Lo de este miércoles en la Laguna, con los cateos y la caída de Edgar “N”, alias “Limones”, en Gómez Palacio, presunto líder criminal y dirigente de la CATEM en Durango, fue un operativo armado desde el gobierno federal, con Marina, Ejército y Guardia Nacional, pero en coordinación directa, operativa y de inteligencia con el gobierno de Coahuila. Sin reflectores. Con precisión, sin margen de error. Como se amerita en estos casos.
El operativo y sus resultados dejan ver varias cosas: en Coahuila las acciones de seguridad se ejercen, no se delegan, y el enlace entre el gobernador Manolo Jiménez y el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, es directo y funciona.
Intentos fallidos
El dirigente nacional de la CATEM, el diputado federal de Morena, Pedro Haces Barba, intentó sin éxito deslindarse de Edgar “N”, alias “Limones”. Según él, el detenido no forma parte de su organización, pero las imágenes lo exhibieron. Nassael Armando Cobián Duarte, mandamás de la CATEM en Durango —y cuyo paradero se desconoce— publicó el 30 de marzo de 2023 un mensaje en el que agradeció a Haces por su nombramiento y el de Edgar “N” como secretario de Organización.
Hay fotografías de “Limones” con Cobián y con el propio Haces, incluso con el pin de la CATEM en la solapa. El deslinde se cayó solo. “Limones” pertenece a la CATEM, por más esfuerzos que hagan por borrar la relación.
Levantar la ceja
A propósito de seguridad, en corrillos del sector empresarial se comenta con preocupación la facilidad con que Rodrigo González Fernández, “Chobby”, director del Centro de Convenciones de Torreón, deja entrar a agrupaciones musicales y autoriza eventos artísticos, por las sospechas sobre los antecedentes y vínculos de algunos promotores que ameritan, cuando menos, levantar la ceja antes de abrirles la puerta.
Duda fastidiosa…
¿Lo de este miércoles en Gómez Palacio marca el destino de la Confederación Autónoma de Trabajadores y Empleados de México?
Más sobre esta sección Más en Coahuila