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Jorge Emilio González Martínez
Jorge Emilio González Martínez
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Jorge Emilio González Martínez (Ciudad de México, Distrito Federal, 16 de abril de 1972), también conocido como El Niño Verde, es un político mexicano, presidente del Partido Verde Ecologista de México. Es Diputado Federal plurinominal a la LX Legislatura de 2006 a 2009. Jorge Emilio González es Licenciado en Administración de Empresas egresado de la Universidad del Valle de México, es hijo del anterior presidente y fundador del PVEM, Jorge González Torres y nieto del ex gobernador de Tamaulipas, exprecandidato presidencial y dos veces secretario de estado, Emilio Martínez Manatou, así como sobrino del empresario famaceútico y candidato independiente a la Presidencia Víctor González Torres, mejor conocido como el Doctor Simi. Toda su carrera política la ha realizado en cargos directivos o de elección popular por su partido, fue Representante a la Asamblea Legislativa del Distrito Federal de 1994 a 1997, Diputado Federal en la LVII Legislatura de 1997 a 2000 y desde 2000 es Senador de la República, todos estos cargos han sido por la vía plurinominal, es decir, por representación proporcional. En 2001, sucedió a su padre como Presidente del PVEM.

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29 Mayo 2010 03:48:37
Basureros municipales
La legislación mexicana establece distintas clasificaciones de la basura según su origen y riesgo, como son los residuos biológico infecciosos que provienen de hospitales y/o laboratorios, residuos peligrosos y tóxicos que provienen del uso de químicos en procesos industriales, y los que la mayoría de la población reconoce como basura son los residuos sólidos urbanos. Dependiendo de cada tipo de residuo, hay autoridades diferentes que tienen que hacerse cargo de ellos. De los residuos sólidos urbanos deben encargarse las autoridades municipales. Desgraciadamente, en este rubro es en donde los ciudadanos observan la mayoría de las deficiencias de los servicios de limpia de las grandes y pequeñas ciudades.

México sigue estando en la lista de aquellos que cuentan con una recolección y tratamiento de residuos sólidos urbanos deficiente. El tratamiento que se le da a estos residuos ha sido parcial y unilateral, es decir, las políticas públicas han privilegiado los aspectos correctivos como es la recolección y disposición final, en lugar de impulsar medidas preventivas como son las que tienen que ver con la reducción y la reutilización. De hecho, el generar tal cantidad de residuos sólidos es una enorme deficiencia del sistema productivo del país, toda vez que existe un gigantesco desperdicio de recursos materiales e incluso humanos, al no reutilizar y reciclar adecuadamente la basura y conformarse la mayoría de los tiraderos municipales, con la práctica de la pepena en condiciones insalubres y sin lograr una adecuada recuperación de materiales.

Dicha deficiencia provoca que más de 95% de los municipios en México, no haya resuelto el manejo de los desechos sólidos urbanos, ya que no basta con que las medidas se concentren en la recolección y disposición final de éstos, es decir, que para la autoridad municipal en el mayor de los casos, lo que más “importa” es arrojar los residuos a un vertedero o tiradero aunque éste no cuente con medidas técnicas de control.

Algunas ONG estiman que 60% de los sitios de disposición final de residuos sólidos en nuestro territorio son tiraderos a cielo abierto, lo cual provoca un serio daño al medio ambiente, pero además resultan en un grave riesgo para la salud de comunidades que habitan cerca de estos tiraderos, pues se ha demostrado que provocan enfermedades en la piel, en vías respiratorias y que causan un grave daño a la salud infantil.

Según reportes de autoridades estatales recabados por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), existen 650 tiraderos a cielo abierto y sólo 200 son sitios controlados y peor aún, solamente nueve sitios se acercan al cumplimiento de la norma ambiental.

Lo anterior significa que 23 estados del país y en casi la totalidad de los municipios, no se ha realizado un adecuado sitio de disposición final de residuos sólidos urbanos de conformidad con la norma NOM-083-Semarnat-2003, ello pese a que existen ya en nuestro país y en el mundo, ejemplos muy exitosos que dan cuenta del gran negocio que representa separar, reutilizar y reciclar adecuadamente la basura, recuperándose hasta 90 o 95% de los materiales utilizados.

Cuando nos lamentemos del que será probablemente el mayor ecocidio marino del siglo por el derrame petrolero en el golfo de México que sigue sin ser controlado, recordemos que es importante empezar por nuestra propia casa y exigir a las autoridades municipales que cumplan con su responsabilidad social, ambiental y también financiera, porque producir basura y enterrarla, es un desperdicio y representa una pérdida económica para nuestro país.

Presidente del PVEM


08 Abril 2010 03:11:33
Camaroneros en peligro
Nuestro país se destaca por su abundante litoral, lo que le permite contar con un amplio mar de explotación exclusiva entre la que se destaca la pesca de camarón. Desafortunadamente, desde el pasado 20 de abril entró en vigor una prohibición impuesta por el Departamento de Estado, que impide la importación a Estados Unidos de las distintas especies de camarón mexicano pescado en alta mar, toda vez que las artes de pesca, las redes utilizadas y el mal empleo de los dispositivos excluidores de tortugas, están haciendo de la pesca mexicana de camarón una de las menos sustentables del mundo.

De acuerdo con la Carta Nacional Pesquera, cada año se capturan alrededor de 42 mil toneladas de camarón, lo que incluye capturas en alta mar y en aguas interiores. Dicha pesquería es realizada por una flota aproximada de mil 400 embarcaciones mayores y 12 mil menores. No obstante, se calcula que por cada kilo de camarón se capturan al menos 20 kilogramos de otras especies, entre las que se encuentran tortugas marinas y otras 133 especies diferentes de peces, moluscos, equinodermos y crustáceos, que se capturan junto al camarón en las redes de arrastre que utilizan las embarcaciones pesqueras.

La Carta Nacional Pesquera reconoce desde el 2004 que la pesca de camarón se encuentra aprovechada al máximo sustentable y además, establece como prioridades el no incrementar el esfuerzo pesquero actual de camarón, disminuir la mortalidad por pesca y disminuir la pesca incidental, es decir disminuir la pesca de otras especies cuando se captura camarón. Pese a lo anterior y a que la tendencia mundial es restringir el número de permisos de pesca y de embarcaciones, en México se está proponiendo un aumento de la flota pesquera, lo que implicará un atentado al medio ambiente y el colapso de las pesquerías por la sobreexplotación.

