo la misa que parecía obligada, ni juramento ante los Evangelios, ni algún cardenal en calidad de testigo o invitado. Cero.

El hecho no puede ser casual. Tan tajante corte con la tradición de siglos, tan claro alejamiento de los ritos religiosos, tan obvia intención de poner distancia entre los actos estatales y los litúrgicos no puede atribuirse a una inspiración súbita, poco meditada, sino tal vez a una temprana declaración de principios. Su primer acto como rey, la toma de su investidura, no puede haber sido producto del desparpajo, sino prueba de la madurez de un hombre con convicciones, preparado para ejercer su cargo y tomar decisiones desde el primer momento. Una buena señal.

En un estado laico el respeto por todas las religiones es principio básico, sin preferir ninguna, sin agraviar a nadie y sin mezclar lo de dios con lo del césar. Cada quien en lo suyo y en sana (no escribí santa) paz. Las relaciones entre ambas esferas no se lastiman cuando se definen los alcances de cada una. El Nuncio Apostólico, por ejemplo, sigue siendo el decano de los diplomáticos acreditados ante el gobierno de España y estuvo presente en la recepción del Palacio Real la primera noche del nuevo reinado.

Si en política la forma es fondo, debe tomarse como indicio de lo que será nuevo reinado la relegación del clero, el nuevo escudo real ya no vinculado al de los Reyes Católicos, la abstención de cantar cualquier te deum y el juramente prestado solamente ante el texto de la Constitución. La nueva reina no lució adorno alguno evocador de episodios místicos o señales religiosas. Ha sido y es congruente con su vida y destino. La gran ausente de los actos trascendentales de esta semana en España fue la Iglesia, por lo menos en los actos oficiales y las manifestaciones públicas en torno a los cambios en la monarquía. De eso se trata: en privado cada funcionario actúa conforme a su creencia, pero en el ejercicio de sus deberes oficiales debe aceptar las convicciones de todos los creyentes, incluso de quienes no lo son. Este rompimiento con el pasado establece la primera diferencia entre la jefatura de estado que se inicia y la abdicada el miércoles a la misma hora, viva lo trivial, en que la selección española campeona del mundo sufría catastrófica derrota. Una visita al Papa limará asperezas, reafirmará el respeto.

El nuevo rey escribe en la primera hoja de su calendario un discurso de menos de 3 mil palabras equivalente a una ruta trazada de manera minuciosa cuando alude a: “…esa España unida y diversa en la que cabemos todos… porque en esta gran nación caben distintas formas de sentirse español”. Invita a la disidencia a expresarse. Aspira a que la población se sienta orgullosa de su rey porque la suya “será una monarquía renovada para un tiempo nuevo con un Jefe de Estado leal, dialogante, tolerante, con vocación de servicio al pueblo”. Pinta su raya: “Que la ejemplaridad presida la vida pública con el Rey en cabeza”.

El primer rey que ha jurado sobre la Constitución de 1978, emanada de la transición y de la nueva democracia española, dijo palabras que están en boca de millones de sus compatriotas: “Deseamos una España en que todos los ciudadanos recuperen la confianza en sus instituciones…”. Citó a don Quijote: “No es un hombre más que otro si no hace más que otro”. Agradeció en castellano, catalán euzkera y gallego.

Y avanzó entre la multitud a cielo abierto mientras las campanas de la Catedral de la Almudena repicaban poco a poco más lejanas.
16 Junio 2014 03:00:38
1-L12
El 1 de marzo Bucareli marcó el penalty: las ruedas no correspondían a los rieles.

Transcurrieron 100 días para que, entre toda suerte de artimañas disuasorias, tretas para dar al tiempo ocasión de olvido, intentos de disfrazar las causas con antifaz de consecuencias, omisión de actos y nombres de cuates involucrados, tuvo que llegar un informe de Systra, empresa francesa de ingeniería y consultoría establecida hace medio siglo, especializada en ferrocarriles, metros y tranvías, contratada por el Gobierno del DF para analizar el asunto.

Systra confirmó el artículo titulado: “El misterio del Orange Express”, parte de cuyo contenido vale la pena recordar: “Los trenes, desde que se inventaron, están formados por dos partes: una fija, los rieles, y otra móvil, los vagones.

Para funcionar las partes deben ajustar perfectamente una con la otra y mantener trazo, peraltes y resistencia en la parte fija adecuados a las dimensiones, peso y velocidad de la parte móvil.

“Las bases de la licitación de la línea 12 fijaban la línea A como modelo a seguir y el diseño y construcción fueron según las características y especificaciones de la línea A. Pero los vagones seleccionados para la vía 12 son muy diferentes a los de la vía A. Los constructores, llamados el Consorcio, tuvieron conocimiento de la decisión de cambiar de la parte móvil hasta marzo de 2012, con la vía en proceso de terminación.

“La incompatibilidad entre rieles y trenes es la causa de las fallas que obligaron al cierre en 11 de las 20 estaciones de la línea 12 del metro, concluye el informe de Systra.

El desfase originó el desgaste ondulatorio que hacía vibrar los convoyes a su paso por las vías.

En sus conclusiones, Systra establece que el sistema de vías férreas tiene el diseño típico de un metro, pero las ruedas de los 30 trenes son propias de un tren suburbano.

“El origen de las dificultades no parece estar en los materiales, sino un problema muy delicado de compatibilidad a nivel de la interfaz riel/rueda”. También detectó balasto de mala calidad y de dos tipos: caliza y rocas basálticas.

Ubicó que los contra rieles en curvas instalados por el Consorcio ICA-Alstom-Carso no permiten el acomodo periódico del balasto, el cual lastima las ruedas.

En un comunicado, la Secretaría de Obras y Servicios del DF afirmó que el informe de Systra no es definitivo, pues aún falta que lo revise esa dependencia.

La empresa CAF, proveedora de los trenes, se declaró dispuesta a someterse a una controversia para que se analice la incompatibilidad señalada.

En tanto, el consorcio constructor interpuso una demanda civil para reclamar el pago de 2 mil 400 millones de pesos por obras ejecutadas en la L12.

El diputado federal del PAN, Jorge Sotomayor, secretario de la Comisión especial, estimó que la obra ronda en los 50 mil millones de pesos.

“Hubo funcionarios beneficiados con dádivas”, sentenció Sotomayor, único legislador empecinado en exigir cuentas, a quien, hasta sus compañeros dejaron solo.

Señaló tres premisas: que intervenga la PGR en el caso de los funcionarios involucrados en un posible desfalco, que se realicen las reparaciones con cargo a las empresas responsables y que se indemnice a quienes sufrieron daños en su trabajo o viviendas.

Pedirá la intervención de la Auditoría Superior de la Federación y ya solicitó a la Secretaría de Hacienda el expediente completo del contrato de arrendamiento de los trenes.

Terminó el tiempo de echar cohetes y llegó el de levantar las varitas. En la etapa siguiente se pone a prueba algo más que ruedas y rieles: la capacidad jurídica y voluntad política de hacer que los sospechosos se defiendan y paguen sus culpas de acuerdo con la ley.

Sin duda las hay, por ineptitud o corrupción pero las hay tanto de funcionarios del Distrito Federal como de empresas privadas porque you need two for tango. Están obligados a comparecer quienes autorizaron un enorme catálogo de errores, el principal: la autorización al Sistema de Transporte Colectivo de dinero para rentar y mantener los trenes y el milagroso procedimiento para que tan sólo 5 días después de la adjudicación directa del contrato a la empresa CAF se le entregaran los mil 588 millones 152 mil 500 dólares, equivalentes a 18 mil millones de pesos.

La obligación de los investigadores enterados de la causa que, con tanto cuidado cubrían, es quién decidió a última hora el compromiso por trenes no coincidentes con la base de la licitación, cuando la parte fija estaba prácticamente terminada.

Moraleja: qué razón tuve al oponerme a la construcción del tranvía en el Centro Histórico. Se canceló a tiempo.

Son los mismos.
09 Junio 2014 03:00:03
Compló
“¿Por qué no se compraron los trenes de contado?, porque no tenía dinero el Gobierno de la ciudad, porque hizo un esfuerzo muy importante para construir la Línea 12. Entonces, no podía con la carga presupuestal de la construcción y al mismo tiempo comprar trenes, por eso se busca un esquema que además incluye el mantenimiento”. En la voz del principal protagonista y actor del escándalo más grande en la historia del gobierno capitalino, esta no es simple declaración, sino confesión de culpa de Mario Delgado, secretario de Finanzas del DF en el pasado sexenio.

El secretario de Finanzas admite que al financiar la obra no pensó cómo financiar la parte móvil, los vagones, piedra que descubre en su zapato cuando la parte fija construida está a punto de ser terminada; en la precipitación propia de un funcionario escrupuloso decide alquilárselos a una empresa que los tiene nuevecitos para entrega inmediata, qué suerte, y contrata con CAF sin tomar en cuenta dos pequeños detalles, el primero sin importancia: “El contrato de arrendamiento con CAF presentaba un sobrecosto de al menos mil millones de dólares en comparación con la propuesta que hizo Norinko para el mismo fin”, según acusó pública y oportunamente Jorge Sotomayor, diputado federal. El segundo detalle es fundamental: los vagones de CAF no son como los de la Línea A, características exigidas en la licitación original, sino muy diferentes. Y eso generó el colosal problema.

Si complot es confabulación, conspiración, conjura, intriga y trama, el caso llamado Línea 12 del Metro es cada una de esas conductas y también todas juntas.

Cuando hace más de tres meses denuncié el meollo del problema (Bucareli, “El misterio del Orange Express”, 1 de marzo) no me equivoqué, pero era imposible imaginar entonces el cuidado y la anticipación de las acciones burocráticas para llegar a una consecuencia principal calificándola de recurso obligado frente a una contingencia súbita: el contrato de mil 588 millones de dólares (18 mil millones de pesos) para renta y mantenimiento de 30 trenes que el Sistema de Transporte Colectivo adjudicó directamente, dedazo, a la empresa CAF, gracias a la autorización otorgada por Mario Delgado, secretario de Finanzas del DF quien, alega, no estaba obligado a saber qué haría el STC con ese dinero. Pulcritud de minucioso servidor público celoso del destino de nuestros impuestos.

Mario Delgado preside la Comisión del DF en el Senado: entre sus funciones actuales no figura revisar la conducta del director de Finanzas del DF, Mario Delgado, y por lo tanto, no hay conflicto de intereses entre el Mario Delgado con fuero y el que autorizó el dinero que cinco días después se pagó a CAF. La canija casualidad lo llevó a encabezar en el Senado la comisión que, en otras manos, no hubiera tenido los impedimentos que el don Mario de hoy tiene para investigar al don Mario anterior.

Las buenas vibras fueron convocadas desde mucho antes de que don Mario y socios dejaran sus puestos en el gobierno capitalino, como si hubieran planeado protegerse, cubrirse las espaldas por si las moscas y también la Asamblea Legislativa del DF se llenó de cuatachos del alma quienes, prestos a cumplir con la patria, crearon la Comisión encargada de investigar la Línea 12 del Metro. Por casualidades no paramos: Pablo Hiriart se encarga de abundar en mi denuncia y afirma en su columna del martes en “El Financiero”: “La verdad no se puede tapar con las palabras ‘desgaste ondulatorio’. Lo cierto es que los trenes no son para esas vías. O las vías no sirven para esos trenes”. Pablo sospecha, como yo, que los involucrados se curaron en salud poniendo en lugares clave a quienes, si se destapaba la chapuza, pudieran echarles una manita. Ahí están haciendo lo que saben. Pablo los nombra uno por uno. Aquí algunos: Adrián Michel, oficial mayor del Gobierno del DF cuando este arroz se cocía; Cuauhtémoc Velasco, del Movimiento Ciudadano; Jorge Gaviño, del Panal; Fernando Espino, al frente del Sindicato del Metro desde hace 30 años; Ariadna Montiel, al frente de la Red de Transporte de Pasajeros del DF en el sexenio anterior, son los juzgadores de la conducta de funcionarios involucrados, sus ex compañeros.

Hoy se presentará ante legisladores el resultado de la investigación. En la niebla de las comisiones especiales, en el laberinto de las definiciones técnicas, un grave peligro se cierne sobre usuarios y vecinos de la Línea 12: los vagones no son para esos rieles. De ahí derivan otras consecuencias. No es cosa de parches, los perjuicios serán cada vez mayores, las interrupciones del servicio más frecuentes. El deterioro apenas se conoce.

El peligro es mortal.
02 Junio 2014 03:00:44
Siqueiros en Buenos Aires
Mientras en México dimos la voz de alarma para evitar la destrucción de la obra más importante de David Alfaro Siqueiros, (“Peligra el Polyfórum”, Bucareli, 3 de marzo, 2014), en Buenos Aires se vanaglorian de un trabajo suyo, lo protegen en una caja de cristal y lo exhiben en museo magnífico junto a la Casa Rosada.

Siqueiros pintó en Argentina el interior de una especie de capilla de unos cuantos metros cuadrados: cuatro paredes, bóveda y piso, llamado Ejercicio Plástico, al que se entra con calzas de plástico, plantea la técnica del muralismo y establece su diferencia con la pintura de caballete. No menciona esta obra temprana en las entrevistas recogidas en mi libro “Siqueiros me dijo”, (Editorial Novaro, 1974), donde explica su teoría.

“La pintura de caballete es una pintura para tenerla en la mano, para verla de cerca, para colocarla en un lugar en donde se pueda realizar su contemplación durante largo tiempo. Una pintura de textura fina. Debe uno acercarse a la obra para verla. Y desde el punto de vista de su destino social está destinada al hogar de personas pudientes, únicas que pueden adquirirlas. La pintura mural, por lo contrario, es para un espectador activo, un espectador en movimiento. La pintura de caballete hay que verla de pie o sentado, pero de frente. No hay por qué verla angularmente. La pintura mural no puede observarse así y menos aún la pintura mural en grandes espacios que tiene un muro a la izquierda, un muro a la derecha, una bóveda. Esa pintura es para un espectador en movimiento y pudiéramos decir para un espectador de tránsito.

Por ejemplo: esta pintura situada y ejecutada en un hall tiene una puerta a la derecha, una puerta al frente, una puerta a la izquierda. El espectador tiene que ir hacia la izquierda, hacia el frente, a la derecha, etc. Es una pintura para un espectador activo. Esa es la diferencia enorme. A través de todos mis murales lo he podido ver como una cosa real. Una pintura de grandes proporciones, hecha para un espectador activo, no se presta para las finuras que no van a ser vistas, que no corresponden a las posibilidades ópticas del espectador; que van a estar situadas a una altura determinada que no corresponde a esa posibilidad, a diez, veinte, treinta o quizá más metros en algunas ocasiones. Pinto murales exteriores que tienen que verse de distancias de 300 o 400 metros; a veces desde las ventanas de los edificios altos. Hay que acercarse, alejarse, verlos desde el automóvil corriendo a la velocidad normal de una calle, la calle de una gran ciudad.

