Coahuila
Por
Grupo Zócalo
Publicado el martes, 9 de abril del 2024 a las 04:00
Saltillo, Coah.- ¿Quién dice que no se puede tapar el Sol con un dedo? Ayer, en la Plaza Mayor de Torreón, parecía como si un dedo tapara el Sol. La parte alta del cielo estaba oscurecida, mientras que en cualquier dirección del horizonte parecía amanecer.
Eran las 12:15 horas cuando las aves, engañadas por la oscuridad provocada por la Luna, empezaron a revolotear en los árboles de la plaza. La energía cambió repentinamente entre las personas reunidas para ver el eclipse en el Centro de Torreón.
De pronto se hizo el silencio, comenzó a disminuir el calor y la potencia de la luz, como si alguien pusiera el dedo sobre la lámpara que nos ilumina.
Cuatro minutos después, las luminarias con sensores se encendieron como si fuera de noche, los presentes emitieron una exclamación y sostuvieron sus lentes especiales mirando al cielo.
Era el filo de las 12:19 horas y sucedió el primero de los dos anocheceres que se vivieron en el transcurso de este lunes. En el cenit de nuestras cabezas aconteció el evento astronómico más importante del primer cuarto de siglo.
Cuando se hizo de noche, algunas personas no pudieron contener las lágrimas, otras simplemente se emocionaron y comenzaron a observar hacia el horizonte, buscaban algo en el infinito poder del universo.

Hubo gente preparada para meditar, otros para registrar datos importantes para la ciencia, hubo quienes le recitaron poemas al eclipse y también los que voltearon a verlo sin protección porque se olvidaron de que la necesitaban.
Era la noche, pero no completamente oscura, la coronilla de fuego que el Sol le puso a la Luna permitió ver un espectáculo sin igual a la distancia; al sur, al norte, al poniente y al oriente se vio un amanecer, ¿o acaso era un atardecer? El negro se convirtió en azul con tonos blancos y naranjas.
Para muchos fue un eclipse acompañado de una mala jugada perpetrada por las nubes que taparon el cielo de buena parte del semidesierto coahuilense, pero para otros, como Raúl Eduardo Andrade Rojas, fue la cita que esperó durante 19 años.
Raúl es un joven campesino de La Laguna que compró su telescopio y los lentes para usarlo en la Plaza Mayor de Torreón, donde se dispuso a ver el eclipse total de sol. Estuvo emocionado durante los cuatro minutos que duró la noche, e incluso después lloró incrédulo.
Cuando era niño Raúl se enamoró de la astronomía leyendo su libro de geografía, ahí vio la ilustración del eclipse solar y desde entonces espera la fecha para verlo pasar por Coahuila, donde pasarán 300 años para que vuelva a ocurrir un fenómeno igual.
La señora Beatriz de las Fuentes llevó a su pequeño sobrino para ver el eclipse, viajaron desde Monterrey para capturar el momento con la lente de su cámara Nikon, adecuada con unos filtros que le permitieron apuntar directamente al Sol.
En total, más de 150 mil turistas nacionales y extranjeros llegar a Torreón para ver el eclipse, solamente en el Bosque Urbano, donde se encuentra el Planetarium, hubo 50 mil personas observando el fenómeno.

Las 30 mil habitaciones con las que cuentan los hoteles en la ciudad se agotaron rápidamente desde hace varias semanas, y los restaurantes lucieron llenos antes y después del eclipse.
A diferencia del Sol que se vio eclipsado por la Luna, la economía de La Laguna vivió un fin de semana y un lunes llenos de resplandor.
Entre los muchos visitantes estuvieron los especialistas de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio, (NASA por sus siglas en inglés), quienes lograron proyectar las imágenes en su canal de YouTube.
Los cálculos de la ciencia no fallaron, en Torreón se hizo la penumbra a pesar de las nubes, tal como la NASA lo pronosticó desde hace más de seis años, cuando comenzó a trabajar en la preparación del lugar.
Para muchos niños que este lunes fueron guiados por la curiosidad, habrá una segunda oportunidad dentro de 28 años, el 30 de marzo de 2052, para otros esta fue la última ocasión de ver un eclipse total de sol en territorio nacional. (Rosalío González)
Luego de casi 33 años, un eclipse total de sol volvió a apreciarse en territorio nacional, para asombro y disfrute de todos los que, de una u otra forma, lo observaron este día.
En el caso de nuestro país, el Gran Eclipse Mexicano, acuñado así por algunos investigadores, dadas las privilegiadas condiciones de observación en la República Mexicana respecto a las de Estados Unidos y Canadá, alcanzó su punto máximo siendo las 12:14 horas y permaneció visible hasta poco después de las 13:30 horas, tal cual estaba previsto.