Son oficialmente reconocidos por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) los daños ambientales que causa tanto la pesca comercial del camarón como sus actividades de acuacultura, por lo que no basta con que el gobierno federal coloque dispositivos excluidores de tortugas en las embarcaciones camaroneras, como se ha anunciado ante el embargo camaronícola, ya que el problema de sustentabilidad ambiental prevalece en todo el sector pesquero.

Resulta urgente que nuestro país establezca una política sustentable de pesca, de la cual dependen más de 300 mil mexicanos. De seguir explotándose los recursos pesqueros como hasta ahora, habrá mayores pérdidas de especies marinas y embargos como el del camarón, del cual se estiman daños anuales de 263 millones de dólares.

Para ello será necesario acelerar la modificación de la norma oficial mexicana NOM-002-PESC-1993, que regula el aprovechamiento de camarón en nuestro país, estableciendo mejores especificaciones técnicas para los equipos y artes de pesca, especialmente las redes, así como adoptar medidas radicales para reducir la captura incidental, no solamente de tortugas marinas sino de muchas otras especies que son capturadas junto con la pesca del camarón.

Presidente del PVEM
06 Marzo 2010 04:40:19
Sustentabilidad de América Latina
De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el efecto de los desastres naturales es mucho más severo y visible en los lugares y las zonas más vulnerables y menos desarrolladas, con economías poco diversificadas y muy dependientes de los recursos naturales o de los servicios ambientales que aportan dichos recursos como la pesca o el turismo.

Con base en los datos de los desastres naturales de hace 35 años en casi todas las naciones de América Latina y el Caribe, la Cepal afirma que los desastres naturales tienden a reducir la calidad de vida y agravan las diferencias de ingreso, toda vez que generan destrucción de infraestructura para dotar de servicios públicos básicos como el agua, el drenaje, la vivienda o las escuelas donde se imparte la educación pública, todo ello en detrimento de los índices de desarrollo humano.

Adicionalmente, los desastres naturales agravan las condiciones económicas de las zonas devastadas. Ello es así toda vez que en casos de fenómenos meteorológicos extremos como son ciclones, huracanes o tormentas tropicales, éstos dañan temporal o permanentemente los recursos naturales y la producción de alimentos y otra clase de productos, lo que genera pérdidas y reduce a corto y mediano plazo el acceso a mayores opciones de financiamiento.

El cambio climático plantea un reto de enormes dimensiones para toda América Latina, toda vez que el incremento de la temperatura sólo aumentará la frecuencia e intensidad de los fenómenos naturales capaces de crear grandes desastres. Se ha llegado a estimar que los costos económicos del cambio climático para el año 2100 serán de alrededor de 70% del PIB que reflejó América Latina en 2009.

Todas estas razones deben ser suficientes para que la nueva Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños considere la sustentabilidad y la protección del medio ambiente de la región como un tema —si no es que el más importante— para el desarrollo de América Latina. No tendrá sentido impulsar un nuevo organismo internacional para la negociación política y cooperación económica entre las naciones latinoamericanas, si la variable medio ambiente, sustentabilidad o cambio climático no son consideradas como prioritarias.

América Latina y el Caribe es una de las regiones más ricas y biodiversas del planeta, pues cuenta con la mayor reserva hidrológica del mundo y solamente entre Brasil, Colombia, Ecuador, Perú y México se alberga entre 60% y 70% de todas las formas de vida conocidas.

Por ello, esta nueva comunidad de naciones latinoamericanas tiene la gran oportunidad de convertirse en un bloque a favor de la sustentabilidad, que exija un financiamiento especial para acciones de mitigación y adaptación al cambio climático, la creación urgente del Fondo Verde para apoyar proyectos de desarrollo limpio, un nuevo mecanismo para la transferencia tecnológica en materia energética y mayores incentivos para reducir emisiones de carbono mediante la conservación de los bosques y selvas de América Latina.

Pese a las históricas diferencias ideológicas y políticas entre las naciones latinoamericanas, si algo debiera ser un motivo de integración y de unidad es el tema de la sustentabilidad. La nueva Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños está destinada al fracaso, si no observa con seriedad y atención el tema del cambio climático y el desarrollo sostenible.

Presidente del PVEM
12 Diciembre 2009 05:01:49
Los actores de Copenhague
Desde el lunes 7 y hasta el 18 de diciembre de 2009, expertos y líderes de los 192 países miembros de la ONU, debaten en Copenhague las opciones para contener el Cambio Climático. En Copenhague se ha de negociar un nuevo Protocolo que sustituya en 2012 al de Kyoto.

En el Protocolo de Kyoto acordado en 1997, las naciones se comprometieron a reducir sus emisiones en 5 por ciento en relación con los niveles de 1990. Expertos y científicos de todo el mundo, establecieron que la situación de calentamiento del planeta exige reducir las emisiones mundiales de bióxido de carbono en el orden del 40 por ciento las emisiones que se tenían en 1990, y todo ello antes del año 2020, para poder contener el calentamiento del planeta y prevenir catástrofes incalculables.

El principal objetivo de Copenhague es lograr un acuerdo vinculante, en el que las naciones, especialmente las desarrolladas, se obliguen a reducir significativamente sus emisiones de gases de efecto invernadero (GEI’s) y de igual forma, se establezcan mecanismos para el desarrollo de tecnologías verdes y energías renovables en todo el mundo.

La nación que más emisiones de GEI’s arroja a la atmósfera, Estados Unidos, sólo se ha comprometido a reducir sus emisiones en 17% por debajo de los niveles de 2005 para el año 2020. En segundo lugar, pretende hacerlo sin obligar a su nación en el nuevo Protocolo, sino a través de una ley que se debatirá en el Senado norteamericano en el 2010, para obligar a las empresas a limitar las emisiones estableciendo un sistema que fija límites máximos de emisión y de venta de derechos de emisión entre las empresas.

El crecimiento económico de China en la última década y su numerosa población, ha hecho que se incrementen notablemente sus emisiones. China alega que sus emisiones anuales per cápita son de unas 4 toneladas, en comparación con las 21 de Estados Unidos o las 10 toneladas per cápita de la Unión Europea o Japón. La propuesta de China es un recorte de la intensidad energética (consumo de combustibles fósiles) entre el 40 y el 45 por ciento de los niveles de 2005 para el año 2020, pero no se ha mostrado dispuesta a aceptar un acuerdo obligatorio o vinculante en Copenhague que le signifique detener su desarrollo industrial.

