“Toto”, como lo conocen, estaba prófugo y con pedido de captura tras la denuncia radicada el sábado por su pareja, de 43 años. Ya fue desafectado de la fuerza por autoridades de Asuntos Internos del Ministerio de Seguridad de la provincia.
El domingo fue relevado de su cargo como máximo jefe de la Estación Departamental de Escobar, que tiene el control de todas las comisarías del distrito, de la Unidad de Policía de Prevención Local, la Policía Rural y de la Comisaría de la Mujer de Escobar.
La investigación comenzó la mañana del sábado, cuando cerca de las 9 una vecina de la pareja llamó al 911 por los gritos de una mujer, víctima de violencia, que provenían de una casa lindera.
Cuando los agentes llegaron fueron atendidos por la esposa del comisario, quien les dijo que se había tratado solo de una discusión.
Pero ese mismo día, cerca de las 14.30, la mujer fue a realizar la denuncia contra Marcell y durante una videoconferencia que realizó con el fiscal a cargo de la Unidad Funcional de Instrucción de Violencia de Género de Tigre, Diego Callegari, se mostró muy afectada y desesperada.
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Me amenazó con el arma de fuego reglamentaria y en casa tiene dos armas”, le dijo la víctima al fiscal.
En tanto, fuentes policiales detallaron que la mujer relató que su esposo rompió a patadas la puerta de un quincho en el que intentó refugiarse al ser agredida. “Te voy a matar. Vos no me vas a denunciar ni a arruinar la carrera”, fue una de las amenazas que le hizo mientras la apuntaba con un arma, según la denuncia.
Tras la exposición de la mujer y la certificación de las lesiones sufridas, Callegari fue a la casa, de donde Marcell se había ido el mismo sábado tras el hecho, y se entrevistó con la víctima, quien le entregó un revólver calibre 38 y una escopeta.
La víctima le dijo que la moto BMW que el comisario solía usar tenía algún problema legal, lo que más tarde se comprobó al determinarse que se trata de un rodado robado en 2019 que llevaba una patente adulterada.






