En las regiones del norte del país, por donde cruzó la sombra de la Luna cubriendo al 100% la superficie aparente del Sol –lo cual es posible ya que, aunque el satélite natural es 400 veces más pequeño que la estrella, se encuentra 400 veces más cerca de la Tierra, y entonces ambos aparentan tener el mismo tamaño angular– el espectáculo fue mayor.
Además de algunos fenómenos ópticos como las Perlas de Baily o el Anillo de Diamante, producidos por la luz que todavía alcanza a filtrarse hasta la Tierra conforme la Luna –llena de valles y cañones– va cubriendo al Sol, el principal atractivo del disco solar completamente bloqueado es la posibilidad de contemplar a simple vista la corona solar, la parte más externa de la atmósfera de dicho astro.
“Es un espectáculo muy bonito, se forma como una especie de aura alrededor del Sol”, pero siempre y cuando estemos en la zona de totalidad”, adelantó Xóchitl Blanco, especialista en física heliosférica e investigadora del Instituto de Geofísica de la UNAM.
Tal es el caso del puerto de Mazatlán, Sinaloa, por donde entró el eclipse al territorio nacional hacia las 9:51 horas, y la fase máxima se alcanzó a las 11:09 horas, misma que duró 4 minutos con 20 segundos.
Es durante ese breve lapso de totalidad, el único momento en el que es posible mirar el fenómeno de frente sin riesgo alguno para la visión.
Para todos los observadores, fuera de la llamada franja de totalidad, que se extendió por Durango, Torreón, Monclova y Piedras Negras, en todo momento fue necesario asomarse a través de los múltiples métodos directos e indirectos que resultan seguros, y que ya desde el eclipse solar anular del 14 de octubre pasado, también visible desde México, se difundieron masivamente.
El siguiente eclipse total de sol que podrá verse desde territorio nacional ocurrirá hasta dentro de 28 años, de manera precisa el 30 de marzo de 2052.
En los diferentes puntos de observación segura del eclipse solar instalados en los distintos municipios de Coahuila como Piedras Negras, Cuatro Ciénegas, Monclova, Torreón, Parras de la Fuente y Saltillo, contabilizaron poco más de 150 mil visitantes de todos los rincones de México y del mundo, mismos que se traducen en una derrama económica por encima de los 600 millones de pesos.
Tan sólo en el Bosque Urbano de Torreón, se reportó la asistencia de 50 mil personas.
Con casas de campaña, equipos fotográficos, sillas y hasta mascotas, el espacio lució completamente abarrotado a la espera del mayor fenómeno astronómico de las últimas tres décadas.
El gobernador Manolo Jiménez y el alcalde Román Cepeda, estuvieron como invitados especiales y pudieron seguir, junto con expertos, la noche de 4 minutos que se vivió La Laguna.

El Mandatario estatal destacó la importancia de que Torreón se convirtiera en uno de los epicentros para ver eclipse solar total, por lo que se planeó está fecha con anticipación.
“Hace varios meses estuvimos platicando con el sector privado, con las diferentes instituciones, con la gente del Planetario, con Torreón y con los municipios aquí vecinos y se hizo todo una coordinación para que esto pudiera salir en tiempo y forma, la gente que llega a Coahuila llega a uno de los estados más seguros del país y eso nos llena de alegría”, dijo Jiménez Salinas.
Por su parte, el Edil torreonense sostuvo que la decisión de colocar a Torreón como sede para la observación del eclipse, radica en el buen momento que atraviesa ella ciudad en materia de indicadores de seguridad.
“Torreón está en dos grandes puntos, primero la situación geográfica como número uno y dos la seguridad, y eso esperemos que siga, ya recibimos gente desde hace una semana y es algo que estuvimos esperando por mucho tiempo”, comentó.
En el Planetarium Torreón, Jiménez Salinas y Cepeda González, develaron una placa conmemorativa del eclipse solar total, en la que puede leerse en diversos idiomas la palabra “Bienvenidos”, con fecha de 8 de abril de 2024, Torreón Sede Oficial.