Es decir, otro problema. Un problema que me precipitó totalmente en esas particularidades de la obra de creación artística. Es ahí donde viene el uso del cemento en vez de la cal ordinaria para la producción de los murales, del uso de los medios mecánicos como la pistola de aire, de nuevas concepciones sobre la geometría. Y en lo que respecta a la temática, naturalmente también. La pintura mural es una pintura, diríamos, subversiva, de agitación o bien de consolidación de una doctrina. Pintura de grandes masas. Si hubiera habido en esa época grandes estadios se hubieran hecho grandes concentraciones, pero las hicieron en las catedrales, que eran, hablando simbólicamente, los estadios de aquella época. Eran los lugares de concentración de las grandes masas. El discurso, el lenguaje, el tema que debían tener era para educar, para divulgar en el sentido religioso de la palabra. Hoy es lo mismo. El pintor que en la pintura mural se dedica a hacer simplemente abstracción está mal utilizando la pintura mural. No niego que puedan ser cosas maravillosas, puede hacerlas, pero está perdiendo el tiempo desde el punto de vista de la finalidad lógica, natural, física de la pintura mural. Ese es en mi concepto la gran diferencia entre las dos forma: el caballete y el mural”.

Eso me dijo Siqueiros, además de un elogio que mi vanidad obliga a reproducir, sobre todo por ser la opinión de un emblemático luchador comunista: “La ética del locutor como la del periodista consiste en la veracidad integral de la información, ya sea esta sobre moral, sobre estética o sobre política, como debe serlo en todas las demás manifestaciones del hombre. Con la palabra y con la letra J. Z. posee esa rara cualidad y más aún cuando su campo de operaciones es un periodismo y una televisión de México que no se caracterizan, hablando en términos generales, por tan primordial virtud en el expositor público.


26 Mayo 2014 03:00:42
La orden del porteño
Gracias es la palabra. En ella abarco la emoción y el aprecio por el honor que se me dispensa. La Asociación Gardeliana Argentina ha reunido en dos palabras la esencia del premio: porteño y gardeliano.

Buenos Aires y Gardel. Ni en sueños puede lograrse una síntesis más nítida de lo que esta simbiosis, la ciudad y su cantor, representan para quienes vivimos en la cultura del tango. El conjunto de las manifestaciones en que se expresa la vida tradicional de un pueblo define a la cultura. El tango es, entonces, parte básica de la cultura de Buenos Aires.

Vengo de una ciudad fundada por pueblos peregrinos en 1325; conquistada y destruía en 1523; reconstruida sobre ídolos ocultos con piedras antiguas para nuevos palacios. En esa ciudad llamada México se estableció la primera universidad del Continente, la primera escuela de derecho, la primera imprenta, la primera casa de moneda, el primer hospital. El centro histórico es patrimonio de la humanidad. Ya perdimos la cuenta del número de sus habitantes, 20, 30 millones. La ciudad en que nací y he vivido, ciudad a la que amamos y nos llena de gratos sentimientos. Tan orgullosos estamos de ella como ustedes, con razón, de Buenos Aires. Salen sobrando las comparaciones. Pero tiene Buenos Aires algo envidiable: ha sido cantada como pocas ciudades en la historia.

Esta semana al buscar una guía de Buenos Aires descubrí la librería Ateneo, una de las más ricas y bellas del mundo. Encontré toda clase de guías: Buenos Aires por sus cafés, por sus barrios, por sus calles y esquinas, Buenos Aires por cinco pesos, los arrabales del tango, Buenos Aires en lunfardo, aires de Evaristo Carriego. En medio de tanta oferta de guías encontré que, como la carta misteriosa, el secreto de la mejor guía estaba ante mis ojos: el Buenos Aires de tangos y milongas. Desde hace un siglo músicos talentosos y poetas populares han creado la canción urbana, canción maleva y nos llevan de la mano por los pregones, lamentos y recuerdos de una ciudad amada por quienes han escrito sus crónicas sobre un bandoneón y una guitarra. Quienes en un pernó mezclaron París con Puente Alsina; arrabal amargo, antes morir que olvidarte; bajo tu amparo no hay desengaños; viejo barrio perdoná si al evocarte se me pianta un lagrimón; caminito cubierto de cardos; Corrientes y Esmeralda, en tu esquina rea cualquier cacatúa sueña con la pianta de Carlos Gardel; el bulín de la Calle Ayacucho que en mis tiempos de rana alquilaba; Almagro mío, todo ha pasado, quedan cenizas de lo que fue; calle como valle, el puñal del Obelisco te desangra sin cesar; un pedazo de barrio allá en Pompeya durmiéndose al costado del terraplén; me da pena verte hoy, barrio de Flores; una calle en Barracas al Sur; San Juan y Boedo antiguo y todo el cielo, las calles y la luna suburbana y mi amor en tu ventana; soy del barrio de Tres Esquinas donde florecen como glicinas las lindas pibas de delantal; aquella cantina que hubiera pintado Quinquela Martín; Café de los angelitos, yo te alegré con mis gritos en los tiempos de Carlitos en Rivadavia y Rincón; Café La Humedad, billar y reunión, vuelvo a buscar la barra eterna de Gaona y Boyacá; cómo olvidarte en esta queja, cafetín de Buenos Aires, sobre tus mesas que nunca preguntan lloré una tarde mi primer desengaño; La Boca, Callejón, vuelta de Rocha, donde lloro mis congojas; ha plateado la luna el Riachuelo; Tortoni de ahora, el tango aquel de Filiberto, como vos, no ha muerto; Corrientes, tres cuatro ocho, segundo piso ascensor; en un viejo almacén del Paseo Colón; en el barrio Caferata, en un conventillo con los pisos de ladrillo y en cada paso una mujer ingrata sintetiza su biografía y esencia en unas cuantas palabras definitorias: a nadie le digas que ya no me quieres, si a mí me preguntan diré que vendrás.

Señoras y señores: hace más de 50 años vine por primera vez a Buenos Aires con un presidente de México y juntos bajo la garúa vimos representar “La Zapatera Prodigiosa” al aire libre de “Caminito”. A esa emoción inolvidable uno esta medalla: la Orden del Porteño. Hoy sé, pese a la filosofía íntima de cada tango, que mi amor es correspondido.

Agradezco al embajador Fernando Castro Trenti la hospitalidad de la Embajada de México y al doctor Jorge Alberto Minces, presidente de las Asociación Gardeliana Argentina, el haberme ubicado entre los porteños como uno más, honor singular que aprecio en todo lo que vale.

Gracias a todos.
19 Mayo 2014 03:00:50
Con la frente marchita
Volver es un verbo conjugado por Buenos Aires.

Llego aquí esta mañana para recibir un honor singular porque no se otorga desde arriba sino entre pares, de un ciudadano a otro, distinción urbana como el tango, algo que se entrega al de aquí a la vuelta, una manera de reconocer la semejanza entre la vecindad y el conventillo, entre el barrio y el arrabal, el abrazo de un cuate a un compadrito.

Me darán el próximo sábado la Orden del Porteño, máximo premio que otorga la Asociación Gardeliana Argentina.

Porteño, según lacónica definición del diccionario de la Real Academia Española, es “Natural de la Ciudad de Buenos Aires, capital de la Argentina”.

La Asociación es un organismo privado, fundado en 1968 por un grupo de personajes de la sociedad argentina encabezados por su primer presidente Cátulo Castillo, poeta, periodista, músico y autor de composiciones famosas.

Desde hace una década es presidido por el doctor Jorge Alberto Minces.

El reconocimiento se discierne a personas o instituciones que hayan destacado por su labor en la divulgación, preservación y apoyo de la cultura popular argentina y el emblema lleva el retrato de Carlos Gardel, cantor de Buenos Aires y de las pasiones humanas como el amor, la envidia, los celos, el perdón.

Ni él ni yo, guardadas las distancias, podemos considerarnos naturales de la gran ciudad del Río de la Plata, él nacido en Francia, yo en México y, sin embargo somos una suerte de porteños por ley, invitación o generosidad. Por lo que sea, con mucho orgullo.

La Orden del Porteño la han recibido personajes del tango como Sebastián Piana, Nelly Omar, Tita Merello, Alfredo Podestá, Enrique Cadícamo, Osvaldo Pugliese; de la política como Bill Clinton, presidente de los Estados Unidos, de la Iglesia, de los deportes como el Jockey Club de Buenos Aires, el equipo de futbol Boca Juniors y el legendario Irineo Leguizamo (tiene tango: “Leguizamo solo”), íntimo amigo de Gardel y jinete de Lunático.

La tradición obliga a dedicar carreras a quienes se rinde homenaje y el viernes, en el hipódromo de Palermo, la carrera estelar llevará mi nombre. Apostamos a ganar aunque solo sea por una cabeza.

Vengo a trabajar: transmitiré en vivo a partir de hoy y hasta el viernes mi programa” De 1 a 3” y el sábado de 6 a 8 de la tarde, también en vivo y también en Radio Centro, la ceremonia de entrega del premio en la Embajada de México a cargo el embajador Fernando Jorge Castro Trenti.

A sus 92 años recordaremos a su hijo Nito, barítono muerto tan joven y a su compañera de toda la vida hasta hace unas cuantas semanas, sus estancias en México y su huella imborrable en el repertorio tanguero.

Es mi amigo argentino más antiguo desde mucho tiempo antes de que él me conociera, cuando a los 10 o 12 años escuché “Cuartito Azul.

Su presencia en el tango es imborrable por esa obra prolífica, la magia y nostalgia de la inspiración y su entrega para hacer del tango lo que es hoy, siempre vigente desde los treintas, rejuvenecido por el advenimiento de nuevas generaciones de intérpretes y públicos.

En Mariano Mores agradecemos los amantes del tango su emoción heredada en vida a geniales músicos y poetas populares a quienes enseñó a cultivar la canción del Río de la Plata.

Se fue Borges, a quien entrevisté en México cuando estábamos seguros de que obtendría el premio Nobel negado injustamente, se fue Cortázar alucinante y universal, se fueron Aníbal Troilo con los párpados apretados como al abrir su fuelle en el Viejo Almacén y el polaco Goyeneche tembloroso al bordar el nuevo tango de metáforas como las lunas suburbanas; también Fiorentino, asombrado ante los ojos oscuros como el olvido y labios apretados como el rencor de aquella Malena pintada por Homero Manzi y Lucio Demare, la que cantaba el tango con voz de sombra porque tenía pena de bandoneón. Se fue Astor Piazola.

Nos queda Mariano. Nos queda Carlos Gardel. Dicen que murió en Medellín en 1935.

No lo creo. Tal vez. Qué importa. Nadie lo podrá probar mientras la memoria de millones no le extienda el único certificado de defunción válido: el olvido.

Pocos premios tan significativos como el creado por la Asociación Gardeliana Argentina, cuyo símbolo es la imagen de un zorzal que llegó a este mundo a cantar y a hacernos cantar con él.

He venido a Buenos Aires en otras ocasiones. Ninguna visita tan grata y justificada como la que inicio hoy.
12 Mayo 2014 03:00:39
Ucrania: coincidencias y casualidades
Tropas rusas en la frontera de Ucrania y un referéndum ayer domingo preocupan a observadores temerosos de una segunda guerra fría o una tercera mundial caliente.

La tensión coincide con fechas y regiones de la Gran Guerra: su estallido cumple hoy un siglo y mi padre estaba ahí ese día de 1914. En sus memorias escritas en México alrededor de 1965 dedica algunas páginas a su estancia en Odesa, principal puerto ucraniano sobre el mar Negro, donde su trabajo de vendedor viajero de libros lo obligó a vivir algunas semanas. Fue testigo de hechos históricos.

Relata: “La casa familiar en Bialystok (Polonia) se me hacía estrecha. Debo irme, debo viajar. Pero ¿a dónde y cómo? Pienso, no duermo y decido ir a Odesa. Mi madre se entera de mi plan. Pregunta asombrada: ¿por qué tan lejos como Odesa? No tienes a nadie ahí. ¿Por qué no vas mejor a un lugar más cerca, Varsovia, Lodz? Hago entender a mi madre que en estas ciudades polacas tengo muy pocas oportunidades de conseguir trabajo, mientras que en el comercio de libros rusos, los grandes editores y lectores están concentrados en Petersburgo, Moscú y Kiev. He decidido ir a la gran ciudad de Odesa y creo que allá conseguiré qué hacer y aunque no tengo ahí ningún amigo ni conocido, los encontraré. “Quédate tranquila, mamá, no me perderé”. “Ojalá”, sonrío amorosamente.

“Mi decisión era firme: el curvado maletín de paja con las cosas necesarias ya estaba empacado. Viajo en tren, cuarta clase.

“Han pasada tantos años y no puedo olvidar la ciudad de Odesa. Quedó grabada en mi corazón. Veo a lo lejos sus bellas y alegres calles. No sería exagerado decir que era una de las ciudades más hermosas de la antigua Rusia. Sus habitantes eran orgullosos de su ciudad, la llamaban “Mamá Odesa”. Decir “yo soy de Odesa” era suficiente, como un pasaporte. Más no se necesitaba.

“En Odesa quedó, de los franceses, la palabra monsieur en lugar de la rusa gospodin (señor). En Odesa se vivía libre y sin formalidades. La comida era absurdamente barata. Con un rublo se podía pasar un día y todavía ir en la noche a un teatro o a un cabaret donde se oían chistes y cuplés que harían ruborizar a un cosaco.

“Se hablaba un ruso maltratado, made in Odesa, sin gramática, sin sabor y sin el bello acento moscovita. Se cantaban a diestra y siniestra las canciones populares: ‘Entre nosotros en Moldabanke vivía un sastre muy pobre y enfermo’. Después de esto el artista comenzaba a describir las siete hijas del sastre. El contenido de la canción era muy vulgar. Se cantaban cientos de canciones picantes. Traeré como muestra una canción que una dama medio desnuda, con el rostro pintado, cantaba en una escena inicial en un parque; se puede traducir así: ‘Mi marido se fue a buscar cómo ganarse la vida. Vengan conmigo yo les daré…’ estruendo y gritos del público interrumpían la canción y concluía: ‘…un aromático vaso de té’. El Moldabanke era un barrio densamente habitado por miles de trabajadores judíos y gente del pueblo. Había calles repletas de siniestros personajes del submundo.