Brasil expresa que los países pobres o en desarrollo son las víctimas del calentamiento global y por lo tanto no pueden pagar la cuenta. No obstante, su principal problema es la deforestación de la Amazonia y que sus emisiones de bióxido de carbono se han incrementado radicalmente debido a los incendios forestales. Brasil se ha comprometido a reducir la deforestación un 80 por ciento para 2020 y a controlar sus emisiones GEI’s a cambio de una compensación de los países desarrollados.

México es uno de los 12 países con mayores emisiones de GEI’s del mundo y ha asumido voluntariamente compromisos de reducción. No obstante, la postura de nuestro gobierno de impulsar el Fondo Verde como mecanismo de financiamiento de países ricos a pobres, para detener la deforestación e impulsar tecnologías verdes, se tambalea cuando el principal programa del gobierno federal para contener la deforestación, “Proárbol”, ha resultado un fracaso.

La Unión Europea es la gran esperanza de Copenhague. Ha cumplido sus compromisos de reducción de emisiones de Kyoto, tiene la mayor parte de las tecnologías verdes del mundo y por eso han podido cumplir sus metas, y proponen al menos una reducción del 20 por ciento sus emisiones para 2020, siempre que todas las naciones, especialmente Estados Unidos y China, asuman compromisos vinculantes.

Pocas veces un asunto de sobrevivencia planetaria es un asunto que deciden tan pocos. Nuestro ejercicio de la política interior y exterior tendrá que cambiar, para dejar de proteger intereses particulares, de grupo o de nación y pensar en el bienestar de todos los seres vivos.

Presidente del PVEM
17 Octubre 2009 03:56:01
Cuánto cuesta el agua
Como expresa el conocido dicho popular, no hay plazo que no se cumpla ni deuda que no se pague. Es lo que está sucediendo con la problemática del agua en el valle de México.

El Gobierno del Distrito Federal dio a conocer que ante la crisis de escasez de agua que puede afectar en 2010 a la ciudad de México, se aplicarán tarifas diferenciadas por el consumo y pagarán más aquellos habitantes que más consuman este vital líquido.

Lo cierto es que las decisiones de gobierno son lentas pero finalmente llegan. El gran problema es que casi siempre llegan cuando la realidad del problema resulta insostenible. A medidados del siglo pasado cada mexicano disponía de 11 mil 500 metros cúbicos de agua al año, a finales de 2010 en el valle de México esta cifra podría ser menor a los 250 o 200 metros cúbicos por habitante al año.

La baja eficiencia en el sistema de distribución de agua a nivel nacional implica que del 100% del líquido disponible para consumo humano, sólo se cobra poco más de 36%, otro 40% se va en fugas por defectos en las instalaciones urbanas y de distritos de riego, y el restante 24% se divide entre el clandestinaje y otras deficiencias del sistema.

A la baja disponiblidad de agua debemos añadir el problema sobre la calidad del líquido. Existen en el mundo numerosos ejemplos de que la contaminación de agua con parásitos, bacterias y sustancias tóxicas ha provocado graves epidemias infecciosas y problemas recurrentes de salud. Si consideramos que más de 70% de los cuerpos de agua superficiales en nuestro país presenta algún grado de contaminación, principalmente por descargas de aguas residuales no tratadas tanto industriales como municipales, así como por la utilización de agroquímicos, podemos pensar que muchas de las enfermedades que pudieran padecer muchos mexicanos a lo largo del año pudieran ser evitables.

Pese a la importancia de regular de mejor manera las tarifas y de cobrar efectivamente por el consumo del agua, la realidad es que no existe mucha evidencia en el mundo de que a mayores precios por el agua mejoren los hábitos de consumo y, peor aún, en ocasiones son las personas más desfavorecidas quienes se ven obligadas a pagar las tarifas más altas, como se ha visto en la ciudad de México, cuando el agua es surtida mediante pipas con tarifas más altas de las que pagarían por metro cúbico cuando llega por la red y el entubado del agua potable.

Un avance en materia de información y educación a los ciudadanos es que los recibos de algunos sistemas de agua potable municipales, incluyendo el Sistema de Aguas de la Ciudad de México, desde hace algún tiempo contemplan dos cifras: el cobro bimestral y el costo real por el suministro de los metros cúbicos consumidos.

Faltaría advertir a los ciudadanos que en cualquier caso el subsidio a la tarifa del agua potable también lo pagan los ciudadanos a través de impuestos, por lo que idealmente las tarifas diferenciadas son un avance al cobro de una tarifa real por el costo de suministrar y consumir dicho líquido vital.

Presidente nacional del PVEM

27 Junio 2009 03:22:51
México y el cambio climático
El Programa Especial de Cambio Climático (PECC) es el documento oficial que contiene los objetivos, las metas y las medidas de mitigación y adaptación que seguirá nuestro país en materia de cambio climático durante el resto de la presente administración. Pese a que la publicación del PECC demoró más de un año, la elaboración de dicho programa resulta muy relevante, toda vez que coloca a nuestro país a la vanguardia de las economías emergentes, debido a la elevación gradual de compromisos internacionales en materia de cambio climático.

No obstante, diversos cálculos estiman que las medidas de mitigación planteadas en el PECC no tendrán suficiente impacto para alcanzar la meta de reducir en 50% las emisiones de nuestro país a la atmósfera para el año 2050, puesto que están casi por completo dirigidas a la adopción de tecnologías limpias, restando importancia a la protección y promoción de áreas naturales que aún pueden aprovecharse en proyectos de venta de bonos de carbono.

Por otra parte, el PECC todavía considera el uso de ciertas tecnologías que han demostrado ser incompatibles con el desarrollo sustentable. El PECC contempla la energía nuclear, que si bien no genera emisiones atmosféricas sí produce residuos radiactivos cuya única forma de tratamiento es su aislamiento permanente del medio ambiente.

También contempla como alternativa los biocombustibles a base de cultivos como el maíz, que compiten con la demanda de alimentos, en lugar de buscar la producción de biocombustibles sobre la base de residuos orgánicos. Para complementar el PECC propondríamos al menos tres estrategias.

1. Impulsar la política de que el que contamina más paga más. Las recaudaciones obtenidas por impuestos deberán aplicarse en proyectos de reducción de emisiones, principalmente en los sectores más contaminantes, como el transporte y la producción energética.

2. Redefinir las acciones de conservación de nuestros bosques y selvas. Se requiere reestructurar el programa ProÁrbol a fin de dirigir mayores recursos a la conservación y el aprovechamiento sustentable de tierras, en lugar de privilegiar la reforestación. Las acciones de conservación deben incluir mayor supervisión y control de los permisos para cambios de usos de suelo y obras nuevas en las industrias de alto impacto ambiental, como el turismo y la producción petrolera.