Jorge Luis Juárez, director de Protección Civil y Bomberos, informó que el evento se desarrolló con orden y seguridad en todos los puntos de observación, confirmando un saldo blanco.
Explicó que únicamente se tuvieron atenciones médicas por dolores de cabeza y mareos, sin que se requiriera algún traslado hospitalario de urgencia.
Al ser Torreón sede oficial de la transmisión de la NASA, por el eclipse solar total, destacó a nivel internacional, la audiencia global se estima en más de 100 millones de personas como alcance, además de la presencia de 200 medios de comunicación entre locales, nacionales e internacionales que cubrieron el fenómeno astronómico desde La Laguna.
Diferentes latitudes, un mismo sueño; estos pequeñitos reviven la esperanza de un mundo mejor cuando, disfrazados con trajes espaciales, se alistaban para presenciar el eclipse total de Sol. Leonardo, de 7 años y originario de Saltillo, acudió hasta Torreón para presenciar este fenómeno astronómico. A la derecha, otro niño de quien se ignora su identidad, pero no fue impedimento y posar orgullosamente para la lente de Tomás Escareño, en Piedras Negras, durante el importante evento astronómico de los últimos 30 años. Aún hay esperanza en las generaciones futuras, en los sueños de querer alcanzar el espacio, donde justamente el cielo, es el límite.

Además de fuertes inversiones en equipo, la astronomía, como afición, exige de sus fanáticos, un importante aporte de tiempo, estudio e incluso viajes por el mundo. Tal es el caso de Josep Masalles, presidente de la Sociedad Astronómica de Barcelona, ha sido testigo de 41 eclipses de los cuales 22 totales, con lo que se convierte en una de las personas con mayor número de eclipses observados en el mundo.
Recordó cuando pequeño, cuando observó un eclipse parcial en Barcelona y años más tarde su primer eclipse total, en Finlandia, siendo el segundo en México, en 1991.

“Decidimos venir hasta Torreón porque es el sitio óptimo y más idóneo para verlo, salimos de Barcelona el 25 de marzo y fuimos a Baja California Sur, allí cogimos el ferrie y llegamos hasta Barrancas del Cobre y nos trasladamos hasta Torreón”, dijo.
Sin importarles el gasto considerable que representa toda su travesía de cruzar todo un continente para observar un eclipse, aseguraron sentirse afortuandos.
El eclipse no estuvo fuera de la crisis migratoria entre Coahuila y Texas, ya que elementos de la Patrulla Fronteriza efectuaron la detención de al menos tres indocumentados, justo en el lapso en el que ocurría el fenómeno astronómico y los cuatro minutos que oscurecieron el cielo de la frontera entre Piedras Negras e Eagle Pass.

A través de redes sociales se viralizó la imagen que destacaba el hecho de que los agentes suspendieron por un instante el debido proceder en una detención de este tipo, para dar la oportunidad de admirar cómo la luna provocaba la sombra del sol.
Incluso a los ilegales, quienes ya portaban esposas, recibieron lentes especiales para disfrutar un instante el eclipse antes de ser trasladados a un centro de procesamiento, e incluso uno de ellos se atrevió a voltear al cielo rápidamente, pero sin la protección debida. (Javier Zuazua)
Un joven aprovechó el emotivo momento del eclipse total de sol que se vivió ayer en el Ecoparque Monclova, para pedirle matrimonio a su novia frente a cientos de personas.
La pareja, originaria de Querétaro, viajó especialmente a esta ciudad para presenciar el fenómeno astronómico que provocó más de 4 minutos de oscuridad total al mediodía de ayer.

Fue justo después de que el día se tornó noche, cuando el joven se arrodilló ante su amada, declaró su amor y le hizo la gran pregunta “¿Te quieres casar conmigo?”.
Con lágrimas, la joven dijo que sí, ante la mirada de los cientos de personas congregadas en el Ecoparque, quienes aplaudieron y les desearon lo mejor.