“Cuando en México estoy frente al teatro de Bellas Artes y veo San Juan de Letrán me parece estar en el centro mismo de Odesa, en la calle principal llamada Deribasovkaia, mismo movimiento, misma vida y también el célebre teatro, copia de la ópera de París.

“En el verano de 1914, como un trueno en medio de un día claro, llegó la terrible noticia de que en alguna parte había estallado la guerra. ¿Por qué? ¿Cuándo? ¿Quién y desde dónde?

“La vida normal se vio repentinamente conmocionada. Se produjo formidable revuelo. Sobre las calles y los bulevares aparecían multitudes de personajes sospechosos, florecientes transportadores del retrato del zar Nicolás cubierto con banderas nacionales. Se pronunciaron discursos, se alborotó y gritó. En largos lienzos estaba escrito que todos iríamos, como uno solo, a defender nuestra patria hasta la última gota de sangre. No la del zar, por supuesto.

“Enseguida vimos que nada podía hacerse: me tocó estar ahí el día que empezó la guerra, se llamaba al combate, cada quien debía tomar su rifle y lanzarse al frente. Echamos de nuevo un vistazo a la bella ciudad de Odesa: había perdido su brillo durante la noche y mostraba un rostro totalmente distinto”.
05 Mayo 2014 03:00:13
Entre arquitectos y urbanistas (final)
De la mano de mi papá y hermano vi crecer la ciudad, cuando con grandes fiestas se abrieron las colonias Álamos, Narvarte, Polanco, Lindavista y Chapultepec Heights. Fuimos testigos del ensanchamiento de Pino Suárez, causa de la desaparición del cine Rialto, que despejó la fachada de la Iglesia de San Miguel, mutilada también por su parte posterior, arrasada al abrirse la Avenida 20 de Noviembre. Misma mala suerte corrió el Hospital de Jesús que, disminuido físicamente, sigue siendo lugar histórico por tres motivos: uno, es el hospital en funciones más antiguo de América, desde su fundación por Hernán Cortés, quien, y este es el segundo motivo, está enterrado ahí aunque muy poca gente lo sabe, y tercero, porque en su iglesia se conserva un mural de José Clemente Orozco, a quien vi pintarlo.

Pasamos a vivir en la Calle Cruces, en el corazón del barrio de la Merced, rodeados de miembros de la comunidad libanesa dedicados al comercio, prolongamos nuestra convivencia con españoles expertos en abarrotes y ultramarinos y vimos llegar a los primeros exiliados de la guerra civil. Nos hicimos amigos y clientes recíprocos de puesteros de frutas, verduras, carnes y peces instalados en el viejo Mercado, también el más antiguo del continente. Cucarachas y ratas, en medio de lodazales y casas a punto de caer, agobiaban a vecinos y visitantes. Agradezco al señor licenciado Miguel Ángel Mancera el honor de ser presidente honorario del rescate del barrio de la Merced, empresa que con el impulso del Jefe de Gobierno avanza de acuerdo con un proyecto realizado por especialistas.

Viví en Correo Mayor 117, misma manzana de mi primaria y de la Secundaria 1, en Regina 111, abiertas a los estudiantes de hoy. En la recámara donde dormíamos los tres hermanos, muchos años antes una hermosa mujer, María Teresa de Landa, la primera Miss México, se enteró de que el general Vidal, con quien vivía su luna de miel, había olvidado informarla de su vigente y anterior matrimonio. La pistola estaba en el uniforme sobre la silla. Dormido murió el bígamo esa mañana de 1928. Todo eso lo supe cuando una madura maestra de civismo en mi secundaria lloró al encontrar en el pizarrón, escrito con gis por algún compañero cruel, un saludo a la viuda negra.

Estrenamos un edificio de departamentos en la esquina de mesones y 20 de noviembre, pioneros de esa calle. Nos quedaba cerca el cajón de retazos de mi padre. Conservo uno de los cartoncitos que de vez en cuando mi papá me hacía repartir entre los tenderetes y comerciantes. Lo voy a leer: “Casa David”. David Zabludovsky. Nuevo expendio de retacería por kilo. Av. Rep. Del Salvador No. 154. México, DF.”, por un lado; por el otro: “Para la venta, tenemos surtido en existencia de trapo nuevo y retacería de toda clase de telas, como manta, calicot, cretona, percal, franela, mezclilla cantón, kaky, casimires y paños, etc. etc. Géneros de punto de lana, seda y algodón. Medias y calcetines defectuosos. Compro pedacería de casimir y toda clase de telas.

Agrego otra calle de una sola cuadra, corta pero decisiva como nunca otra en mi vida, donde la suerte llegó generosa: el alumno de la Facultad de Derecho y la estudiante de la Escuela Nacional Preparatoria se encontraron un día en la banqueta de San Ildefonso sin sospechar que la caminarían del brazo el resto de sus vidas. Ahora son padres de tres hijos, abuelos de diez nietos y bisabuelos de un bisnieto. Cumplen un año de café de chinos en Justo Sierra y Argentina y 60 desde que amanecieron por primera vez juntos en un cuarto piso de la calle de Civilización, en Tacubaya.

Los urbanistas y los arquitectos crean el escenario en que se desarrolla la comedia humana. La nuestra nació en 1325 cuando una tribu peregrina unió los islotes con calzadas y fundó en el lago una ciudad tan hermosa que apenas dos siglos después asombró a conquistadores que, llegados de las más poderosas metrópolis de otro mundo, derribaron lo hallado y dejaron en manos de un geométrico el trazo de la nueva ciudad llamada hoy Centro Histórico. Destruida por inundaciones, revueltas, incendios y terremotos, renace todos los días, testimonio del talento, la obstinación y el amor de quienes a lo largo de los siglos aportaron y aportan su sabiduría y su genio para hacer de la ciudad de México un tesoro de la humanidad, motivo de orgullo de cada mexicano.

Cuando aún hay sol en mis bardas confieso que el mejor premio de mi vida lo recibí el día que nací en esta tierra, aunque el de hoy, igualmente apreciado, lo agradezco desde el fondo del corazón.
28 Abril 2014 03:00:11
Entre aqruitectos y urbanistas (final)
De la mano de mi papá y hermano vi crecer la ciudad, cuando con grandes fiestas se abrieron las colonias Álamos, Narvarte, Polanco, Lindavista y Chapultepec Heights. Fuimos testigos del ensanchamiento de Pino Suárez, causa de la desaparición del cine Rialto, que despejó la fachada de la iglesia de San Miguel, mutilada también por su parte posterior, arrasada al abrirse la avenida 20 de Noviembre. Misma mala suerte corrió el Hospital de Jesús que, disminuido físicamente, sigue siendo lugar histórico por tres motivos: uno, es el hospital en funciones más antiguo de América, desde su fundación por Hernán Cortés, quien, y este es el segundo motivo, está enterrado ahí aunque muy poca gente lo sabe, y tercero, porque en su iglesia se conserva un mural de José Clemente Orozco, a quien vi pintarlo.

Pasamos a vivir en la Calle Cruces, en el corazón del barrio de La Merced, rodeados de miembros de la comunidad libanesa dedicados al comercio, prolongamos nuestra convivencia con españoles expertos en abarrotes y ultramarinos y vimos llegar a los primeros exiliados de la guerra civil. Nos hicimos amigos y clientes recíprocos de puesteros de frutas, verduras, carnes y peces instalados en el viejo Mercado, también el más antiguo del continente. Cucarachas y ratas, en medio de lodazales y casas a punto de caer, agobiaban a vecinos y visitantes. Agradezco al señor licenciado Miguel Ángel Mancera el honor de ser presidente honorario del rescate del barrio de La Merced, empresa que con el impulso del jefe de Gobierno avanza de acuerdo con un proyecto realizado por especialistas.

Viví en Correo Mayor 117, misma manzana de mi primaria y de la Secundaria 1, en Regina 111, abiertas a los estudiantes de hoy. En la recámara donde dormíamos los tres hermanos, muchos años antes una hermosa mujer, María Teresa de Landa, la primera Miss México, se enteró de que el general Vidal, con quien vivía su luna de miel, había olvidado informarla de su vigente y anterior matrimonio. La pistola estaba en el uniforme sobre la silla. Dormido murió el bígamo esa mañana de 1928. Todo eso lo supe cuando una madura maestra de civismo en mi secundaria lloró al encontrar en el pizarrón, escrito con gis por algún compañero cruel, un saludo a la viuda negra.

Estrenamos un edificio de departamentos en la esquina de mesones y 20 de noviembre, pioneros de esa calle. Nos quedaba cerca el cajón de retazos de mi padre. Conservo uno de los cartoncitos que de vez en cuando mi papá me hacía repartir entre los tenderetes y comerciantes. Lo voy a leer: “Casa David”. David Zabludovsky. Nuevo expendio de retacería por kilo. Av. Rep. Del Salvador No. 154. México, DF, por un lado; por el otro: “Para la venta, tenemos surtido en existencia de trapo nuevo y retacería de toda clase de telas, como manta, calicot, cretona, percal, franela, mezclilla cantón, kaky, casimires y paños, etc. etc. Géneros de punto de lana, seda y algodón. Medias y calcetines defectuosos. Compro pedacería de casimir y toda clase de telas. No olvide mi dirección”. Se repite la dirección y el nombre del dueño.

Agrego otra calle de una sola cuadra, corta pero decisiva como nunca otra en mi vida, donde la suerte llegó generosa: el alumno de la Facultad de Derecho y la estudiante de la Escuela Nacional Preparatoria se encontraron un día en la banqueta de San Ildefonso sin sospechar que la caminarían del brazo el resto de sus vidas. Ahora son padres de tres hijos, abuelos de diez nietos y bisabuelos de un bisnieto. Cumplen un año de café de chinos en Justo Sierra y Argentina y 60 desde que amanecieron por primera vez juntos en un cuarto piso de la calle de Civilización, en Tacubaya.

Los urbanistas y los arquitectos crean el escenario en que se desarrolla la comedia humana. La nuestra nació en 1325 cuando una tribu peregrina unió los islotes con calzadas y fundó en el lago una ciudad tan hermosa que apenas dos siglos después asombró a conquistadores que, llegados de las más poderosas metrópolis de otro mundo, derribaron lo hallado y dejaron en manos de un geométrico el trazo de la nueva ciudad llamada hoy Centro Histórico. Destruida por inundaciones, revueltas, incendios y terremotos, renace todos los días, testimonio del talento, la obstinación y el amor de quienes a lo largo de los siglos aportaron y aportan su sabiduría y su genio para hacer de la ciudad de México un tesoro de la humanidad, motivo de orgullo de cada mexicano.

Cuando aún hay sol en mis bardas confieso que el mejor premio de mi vida lo recibí el día que nací en esta tierra, aunque el de hoy, igualmente apreciado, lo agradezco desde el fondo del corazón.
21 Abril 2014 03:00:37
Gabriel García Márquez
Gabriel García Márquez ha dado muchas entrevistas, pero ninguna para radio, menos para la televisión. “Los micrófonos me inhiben”, dice García Márquez. Cuando ve un micrófono o una cámara se queda callado y no hay forma de vencer su miedo a esos aparatos.

Una entrevista para la televisión con García Márquez representaba, pues, un desafío, una especie de obstáculo que invitaba al deporte. Nos propusimos grabar y filmar al autor de la más importante obra literaria en castellano en nuestra generación. Hace muchos meses, quizá más de un año, empezamos a perseguirlo por teléfono. Más tarde al conocernos personalmente, García Márquez habría de decirme: “me dan ganas de enviarte una tabla de tiempos para que supieras la hora que era donde yo estaba y no me despertara a las 4 o 5 de la mañana como lo estabas haciendo”.

Cuando llegó a México García Márquez (¿1960?) me habló Antonio Badú y me dijo que lo estaba convenciendo para que yo le hiciera una entrevista por televisión pero que era tan bruto (se llevan bien) que no quería. Badú y Antonio Matouk me invitaron a comer al Club Libanés para que yo lo conociera y porque él también quería conocer a quien tanto lo buscaba por teléfono y tan bien hablaba de sus libros por televisión. Esa tarde, entre bocados de garbanza y kepe, los dos Antonios iniciaron una ofensiva de la que yo fui simple espectador para que Gabriel se sometiera a los micrófonos y a las cámaras. “No puedo, me inhibo, sencillamente no puedo. Me han pedido la entrevista en la televisión italiana, en la televisión francesa, en la televisión española. Nunca he dado ninguna entrevista porque la primera vez que quise hacerlo me quedé mudo. Es imposible para mí. Lo siento, pero no”. Pero inmediatamente después agregó algo que establecía las reglas del juego. “No tengo nada contra una entrevista de televisión excepto que los micrófonos no los tolero; es decir si yo no me diera cuenta de que hay cámaras y micrófonos, no me importaría”. Tratando de aparentar la mayor indiferencia le dije: “o sea que si no te das cuenta y la entrevista se graba y se filma tú la autorizas”. “Si no me doy cuenta de que hay cámaras y micrófonos la autorizo”.

Escogí el restaurante Bellinghausen, en la calle de Londres, e invité a comer a García Márquez. Fuimos Miguel Alemán Velasco, el redactor Félix Cortés Camarillo y una mujer, Graciela Leal, para que Gabriel dijera menos malas palabras en presencia de una mujer que las abundantemente usadas por él siempre. El Bellinghausen se prestaba: tiene un patio al aire libre que da las condiciones de luz adecuadas, un balcón en un primer piso donde podía emplazarse el par de cámaras de 16 milímetros, el equipo de grabación y micrófonos.

La filmación del Bellinghausen salió mal. Cerca de 2 mil metros de película a color no se pudieron usar porque el sonido fue pésimo. Todos los largos días y noches de preparación habían terminado en un fracaso desalentador. Pensamos entonces hacer un nuevo intento de filmar y grabar al autor de “Cien Años de Soledad”. Dejamos pasar tres semanas e invitamos a esposas e hijos, a gente distinta de la de la vez anterior para que pudiera repetir algunas preguntas ya hechas.

Para esta segunda tentativa escogimos el restaurante Passy. Ortega, el dueño, es un amigo que entendió pronto la buena intención de esta especie de travesura. Además en el Passy hay un comedorcito privado con una ventana al patio; desde ese comedor y a través de la ventana se podía filmar. Hicimos un agujero en una de las mesas para esconder un micrófono, otro lo colgamos al techo de lona escondido en una de esas cajas de matamosquitos, un tercero lo pusimos en una maceta, el cuarto en un florero y un quinto lo llevó escondido Patricia Berumen de Lomelín.

