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Lucía Esquivel
Lucía Esquivel
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16 Febrero 2009 04:01:58
¡Qué mal pensados!
Resulta que hace unos meses, se llevaron a mi hermano detenido al Ministerio Público por “faltas a la moral”. A mí me pareció todo muy extraño, así que esperé a que llegara él para conocer su versión. Según me cuenta, venía de recoger una cámara que les prestaron a un amigo y a él. Venían en el coche de su amigo y se estacionaron para ver las fotos que traía la cámara. Su amigo venía manejando y cuando se detuvieron él fue quien empezó de mirón con las fotos.

Puso la cámara en su regazo para que los dos las pudieran ver. Dice mi hermano que atrás de la palanca de velocidades traían los cigarros y cuando él se agachó a recogerlos pasó un policía que se los llevó detenidos por “faltas a la moral”.

Los dos quisieron explicarle lo sucedido, pero él no quiso escucharlos y de inmorales no los bajó (insisto, ¿son ellos o yo los confundidos?). Les dijo muchas cosas, entre ello que le dieran gracias que no llamaba a la prensa para que levantara el reporte. El amigo de mi hemano dijo que era más fácil que le hablara a la hermana de un amigo que trabajaba en un periódico para que sacara la noticia, a lo cual el policía ya no contestó nada. Todo terminó con una multa de 450 pesos y una muy mala experiencia.

Otra situación parecida, fue la que le ocurrió a una de mis amigas y su novio. Salieron de guardia (son enfermeros) muy tarde y como tenían mucha hambre llegaron a una tienda a comprar algo para comer. No encontraron lugar y se quedaron frente a una plaza en el coche de mi amiga. Allí estuvieron cenando, entonces según me cuenta, el novio de mi amiga que venía de copiloto, se quitó el suéter y se lo puso en regazo a forma de mantel. Unos minutos más tarde se acercó una patrulla y les preguntó qué hacían. Ellos dijeron que estaban cenando, pero el policía vio algo en el novio de mi amiga “que no le gustó”, así que le pidió que se “bajara de la unidad”. Él quiso obedecer al oficial, pero la puerta del copiloto de repente se traba y no se abre, pues tiene un golpe que dificulta tanto bajar el vidrio como abrirla. Mi amiga le dijo que se bajara por el lado del chofer. Él se quitó el suéter de las piernas y estaba viendo cómo brincar la palanca de velocidades cuando el policía le dijo que no había problema, que ya no se tenía que bajar. (Insisto, ¿quiénes son los confundidos, ellos o yo?)

Y hace más de cuatro años a unas amigas y a mí nos sucedió algo parecido, sólo que a nosotros nos bajaron y nos catearon. Lo que me dio mucha risa de todo fue que una de mis amigas usa pantalones de mezclilla que simulan traer bolsas, pero no las traen y la policía que nos cateó le dijo que por qué no traía bolsas en el pantalón (¡o seaaaa!). El pretexto fue que había el reporte de un “coche sospechoso”, no fuéramos a ser nosotras unas maleantes, robachicos o asesinas en serie.

En fin, sigo confundida y no logro descubrir quiénes son los mal pensados, si ellos o yo.

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