3. Además de las medidas de mitigación o reducción de emisiones, resultan urgentes las medidas preventivas y de adaptación, toda vez que su costo global es menor que el costo futuro de atención de desastres naturales y epidemias. Por ello, debe acelerarse la reubicación de las poblaciones en zonas de alto riesgo y otorgar recursos para investigación y vigilancia epidemiológica de enfermedades relacionadas con el cambio climático, como la influenza y el dengue.

Muchas de las medidas contenidas en el PECC son reactivas bajo el argumento de que nuestro país produce solamente 1.6% de emisiones mundiales. Sin embargo, si atendemos las áreas de oportunidad que hemos mencionado, sería más factible cumplir las metas de reducción de emisiones asumidas voluntariamente por nuestro país.

Presidente nacional del PVEM

02 Mayo 2009 04:02:48
Las bolsas de plástico
Las bolsas de polietileno conocidas como “bolsas de plástico” aparecieron en la década de 1970 y de inmediato se convirtieron en el instrumento más utilizado por millones de personas para cargar lo que compran. El inconveniente con dichas bolsas es que se fabrican a partir de combustibles fósiles y pueden tardar hasta 400 años en degradarse. Además, al descomponerse desprenden sustancias tóxicas al ambiente y a la salud humana.

A la enorme cantidad de desperdicios sólidos urbanos generados con las bolsas de plástico se le ha denominado incluso la contaminación blanca. De hecho, estas bolsas, especialmente las de polietileno, una vez terminada su vida útil terminan en ríos y cuerpos de agua, o quedan dispuestas en tiraderos a cielo abierto donde frecuentemente son quemadas, liberando miles de sustancias sumamente tóxicas conocidas como dioxinas y furanos.

Desde luego que las bolsas de polietileno han resultado de enorme utilidad para el ser humano, pero hoy en día existe la tecnología para fabricar bolsas de uso frecuente que sean más amigables con el medio ambiente, con materiales como almidón —compostable, reciclable y reutilizable— y papa —bioplástico, biodegradable y desintegrante—, que al degradarse no generan materiales tóxicos. Otra opción son las elaboradas a partir de biopolímeros a base de maíz o remolacha.

Las ventajas de este tipo de bolsas estriban en que ahorran recursos fósiles (petróleo) y evitan que se desprenda 90% del dióxido de carbono, causante del cambio climático. En México se estima que por cada 4 mil 250 millones de bolsas que se producen, hay una emisión de 58 mil 500 toneladas de CO2 que va a parar a nuestra atmósfera.

La comunidad internacional también se ha preocupado por el volumen de contaminación que representan las bolsas de plástico como residuo sólido, y se han impulsado instrumentos para desincentivar su uso. En países como China está prohibido su uso; Bangladesh ha prohibido su uso, venta y fabricación; en Canadá se impuso un impuesto de tres centavos canadienses para cada bolsa de plástico que los vendedores repartiesen; España y Francia se han propuesto que para 2010 estén prohibidas la venta y distribución de bolsas y envases plásticos no biodegradables.

Hoy en día, cada mexicano tiene un consumo per cápita anual de 20 kilogramos de plástico, cuando en el 2000 el consumo era de apenas 10 kilos. México se está convirtiendo rápidamente en uno de los principales consumidores de bolsas de plástico por la diversidad de sitios donde se proveen bolsas, desde mercados, tianguis o tiendas de autoservicio hasta papelerías y tlapalerías.

Empresas socialmente responsables, líderes en el sector servicios de supermercado, han asumido compromisos con el medio ambiente, en especial con la reducción de gases con efecto invernadero a través de la introducción de bolsas reutilizables, que según diversas estimaciones lograrían reducir 6 mil 392 toneladas de gases de efecto invernadero.

No obstante, consideramos que dichos esfuerzos deben asumirlos todos los sectores que consumen bolsas de plástico, para lo que resulta indispensable desincentivar su uso, siendo que de cada 10 bolsas que se utilizan nueve son de plástico.

Dado el consumo generalizado de bolsas de plástico que tenemos hoy en día en nuestro país, la prohibición absoluta de estos materiales no es una opción viable, sino que requerimos de un periodo de transición para que los establecimientos comiencen a usar bolsas biodegradables o reutilizables y fomentar su remplazo, además de inhibir su uso entre los consumidores.

Para ello, hemos diseñado una propuesta de Ley para el Consumo Sustentable de Bolsas de Uso Frecuente, con objeto de impulsar diversos incentivos para que las empresas productoras, vendedoras o comercializadoras de bolsas plásticas transiten hacia la producción, venta y enajenación de bolsas más compatibles con el ambiente.

Presidente nacional del PVEM
04 Abril 2009 03:36:01
Plataforma medio ambiente
El Partido Verde es, desde su origen, una organización política ambientalista, interesada fundamentalmente en el cuidado y conservación de la naturaleza y el medio ambiente.

En nuestros principios institucionales sobresalen el desarrollo sustentable, la justicia ambiental y la participación ciudadana. Estos principios nos acompañan en nuestra labor política para promover un ambiente sano, que permita un desarrollo económico equilibrado para el país y conservar una óptima calidad de vida para sus habitantes.

Queremos seguir siendo el partido que representa las causas ambientalistas en México; por ello hemos realizado estudios para analizar las características ambientales que hoy tiene nuestro país, proyectando propuestas para establecer nuestra plataforma electoral 2009, y que permitan corregir los daños ocasionados por las actividades de los habitantes, logrando abarcar todos los aspectos relativos a la conservación de la naturaleza y herramientas para el desarrollo sustentable.

A raíz de los estudios realizados, detectamos que un problema en ascenso en nuestro país: la situación del agua, la cual ha ido en detrimento de la población; ejemplo de ello es que 11 millones de mexicanos no tienen acceso a este vital líquido, siendo que éste es un requisito para la concreción de todos los demás derechos humanos. Por lo cual, el Partido Verde Ecologista de México buscará garantizar el acceso al agua a todos los habitantes del país, estableciendo claramente este derecho dentro de nuestra Carta Magna.

También falta mucho por hacer para tener mejores condiciones atmosféricas. Recordemos que el combate a este tipo de contaminación es un problema mundial con el cambio climático, que en nuestro país se ha manifestado a través de fenómenos meteorológicos y alteraciones climáticas. Por tal motivo, el partido en la LX Legislatura presentó una iniciativa para la expedición de la Ley General de la Calidad del Aire, que tiene por objeto garantizar el derecho de toda persona a respirar un ambiente adecuado. Debido a su importancia para el ambiente, estamos comprometidos para promover esta ley, con la finalidad de que sea aprobada y traiga consigo beneficios para la población mexicana.