Durante esta entrevista Gabriel García Márquez repitió las reglas del juego: si no me doy cuenta acepto ser filmado y grabado. Algo sospechaba, pero en el fondo no creía que en ese momento estaba concediendo ya la entrevista tan solicitada en todas partes del mundo. Pocas horas después, cuando la película fue revelada y se comprobó que eran buenos la imagen y el sonido, le llamamos por teléfono para avisarle que se había hecho.

Gabriel García Márquez, nacido en Aracataca, de 43 años de edad, habló sin poses, sin rebuscamientos, sin presión, habló como él es y como él escribe, habló como haciendo un relato y dejó en la película uno de los más importantes documentos humanos que ha dado a sus lectores un escritor. En este caso, el escritor más importante de nuestra generación.

En la muerte del amigo admirado, un recuerdo entre tantos otros que enriquecen nuestra vida…
14 Abril 2014 03:00:23
Entre arquitectos y urbanistas (1)
Mi padre llegó de Polonia solo, sin el idioma local, sin la religión mayoritaria y sin dinero, excepto los 9 dólares restantes de los 10 con que salió de su pueblo porque uno lo convirtió en naranjas durante alguna escala del barco que atracó en Tampico a mediados de 1926. Un año después llegó mi madre con mis dos hermanos, Elena de 7, y Abraham, de 3. En 1928 completé la familia.

Una de las frases más bellas de la literatura universal se refiere a una calle, a una casa, a una pared. El viejo caballero andante, víctima de humillaciones, palizas y desaires, derrotado y presagioso de su fin, con ansia de alcanzar su aldea ya cercana, cansado de cuerpo y espíritu, levanta el ánimo de su escudero diciéndole: “Aún hay sol en las bardas”.

Las ciudades son bardas, muros, calles, casas. Aprovecho que el sol aún aluza mi memoria, para recordar la calle en que nací, aunque cuando nací no había calle, y solo algunas vacas extraviadas escucharon los gritos de la vecindad de doctor Barragán esa madrugada del 24 de mayo. Establos, bodegas, industrias, arenales y basura adornaban el cambio de maizales a colonia, la de los Doctores, donde los gritos a cualquier hora no alteraban los nervios de nadie.

El negocio prosperó y en busca de mejor clientela don David buscó un lugar junto al mercado de la Merced y nuestra tercera vivienda, porque en doctor Barragán tuvimos dos, fue en la calle de Mesones, frente a la acreditada pulquería La Risa, aún abierta para deleite de los tataranietos de aquellos clientes. Alrededor de un gran patio rectangular con escalera central de fierro, se alineaban en dos pisos las viviendas. En medio estaban los lavaderos de cemento, los palos y mecates para colgar la ropa mojada, un excusado. Sobraba espacio para fiestas o velorios y circulación de pregoneros de ropa usada, azucarillos, nieves y leche de cabra ordeñada ahí por su pastora.

La calle suplía las carencias del lugar. Jugaban los niños, regateaban los marchantes, discutían las comadres, se acostaban los borrachos, trabajaban los artesanos. La de Mesones era de bodegas especializadas en chiles secos, garbanzos, habas, frijoles, harina y azúcar. Sus dueños que vivían arriba o en la trastienda, en su mayoría españoles expertos en toros, futbol y jai alai, nos contagiaron sus aficiones y el gusto a la zarzuela, al cuplé, al cante y al teatro. En esa calle aprendí a caminar la media cuadra a la guardería donde me colocaban cada mañana. Esta casa y las dos anteriores no existen ya.

La siguiente fue la de San Jerónimo 134, separada de la Escuela Primaria República del Perú, en San Jerónimo 112 bis, por la del Sindicato de Trabajadores de Limpia. En esa escuela entré hace 80 años y fui feliz los seis años de educación elemental. Casa y escuela siguen donde siempre con el cambio del anterior Perú por la España que le da su nombre actual. En el jardín de San Pablo aprendí a andar en bicicleta gracias al taller donde las alquilaban por cuartos de hora. Padecí “El Fantasma del Convento” en el cine Rialto, pero me consoló el “Mago de Oz” en el Mundial, el mejor sobre el Cairo, Colonial, América, Goya y otros cercanos.

Faltaba el agua potable todo el año y sobraba en temporada la de los charcos, algunos tan caudalosos que se convertían en canales para cruzarlos en zancos. Los trabajadores de la limpieza callejera eran ayudados cada tarde por parvadas de zopilotes hambrientos capaces de echarse al pico, en unos cuantos minutos, los montones de basura. El día que encendieron el alumbrado público, un foco frente a la cantina Cuatro Vientos, todos salimos a celebrar. La cantina, tan calumniada, merece una explicación.

En las viviendas había una mesa, la mesa. Servía al amanecer para el desayuno de chicos y grandes, después para picar cebolla y preparar el caldo, el arroz, el pollo, los frijoles y se servía la comida rápida para dejar el lugar a la plancha, las tareas escolares, la merienda o cena y preparar las mochilas para mañana. La rutina diaria invariable tenía de fondo la XEW, con el tío Polito, “Cri Cri”, Anita de Montemar o Ave sin nido y “La Hora Azul” de Agustín Lara. Radio a todas horas. Para el hombre cansado del trabajo no había lugar donde pudiera leer su periódico, conversar o pasar un rato tranquilo. De ahí el servicio social que prestaban las cantinas: eran especie de club, no refugio de vagos, como las múltiples bibliotecas servían de salas de leer y estudiar más que de prestar libros. (Continuará).
07 Abril 2014 04:00:29
El laberinto de Paz
“¿Qué vale la minoría vociferante?”, se preguntaba Octavio Paz cuando lo injuriaron algunos personajes que, la semana pasada, en el centenario del poeta, derramaron babas de admiración con la misma saliva escupida contra él 30 años antes por el pecado de haber delatado el despotismo y la corrupción cuando el sueño devino pesadilla.

Guillermo Sheridan recuerda: “…la tarde del 9 de octubre de 1977 en el Palacio de Minería en que leerían poesía Paz, Huerta y otros poetas. Cuando llegó el turno de Paz el infaltable simplón lanzó el predecible abucheo. Efraín, poniéndose de pie, lo aplacó de inmediato con una retadora mirada fulminante. El público ovacionó el gesto y continuó la lectura”.

José Luis Martínez S. habla del: “…discurso pronunciado por el poeta de Piedra de sol en la Feria de Fráncfort en 1984, por el cual fue quemado en efigie frente a la Embajada de Estados Unidos mientras la multitud vociferaba: ‘Reagan rapaz, tu amigo es Octavio Paz’”.

“Eran días de furor por la revolución sandinista y Paz cometió el sacrilegio de criticarla. La izquierda mexicana, siempre tan vehemente, no se lo perdonó. En las páginas de periódicos y revistas le dieron hasta con la cubeta, lo llamaron fascista, traidor, vendido al imperialismo y a Televisa. En la Cámara de Diputados, honorables legisladores se desgarraron las vestiduras y arrojaron sobre él maldiciones eternas”.

Martínez S. compartía el furor de los enemigos de Paz: “…como tantos otros, no había leído el discurso ni lo había escuchado en el programa 24 Horas, conducido por Jacobo Zabludovsky, pero estaba convencido de su perfidia, sobre todo si así lo decían los hombres más lúcidos y progresistas del país, muchos de ellos ahora predicadores frecuentes en la llamada pantalla chica.

“En Itinerario crítico, libro prologado y compilado por Armando González Torres, aparecen las palabras de Octavio Paz sobre ese movimiento de sueños rotos. Dice: ‘El levantamiento fue nacional y derrocó a la dictadura. Poco después del triunfo, se repitió el caso de Cuba: la revolución fue confiscada por una élite de dirigentes revolucionarios.

“Era una profecía pero, como suele suceder, pocos la comprendieron y el profeta fue sacrificado por quienes se arrogan el privilegio de la pureza y a veces hasta de la voz del pueblo: la voz de Dios”.

En una larga carta a su amigo Pere Gimferrer (Memoria y palabras, 1999), habla del acontecimiento, lo hace con tristeza pero también con energía. Escribe: “Frente a la realidad inmensa de México, la física y la humana (los paisajes, las ciudades, la gente, las maravillas y los horrores), ¿qué vale la minoría vociferante? Es un mal, una dolencia con la que hay que convivir. La única manera de curarlos y desarmarlos es dialogar con ellos. ¿Es posible? Lo ha sido en Europa y en otras partes, ¿por qué no ha de serlo en México? Tal vez mi misión —o más bien dicho: mi función— en la historia de la cultura moderna de México ha consistido en preparar ese diálogo. No me tocará participar en él pero lo habré hecho posible”.

El homenaje por los 100 años de Paz fue a la altura de su paso por la inteligencia nacional e internacional de su época. Rafael Tovar y de Teresa, presidente del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, lo realizó y culminó ante la placa que otorga el nombre de Paz al Patio Central de la Biblioteca México, con la exposición Octavio Paz: de la palabra a la mirada y ahí el presidente Peña Nieto calificó la de Paz como “la mente mexicana más brillante del Siglo 20”. Junto a Emilio Chuayffet, secretario de Educación Pública, académicos, escritores y amigos clausuraron la conmemoración.

La presencia de Marie Jo en todos los actos evocó la época más feliz en la vida de Octavio. Recuerdo el encuentro casual en la rue de l`Université una tarde ideal para caminar las dos parejas por el Barrio Latino, el teatro Odeón legendario desde el 68; la sombra de la Sorbona, los libros de Shakespeare and Co y la bouquinerie de la orilla izquierda del Sena, donde nos despedimos ya entrada la noche parisina.

Y la otra cara de la moneda: la mañana cuando sobre cenizas y agua ayudé a Octavio a recoger cada libro sobreviviente, la página suelta, la pasta chamuscada, los restos de su biblioteca arrasada por un tsunami en la esquina de Reforma y Guadalquivir. Compartí su tristeza porque compartíamos el amor por ese objeto llamado libro y por la colección hecha a mano desde adquirirlo hasta darle su lugar en el librero. Octavio y Marie Jo nunca volvieron a vivir en esa casa.

Cumplo una vieja tradición: al celebrar su nacimiento dejo una piedra sobre su lápida para que la arena del desierto no barra la tumba.


31 Marzo 2014 04:00:11
Paz en ‘24 horas’
Ningún programa informativo de televisión en el mundo ha celebrado una década de vida como “24 Horas” de Televisa, México.

Al rendir homenaje a Octavio Paz por el centenario de su nacimiento debemos agregar a los méritos del más prestigiado y brillante de los escritores mexicanos su acceso a la televisión, el ultramoderno instrumento creado por la técnica, puesto por él al servicio de la inteligencia. Tuve el honor de incluirlo una vez por semana en sección especial de “24 Horas” presentada por Octavio durante largo tiempo: una serie de colaboraciones de duración variable con temas escogidos por él mismo. Cuando se reconoce la genialidad del escritor, ensayista y poeta es insoslayable agradecerle su aportación a elevar el nivel intelectual mediante la herramienta electrónica y esa batalla en defensa del idioma que se libra cada vez que alguien lo habla con pulcritud y elegancia.

Paz, enfrentado a posturas de otros intelectuales que menospreciaban a la televisión, entró a “24 Horas” gracias a la trayectoria del programa que, al margen del periodismo informativo, su razón de ser, ofrecía mensajes culturales al difundir obras literarias recientes y entrevistas a escritores, publicidad de ferias de libros y conferencias de divulgación cultural, todo ello en forma gratuita.

Acontecimiento sin precedentes ni comparación posible, el décimo aniversario de “24 Horas” fue celebrado con una fiesta nombrada “Salamanca 80”, consistente en tres días de trabajos en la Universidad que fue cuna del idioma, en aulas tan cargadas de historia como las de Francisco de Vittoria, La Columna, Fray Luis de León, donde aprendimos de Miguel de Unamuno que “la sangre del espíritu es mi lengua y mi Patria es allí donde suene soberano mi verbo”, con la presencia de Rómulo O’Farriill y Miguel Alemán Velasco, presidentes de Televisa y un grupo de los más distinguidos catedráticos, periodistas, filólogos, académicos y escritores de la época: Pedro Amat, Rector Magnífico inauguró oficialmente el encuentro; Juan Rulfo, Hugo Latorre Cabal, Dámaso Alonso, Juan José Arreola, Fernando Lázaro Carreter, Luis María Ansón, Jesús Hermida, Silvio Zavala, Andrés Henestrosa, José Luis Martínez, Francisco Monterde, Miguel Delibes, Torcuato Luca de Tena, Álvaro Mutis, Francisco Umbral y otros.

El lunes 8 de septiembre de 1980, primer día de los trabajos, en el lugar donde aún resuena el eco del “Deciamos ayer” con el que Fray Luis de León reanudó su cátedra después de cinco años en los calabozos de la Inquisición, fui ponente del tema “El idioma español como vínculo de unión”, en que participó Camilo José Cela y moderó Víctor García de la Concha, catedrático de la Universidad salmantina, que años después dirigiría con clara visión y enorme talento la Real Academia Española, actual director del Instituto Cervantes y con quien en ese encuentro establecí una sólida amistad.

Hoy, transcurridos 34 años, evoco esos tres días en ocasión del centenario de Octavio Paz, cuya presencia en la televisión mexicana, la televisión en español cuya grandeza procuramos conservar y aumentar en Salamanca, fue muestra de la eficacia de los medios de comunicación puestos al cuidado de los valores permanentes de la humanidad.

Aspectos de mi ponencia conservan su frescura: “Idioma y satélites… mágica expansión de nuestras posibilidades culturales… ¿En busca de una identidad?… Tal vez sería mejor decir en busca de una comunión en la diversidad… los sueños de un mundo mejor desconocen pasaportes… la técnica ha desprovisto de barreras al idioma… a los grupos dispersos hispano parlantes… los de los Estados Unidos y Canadá… los sefarditas del Medio Oriente… un sueño compartido de unidad, el que hoy nos permite reunirnos en esta Salamanca ‘Que hechiza la voluntad de volver a ella, a todos los que la paz de su vivienda han gustado’, como pasó a Tomás Rodaja antes de sentirse hombre de vidrio y como nos pasa, estoy seguro, a todos nosotros”.

