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Supera médico Covid-19 y vuelve a atender a infectados

  Por Agencia Reforma

Publicado el lunes, 1 de marzo del 2021 a las 14:56


El médico Miguel Ángel recuerda que con equipo deficiente atendió a pacientes con el nuevo virus desde el inicio, se infectó y lo superó

Ciudad de México.- Al cumplirse un año de la epidemia de Covid-19 en la CDMX, el médico Miguel Ángel recuerda que con equipo deficiente atendió a pacientes con el nuevo virus desde el inicio, se infectó, casi fue intubado y lo superó.

Sin embargo, el coronavirus sigue presente por sus secuelas.

En marzo de 2020, el doctor estaba en el área de enfermedades respiratorias y, cuando los primeros enfermos fueron al hospital de tercer nivel donde labora, se contagió.

Está convencido de que en una de sus guardias, entonces de 24 horas, lo infectó uno de sus pacientes que le tosió en la cara cuando intentaba escuchar sus pulmones.

Las secreciones cayeron entre la careta y su rostro. A los cinco días comenzó con síntomas. La fiebre, escalofríos, dolor de músculos y de articulaciones eran más intensos cada día.

“ La sensación es que te clavan navajas o cuchillos. Sientes que se te parten los brazos, como si fueras de cristal, sientes que te vas a romper, sientes que te estalla la cabeza. No podía oler, la comida no sabía, la tos es seca, hay diarrea”, narra.

Tuvo que hospitalizarse al noveno día de síntomas, pues le costaba respirar. Vivió estrés, ansiedad y constató la crisis del personal.

“ No solamente eran los síntomas, es que vi que mi compañero de cuarto que entró el mismo día se murió. A las personas de enfrente las veía caminando, luego intubadas y luego las enfermeras decían que murieron tres, luego cinco. En una guardia murieron ocho pacientes y comencé a sentir muchísimo estrés”, confiesa.

Recuerda que hasta el aroma era penetrante, pese a los desinfectantes y medicinas.

“ El olor que se genera con las sustancias termina siendo un olor a muerte que todo el tiempo percibes, va y viene, todo el tiempo huele a muerte, cuando ves pasar a cuerpos empaquetados y es muchísima angustia.

“ Esa sensación es una sensación inminente de muerte, los médicos nos acostumbramos a ver que la gente muere y pensamos que en algún momento nos pasará, pero esa confrontación de saber que puedes morir es una situación muy complicada”.

Pasó 13 días internado, otros 15 con tratamiento intensivo en casa y dos meses todavía con dificultad para respirar, pero los estragos del Covid-19 lo acompañarán toda la vida, pues ahora además de oxigenar en límites aceptables debe medicarse por hipertensión que antes no padecía.

Desde junio volvió y atiende pacientes de Covid-19, y aunque teme reinfectarse, vocación de servir lo llama.

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