Otra amenaza que tienen los recursos naturales es la grave situación originada por la pérdida de bosques y selvas. México actualmente se ubica entre los 10 países con mayores tasas de deforestación, perdiendo cerca de un millón de hectáreas de estos ecosistemas.

Nuestro trabajo estará dirigido a propuestas que beneficien la conservación de los bosques y selvas, mediante su protección a través de estímulos económicos y con la promoción de incentivos a actividades productivas diversificadas como el turismo alternativo.

Una de las cartas fuertes que tenemos como país es la biodiversidad, siendo considerado a nivel mundial como un país megadiverso. Sin embargo, esta riqueza es amenazada constantemente por el tráfico ilegal de especies, la cacería furtiva, la sobreexplotación de poblaciones silvestre y la destrucción de sus hábitats.

En este sentido nuestro trabajo estará enfocado a promover la capacitación de jueces, ministerios públicos y policías para el combate al tráfico de especies silvestres. Asimismo, se pretende fortalecer el Sistema de Áreas Naturales Protegidas y reformar la Ley General de Vida Silvestre a fin de hacer una conservación efectiva de las especies en peligro de extinción.

Estas son solamente algunas de las propuestas que conforman nuestra plataforma electoral. Son resultado de las demandas de la sociedad, que se ven plasmadas en el trabajo previo del Partido Verde.

Gracias al apoyo ciudadano hemos logrado importantes avances, como la incorporación del derecho a un ambiente saludable en nuestra Carta Magna. En el Partido Verde no nos conformamos con esto. Queda mucho por hacer, y es por eso que esperamos seguir contando con el soporte de los mexicanos para hacer realidad estas propuestas.

Presidente nacional del PVEM

28 Febrero 2009 04:19:33
Nuestro suelo
Siempre que hablamos del territorio nacional, los mexicanos solemos hincharnos de orgullo. Pero no muy frecuentemente nos preguntamos sobre la calidad del suelo que estamos pisando, el suelo del que obtenemos alimentos, y sobre todo el desgaste al que lo estamos sometiendo, puesto que de acuerdo con el Plan Nacional de Desarrollo, 45.2% del territorio nacional sufre algún proceso de degradación causada por el hombre.

El desconocimiento del potencial de los bosques y selvas conduce a su transformación para diferentes usos, como la ganadería y la agricultura.

Desde luego que la deforestación está ligada también a fenómenos como los incendios, las plagas y/o la tala clandestina; sin embargo, la principal causa son los cambios de uso de suelo intencionales, por la rentabilidad de la tierra en usos agropecuarios o urbanos. De los 70 millones de hectáreas de bosques y selvas que México tenía en 1993, para el año 2000 habían sido convertidas a tierras de cultivo 3.1 millones de hectáreas, mientras que otras 5.1 millones de hectáreas fueron convertidas a pastizales.

Si bien es cierto que la ganadería genera una importante producción de alimentos, también lo es que un pastoreo desmesurado conduce a la degradación de la vegetación, la erosión de los suelos y el deterioro de su fertilidad.

Además, el pastoreo degrada la estructura del suelo, pulverizándolo y compactando la superficie. Aunado a los impactos que tiene en los ecosistemas, esta actividad es una de las principales fuentes de metano (gas de efecto invernadero), cuyo potencial de calentamiento de la atmósfera es 21 veces mayor que el del bióxido de carbono.

Todos los impactos negativos pueden revertirse con técnicas para la reconversión de terrenos que ayuden a un adecuado manejo de las tierras, o bien, a la aplicación de sistemas agroforestales. Dependiendo del tipo de manejo de los predios ganaderos, hay posibilidades interesantes para que las actividades productivas sean más compatibles con la conservación del medio ambiente, específicamente la agroforestería.

La agroforestería es un método del uso de tierras que permite a los árboles crecer en áreas de ganado y cultivos. Un uso agroforestal del suelo consiste en la producción de árboles maderables, como un sistema alterno de cuidado de zonas agrícolas y ganaderas. Con la plantación de ciertos tipos de árboles, se permitirá la entrada de luz requerida por las forrajeras o los cultivos.

Ello permitirá que el pastoreo y las cosechas le brinden ingresos anuales al productor, mientras espera el tiempo suficiente para la explotación de los árboles.

Existen grandes ventajas de utilizar zonas forestales en predios agropecuarios. Los árboles plantados reducen la velocidad de las gotas de lluvia con su follaje, previniendo la erosión y ayudando a infiltrar agua en el suelo, además de que las raíces evitan que el suelo se desprenda y permiten filtrar contaminantes.

La agroforestería no es una técnica reciente y tampoco requiere grandes inversiones. El problema en México ha sido que las autoridades agropecuarias no han fomentado una cultura de conservación ni una capacitación adecuada de los productores, para desarrollar actividades productivas más sustentables.

Presidente nacional del PVEM

17 Enero 2009 04:51:16
¿Qué hacer con ProÁrbol?
Las principales causas de la destrucción y degradación de nuestros bosques y selvas son la conversión de zonas forestales a zonas agrícolas y ganaderas, los incendios forestales, los proyectos de infraestructura, la tala inmoderada e ilegal y la invasión de plagas.

La deforestación incide en el calentamiento global y en la pérdida de los servicios ambientales; de hecho, los cambios de uso de suelo, conjuntamente con la silvicultura, son causantes de 14% de las emisiones de gases de efecto invernadero en México.

A través de la Comisión Nacional Forestal (Conafor) el gobierno federal ha instrumentado ProÁrbol, un programa que otorga apoyos para la ejecución de diagnósticos y tratamientos fitosanitarios a fin de garantizar la salud y vitalidad de los recursos forestales; apoyos para la ejecución de obras y prácticas de conservación y restauración de suelos, para evitar la erosión y propiciar la recuperación de los suelos forestales; y apoyos para la prevención y el combate de incendios forestales.

El ProÁrbol se ha enfrentado al grave problema de que se otorgan la mayor parte de los subsidios para plantar árboles y no para su mantenimiento. De acuerdo con la Conafor, en 2007 se plantaron 253 millones de árboles con una tasa de supervivencia de 58%; no obstante, diversas organizaciones no gubernamentales han estimado con estudios de campo que 74% de las plantas sembradas no sobrevivieron y que 26% de los árboles que sí crecieron se encuentra en malas condiciones debido a que no son especies nativas de la región.