El recuerdo de Salamanca 80 puede impulsar proyectos similares, esfuerzos para poner cada vez más las ventajas de la investigación tecnológica al servicio del conocimiento. La asignatura pendiente de la televisión en español es acudir en ayuda de millones de analfabetas en español, mayorías susceptibles de ser rescatadas de la ignorancia mediante un procedimiento merecedor de ser puesto a prueba: usar mejor la televisión. Sería excelente manera de rendirle homenaje a Octavio Paz, quien se merece todos y que, seguramente, disfrutará más de un proyecto de educación mediante la electrónica que del aroma de las ofrendas sobre su fama.

24 Horas, Salamanca, Octavio Paz, capítulos de una historia donde germinan las moralejas.


24 Marzo 2014 03:00:23
El misterio del Orange Express
No requerimos los servicios de Agatha Christie. Vamos a la escuelita para entender el problema.

Los trenes, desde que se inventaron, están formados por dos partes: una fija, los rieles, y otra móvil, los vagones. Para funcionar las partes deben ajustar perfectamente una con la otra y mantener trazo, peraltes y resistencia en la parte fija adecuados a las dimensiones, peso y velocidad de la parte móvil.

No se me distraiga. Vea el pizarrón y concéntrese porque no se lo voy a repetir: la parte fija se construye en la superficie de la tierra, en puentes o túneles, mientras los vagones se fabrican en lugares generalmente muy lejanos, hechos a la medida con exactitud milimétrica, el peso previsto, la velocidad adecuada para rectas y curvas. Cada metro es de 100 centímetros y cada kilo de mil gramos tanto en el riel como en el vagón. Si no se respetan esas bases elementales, cuando los vagones sean puestos sobre los rieles las cosas se van a complicar. ¿Entendió? Hasta yo lo entiendo.

Pasemos al siguiente punto. Si durante la construcción de la parte fija, realizada conforme a los cálculos originales, alguien decide comprar vagones distintos, con características diferentes a las que sirvieron de base para los rieles, debe explicar por qué lo hizo, porque en ese cambio está el secreto, el error y tal vez el delito.

Las bases de la licitación de la línea 12 fijaban la línea A como modelo a seguir y el diseño y construcción fueron según las características y especificaciones de la línea A. Pero los vagones seleccionados para la vía 12 son muy diferentes a los de la vía A. Los constructores, llamados Consorcio, tuvieron conocimiento de la decisión de cambiar de trenes (parte móvil) hasta marzo de 2012, sólo tres meses antes de la llegada de vagones y con la vía en proceso de terminación.

Las diferencias más importantes entre los carros de ambas líneas son dimensiones, peso, número de carros, distancias entre ejes y perfil y características de las ruedas. Consorcio señala que “después de 22 años de funcionamiento la línea A no ha presentado los daños que manifiesta hoy la Línea 12”. Agrega que el 3 de septiembre de 2013 denunció a las autoridades los daños que presentaba el sistema de vías como consecuencia del paso de los trenes y que el mantenimiento de vías no pudo efectuarse porque no se permitió a Consorcio el acceso al sistema por espacio de 4 meses.

En esa decisión, súbita y sorpresiva, del cambio de tren está el secreto, mi querido Watson (perdón, Sherlock).

Es clave la decisión de cambiar un tren por otro cuando la parte fija de la obra estaba por terminarse. ¿Quién y por qué tomó esa decisión? A ella pueden atribuirse las roturas de durmientes y grapas, el desgaste porque la rueda no se adapta al riel y todas las otras consecuencias: averías, sobreprecio del mantenimiento, suspensión polémica del transporte de pasajeros y desastre final. No debe descartarse, aceptando que todos son inocentes mientras no se demuestre lo contrario, que alguien capaz de hacer valer sus opiniones pudo interesarse por comprar un tren en vez de otro no porque fuera mejor, pues las consecuencias casi catastróficas prueban el error, ¿error? y obligan a investigar a fondo esta medida decisiva sobre la que se ha echado toda la tierra posible. No se habla del cambiazo, se voltea la vista, se ignora quién y por qué asignó miles de millones de dólares de una empresa a otra, de la noche (oscura) a la mañana, sin explicación alguna. A nadie en sus cinco sentidos se le ocurre cambiar de caballo a mitad del río, a menos que el caballo de repuesto venga cargado de razones convincentes. Si se quiere saber de veras la causa del desmadre, esa articulación debe disecarse hasta hallar, sin lugar a dudas, la razón de apostar el resto a la carta robada (perdón Edgar Alan).

Dos factores pueden ayudar en la pesquisa. Uno, personal: el senador Mario Delgado, actual presidente de la Comisión del DF, encargada de investigar el caso en el Senado, era secretario de Finanzas en el Gobierno capitalino cuando se realizó la compra de la manzana de la discordia y —aunque el Sistema de Transporte Colectivo tiene autonomía presupuestal— algo habrá sabido, escuchado o leído don Mario para aportar una luz. No puede considerarse hoy como juez y parte, sino más bien elemento valioso por su protagonismo en el asunto. El otro factor es político: el cambio del equipo gobernante de la capital se dio en las fechas críticas del proceso de la Línea 12, hecho digno de tomarse en cuenta.

En la novela todo pasa en un tren. Ahí padecen las víctimas y ahí viaja el culpable. Canija casualidad.

Perdón Poirot.
10 Marzo 2014 03:00:58
Curas, magos, jueces y un cocodrilo
El jueves se inauguró el estudio del Canal Judicial en una vieja casa restaurada con talento en la Calle de República del Salvador 56, entre las de Isabel la Católica, impulsora del descubrimiento y la conquista de un mundo nuevo, y la de Simón Bolívar, caudillo de la independencia y libertad de los pueblos colonizados. Más que parte de la guía urbana parece un capítulo de la historia universal: una sola cuadra del Centro Histórico de la Ciudad de México arranca de las faldas de la española y termina en la espada del caraqueño. Tres siglos en 100 pasos.

Pronuncié unas palabras en la ceremonia, invitado por el ministro Juan N. Silva Meza: “…Además, el evento tendría singular realce si usted hiciera una evocación relativa al recobrar este inmueble para el Centro de la capital”. Acepté el honor porque nada más fácil y grato que recordar infancia y juventud en el lugar donde viví hasta los 20 años de edad. ¿Por dónde empezar? ¿Cómo acomodar tanto en tan poco espacio?

Una de mis primeras vecindades estaba en la manzana de enfrente, con zaguán hacia la calle Mesones frente a la pulquería La Risa que ahí sigue. Su patio terminaba en el muro trasero del Teatro Arbeu, vestigio de la pequeña capilla construida en 1661, dedicada a San Felipe Neri, de donde tomó su primer nombre esta calle alineada al plano del geométrico Alonso García Bravo, encargado por Cortés de trazar la nueva ciudad. En 1767, al ser expulsados los jesuitas se les dio la Profesa a los felipenses y quedó inconclusa durante 100 años la iglesia que edificaban sobre la capilla original. La obra fue terminada con un pequeño cambio: sobre los muros a medias se levantaría no una iglesia sino un teatro que en vez de atrio tendría vestíbulo y una fachada moderna sin tocar la religiosa.

Asombroso Fumanchú, el chino de Londres que mientras gritaba papel, papel, lo sacaba de su boca como cadena hasta llenar todo el patio de lunetas. No me perdí ni una función de Conchita Piquer, la más grande cupletista de la historia, a quien luego frecuenté en Madrid. Su piso estaba en la Gran Vía, que es como pleonasmo de cantaora. Admiré a Arthur Rubinstein, el célebre pianista que años después me describió su debut en el teatro Arbeu, cuando algunos zapatistas entraron en pleno concierto y apagaron los focos a balazos, “pero yo no dejé de tocar y, al final, me llevaron en hombros al Hotel Isabel”. Eso dijo. De paso declaro que el Hotel Isabel abierto todavía en esta calle esquina con la Católica fue nido de espías nazis durante la Segunda Guerra Mundial.

Párrafo aparte merece Blackaman, el domador africano con su peinado afro extraído de El Tesoro de la Juventud, hoy moda común de solistas tropicales. A sus fieras amaestradas solo les faltaba hablar. Asombraba con el cocodrilo que en sus horas libres chapoteaba en el foso del teatro, depósito de agua indispensable para la acústica pre micrófonos. Terminado su contrato Blackaman olvidó llevarse al cocodrilo. Dicen que todavía está ahí.

En el número 66 de esta acera, casa de por medio, estaba la de tres ancianos hermanos: Miguel, Ángel y María Villar Lledías que hacían una vida miserable, privándose de todo, hasta de la higiene elemental, rodeados de tesoros, entre ellos una diligencia antigua nunca usada y 20 millones de pesos en efectivo, de aquellos de octubre de 1945. Varios criminales entraron una tarde a robar. Estrangularon a los hombres, ataron y golpearon a la mujer y se llevaron lo que pudieron. La anciana se arrastró al balcón, pidió auxilio y una semana después, acusada de complicidad en el asesinato de sus hermanos, fue recluida en la Penitenciaría hasta que alguien delató a los verdaderos culpables, condenados a 20 años de cárcel. María ya libre se dedicó a trabajos de beneficencia y vendió la casa, derrumbada poco después de su muerte en 1974.

Otro dato para terminar: enfrente, marcada con el número 41 está la sede del Instituto Cultural México-Israel, fundado en 1946, dos años antes que el Estado de Israel, por un selecto grupo de intelectuales: Dr. Adolfo Fastlicht, Lic. Alejandro Carrillo, Lic. Alfonso Francisco Ramírez, Lic. Andrés Henestrosa, embajador Moshe Tov, Lic. Andrés Serra Rojas, Lic. Emilio Portes Gil, Lic. Martín Luis Guzmán, Lic. Jaime Torres Bodet, Lic. Agustín Salvat, Sra. Golda Meir, Lic. Agustín S. Yáñez, Sr. León Davidoff, Sr. Samuel Kurian Magun, Sr. Efrén Núñez Mata, Lic. Ma. Lavalle Urbina. Dejé para el final el nombre del único sobreviviente de esa lista: Jacobo Zabludovsky.
03 Marzo 2014 05:00:52
Peligra el Polyforum
Esta noche un grupo de bohemios le dedica un lugar en Reforma mientras en Insurgentes palas de oro cavan la tumba de sus sueños.

La obra más ambiciosa de David Alfaro Siqueiros está en peligro de desaparecer apenas cumplidos, el 6 de enero, 40 años de su muerte.

La enorme manzana sobre Insurgentes, donde el pintor concretó su proyecto máximo, será aprovechada por sus dueños para construir rascacielos en todo el espacio disponible ahora y el que será liberado si se concreta el plan de destruir, desarmar o trasladar el Polyforum a otro lugar. El aviso de la transformación radical del predio es llamada de alerta para quienes tienen a su cargo la conservación de los tesoros artísticos en México. Siqueiros es uno de los pintores mexicanos más importantes en el Siglo 20, creador del movimiento muralista con Diego Rivera y José Clemente Orozco y autor de un acervo de incalculable valor en el que destaca —por su dimensión, ambición y planteamiento de soluciones a problemas plásticos— el Polyforum que lleva su nombre.

Su valor estético ha provocado polémicas que van de la admiración al repudio. El mismo David me lo dijo en 1967 en su taller de Cuernavaca ante una maqueta a escala: “Es tres veces más grande que la Capilla Sixtina; físicamente, porque en cuanto a su calidad, está por verse. La Capilla Sixtina es mucho más pequeña, no tiene ni el 30 por ciento de lo que tendrá la nuestra. Quiero decir que es una Capilla Sixtina muy grandota en el sentido aritmético de la palabra”.

—¿Cuánto tiempo le llevará terminar este trabajo?

“Por el carácter de la obra no podrá estar lista antes de dos años”.

—Ante este esfuerzo, David, si usted tuviera que dar un consejo a las nuevas generaciones de pintores mexicanos ¿qué les diría?

“El principal sería reanudar la pintura mural, pero no como manifestaciones excepcionales, como posibilidades individuales, sino volver a llevarla al terreno de magnitud que quiso tener en el momento en que nosotros la iniciamos. Ojalá y pudiera volver a hacerse del muralismo la plataforma fundamental de toda creación artística en el campo de la plástica, en las demás formas que puede tener la plástica. Durante nuestra primera época nuestro movimiento del muralismo era lo más importante; la pintura de caballete nos servía a nosotros para comer un poco mejor, porque nos pagaban la pintura mural con precios tan ínfimos que materialmente no era posible, teníamos que pintar cuadros de caballete, inclusive paisajes y retratos de gente rica, para poder tener dinero que nos permitiera terminar la obra mural, porque los sueldos eran ínfimos. Hubo una época en que nosotros cobrábamos, en la época de Vasconcelos, 4 pesos por metro cuadrado”.

—Menos que un pintor de brocha gorda.

“Menos, claro, menos que un pintor de pulquerías. Esa era nuestra situación, ahora vamos a procurar que el Gobierno comprenda que el movimiento de pintura mural mexicano es la manifestación cultural más importante de su propio país y la más importante de América Latina en todos sentidos. Es una obra de gran importancia que está siendo comprendida cada vez más por el público y esperamos que el gobierno nos permita que surjan otros talleres como el que yo estoy tratando de formar, en otras partes de la República donde hay un movimiento muralista, por ejemplo en Jalisco. Ojalá que los pintores de Jalisco obtengan una ayuda potencial para poder hacer también su taller de pintura mural en su propio campo de operaciones”.

Mientras hablamos Siqueiros reparte instrucciones a sus ayudantes: “Son 32, pero no son aprendices, todos ganan sueldos altos y a largo plazo, apoyo que le debemos a un contrato magnífico que firmamos con ese hombre extraordinario que es Manuel Suárez. Esta es la obra más importante de mi vida”. Al realizarla en el antiguo Parque de la Lama la rodeó de una barda hecha de piezas de maquinaria, del mundo industrial y técnico. Las cosas cuidan las ideas que las generan.

Su daño parcial o total equivaldría a la pérdida de lo que Siqueiros consideraba el paso “de la obra hecha en la intimidad del pequeño taller a la complejidad de la pintura mural de magnas dimensiones. Creo que es la oportunidad más importante que el movimiento muralista mexicano ha tenido en toda su existencia”.

Pero la piqueta entra en acción. Margarita Rodríguez emigra con su bohemia al hotel Marquís y esta noche, en la reapertura del Bar Siqueiros brindaré por los 200 convidados permanentes, asombrosa obra del pintor Luis Carreño, retratos de forjadores del paisaje intelectual del cambio de siglo, ofrenda de enorme calidad artística digna del maestro a quien han hecho compañía y rendido homenaje.


