Arte

Publicado el jueves, 18 de mayo del 2023 a las 04:09
Saltillo, Coah.- La magia del desierto está en todo lo que la vista alcanza al verlo, pero también en sus sonidos. La mezcla de ambos es lo que ayer se vivió en el Museo del Desierto con el estreno de Tormenta de Luz, un evento inmerisivo que unió las fotografías de Alfredo de Stefano y el talento de la Orquesta Filarmónica del Desierto.
Con el recinto lleno y una inmensa pantalla curva, el público comenzó el viaje por más de 20 desiertos del mundo. Con un arranque a cargo de Vivaldi y sus Cuatro Estaciones, que poco a poco, sumieron en un ensueño visual a quienes observaban y escuchaban el espectáculo.
Mongolia y el Gobi, Chile y el Atacama, el Desierto de Chihuahua de México, todo ellos se unieron al ritmo de la Primavera, la primera de las cuatro estaciones. La vida comenzó a brotar en un canto de felicidad. El diálogo de las fotografías de De Stefano von la música partía de los colores, los tonos vivos que iluminaban las notas alegres del primer movimiento.
Dirigida por Natanael Espinoza, la Orquesta Filarmónica del Desierto, continuó con Verano, el más vigoroso de las cuatro piezas que conforman la obra maestra del compositor. Así, los amplios llanos de Australia y Estados Unidos cobraron vida con los colores verdes del portento llamado del sol. Un ambiente rojizo, caluroso pero sensible.
Las transición de las imágenes jugaba con los violines, villas y vientos del ensamble, que dio paso al otoño, una visión más tranquila y opaca de los espacios que, sin embargo, resumaron vida. Para finalizar con el Invierno, la estación más tranquila y, quizá, la que mejor jugó con las piezas proyectadas pues, las imágenes pasaron a ser fotografías nocturnas, más frías, más frescas.
Pero Tormenta de Luz guarda una sorpresa para los espectadores. Un juego con Inteligencia Artificial que rompe las imágenes poco a poco, las transforma y las convierte, terminan siendo otras que juegan con Elec-3-Cities, pieza creada expresó para este proyecto por Obed Cortés.
El percusionista creo una pieza que rompe con el clasicismo de Vivaldi, y juega con sintetizadores, y percusiones principalmente. Los tambores potentes y el agudo sonido de los tubos dio in sonido más ambiental al escenario que poco a poco rompía sus imágenes.
Notas Relacionadas
Más sobre esta sección Más en Saltillo