Además de la falta de eficacia en la tasa de reforestación, ProÁrbol también ha sido señalado por diversas anomalías en el destino de los recursos durante el ejercicio 2008. No obstante, tal vez uno de los mayores inconvenientes es que no ha logrado involucrar a la población con programas productivos y sustentables que den alternativas de ingreso a las comunidades.

Dentro del ProÁrbol se incluyeron los Proyectos de Promoción de la Productividad de los Ecosistemas Forestales de Manera Sustentable (Procymaf), apoyados con recursos federales y con recursos del Banco Mundial.

Los Procymaf han tenido el objetivo de asistir a las comunidades indígenas y ejidos propietarios de bosques para generar fuentes alternativas de ingresos de manera sustentable, a través de capacitación, asistencia técnica y creación de empresas comunitarias. Con estos proyectos se pretende aumentar 20% del valor de los servicios y productos ambientales y 30% la creación de empleos adicionales en las comunidades involucradas.

Para el ejercicio 2008 se autorizó a ProÁrbol ejercer recursos por un monto de 4 mil 799 millones de pesos y para 2009 se autorizaron 4 mil 930 millones de pesos.

Desafortunadamente se les ha dado prioridad a los programas de conservación y restauración de ecosistemas forestales y a las plantaciones forestales comerciales, que en conjunto absorben 38.5% del presupuesto total del ProÁrbol, en contraste con los proyectos en los que realmente se involucra la participación de la población, que sólo han recibido 2% del presupuesto del programa.

Presidente nacional del PVEM

03 Enero 2009 04:19:21
Incineración vs. reciclaje
Una práctica común de los mexicanos para reducir y disponer de la basura ha sido prenderle fuego. En la ciudad de México, por ejemplo, en los días posteriores a la Navidad los niveles de contaminación aumentaban por la práctica de quemar llantas. Así, la incineración la hemos practicado los mexicanos desde pequeños hogares hasta grandes municipios e industrias.

Este proceso es muy utilizado, por ejemplo, para el tratamiento de residuos sólidos urbanos, residuos industriales peligrosos, residuos hospitalarios, y los productos finales son básicamente gases de combustión, líquidos y cenizas.

Las cenizas son el subproducto más tóxico de la combustión y, lejos de recibir algún tipo de tratamiento, son utilizadas para rellenar grietas y pavimentar calles, con lo que estos residuos peligrosos se encuentran en casas, edificios, calles, avenidas y carreteras. La incineración es también utilizada en procesos de producción de cemento, vidrio y cerámica, los cuales usan residuos como combustible alterno, lo que en años recientes ha sido llamado por los industriales “reciclaje energético”.

Estos procesos de combustión, lejos de destruir los residuos, los transforman en subproductos mucho más tóxicos que contaminan el aire, el agua y el suelo. Los sistemas de combustión incompletos arrojan gases y cenizas con dioxinas, furanos, bifenilos policlorados y toda clase de sustancias conocidas generalmente como compuestos orgánicos persistentes (COP).

Los COP son sustancias volátiles que tardan mucho tiempo en degradarse; son tóxicas y afectan la salud humana y el ambiente; son solubles en grasas, por lo que se acumulan en los tejidos de seres humanos y animales; y son además bioacumulables, esto es, que se transmiten a través de la cadena alimenticia.

La principal vía de ingestión de estos compuestos es el alimento, fundamentalmente pescado, lácteos y carnes. La organización Greenpeace envió muestras de mantequillas mexicanas para ser analizadas en laboratorios de la Universidad de Exeter, Inglaterra, revelando presencia de dioxinas. Una alta concentración de dioxinas en el cuerpo humano puede resultar particularmente grave para la salud, ya que puede afectar los sistemas inmunológico, neurológico y reproductivo. Durante el embarazo, pueden provocar deformaciones prenatales, alteración de funciones biológicas y orgánicas, así como de comportamiento y aprendizaje.

Frente a estos efectos a la salud, importantes ciudades como Westfalia en Alemania, Buenos Aires y la provincia de Córdoba en Argentina, San Pablo en Brasil, la ciudad de Aragón en España y las ciudades estadounidenses de Delaware, Iowa, Louisiana, Maryland, Massachusetts o Rhode Island han prohibido la incineración de diversas clases de residuos.

En México, pese a que los datos proporcionados por el Instituto Nacional de Ecología indican que el reciclaje de residuos ha aumentado en años recientes, la realidad es que lo que se ha incrementado es la incineración con la máscara de “reciclaje energético” y con ello la generación de sustancias tóxicas y sus efectos dañinos.

Por ello resulta primordial que en nuestro país la legislación disponga el uso de la tecnología de incineración para los casos estrictamente necesarios y se prohiba expresamente el proceso de incineración que genere dioxinas y furanos como subproductos.

Presidente nacional del PVEM
08 Noviembre 2008 05:00:59
Energías renovables
El Congreso ha aprobado la reforma energética. Entre los siete dictámenes que fueron votados se encuentra la Ley para el Aprovechamiento de Energías Renovables y el Financiamiento de la Transición Energética. Gracias a ello podemos afirmar que la reforma puede considerarse energética y no sólo petrolera.

La Ley para el Aprovechamiento de Energías Renovables tiene una clara visión de futuro, pues México cuenta ahora con una regulación; por primera vez tenemos una legislación con el objeto de fomentar fuentes de energía renovables y tecnologías limpias para generar electricidad. A través de esta regulación se determinan los esquemas y modalidades de participación de los sectores público y privado para generar electricidad a través de medios alternativos y renovables, como el viento, la radiación solar en todas sus formas, el movimiento del agua en cauces naturales o artificiales, la energía oceánica, el calor de los yacimientos geotérmicos, así como los bioenergéticos que ya se encuentran regulados en otra legislación.

De forma importante se han puesto límites a aquellos procesos que no pueden considerarse ambientalmente sustentables.

Por esta razón se estableció que la producción de energía a través de minerales radiactivos, la energía hidráulica con capacidad de generación mayor a 30 megawatts, los residuos industriales o de cualquier tipo, cuando sean incinerados o reciban algún tipo de tratamiento térmico y los rellenos sanitarios no cumplan con la normatividad ambiental, no serán consideradas como fuentes renovables de energía.

Uno de los grandes objetivos que persigue esta ley es impulsar la inversión en energías renovables. Para ello constituye el Fondo para la Transición Energética y el Aprovechamiento Sustentable de la Energía, para destinar recursos y mecanismos de financiamiento destinados a aquellos proyectos que una vez evaluados sean considerados viables y cumplan con los lineamientos de ley. En el Presupuesto de Egresos de la Federación para 2009 dicho fondo comenzará a operar con 3 mil millones de pesos.