17 Febrero 2014 05:00:05
El plan tarasco
En el doloroso desmadre michoacano empieza a verse una luz a final del túnel. 

Esta vez no es a través de boletines oficiales sino mediante trabajos periodísticos de investigación, extraña fuga de informaciones filtradas a periodistas cuates y hechos captados por fotógrafos casualmente bien ubicados como se va pintando el nuevo paisaje cubista, surrealista y hasta goyesco que sustituye las fotos idílicas de Gabriel Figueroa vigentes durante el siglo XX. Hasta hoy. 

Más de una década de turbulencia causada por grupos civiles y delincuentes bien armados, enfrentados entre ellos y a toda autoridad, alentada por el fracaso de una táctica basada en el choque de soldados contra asesinos profesionales con saldo increíble de 100,000 bajas, empieza a dejar paso a una nueva estrategia fraguada por algún director de películas de vaqueros que separó a los buenos de los malos, vistió a los malos de negro, bañó y rasuró a los buenos y les puso un stetson no sudado cuando el méndigo villano, que estacionó su caballo en doble fila, sale del saloon a seguir la matanza. 

Para evitar más trampas el sheriff Alfredo Castillo invitó a los buenos a pasarse de este lado previa entrega de sus revólveres y corretear a los malos por todo el llano hasta acabar con ellos.

Los buenos, llamados autodefensas, acusaron a los malvados, llamados templarios, denunciaron sus nombres y direcciones, señalaron con el dedo los adobes donde se ocultaban y ayudaron a llenar la cárcel.

El galán paga la hipoteca del rancho de la muchacha. Beso. The end. 

En los periódicos de la época encuentro las noticias que serán base de la historia. Crónica (11 de febrero): “Al menos 32 millones de pesos gastan las autodefensas michoacanas en rubros operativos… esta cantidad no incluye la compra de armas ni de municiones, pero sí contempla alimentación, traslados, gasolina y “ayuda económica” de 500 a 1,000 pesos a quienes no tienen otra fuente de subsistencia para un total de 20,000 civiles armados”. 

“La Jornada” (11 de febrero) “Vea pasar un convoy, y otro, y otro, de la Policía Federal. Anote que medio minuto después pasó una caravana de los comunitarios, responsables de la nueva estrategia…”. 

“Excelsior” (11 de febrero”): “Detienen a más de 350 en Michoacán… El operativo federal ha logrado capturar a extorsionadores, sicarios y jefes de plaza”. 

“Reforma” (11 de febrero): “Con la llegada de los grupos de autodefensa los productores regresaron al tianguis limonero, a vender a 20 pesos la caja, buen precio pues ya no incluye la cuota que los templarios les exigían… será destituida la directiva de la asociación de limoneros, porque tiene nexos templarios”. 

“El Universal” (11 de febrero): “Se investiga a alcaldes, síndicos, regidores, directores de área, personal de seguridad pública y procuración de justicia, así como a notarios…

Las indagatorias se realizan con base en testimonios de habitantes, empresarios e integrantes de los grupos de autodefensas…

Otras líneas de investigación van en el sentido de encontrar aportaciones económicas de ‘Los Templarios’ a campañas electorales de candidatos a alcaldes, síndicos y regidores”. 

“Reporte Índigo” (11 de febrero): “Reporte Índigo fue testigo de cómo el ejército capturó al ‘Abuelo’ en Tepalcatepec y este fue rescatado por las autodefensas sobre la carretera a Buenavista”. 

En resumen: se ha puesto distancia entre el Ejército y los malos gracias a la alianza con las autodefensas, encargadas de sacar las castañas del fuego.

Modelo eficaz, según se ve, fácil de trasplantar a otras regiones. Los autodefensos lucen atléticos, disciplinados y entrenados.

Su obvio toque cristero y su afición a las violaciones domiciliarias ilegales parecen travesuras infantiles.

No lo son, cuidado con excesos difíciles de remediar después. 

El plan exige, sin embargo, no parpadear: primero es lo primero.

En este caso específico: acabar con los templarios.

Restablecida la normalidad, resueltos los problemas críticos podrán ser atendidos los males crónicos. 

En las películas de guerra no se sabe, a veces, por qué es el pleito ni quien contra quien.

Por eso me gustan las de vaqueros: los villanos apestan, en cambio el muchacho es rubio y a veces pasa una semana a caballo sin bajar ni para hacer del uno, su novia es boba y su futuro suegro pobre pero honrado, buena onda aunque medio mamón.

Y ¿el sheriff? Del sheriff ni me diga, todo mundo sabe que es a toda madre. 

El plan tarasco (“The wells fargo way”, título original) es el gran hallazgo: deja contentos a todos, hasta al empresario de los derechos humanos y ofrece resultados a corto plazo. 

En un país aficionado al chisme es digno de aplauso el sigilo: Qué guardadito lo tenían.
10 Febrero 2014 05:00:38
Rebelde, preso y presidente
Segunda parte) 
Y ciertas costumbres sociales y ciertas también se amasan y se recrean ahí.

El narcotráfico está, precisamente, prostituyendo viejas costumbres del campo del delito por todas partes.

Y eso es lo peor, porque ahora todas las cuentas del delito se tienden a arreglar de la misma manera. 

Y eso genera una ola de violencia inexplicable por todas partes.

Una violencia que no tiene proporción.

Se le quita la vida a un hombre por no pagar una cuenta, en lugar de darle tiempo para que pague. 

¿Se da cuenta? 

Y así sucesivamente. 

Esto es peor que la droga.

Esto tiene efectos de destrucción de la sociedad, peor que la droga. 

Otro efecto: la tendencia a comprarle y a corromperle a todos los cuerpos represivos.

Porque los cuerpos represivos están constituidos por seres humanos, no por dioses.

Y si a esos seres humanos usted le pide colaboración por un lado, y le ofrece plata para que colabore, pero si no le ofrece la muerte o el castigo a los hijos o a las mujeres. 

¿Qué se cree? 

Que los cuerpos represivos están construidos por héroes. 

Entonces, nosotros lo que estamos planteando es: hay que emplear otros caminos. 

No tengo que dejarle los drogadictos, regalados al campo del delito.

Hay que ponerlos a conocer arriba de la sociedad y mejor administrar y tratarlo como a una enfermedad. 

Y si los tengo como reprimidos en el campo del delito, lo único que hago es que le estoy regalando mercado al campo del delito.

Y queremos experimentar eso, porque lo otro, la vida represiva, llevamos 50 años y vemos que cada vez estamos peor. 

Y qué pedimos. Libertad, que nos dejen.

Y si nos equivocamos, porque nos podemos equivocar, no tenemos una varita mágica.

No es sencillo el problema. Pero lo que sabemos es que este camino que llevamos hasta ahora, represión y represión, no nos da ningún resultado, nos multiplica los problemas. 

Y somos un país peculiar, somos hijos de nuestra historia como país.

Nuestro país reconoció la prostitución legalmente en 1912, 1914 hizo un registro de las mujeres que vendían su servicio.

Y las controlaba, etc. 

Mi país, en esa década, estableció el divorcio por la voluntad de la mujer.

Y decían que el mundo se iba a desmoronar y decían cualquier cosa. 

Mi país, todo un Estado, que compró la empresa que producía alcohol de boca, la nacionalizó y el Estado, durante casi 50 años, fue el único productor en el Uruguay de alcohol de boca: grapa, caña, ron, coñac.

Eso lo producía el Estado, vendía bebida buena, la cobraba más cara y con eso atendía la salud pública. 
Tenemos toda una experiencia de reconocer problemas sociales, ponerlos arriba de la mesa. 

Hijos de esa tradición, mi país les dio muy tempranamente asilo a los anarquistas. Estamos hablando de 1915. 

Los corrían de otros lados como seres terribles.

Y entonces, nosotros fieles a esa tradición reformista, creemos que tenemos condiciones para ensayar nuevos caminos. 

Y qué pedimos a la humanidad.

Vamos a experimentar y observemos.

Si nos equivocamos, bueno, peor de lo que estamos no vamos a estar.

Y si acertamos, tendremos un poco de conocimiento que otros podrán desarrollar, mejorar, no queremos imponer a nadie. 

Las otras cosas que ha tenido mi gobierno, que dice la agenda social, que a veces gente del mismo sexo se enamora.

Es más viejo que el agujero en Marte. En un mundo que sus grandes guerreros: Alejandro y Julio César tenían sus inclinaciones personales.

Eran los antiguos más tolerantes.

Alcibíades pasó a la historia por ser el marido de todas las mujeres y la mujer de todos los maridos en Grecia. Pero en qué nos venimos a impresionar hoy.

Eso existe, lo reconocemos, lo ponemos arriba de la sociedad, lo aceptamos y se acabó. 

Otros prefieren complicarse la vida, por problemas que son así y ya. 

Nosotros más bien tenemos una actitud global de reconocer lo que las cosas son y tratar, a partir de ese reconocimiento, de que funcione lo mejor posible y no tapar, oscurecer, esconder, porque no se logra nada. 

Es casi una tradición del país.

En todo caso, no estamos haciendo más que seguir un poco ese rumbo. 

Señor Presidente. 

Creo que nos hemos excedido mucho, pero yo por mi parte quisiera seguir preguntándole y escuchándolo y aprendiendo.

Pero hay algo que me llamó la atención cuando estuvieron reunidos hoy más de 30 Jefes de Gobierno, de Estado. En que usted era el único sin corbata.

Parece una cosa frívola, pero refleja realidades que la gente no conoce bien.

Quisiera que explique usted al público que nos está viendo y oyendo: dónde vive, por qué no fue al Palacio de Gobierno o a la casa del palacio donde viven las familias de los Presidentes del Uruguay.

¿Por qué rechazó usted los lujos? Vive usted con su esposa, que también es política destacada, comparten los sueldos que ganan, reflejan sus ingresos y pagan impuestos.

Parece cosa tan rara.

Y sin embargo lo hace a usted un gobernante distinto. 

Yo no soy distinto por haber llegado al gobierno.

En todo caso, tengo algunas cosas distintas, porque llegué al Gobierno y no las cambié. Es decir, en el Gobierno soy como era.

Sigo viviendo como vivía. 

Hace años que no uso corbata. Usé corbata cuando era joven, llegué a usar corbata de moñita en la edad de enamorar y zapatos de charol y todas esas cosas. 

Pero ahora yo quisiera que me expliquen por qué usamos corbata. Cuál es la función que cumple este trapito de color colgado del pescuezo y que le da buena ganancia a los italianos. 

Para mí, no tiene ninguna función. Yo respeto a cada cual. 
Pero yo dije: No, porque no le encuentro función.

Sinceramente no le encuentro. Y como no le encuentro función, no la uso. Nada más que por eso. 
Soy sencillo, sobrio. Pero eso no es por ser Presidente, es una decisión de mi vida. 

Amo la sobriedad. Vivir liviano de equipaje, porque amo la libertad. 

Y sabe, lo que hay que definir lo que es la palabra libertad, desde el punto de vista individual. Ser libre es tener tiempo para gastarlo en aquellas cosas que a uno lo motivan. 

Cuando usted, el tiempo que está gastando, lo utiliza porque tiene que ganarse la vida en cualquier trabajo, no necesariamente usted en ese momento usted es libre. Usted está sujeto a la ley de la necesidad. Hace eso por necesidad, en la lucha por mantenerse vivo. Y está bien.
 
Y yo creo que quien no gasta tiempo en su trabajo está viviendo a costillas de otro. 

Pero qué pasa si me dejo arrastrar por la presión social que basa el éxito en comprar, tengo que vivir desesperado para trabajar para ganar plata para comprar y comprar.

Y yo quiero tener tiempo para hacer las cosas que me gustan. 
Dicen que soy pobre. No. Mi definición es la de Séneca: Pobre del que precisa mucho, porque si precisa mucho, chao, no tiene límites, no le alcanza nada. Ése es pobre. 

Yo soy sobrio. Casa chica, pocas piezas, pocas cosas que limpiar, no preciso sirvienta, tengo intimidad en mi casa, puedo andar en calzoncillos, como se me ocurre y se acabó. Y todo simple. Y me voy rápido a hacer las cosas que tengo que hacer. Y me arreglo con mi
compañera. 

No cuestiono a otros que precisen para ser de muchas piezas. Pero que no me cuestionen mi libertad. Eso es una libre elección.

 Ahora, por ser Presidente, no voy a cambiar mi forma de vivir. Porque yo, cuando discutí el programa, en ninguna parte estaba que tenía que cambiar eso y no cambié.

Sigo teniendo los mismos amigos, voy a los mismos boliches, lo que puedo. 

Yo no tengo la culpa si a otros se les suben los humos a la cabeza. 

Si hay algunos que se creen Dios es porque salieron Presidentes miran desde la altura y precisan un palacete. Yo no critico a nadie. Pero yo en esa no entro. 

¿Por qué? 

Porque la inmensa mayoría en mi pueblo vive como yo, y menos. 

Entonces, es republicano que el Presidente tenga el nivel medio en la sociedad a la que pertenece. 

Por otro lado, desde el punto de vista de la riqueza. Estoy al borde de los 80 años. Qué me iba a poner a juntar plata ahora. 

¿Para qué? 

¿Para qué quiero la plata? 

Voy a ir a un supermercado y le voy a decir: Véndame 10 años más de vida. No. Estoy ahí a una para salir, como cualquiera. 

Tiene sentido. Veo a algunos veteranos que no les alcanza nada y juntan y juntan. Quieren más plata. 

La verdad es que eso yo no lo puedo entender. Y lo aprecio en mi manera de ser. Así nomás, de sencillo. 

Señor Presidente: 
La última pregunta. Más que pregunta, es solicitud de una opinión que dé una respuesta.

Gobierna usted la República Oriental del Uruguay, que está entre la Repúblicas Latinoamericanas, con el menor índice de delincuencia, con la mayor igualdad económica posible, comparado con los otros demás países, con una proporción de delincuencia controlable y relativamente baja.

En México tenemos problemas respecto a estos tres temas que yo he abordado ahorita.

Usted podría darnos su opinión acerca de cómo podría abordarse estos asuntos tan graves, en un país complicado como México. 

No. 

Sinceramente, querido amigo, a mí me queda grande.

México es un país
gigantesco. 

Tiene una formidable cultura. México lindo y querido. Gracias México. 
03 Febrero 2014 05:00:00
Rebelde, preso y presidente
El hombre que nunca usa corbata estrenó una de oro.

Gobernante sui géneris, inquilino de su propia casa: una granja donde siembra crisantemos para venderlos en el mercado; una esposa tan luchadora como él con su propia aureola política y una trayectoria personal congruente con su gobierno de transparencia y austeridad.

