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Por
Leticia Espinoza
Publicado el domingo, 21 de diciembre del 2008 a las 16:00
Saltillo, Caoh.- La vida en el circo no es fácil, más en estos tiempos cuando es difícil separar dinero para la diversión. La llegada del aguinaldo parece una salvación, pero tiene un destino planeado.
Aunado a esto, la temporada de frío complica la situación en circos como el procedente de Torreón que se instaló en la colonia Brisas, donde alrededor de 25 personas tratan de sobrevivir con el espectáculo.
Sus casas son cinco largos vagones que circulan a lo largo del año por todo el estado, con visitas esporádicas a Zacatecas, Durango y Guanajuato.
Durante el día el circo parece desierto. Los leones de exhibición adormilados no hacen casi ningún movimiento, los caballos miniatura y el gran caballo percherón se ocupan en comer la pastura.
Los integrantes del circo adquirieron rentado el nombre Atayde y esperan tener un buen fin de año. “Las funciones a veces aparentan estar muy bien, pero con los gastos de artistas y animales. A veces no se da abasto, sobre todo porque nuestros precios son económicos, entre 30 y 50 pesos”, menciona el encargado del circo, Emilio Casio Zavala.
Los precios, dice, no son elevados por la situación, pero sin duda este año quizá sea desalentador con la crisis económica, aunque de cualquier forma para casi todos los espectáculos circenses los meses de noviembre, diciembre, enero, febrero y marzo son complicados.
Sin embargo, sus artistas suelen ser más optimistas, como Nohemí Casio, de 14 años, que disfruta salir a la pista y recibir el aplauso de la gente cuando domina el hula hula. “Mi papá me enseñó lo que sé hacer, me gusta andar de lugar en lugar y no cambiaría anda de esto, ni siquiera por un lugar estable”, dice la joven que nació en San Pedro en uno más de los recorridos del circo.
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