Coahuila
Hace 5 dias
Mientras tierra adentro se trata de vender (o imponer, según se vea) la idea del relevo generacional en la silla principal de Palacio Rosa con personajes en sus treinta y pocos años de edad, sin la experiencia ni el carácter (de inteligencia ya ni hablamos) que requiere una responsabilidad así para desempeñarse con mediano éxito, dos sexagenarios originarios de Coahuila ocupan a partir de esta semana posiciones sindicales nacionales (CTM y SNTE) cuya conquista tiene más mérito que un cargo de representación popular, temporal y partidista, obtenido debido a las circunstancias electorales en un momento político.
Se trata de Tereso y Alfonso. Uno tiene 63 años y el otro 68. Ambos en edad para cobrar la Pensión Universal de Bienestar. Medina y Cepeda. De la vieja escuela.
Actualmente no se hace otra cosa en el ámbito público, y pareciese por lo mismo que no existe otro mundo posible, pero el político coahuilense por antonomasia no era el que hoy levanta un puñito —el izquierdo, de preferencia— ni el que pone un mercadito, pese a la moda. Ni siquiera el que hace donaciones esporádicas en especie a un público objetivo que le sirve como escenografía teatral, ni aquél que, como presunta contribución a la comunidad, simbólicamente tapa baches (equivalentes a un metro cuadrado de una superficie que, en el caso de Saltillo, para dimensionar, alcanza seis mil 837 kilómetros a cubrir).
Mucho menos lo era quien hoy simula atender males médicos a las multitudes en un camión que hace las veces de ambulatorio móvil, donde lo más sincero que puede ofrecer es un vaso con agua y un baumanómetro para medir la presión arterial. Tampoco el que reta a golpes a sus adversarios para ‘resolver’ diferencias de opinión, ni el que publica fotografías en sus redes sociales comiendo garnachas en la calle, o imágenes acompañadas por frases hueras y lugares comunes para tener presencia, a propósito de una efeméride o suceso de interés general que le pueda catapultar o por lo menos atraer reflectores.
Esos son intentos de los aspirantes a vivir del erario, estériles aunque socialmente aceptados, por llamar la atención de las masas, no obstante terminan por uniformarles y anularles unos a otros como sims genéricos.
El asunto es muy simple: si todos regalan carne asada o venden tapas de huevo a menor costo, quién obtiene una ventaja competitiva por encima de los demás en un determinado territorio en disputa, suponiendo sin conceder que dichas acciones la producen en automático.
Antes de todo ese boom de prácticas insustanciales y banales, sin embargo, en Coahuila existían políticos de carrera. Aquellos que sabían desenvolverse al mismo tiempo en varias pistas y ser tejedores de soluciones. Ser saltimbanquis. Conciliar intereses disímbolos, cualidad especialmente necesaria hoy, en una época de polarización e individualismo.
Ni son santos ni son monedita de oro, naturalmente, sin embargo Tereso y Alfonso entran en esa categoría. Del arte de la negociación, no las dádivas por sí mismas. Para el poder en turno significan ‘viejos lobos de mar’ de formación priísta, con los cuales interactuar con más confianza y en un plano de seriedad, a diferencia de los novatos inexpertos de la nueva clase política que no son confiables para entablar con ellos acuerdos y transitar.
Cortita y al pie
Luego está su antítesis. Uno llegó de Acapulco, otro viene de Tijuana. Ambos laguneros de Torreón. Se dicen de izquierda, y no cualquier ubicación tibia o acomodaticia en el espectro ideológico, sino ‘la verdadera’. De la que muerde. La que se sustenta en presuntas luchas sociales y estudiantiles (aunque nunca ganen alguna y solo sirvan para posicionar su nombre como idea de algo en la mente de un colectivo).
Se trata de Ricardo Sóstenes y Jaime Cleofas. De apellidos Mejía Berdeja y Martínez Veloz. De 57 y 71 años de edad respectivamente.
Con diferencia de años, ambos llegan a Coahuila para disputar la plaza vacante de “auténtico opositor y no esquirol del régimen estatal”. Ajá.
Alejados (no confundir con el romántico “exiliados”) de su suelo nativo por décadas por así convenir a sus intereses, con residencia y familia fuera del estado. En su día representantes locales en Guerrero y Baja California, además de federales por las mismas entidades. Con historia política en el PRI, PRD y MC ambos. Coincidentemente ninguno ha tenido cabida en Morena cuando han intentado ingresar a la fuerza en su momento al ‘Movimiento’. Uno se apuntó como aspirante a candidato a Gobernador de Coahuila en 2022, y otro a la misma posición en Baja California, previamente, en 2019. No lograron penetrar en la esfera donde se toman las decisiones cupulares, y ambos acabaron con procedimientos disciplinarios en la Comisión Nacional de Honestidad (ajá) y Justicia de Morena como consecuencia de sus concernientes lances, al participar entonces como candidatos de todas formas, pero abanderando al PT y el PRD.
Vidas casi paralelas, con sus respectivos matices culturales y sociales. No arreglan ni un café.
La última y nos vamos
Es pronto para afirmarlo, no obstante se va configurando un escenario que prevalecerá los próximos tres años: la disputa generacional (desde la oposición e incluso desde dentro del régimen estatal con sus propias dinámicas) por impedir que en Coahuila (estado gobernado por Manolo Jiménez, 41 años) se afiance un relevo generacional más joven, y como sucesor en 2029 quede alguien de menor edad o equivalente al actual Gobernador; o peor aún (para su causa): una camada completa de jóvenes que desplace por seis años más a los veteranos y se consoliden por segundo sexenio consecutivo como grupo político en el poder.
No importa la ideología ni los proyectos. Es ‘edadismo’, simplemente. A fin de cuentas qué es la política, sino la eterna lucha generacional entre los viejos que se resisten a dejar el poder, y jóvenes que no logran conquistarlo a su corta edad.
Si los tabasqueños llegaron al poder y pronto se descompusieron en él, descomponiéndolo todo a su paso, dos coahuilenses, Tereso y Alfonso, avanzan hoy en un tablero alterno: volver a los básicos.
Más sobre esta sección Más en Coahuila