Las autoridades responsables de aplicar y ejecutar dicha legislación serán, en primer término, la Secretaría de Energía, un Consejo Consultivo para las energías renovables y también la Comisión Reguladora de Energía.

Todas estas dependencias tendrán la responsabilidad de instrumentar el Programa para el Aprovechamiento de las Energías Renovables y la Estrategia Nacional para la Transición Energética, a fin de que nuestro país pueda ir sustituyendo progresivamente a los combustibles fósiles por fuentes renovables y menos contaminantes de producción de energía eléctrica.

Con esta legislación, México cuenta con una estrategia adicional para ir disminuyendo paulatinamente la cantidad de gases de efecto invernadero que arrojamos a la atmósfera, causa del cambio climático. Además, esta nueva ley establece que los proyectos de generación de electricidad de energías renovables con una capacidad mayor de 2.5 megawatts procuren asegurar la participación de las comunidades locales y regionales, donde se asentarán las plantas de producción de energía para nuestro futuro.

Presidente nacional del PVEM
25 Octubre 2008 03:26:25
Nuestras playas
Nuestro país posee una riqueza excepcional gracias al enorme litoral del territorio que abarca, al occidente, el océano Pacífico y el golfo de California; y al este, el golfo de México y el mar Caribe. De hecho, la longitud total de las costas mexicanas abarca más de 11 mil kilómetros, lo que nos proporciona también un zona económica exclusiva en los océanos 1.6 veces mayor que la superficie de nuestro territorio. Existen por lo menos cinco razones que motivan una legislación específica en materia de playas y costas:

1. Los ecosistemas costeros albergan nutrientes y filtran contaminantes provenientes de los sistemas continentales de agua dulce, protegiendo la línea costera de la erosión y las tormentas, ayudando a regular el clima, además de constituir una importante fuente de carbono y oxígeno. No obstante, como ha sucedido con otros ecosistemas, nuestras costas han sido continuamente afectadas por el incremento de la población y la consiguiente intensificación de los usos turístico, agrícola, industrial, pesquero y otros.

2. Los ecosistemas costeros representan apenas 1.38% de las Áreas Naturales Protegidas (ANP) sujetas a alguna categoría de conservación. Entre las principales amenazas a la biodiversidad marina y costera están las descargas de contaminantes, la sedimentación en los arrecifes por el arrastre de partículas del suelo producto de la deforestación, la sobreexplotación pesquera, la creación de marinas y turismo no controlado, la introducción de especies invasoras y el blanqueamiento del coral producto del cambio climático global. Mientras aumenta la demanda de recursos turísticos y alimenticios, la presión sobre las costas y mares mexicanos se incrementa.

3. Nuestros destinos turísticos más importantes están radicados en playas. De hecho, mundialmente se reconoce que una zona costera con playa contribuye al desarrollo de una región. Por ello resulta indispensable la estricta certificación de playas limpias, procedimiento con el que la sociedad, el medio ambiente, los turistas y por lo tanto los ingresos locales se verán beneficiados cuando se obtenga esa clase de certificación.

4. El potencial turístico del litoral mexicano crecerá al establecerse un sistema nacional de guardavidas, con lo que las instalaciones turísticas tendrían que contar forzosamente con material y equipo para otorgar primeros auxilios; además de obligar a los municipios costeros a informar sobre la calidad del agua, actividades acuáticas permitidas y señalamientos preventivos sobre la marea en todas las playas.

5. La legislación actual no otorga incentivos para una adecuada coordinación entre autoridades, pues establece las zonas marítimas del dominio público a cargo de la Federación, pero el suelo a cargo de los municipios, sin tener en cuenta la interacción tierra-mar.

La escasa definición de facultades sobre la zona marítimo-terrestre y de playa, junto con la ausencia de protección en el territorio colindante o la lentitud de los procedimientos administrativos para sancionar conductas contra el ambiente, han hecho que México sea uno de los países donde las costas están más gravemente amenazadas. Ya es hora de poner fin a su progresivo deterioro.

Presidente nacional del PVEM

11 Octubre 2008 06:00:00
Eficiencia energética
Uno de los grandes desafíos del siglo XXI será el abasto suficiente de energía, considerando que la época de los combustibles fósiles llegará pronto a su fin no sólo por el agotamiento de las reservas de hidrocarburos del mundo, sino por las indeseables consecuencias que ha provocado el uso indiscriminado de este tipo de combustibles, como la contaminación, los daños a la salud y especialmente el cambio climático.

Por ello las naciones desarrolladas han comenzado desde hace varios años a investigar la manera en que podrían sustituir a los hidrocarburos con nuevas fuentes de energía o mediante combustibles fabricados a partir de productos orgánicos, y además, la forma de mejorar la eficiencia con la que se consumen los combustibles fósiles, a efecto no solamente de incrementar las reservas de hidrocarburos, sino también de reducir las emisiones de bióxido de carbono a la atmósfera del planeta.

El reto consiste en poder utilizar menos recursos, pero conservando o mejorando la calidad de vida de la población, lo que requerirá cambios muy importantes en los hábitos de consumo de energía. El Plan de Acción para la Eficiencia Energética elaborado para la Comunidad Económica Europea estima que el potencial de ahorro energético en el viejo continente es de 27% en el sector residencial, 30% en edificios comerciales, 25% para la industria manufacturera y 26% para el sector transporte.

Para lograr este potencial de reducción de consumo energético, o mejor dicho, de eficiencia energética, en realidad ya existe tecnología a precios accesibles. Todo consiste en su aplicación continua e incorporación a las normas de diseño arquitectónico, ingeniería, construcción y operación de edificios comerciales y residenciales, así como de transportes y maquinaria en general. Ejemplo de estas tecnologías es el aislamiento térmico de pisos y techos, la instrumentación de sistemas de manejo responsable de la energía en todas las oficinas o la sustitución de electrodomésticos y equipo cuya fabricación ofrece mejores estándares de consumo eléctrico.

Desafortunadamente, existe un rezago muy importante de los países en desarrollo frente a los países desarrollados en cuestión de políticas y legislación para el ahorro de energía. Las nuevas disposiciones se han establecido no sólo con el afán de ahorrar recursos y obtener beneficios económicos, sino por la necesidad de cumplir con las obligaciones que imponen los tratados internacionales sobre cambio climático.