Se llama José Mujica el hombre que gobierna la República Oriental de Uruguay, quien sobre el cuello abierto de su camisa de percal recibió la más alta condecoración que el Gobierno de México otorga a un extranjero.

“En incontables ocasiones la vida lo llevó por senderos arriesgados que pusieron al límite su voluntad, e, incluso, lo privaron de libertades fundamentales”, dijo el presidente Enrique Peña Nieto al acomodar la cadena de treinta eslabones relucientes como colofón de 78 años repartidos 14 de ellos en un calabozo aislado y 3 en un palacio presidencial.

El agasajado agradeció con un susurro como de adiós: “Cuando empiezan estas cosas es porque te falta poco”.

El presidente Peña Nieto habló de posiciones coincidentes entre nuestros dos países en materia de política internacional: “Serán actores responsables y activos de una región latinoamericana más fuerte, unida y próspera”. Califica de la forma de Mujica de entender y hacer política: “Líder sobrio y ciudadano del mundo, seguirá siendo ciudadano del mundo, ejemplo de esta y futuras generaciones”.

Entrevista que concedió el señor José Mujica, Presidente de la República Oriental del Uruguay, al periodista Jacobo Zabludovsky: En la Ciudad de La Habana, tengo el gran honor de entrevistar a uno de los hombres que en la política latinoamericana más admiro, en lo personal, que es José Mujica, el Presidente de la República Oriental del Uruguay.

Señor Presidente, muchas gracias.

Encantado.

Escuché, impresionado, su breve pero profundo discurso de recepción de la Medalla del Águila Azteca que otorga el Gobierno de México.

Es la máxima que otorga a no mexicanos que lo merecen.

Y saco la conclusión de que usted considera que los avances de la técnica, van más allá y están por encima de los políticos actuales.

¿Es correcto lo que pienso?

Sí. Creo que el mundo visto en su conjunto, en el fondo no padece como muchísimos dicen, crisis ecológica.

A ver si me explico. La crisis de fondo que tiene es de carácter político. La ecológica es consecuencia, no es causa.

¿Por qué digo que es de carácter político?

Si la política es el arte de convivencia y de marcha de la Polis, eso es lo que nos está fallando, porque hemos despertado y colaborado con la construcción de un tipo de civilización que tiende a abarcar de hecho todo el planeta, no un país o a un grupo de países.

Y la política apenas se preocupa del Gobierno; del Gobierno de la comarca, del lugar, pero el Gobierno de la Polis, la Polis es el mundo entero.

Ello no quiere decir que no existan naciones, que no existan municipios, que no exista lo local, que no exista la bandera, que no exista el himno.

No. Eso existe porque ello es el producto de las medidas antropológicas del hombre y de la historia humana. Pero hemos construido una historia que nos está demandando decisiones de Gobierno mundiales porque ningún Gobierno por sí sólo puede vérselas con el tiempo, con el sol, con la atmósfera.

No. Eso es de todos.


Y tenemos que empezar a luchar por incrustar en la cabeza de las generaciones que vienen.

Nosotros ya no podemos, pero en las generaciones que vienen comenzar a razonar como especie, cosa que nunca lo hemos hecho.

Entonces, por eso creo que la crisis es de carácter político.

Matamos las religiones, estamos en un mundo del que decimos que queremos, pero en el fondo queremos muy poco, porque creemos muy poco en nosotros mismos; y los seres humanos precisan creer en algo.

Es un animal utópico, necesita creer en algo, y eso es lo que no tenemos.

Para colmo, la política actual se entretiene en la lucha por el Gobierno, pero frecuentemente terminamos hasta abogando al republicanismo.

¿Qué quiero decir?

Hay toda una parafernalia que nos rodea, alfombra roja, la corneta entre los soldados, los honores feudales, todo eso que viene de los ancestros, y se cuelan en la democracia.

Entonces, los Presidentes y la gente con cierto poder político dan la imagen de que son una cosa distinta a la gente, y perdemos credibilidad.

No somos el hombre común, que en el fondo somos que eso es la República.

Señor Presidente Mujica.

Yo creo que usted es un Presidente sui géneris.

Es producto de un grupo subversivo.

Estuvo usted 14 años en la cárcel, 10 de ellos incomunicado.

Se hizo amigo de unos ratones y de unas ranas que andaban por su celda.

Siempre, precisamos amigos vivos, para seguir viviendo.

Y ahora, como Presidente, es usted un político que no está pensando en la próxima elección, sino en las próximas generaciones de la humanidad.

Eso no es común, señor Mujica.

Ya sé que no es común.

Yo soy hijo de mi circunstancia.

Si no hubiera vivido la soledad prolongada del calabozo, no sería lo que soy.

Estuve muchos años haciendo un libro, y para no volverme loco aprendí a pensar y a galopar para adentro.

Entonces, repensé muchas cosas.

Y ese ejercicio, que yo no lo busqué, que fue defensivo, me fue transformando a mí mismo.

Hasta cierto punto el hombre perfila su propia vida.

Es el único animal que con límites tiene esa posibilidad.

Todo depende del grado de voluntad y empeño que tengan en el asunto, o de necesidad; porque es cierto, yo estuve mucho preso y todo, pero lo vuelvo a repetir, le quiero sacar el hilo, los valores, la mística.

Me comí tantos años, porque me agarraron.

Y eso fue por falta de velocidad, si no.

No corrió suficiente.

Sí, sí. No tengo vocación de estar preso.

¿Hay alguna vocación de permanecer preso? No, yo no creo.

No. No hay. No hay.

Es un precio que a veces hay que pagar. Cuando uno se mete en el intento de cambiar el mundo.

Señor Presidente.

Oyéndolo hablar y oyendo su discurso, y viendo en mi memoria la trayectoria de su vida, evoco la primera reunión de Presidentes americanos a la que yo asistí, señor Presidente Mujica, en 1956, en Panamá.

Y eran alrededor de 22 ó 23 Presidentes de América, incluyendo el de Estados Unidos.

Y más de la mitad eran producto de golpes de Estado.

Hoy que estamos aquí, en Cuba, no es el mismo panorama.

El paisaje político de América ha cambiado.

Y mucho.

¿Cómo lo ve usted?
En los propios años de mi actividad política, yo me he dado cuenta que ha cambiado mucho.

Nunca hemos estado tan cerca.

Nunca hemos compuesto una rueda, como hemos construido hoy.

Siempre vivíamos de espalda uno con otro. Unos miraban hacia a Europa y otros miraban hacia a Estados Unidos, pero entre nosotros casi no nos mirábamos.

Ahora empezamos a mirarnos, respetarnos, en cierto modo, hasta querernos.

Y de todos modos se nos fue la manera de que todos tenían que coincidir.

No, no. Tenemos diferencias y pensamos distinto, pero procuramos andar en conjunto, eso nunca lo hemos tenido. Tal vez hemos aprendido por el camino del dolor.

Hemos visto toda la historia de las chambonadas que se pueden hacer probablemente.

De alguna manera en estas generaciones se está acumulando la sabiduría de la atomización y de los errores que, como sociedades, cometimos en el pasado.
No estamos por tocar el cielo con la mano, tampoco; pero tenemos conciencia de nuestras debilidades y la intención de tratar de ir construyendo cada vez más juntos.

Tampoco va a ser fácil.

Ni es fácil, porque la vida se nos va, porque nos ataca la ansiedad, porque cada cual está luchando con los problemas concretos, reales que tiene su sociedad, y los problemas de la agenda común, tal vez no le ponemos la fuerza que tendríamos que ponerle. Sí. Pero estamos cerca.

Estamos cerca.

Tenemos rostro de amigos. Tenemos rostro de gente común.

De la misma gente común que camina por las calles de América Latina.

No somos ni exquisitos, ni raros, ni componemos una nueva mersa, ni una mafia, ni somos golpistas.

Lidiamos con las limitaciones de nuestros pueblos; pero yo veo, en términos generales, un todo de republicanismo importante en nuestra América.

Señor Presidente Mujica.
Hace unos minutos en la mesa en que tuve el honor de acompañarlo a usted y al Presidente de México, se tocó el asunto de la mariguana, entonces, pasamos del nivel de las ideas al nivel de las cosas.

Pero usted dijo algo que me llamó la atención, me sorprendió, y no lo entendí, quizá, en toda su extensión.

Dijo usted que había una ética dentro del delito que podría desaparecer con la aceptación de la mariguana como un producto de uso común.

El peligro de que esas reglas que la delincuencia respeta, desaparecieran.
Sí. Lo que quise transmitir.

Algún poco de experiencia de preso tengo.
En mis años de preso viví algunos años en Punta Garreta, que era un presidio donde había muchísimos presos comunes, de delitos comunes.

Conocí a muchos. Tuve amistad, amistad interesada con muchos.

Algunos se fueron transformando en compañeros de lucha.

Y, por lo tanto, conocí el ABC de su forma de ser, de sus códigos.

Adquirí su lenguaje. Luchaba por entenderlos y por hacerme entender, porque pensaba irme como otros; y para irme tenía que ganar el territorio humano de lo que estaban allí.

Y esa necesidad del preso que lucha conscientemente por la libertad, me hizo ultimar y tomé algunos modismos de su modo de decir, que aún hoy me acompañan.

De ahí que mi lenguaje es un poco entreverado.

Tiene un poco de literatura de arriba, de literatura culta; pero tiene, también, el trasfondo de lo que es el fondo de la sociedad de mi pueblo.

Y en esas cosas aprendí que en el mundo del delito, también había código; había cosas que no se podían hacer.

Que la mujer de un compañero se respetaba, que no se le robaba a un pobre, jamás. Que con los que estaban debilitados había que ayudarlos.

Que un preso jamás debía pasar el pasaporte en la puerta, porque como gesto esa es la tarea del carcelero, etcétera.

Y muchas cosas más de esa cultura.

El advenimiento del narcotráfico significa el arrase de esa cultura y la introducción de una nueva metodología: plomo o plata.

Punto.

Es la barbarización adentro de la barbarie.

Esto es lo más grave, porque esa cultura camina por el fondo de las cárceles.
Así como el idioma se va modificando lentamente por la presión de abajo, no por la cultura de arriba.

Los que cambian los idiomas son los bajo fondo, los que varían a la larga.

Mañana, la segunda parte de esta
entrevista.
27 Enero 2014 05:00:44
S.O.S.pechoS.O.S.
En el infinito catálogo de denuestos contra mexicanos lanzados por los más diversos historiadores y otros cuentistas que en el mundo han sido, faltaba el envidiable de Frankenstein. Por fin lo obtuvimos.

Me gusta como antecedente, no el más antiguo pero tal vez el mejor descrito en menos palabras, el del soldado de Hernán Cortés inquieto porque los aztecas en sus ratos libres practicaban “sodomías e otras torpedades”.

Transcurren cinco siglos entre Bernal Díaz del Castillo, autor de la “Verdadera Historia de la Conquista de la Nueva España”, y don José Miguel Vivanco, Director Ejecutivo de la División Américas de la Human Rights Watch, quien les pone brilloso broche de oro con el nombre de esa criatura humanoide formada con pedazos de cadáveres que, según las historietas, cobra vida gracias a un bebedizo y convertido en horrible monstruo se dedica a asustar a los cinéfilos y a mandarle clientes a Gayosso.

El martes, al publicar el informe anual de la organización en la que presta sus servicios, don José expresó su preocupación por la actitud del Gobierno de México ante la violencia en Michoacán y agotó el presupuesto de adjetivos que sus jefes le autorizaron para este año: “…un gobierno vacilante e inconsistente... ambiguo y muy poco claro… ha creado una gran incertidumbre respecto a cuál es la posición del Gobierno frente a un fenómeno que es de la mayor gravedad como el surgimiento de las autodefensas… da la impresión de que ha ido aprendiendo en el camino, improvisando…”.

Entrado en gastos don José toma vuelo y se avienta la cita peripatética: “Las autodefensas son un cáncer que han padecido (países como) Colombia durante varias décadas. Es muy fácil caer en este tipo de modelos donde se genera un Frankenstein que luego ningún gobierno controla”.

Órale.

Se agradece al señor Vivanco su angustia por la suerte de México y los mexicanos, pero es conveniente recomendarle un chiquiador de ruda en ayunas para evitar las arrugas causadas por las muinas.

Ecuanilícese, don José: la situación que vivimos en México es difícil en primer lugar porque nuestra historia nunca ha sido fácil y, en segundo, porque el narcotráfico cuyo mercado principal son Los Estados Unidos, tiene notoria injerencia en el desmadre que usted exhibe con tanta congoja.

Antes de desgarrarse sus vestiduras de Brooks Brothers empiece por el principio y vámonos muriendo todos que están enterrando gratis.

Agrega usted, antes de que se me olvide: “El gobierno federal ha estado totalmente ausente durante un largo período (en este proceso).

La única opción frente a la violencia y el crimen organizado, o grupos irregulares armados, es la participación o el uso de las fuerzas profesionales…” ¿Sugiere usted, don José, algún lugar de donde podamos traer esas fuerzas profesionales para llenar la ausencia tan lamentada en su informe? Quizá del mismo sitio en el que los alzados adquieren armas.

El presidente Enrique Peña Nieto respondió inmediatamente a esta pregunta en la primera escala a Davos: “El Estado Mexicano es y será el único responsable de mantener la seguridad y aplicar la ley en el combate a la inseguridad y el crimen organizado y proteger a los ciudadanos”.

Agregó que en Michoacán: “…Buscamos realmente atender las causas, el origen de este problema… junto con la seguridad se encuentran en la agenda del Gobierno el impulso al crecimiento económico, a la generación de empleos, al desarrollo de mayor infraestructura… aunque la seguridad es un tema que se encuentra en la agenda prioritaria de mi administración, que de ninguna manera se puede soslayar o dejar al margen”.

Sin ignorar los errores cometidos en Michoacán ni atribuirlos a sus antecesores, Peña Nieto rechaza de cuajo la idea de una generosa intervención extranjera, por si alguien, don José, estuviera buscándoles chichis a las culebras.

Un día antes, en Xochiatipan, Hidalgo, Peña Nieto ordenó atender las causas que propiciaron la inseguridad en Michoacán, particularmente en Tierra Caliente y la Meseta purépecha.

Es evidente que la mayor causa es la pobreza, problema nacional y ancestral de los mexicanos en el que debemos concentrar esfuerzos y recursos para cambiar una realidad vergonzosa: la contrastante desigualdad económica.

Con un consejo al aconsejador le agradezco a don José: hay un Frankenstein hecho de retazos de letras, palabras, frases que con el bebedizo de alguna idea extraviada puede levantar al monstruo deseoso de vengarse de su creador.

Es el Frankenstein de las declaraciones alarmistas.

