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Títeres: Magia en el corazón del niño

  Por Zócalo

Publicado el sábado, 26 de julio del 2008 a las 14:00


El arte del titiritero consiste en hacer reír, llorar, divertir y sufrir. Es introducir a las personas al mundo de la magia

Piedras Negras, Coah. El arte del titiritero consiste en hacer reír, llorar, divertir y sufrir. Es introducir a las personas al mundo de la magia, expresó el director de teatro, Gerson Orozco García.

En vísperas de la inauguración del vigésimo tercer festival de títeres “Rossete Aranda”, que se llevará a cabo en Tlaxcala del 17 al 27 de julio, Orozco afirmó que el teatro de títeres es una forma de comunicación humana que crea un universo paralelo a la vida cotidiana, al interpretar una historia donde “el espectador se divierte, disfruta y anhela”.

Cada función tiene un matiz diferente, comentó el director de teatro, el estado de ánimo y los problemas cotidianos hacen al espectador un ser sensible y más aún cuando se utilizan todas las expresiones artísticas como la literatura, la pintura, la danza, la coreografía y la música, entre otras.

El misticismo y la magia del mundo de los títeres obliga al titiritero a que con la plástica, con un simple texto en imagen, un sonido o un gesto, haga un “clic” con el público, sin importar edad, sexo o clase social.

El mínimo uso de tecnología permite al público crear un vínculo imaginario en el que la relación va del “corazón del titiritero, al corazón del niño o espectador y en medio de ambos se encuentra el títere”.

De modo que el teatro de títeres blinda al niño de los efectos del mundo globalizado en el que estamos inmersos, pues todos los avances tecnológicos matan el espíritu infantil al convertirlo en un ser individualista lleno de mensajes alienantes y vulgares, aseguró Orozco García.

Desde antaño -explicó-, el teatro de títeres se considera como el escaparate del pueblo porque ridiculiza al poder y defiende los intereses de la comunidad; es este espacio donde el pueblo, las personas, expresan “lo que muchas veces no nos atrevemos a decir o hacer”.

Incluso, concluyó, el teatro de títeres se ha convertido hoy en día en un fascinante recurso para la educación, en especial para los primeros años de escolaridad y para la educación especial, por lo cual se debe fomentar y no perder de vista que es una herramienta básica para expresar sentimientos y compartir conocimientos.

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