Más de mil personas se reunieron en las inmediaciones de Paseo Capital, uno de los puntos de observación segura del Gran Eclipse Mexicano que se apreció en un rango del 97% en Saltillo.
Niños, jóvenes y adultos de varias generaciones, disfrutaron de este espectáculo natural, que para algunos fue la primera ocasión en que pudieron observar un eclipse solar, mientras que otros afortunados lo vivieron por segunda vez, como la señora Sarah Fuentes, que en 1991 se encontraba en Sabinas Hidalgo, Nuevo León y ahora pudo apreciarlo al lado de sus hijos y nietos.

“La mera verdad yo ni salí, porque ya vez que se te mete el miedo, pero sí me acuerdo que oscureció en el 91, ahorita ya lo vi, se ve bien padre, es una experiencia única”, comentó.
Los lentes especiales, no fue la única forma en que las personas observaron el eclipse solar, ya que también niños y niñas llevaron cajas negras elaboradas en casa o incluso hubo quienes se llevaron las caretas de soldador.
“Esta cajita la hicimos ahorita en la mañana, vengo con mi sobrino hicimos la cajita en la mañana para ver el eclipse y traemos una careta del abuelo de Luis”, relató una joven.
Desde las 11:00 horas comenzaron a llegar los visitantes, locales y foráneos a la Plaza de Armas, donde se colocaron tendederos con 200 lentes especiales para ver el eclipse y se instaló una pantalla para observar en tiempo real el avance del fenómeno natural desde las ciudades donde la Luna cubrió por completo el Sol y se logró apreciar el gran anillo de fuego.

Cerca de mediodía, la temperatura comenzó a descender, las palomas se resguardaron en los edificios de los alrededores y conforme se acercó el punto máximo del eclipse, la luz del sol fue bajando de intensidad hasta simular la hora azul, previa al anochecer.
Aunque por momentos las nubes se interpusieron, las ráfagas de aire pudieron dispersarlas y en intervalos, a las 12:20 horas, se logró observar el eclipse solar que fue parcial en Saltillo, lo que causó ovaciones y aplausos entre los presentes.
Personal de Protección Civil, Policía Municipal, Jurisdicción Sanitaria 8, así como Turismo municipal y estatal, montaron un operativo especial para brindar información y atención en los puntos de observación segura que reportaron saldo blanco.
Último lugar
Piedras Negras fue la última ciudad de la República Mexicana donde se pudo apreciar este fenómeno astronómico.
Mas de 15 mil personas abarrotaron la Gran Plaza, Zona Centro, Calle 11, el Paseo del Río, el Instituto Tecnológico de Piedras Negras, así como la Universidad Tecnológica del Norte de Coahuila, que fueron escenario de la llegada y convivencia de los amantes de la astronomía provenientes de latitudes como Sudamérica y Europa.

Especialistas de la Universidad de California, aficionados e integrantes de clubes que disfrutan y estudian estos fenómenos por todo el mundo se dieron cita en la frontera coahuilense. (Diana Rodríguez)
En las primeras horas de este 8 de abril cuando ocurrió el eclipse solar, se atendieron dos partos en el hospital Amparo Pape de Benavides en Monclova.
Uno fue por cesárea de un embarazo de término y el otro por vía natural de un embarazo de 23 semanas. Este último bebé nació prematuro, pero ya estaba contemplado debido a problemas metabólicos que requerían interrumpir el embarazo.
El director del nosocomio, Ángel Cruz García, descartó que estos bebés hayan sufrido algún efecto por el eclipse. Afirmó que no existe evidencia científica de que pueda causar alteraciones genéticas o congénitas en los recién nacidos. El hospital no registró consultas por daños en la vista.

Después de 33 años, nuevamente se vivió un eclipse total de sol, el cual fue observador por millones de personas en todo el mundo. Una vez que el fenómeno astronómico pasó, Raúl Mujica García, investigador en el Instituto Nacional de Astrofísica y miembro del Comité Nacional de Eclipses de México, urgió a la necesidad de incrementar la divulgación de la cienciaen los más
pequeños.
Se mostró confiado de que incluso, personas que vivieron el eclipse, sean futuros profesionales de la ciencia o bien, terminar con los mitos que envuelven acontecimientos de esta
naturaleza.

Para el próximo eclipse de sol que sucederá el 30 de marzo de 2052, expuso que más allá de crear vocaciones, se trata de hacer comprender a la gente sobre el papel que juega la ciencia.
Más sobre esta sección Más en Coahuila
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 1 dia
Hace 2 dias
Hace 2 dias