Tiene razón en avisarnos de complicaciones posibles en Michoacán, pero no nos asuste con el petate del muerto.

Estamos curados de espantos.
20 Enero 2014 05:00:14
Torceduras del canal
En 1975 recibí uno de los telefonazos más inesperados de mi vida.

Era el general Omar Torrijos, presidente de Panamá desde su Palacio de las Garzas para pedirme hablara con el presidente Luis Echeverría y solicitara su influencia sobre el presidente de los Estados Unidos con el objeto apoyar la firma de un tratado que devolviera el canal a los panameños.

El general Torrijos sobreestimaba, obviamente, mi capacidad de llegar al presidente mexicano en una gestión tan específica.

Supe después que lo mismo había pedido a Gabriel García Márquez.

Mi relación personal con Torrijos se limitaba a una entrevista celebrada en ese palacio el 5 de marzo de 1970. Reproduzco textualmente la parte relativa al tema que tal vez generaba su llamada.

-“¿Cambiará en alguna forma la situación respecto al Canal de Panamá, general?

-Sí, al Canal sí, no a las relaciones que ocasiona el canal entre Panamá y los Estados Unidos.

Sí se está estudiando un nuevo tratado.

Hay muy buen ambiente de comprensión entre las dos partes y creo que Panamá está próximo a que se le haga justicia en lo que respecta al Canal de Panamá.

-Este nuevo tratado, ¿en qué reforma al actual?

-Se va a hacer un tratado a plazo definido, por término definido; se reforman muchas cosas substanciales por las cuales Panamá, el país, va a recibir mucho más beneficio del que actualmente está recibiendo.

Se establece claramente la soberanía en la franja canalera y otras cosas fundamentales, necesarias, diferentes a las establecidas en 1913. No hay los mismos aspectos en 1913 que en 1970.

-¿Quiere decir, general, que conforme al nuevo tratado en determinado tiempo, largo o corto, el Canal y el territorio volverán a Panamá íntegramente?

-Ése es uno de los puntos fundamentales.

-¿Cree usted en la necesidad de construir otro canal?

-De las cinco o seis rutas posibles en América para construir un canal, tres están en Panamá.

Lo más probable, todos los estudios técnicos lo indican, es que efectivamente se va a construir otro. Cómo, por qué medio y por dónde, no se ha logrado determinar todavía.

Sin embargo, nuestro actual canal todavía tiene varios años de vida sin considerársele obsoleto”.

Torrijos firmó en 1977 los conocidos como Pactos Torrijos-Carter y el 31 de diciembre de 1999 se entregó el canal a Panamá.

Recojo aquel recuerdo como uno de los problemas causados desde su concepción por esta obra que cumple un siglo de haber sido inaugurada, sometida a un proceso de reconstrucción radical que hoy, lunes, puede ser interrumpido por conflictos entre el Gobierno panameño y las compañías contratadas.

En 1903 Panamá se independiza de Colombia y entrega a los Estados Unidos una franja territorial donde abriría la ruta interoceánica soñada por Fernando de Lesseps, el creador del Canal de Suez, quien tiró el arpa, derrotado por toda clase de enemigos, entre ellos el paludismo.

Se pidió la asesoría de Gustave Eiffel, célebre por la torre parisina que lleva su nombre, quien sugirió la solución aceptada: La utilización de exclusas. En agosto de 1914, estallada la Gran Guerra, se inaugura la vía acuática considerada una de las maravillas realizadas por seres humanos en el Siglo XX.

La apertura cerraba un capítulo de dificultades imprevisibles y conflictos de intereses entre empresas privadas y gobiernos como los de Francia y los Estados Unidos, pero no evitaría nuevos escollos, algunos tan oscuros como el caso Stavisky, fraude así llamado que hizo caer un gobierno galo, provocó tumultos a lo largo del Sena en 1934 y en un enredo monumental involucró acciones bursátiles inexistentes y hasta falsificación de billetes de banco por los mismos estafadores que dejaron en la miseria a miles de ahorradores de buena fe en todo el mundo.

Acompañé a Torrijos el día en que izó la bandera panameña en un cerro de la zona al que subimos a pie junto a Talina Fernández.

Fue la última vez que vi a Omar Torrijos, muerto a los 52 años cuando su avión explotó misteriosamente en pleno vuelo el 31 de julio de 1981 y su cuerpo fue recuperado muchos días después.

Hoy el cauce tan recto del canal en la orografía del Continente, vuelve a torcerse en el capricho de la historia.

Temas como errores en las bases de licitación, densidad del basalto, peso del hormigón y espesura de la ataguía, unidos al aumento de miles de millones de dólares sobre el presupuesto original, prolongan la vieja tradición de los obstáculos que jalonan el trayecto cronológico del paso corto entre Europa y Asia por el cinturón de América.

Quien conoce el paño sabe que aunque se llegue a un acuerdo parcial para desatascar el problema, el pleito va para largo.
13 Enero 2014 05:00:41
¡55 años!
El 8 de enero de 1959 Fidel Castro entró a La Habana.

El miércoles pasado, después de nueve meses alejado de los medios, Fidel reapareció en público en el aniversario de esa llegada triunfal al frente del Ejército Rebelde.

Yo estuve ahí, único periodista mexicano presente en ese acontecimiento que habría de cambiar el mapa político de América y del mundo.

La pequeña historia, la de mi presencia en Cuba, empieza años antes con mis amigos mexicanos Jorge Besquin y “El Fofo” Gutiérrez, partidarios de Fidel desde cuando en México puso en práctica los planes revolucionarios para derrocar a Fulgencio Batista.

“El Fofo” era esposo de Orquídea Pino, hermana del marino Onelio, capitán del yate Granma en su travesía de Tuxpan, Veracruz, al oriente cubano.

Jorge y Gutiérrez, ingenieros petroleros, fueron apoyos incondicionales de Castro en su sueño guajiro de tumbar al dictador.

La noche del 31 de diciembre de 1958 los tres matrimonios recibimos el año nuevo en el cabaret Capri, del Hotel Regis, en la avenida Juárez de la Ciudad de México.

En la madrugada del 1 de enero, apenas al entrar a casa, una llamada de la redacción: cayó Batista.

Por eso, precisamente, había sido, minutos antes, el brindis último de los ingenieros, confiados en su buena ventura a pesar de mi escepticismo.

Le hablé a Jorge; colgó enojado ante lo que consideró una broma de mal gusto.

Llamé al “Fofo” y lo mismo: “Tómate un alcaseltzer”, me dijo, antes de dejarme hablando solo. Unos días después “Fofo” sería nombrado primer Director de la Industria Petrolera de la Cuba Revolucionaria, pero él no lo sabía esa noche cuando después de su cortón corrí a la oficina de los noticieros a mi cargo en Televisa y de ahí con un camarógrafo al primer avión a Cuba. Todos los vuelos comerciales, oficiales y privados cancelados.

Nos instalamos en el aeropuerto.

Al segundo día unos castristas jubilosos de su triunfo y hartos del exilio mexicano, rentaron un avión.

Les pedí lugar: “Sí, pero tú solo”.

Cargué la cámara Bolex de 16 mm y los carretes de película virgen en blanco y negro. La madrugada del 3 de enero llegué a Cuba.

En la fortaleza de la Cabaña Ernesto Guevara gobernaba la provincia de La Habana.

Me recibió sin levantarse de la silla en un despacho mínimo, cordial en la plática ante su calabaza de mate, único objeto sobre el escritorio.

Conservo el salvoconducto coronado con el escudo de Cuba sobre el texto: “Movimiento 26 de Julio. Dirección Provincial.

Habana. El señor Jacobo Zabludovsky está autorizado para circular libremente por toda la provincia con el propósito de llevar a cabo la labor periodística que le ha sido encomendada.

Deberá tener todas las facilidades necesarias para el cabal cumplimiento de sus funciones.

La Habana, 4 de enero de 1959. Ismael Suárez de la Paz.

Delegado Personal del Comandante Víctor Paneque Gallego. (firmado)”.

Acudí al periódico “Alerta” que en ese momento, a martillazos sobre sus letras de cemento, cambiaba de nombre por el de Revolución y de director: Carlos Franqui, quien me dio el itinerario de Fidel.

En una radiodifusora alquilé la misma grabadora en que seis meses antes registré la voz de Batista dando a conocer el fin de la revuelta en su contra y el aniquilamiento de todos los revolucionarios de Sierra Maestra, cuyo triunfo lo había obligado a huir a Miami.

Fidel anunció la victoria el día 1 en Santiago y avanzaba hacia La Habana.

El día seis estaría en Matanzas donde lo esperé junto a William Gálvez, joven barbudo recién nombrado jefe de la zona, quien estrenó el cargo al convertir el cuartel en escuela.

En una de las aulas concedió Fidel su primera entrevista.

Eché a andar la grabadora y pedí a un fotógrafo su ayuda para filmarla con mi Bolex. Lo hizo subido a una mesa.

Dos días después, el 8, Fidel y yo entramos a La Habana, aunque, para ser respetuosos de la verdad histórica, entré una horas antes para filmar su llegada y recorrido por el malecón y otras avenidas.

Restablecidos los vuelos comerciales, reabierto el aeropuerto de Rancho Boyeros y terminada la tarea, regresé a México.

Esa noche pase toda la cinta sonora por XEQ radio y la imagen y sonido, por partes, en televisión.

Muchos años después Fidel dejaría de su puño y letra testimonio del encuentro: “Para nuestro viejo y conocido amigo de los primeros reportajes de la revolución triunfante, Jacobo Zabludovsky, con sinceras simpatías. Fidel Castro (firmado). Agosto 20. 75”.

Que Fidel y yo sobrevivamos hoy a esas horas decisivas es algo que ni la imaginación más audaz pudo suponer hace 55 años.
13 Enero 2014 04:59:59
¡55 años!
El 8 de enero de 1959 Fidel Castro entró a La Habana. El miércoles pasado, después de nueve meses alejado de los medios, Fidel reapareció en público en el aniversario de esa llegada triunfal al frente del Ejército Rebelde.

Yo estuve ahí, único periodista mexicano presente en ese acontecimiento que habría de cambiar el mapa político de América y del mundo. La pequeña historia, la de mi presencia en Cuba, empieza años antes con mis amigos mexicanos Jorge Besquin y “El Fofo” Gutiérrez, partidarios de Fidel desde cuando en México puso en práctica los planes revolucionarios para derrocar a Fulgencio Batista. “El Fofo” era esposo de Orquídea Pino, hermana del marino Onelio, capitán
del yate Granma en su travesía de Tuxpan, Veracruz, al oriente cubano. Jorge y Gutiérrez, ingenieros petroleros, fueron apoyos incondicionales de Castro en su sueño guajiro de tumbar al dictador. La noche del 31 de diciembre de 1958 los tres matrimonios recibimos el año nuevo en el cabaret Capri, del Hotel Regis, en la Avenida Juárez de la Ciudad de México.

En la madrugada del 1 de enero, apenas al entrar a casa, una llamada de la redacción: cayó Batista. Por eso, precisamente, había sido, minutos antes, el brindis último de los ingenieros, confiados en su buena ventura a pesar de mi escepticismo. Le hablé a Jorge; colgó enojado ante lo que consideró una broma de mal gusto. Llamé al “Fofo” y lo mismo: “Tómate un alcaseltzer”, me dijo, antes de dejarme hablando solo. Unos días después “Fofo” sería nombrado primer
Director de la Industria Petrolera de la Cuba Revolucionaria, pero él no lo sabía esa noche cuando después de su cortón corrí a la oficina de los noticieros a mi cargo en Televisa y de ahí con un camarógrafo al primer avión a Cuba. Todos los vuelos comerciales, oficiales y privados cancelados. Nos instalamos en el aeropuerto. Al segundo día unos castristas jubilosos de su triunfo y hartos del exilio mexicano, rentaron un avión. Les pedí lugar: “Sí, pero tú solo”. Cargué la
cámara Bolex de 16 mm y los carretes de película virgen en blanco y negro. La madrugada del 3 de enero llegué a Cuba.

En la fortaleza de la Cabaña Ernesto Guevara gobernaba la provincia de La Habana. Me recibió sin levantarse de la silla en un despacho mínimo, cordial en la plática ante su calabaza de mate, único objeto sobre el escritorio. Conservo el salvoconducto coronado con el escudo de Cuba sobre el texto: “Movimiento 26 de Julio. Dirección Provincial. Habana. El señor Jacobo Zabludovsky está autorizado para circular libremente por toda la provincia con el propósito de llevar a
cabo la labor periodística que le ha sido encomendada. Deberá tener todas las facilidades necesarias para el cabal cumplimiento de sus funciones. La Habana, 4 de enero de 1959. Ismael Suárez de la Paz. Delegado Personal del Comandante Víctor Paneque Gallego. (firmado)”.

Acudí al periódico “Alerta” que en ese momento, a martillazos sobre sus letras de cemento, cambiaba de nombre por el de “Revolución” y de director: Carlos Franqui, quien me dio el itinerario de Fidel. En una radiodifusora alquilé la misma grabadora en que seis meses antes registré la voz de Batista dando a conocer el fin de la revuelta en su contra y el aniquilamiento de todos los revolucionarios de Sierra Maestra, cuyo triunfo lo había obligado a huir a Miami.

Fidel anunció la victoria el día 1 en Santiago y avanzaba hacia La Habana. El día seis estaría en Matanzas donde lo esperé junto a William Gálvez, joven barbudo recién nombrado jefe de la zona, quien estrenó el cargo al convertir el cuartel en escuela. En una de las aulas concedió Fidel su primera entrevista. Eché a andar la grabadora y pedí a un fotógrafo su ayuda para filmarla con mi Bolex. Lo hizo subido a una mesa. Dos días después, el 8, Fidel y yo entramos a La
Habana, aunque, para ser respetuosos de la verdad histórica, entré una horas antes para filmar su llegada y recorrido por el malecón y otras avenidas. Restablecidos los vuelos comerciales, reabierto el aeropuerto de Rancho Boyeros y terminada la tarea, regresé a México. Esa noche pase toda la cinta sonora por XEQ radio y la imagen y sonido, por partes, en televisión.

Muchos años después Fidel dejaría de su puño y letra testimonio del encuentro: “Para nuestro viejo y conocido amigo de los primeros reportajes de la revolución triunfante, Jacobo Zabludovsky, con sinceras simpatías. Fidel Castro (firmado). Agosto 20. 75”.

Que Fidel y yo sobrevivamos hoy a esas horas decisivas es algo que ni la imaginación más audaz pudo suponer hace 55 años.

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