Por ello, legisladores del Partido Verde han presentado una propuesta de Ley para la Eficiencia Energética, a fin de que México se imponga metas, objetivos y estrategias para el ahorro de energía. Dicha ley propone que las obligaciones y responsabilidades para la eficiencia energética no se reduzcan únicamente a la Administración Pública Federal, sino que se establezcan obligaciones diferenciadas para todos los consumidores de energía, según el nivel de consumo, incluyendo el sector social y privado. Con tal propuesta se complementaría aún más el debate sobre la reforma energética que desafortunadamente se ha centrado demasiado en el sector petrolero.

Presidente nacional del PVEM
27 Septiembre 2008 03:18:00
Contaminación y salud infantil
De acuerdo con información de la Organización Mundial de la Salud (OMS), existen en el mundo más de 600 millones de niños menores de cinco años y cada año mueren más de 3 millones por causas y afecciones relacionadas con el medio ambiente.

La contaminación del agua, el aire, la ausencia de sanidad, los riesgos por exposiciones prolongadas a químicos y tóxicos, la radicación ultravioleta, así como los ecosistemas degradados, son factores del medio ambiente que ponen en riesgo a millones de niños en todo el planeta y México no es la excepción.

La OMS estima que unas 7 mil personas mueren cada año en nuestro país a consecuencia de la contaminación atmosférica. De hecho, un estudio realizado por expertos mexicanos y estadounidenses concluye que la contaminación atmosférica de la ciudad de México afecta el desarrollo pulmonar de los niños, causándoles un envejecimiento prematuro de sus pulmones por la inhalación de ozono, micropartículas y dióxido de nitrógeno derivado principalmente de los gases producidos por los vehículos.

El déficit pulmonar eleva el riesgo de desarrollar enfermedades obstructoras de los pulmones más adelante en la vida, así como crecientes padecimientos cardiovasculares y mortalidad general.

En los últimos años la Organización Mundial de la Salud ha insistido en que el medio ambiente es uno de los factores que influyen de forma más decisiva en por lo menos 30% de las defunciones infantiles todos los años. La exposición a riesgos ambientales perjudiciales para la salud puede comenzar incluso antes del nacimiento por la exposición a metales como el plomo en el aire, plaguicidas, disolventes, contaminantes orgánicos persistentes, mercurio en los alimentos que, así como otras sustancias químicas, pueden tener efectos a largo plazo, a menudo irreversibles, como infertilidad, abortos espontáneos y defectos de nacimiento.

Una gran cantidad de problemas ambientales y sanitarios tiene soluciones tecnológica y económicamente muy accesibles, como por ejemplo la filtración y desinfección del agua para disminuir la frecuencia de enfermedades diarreicas, o el cambio de las estufas en las zonas rurales que permiten no solamente incrementar la eficiencia del combustible utilizado, generalmente leña o carbón, sino sobre todo porque permiten mejorar la calidad del aire en el interior de las habitaciones.

Adicionalmente el adecuado almacenamiento y disposición final de residuos peligrosos y tóxicos, sustancias químicas y contaminantes orgánicos persistentes, evitará que los menores de edad puedan entrar en contacto con dichas sustancias nocivas, tanto en sus casas como en el exterior con los tiraderos a cielo abierto.

Y finalmente, está claro que la educación en aspectos sanitarios pero también en el cuidado y atención del medio ambiente hará que los hogares presten mayor atención a los riesgos ambientales presentes en sus comunidades, a efecto de estar mejor preparados para reducir o eliminar la exposición de los niños a los contaminantes.

Presidente nacional del PVEM
13 Septiembre 2008 03:30:00
Aprovechar sin defaunar
La Ley General de Vida Silvestre aprobada en el 2000 y que una minoría votó en contra impuso una visión sumamente miope. Se supuso que la mejor forma de conservación sería poniéndole precio a toda la vida silvestre, a fin de motivar su aprovechamiento sustentable. Es decir, la vida silvestre se sujetaría a las fuerzas de un mercado más o menos regulado por la autoridad.

De acuerdo con esta perspectiva tecnocrática, el propietario de un predio o instalación procuraría la conservación de la vida silvestre, incentivado por los ingresos que le representa el aprovechamiento de las especies a través de las Unidades de Manejo para la Conservación de Vida Silvestre (UMA). No obstante, nunca se observaron las distorsiones y fallas del mercado que se estaban generando con tal diseño de políticas públicas en la ley.

Las especies en peligro de extinción son altamente cotizadas por ser bienes escasos, lo que las sitúa en un riesgo mayor. Lo que los tecnócratas suelen pasar por alto son las preferencias de consumo presente y futuro de los mexicanos, quienes por razones culturales y económicas hemos preferido consumir más hoy que mañana.

Es decir, aun dentro de las UMA se suele preferir aprovechar los beneficios de capturar una especie en extinción a un alto precio el día de hoy, que conservarla para que una vez que se recupere la especie se obtenga algún beneficio mañana.

Otro problema grave es la ausencia de una adecuada vigilancia y supervisión de la autoridad ambiental, toda vez que la regulación de las UMA se basa en un sistema de confianza. La UMA que solicita el aprovechamiento de una especie debe presentar un estudio de la población de esa especie, entre otros requisitos. Dicho estudio corre a cargo de la propia UMA sin que se verifique su autenticidad o veracidad. Este esquema ha generado también increíbles casos de corrupción.

A más de 10 años que se viene aplicando esta política de aprovechamiento mercantilista, no solamente no se han recuperado las especies de vida silvestre, sino que se ha incrementado el número de especies sujetas a riesgo. En 1994 estaban enlistadas 2 mil 421 especies bajo alguna categoría de riesgo; en la norma vigente se sumaron 162 especies para llegar a 2 mil 583 y se espera un drástico incremento.

Contrario a este régimen de aprovechamiento mercantil, las especies que han sido sujetas de vedas totales sí se han recuperado. Es el caso de la ballena gris, que ahora es una especie abundante, y de diversas especies de tortugas marinas que sólo lograron recuperarse cuando se aplicó la veda total de 1990.

Por ello el Partido Verde seguirá incorporando vedas a la Ley General de Vida Silvestre en los casos que se ameriten, como las vedas a los mamíferos marinos, los primates, los manglares y los pericos y guacamayas.

Dichas vedas son aún recientes para hacer una evaluación de resultados, pero claramente facilitan la supervisión de las autoridades, promueven la conciencia ecológica y fomentan la denuncia ciudadana. Con las vedas garantizamos que en el futuro sea posible aprovechar sin defaunar, sin desaparecer la vida silvestre.

Presidente nacional del PVEM

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